“Tiene la palabra la senadora Dulce María Sauri…” Una y otra vez, hasta sumar quizá 15, el presidente del Senado anunciaba un nuevo turno de la legisladora yucateca que se había echado a cuestas la tarea de impugnar, punto por punto, las reformas a las leyes de Telecomunicaciones y Radio y Televisión. Ley Televisa, se les había denominado, en el transcurso de varios meses de encendido debate público en el que resultaron evidentes la autoría y el patrocinio de las televisoras a esa propuesta legislativa de la que tantos beneficios esperaban obtener.
La oposición a la Ley Televisa aquel 30 de marzo de 2006 era minoritaria, pero harto significativa. Cuarenta senadores de los tres partidos mayores habían coincidido para reconocer que se trataba de enmiendas que entregaban parte de la soberanía nacional -ejercida en el espectro radioeléctrico- a los caprichos de empresas como Televisa y TV Azteca. Sabiéndose minoría y por eso anticipando un resultado adverso, los senadores que combatían esas reformas insistieron en dar por lo menos una emblemática batalla de ideas. La ganaron de antemano, porque los defensores de la Ley Televisa mucho antes de llegar a la mitad de aquella sesión que se prolongaría durante 13 horas, se replegaron y no hicieron más que oír, sin responder, los argumentos de los senadores en rebeldía.
Dulce María Sauri Riancho -ex gobernadora, ex diputada federal, ex presidenta nacional del PRI- no era primeriza ni ingenua y sabía los riesgos que ese compromiso con la reivindicación de un nuevo esquema comunicacional tendría para su carrera política. Por eso no se sorprendió cuando, recientemente, fue vetada en Yucatán como candidata a diputada federal. Por eso quizá no le costó demasiado esfuerzo grabar los llamamientos por el voto nulo que desde inicios de esta semana están colgados de You Tube y que han sorprendido e incluso indignado a quienes no entienden cómo es posible que una ex líder del PRI convoque a no votar por ese ni por ningún otro partido.
Sauri lo ha explicado con claridad: “Mi larga trayectoria política me permitió conocer de primera mano cómo se fue formando una estructura de control electoral y político, que iba ocupando los espacios que quedaban sueltos por el deterioro del sistema presidencialista que nos rigió en México por más de 70 años. Como resultado de esta transición frustrada, esta estructura de control está en manos de los llamados poderes fácticos, que son grupos de interés que operan por encima de la ley y de las instituciones y que tienen tanta fuerza, que han sabido doblegar las leyes y a quienes las hacen, las instituciones públicas y a quienes las dirigen”.
Se podrá estar de acuerdo o no con esos argumentos, pero no se podrá decir que Sauri no tiene razones y las expresa. Se podrá respaldar, o no, su decisión para promover la anulación del voto, pero no se podrá regatear la osadía de Sauri que ya está suscitando la cólera irreflexiva de algunos de los más ortodoxos personajes en el PRI y otros partidos.
La decisión se Sauri y sobre todo el desquite que han promovido contra ella los poderes mediáticos, difícilmente podrían entenderse sin recordar aquella larga jornada del jueves 30 de marzo de 2006. Ese día, la senadora Sauri expuso en una extensa y documentada intervención inicial los motivos de su rechazo, compartido por otros 39 senadores, a la Ley Televisa.
Aquella era una intervención equilibrada, inteligente, además sarcástica. Sauri comenzó jugando con los nombres de varios conocidos programas de televisión para demostrar la monotonía de la oferta televisiva que reciben los mexicanos. Luego entró al meollo de su razonamiento y explicó que se oponía a modificaciones que se discutían en ese momento pero que estaba a favor de una auténtica reforma para los medios de comunicación:
“A favor de los nuevos equilibrios entre el poder del Estado y la dominación de los medios, sólo la fortaleza de la conducción del Estado garantiza un juego limpio para todos. Los poderes fácticos en una sociedad, son aquellos que no están regidos por las leyes sino por su propia fuerza, por lo cual se pueden imponer a los demás sin reconocer límite alguno: el poder del dinero que compra y avasalla voluntades, domina sistemas financieros y se apropia de conocimientos científicos y tecnológicos para su propio provecho; el poder del miedo, representado por el narcotráfico y el crimen organizado; el poder de las conciencias que se expresa en los medios masivos de comunicación.
“La sana convivencia colectiva, la preservación de la democracia en una sociedad, exigen dominar a los poderes fácticos. Esto sólo es posible con el respeto al Estado de Derecho, con buenas leyes que fortalezcan al Estado y otorguen mandato al gobierno para combatir y castigar los excesos.
“Por eso estoy en contra de la minuta a discusión, porque debilita el poder del Estado para regular, ordenar y desarrollar el sector de telecomunicaciones y de radio y televisión; porque disminuye la capacidad del Estado para administrar un bien público, como es el espectro radioeléctrico al tener un órgano regulador débil y disminuido, al cual ni siquiera se le conservan las atribuciones actualmente existentes en su Reglamento; porque propicia condiciones de ambigüedad e imprecisión de sus facultades regulatorias; porque propicia continuar apostándole a la autorregulación del mercado como ha venido sucediendo en el sector de telecomunicaciones; porque la debilidad en su órgano regulatorio permite la ley del más fuerte y avasalla a los más pequeños.
“Entre las empresas gigantes del espectro radioeléctrico, el King Kong de las telecomunicaciones y el Gotzila de la televisión, la Cofetel sólo podrá correr para evitar ser pisoteada. Porque le pedimos al Estado a través de la Cofetel que ordene el espectro radioeléctrico, pero la minuta le quita los instrumentos para hacerlo, porque la inmovilidad de los comisionados del órgano regulador se vuelven como estatuas de sal a las que se verán reducidos, sin atribuciones y facultades de autoridad, serán cinco almas en pena que vaguen por el espectro radioeléctrico y la Cofetel una gran Oficialía de Partes para entregar y procesar documentación”.
La senadora Sauri se refería a las limitaciones y distorsiones más notables de la Ley Televisa. Luego se extendería en la explicación de los obstáculos que esas reformas significaban para la convergencia tecnológica, la diversidad de operadores de servicios de telecomunicaciones y la competencia en ese terreno. Y más adelante, hora tras hora, en el transcurso de aquella larga sesión, volvería a la tribuna senatorial para impugnar artículos específicos de esas reformas. A ella le tocaba expresar los argumentos iniciales que luego reforzaban senadores de varios partidos.
El resto de esa aún inconclusa historia es conocido. Aprobadas por el Congreso, las reformas a las leyes de telecomunicaciones y radiodifusión fueron impugnadas por 47 senadores. Un año después la Suprema Corte anuló las modificaciones legales más significativas de ese paquete y hasta el día de hoy -dos años después de la decisión de la Corte- el actual Congreso no ha querido enmendar nuevamente esas leyes federales.
Con ese discurso, Dulce María Sauri se ganó la animosidad de las televisoras. Ese, más que la difusión de los recientes videos, fue el punto de inflexión en su carrera política. La propuesta de Sauri para cruzar la boleta electoral con un rotundo Así no, tiene mayor sentido si se recuerda aquel debate en el Senado que puso en evidencia la arbitrariedad de las televisoras y de sus complacientes simpatizantes en la clase política.

[...] SAURI Y LOS PODERES FÁCTICOS. Raúl Trejo Delarbre Sauri y los poderes fácticos. [...]
Pingback by SAURI Y LOS PODERES FÁCTICOS. Raúl Trejo Delarbre « México desde Yucatán — June 12, 2009 @ 10:33 am
Ojalà, Sr. Trejo Delarbre, nos ayude en alguna pròxima columna a enteder la estrategia que ha seguido Televisa en el presente proceso electoral… Verà usted, como no soy especialista y tengo pocas luces, no alcanzo a enteder como la compañia de marras parece jugar a 3 pistas: (1) Acepta publicidad polìtica pagada bajo la mesa, disfrazada de chismes por parte del PRI, asì como patrocinios para la producciòn de programas y telenovelas por cualquier otro gobernador de cualquier otro partido que busque publicidad. (2) En su frente de publicaciones periòdicas impresas, o revistas de chismes, hace una tremenda campaña pro partido verde, sacando al ruedo a sus “actores” de telenovelas. Y, lo que me resulta confuso, (3) Lanza a sus periodistas en una campaña pro anulaciòn del voto. Esto sobre todo en su frente radiofònico. Hay que oir a todos los conductores de cada uno de los programas noticiosos de la W con la misma cantaleta… No entiendo.
Comment by Octavio — June 12, 2009 @ 2:00 pm
Hasta ahora se formo esa ‘estructura de control electoral…’, que no existia en tiempos de Diaz Ordaz, Echeverria, Lopez Portillo, De La Madrid, Salinas de Gortari ?
Los del PRI que no les toca HUESO, reciben de pronto UN RAYO de LUZ que, como a Sn. Pablo, les ilumina el cerebro y ven todas las cosas malas de su partido, que no las veian mientras roian el presupuesto. Pero solo hasta que estan fuera del presupuesto.Luego se van a la otra seccion del PRI, que hasta ahora es el PRD y en futuro proximo, tal vez sea el PT o Convergencia a seguir la nueva religion, la del Peje, como siervos.
Comment by MadrazoDespintado — June 12, 2009 @ 2:35 pm
EL MISMO COBARDE MARICON DE SIEMPRE QUE NO ES CAPAZ DE FIRMAR CON SU NOMBRE, SI NO USA EL SEUDONIMO DE MADRAZO ROBERTO USA EL DE MADRAZO DESPINTADO, YA MARICON SE HOMBRE POR PRIMERA VEZ EN TU VIDA Y FIRMA CON TU NOMBRE.
Y SI SAURI DECIDE RECTIFICAR ES MALO? NO ACASO ES DE SABIOS CAMBIAR DE OPINION?
Comment by jose luis martinez — June 12, 2009 @ 6:10 pm
No es tan difícil de entender, don Octavio: Televisa hace negocios con todos los que puede, mantiene apuestas en varios frentes e incluso apoya a varios candidatos como hizo en la elección presidencial de 2006. Sus periodistas no son marionetas: aunque resulte políticamente incorrecto decirlo, me parece que si bien trabajan para la misma empresa tienen márgenes de autonomía que ejercen en casos como éste. Saludos.
Comment by Raúl Trejo| — June 12, 2009 @ 6:41 pm
Sr. Trejo Delarbre: Definitivamente la Sra. Sauri merece todos mis respetos pues en su paso por el Congreso siempre dió muestras de su interés por los problemas sociales. Desconozco como fué su comportamiento como gobernadora, pero si lo hizo igual que en el Congreso, mi más cálido aplauso por su valentía de siempre. Ahora su partido la tiene arrinconada seguramente por su batalla contra la Ley “televisa” pero creo que ella debe de sentirse muy orgullosa y satisfecha de su desempeño en su carrera política. Héctor Astorga. Torreón.
Comment by Héctor Astorga Zavala — June 12, 2009 @ 7:34 pm
SR JOSE LUIS,NO TIENE CASO DESGASTARSE CON ESTOS TERADOS MENTALES,
COMO EL TAL,madrazo despintado,VIVEN DE ESO DE SEGUIR DE AMARGOSITOS
CONTRA TODO,LO QUE NO SEA QUEMARLE INCIENSO A SU BASURA DE “PRESIDENTE”
DEL EMPLEO.
TENGALES PACIENCIA,DE ALGO HAY QUE VIVIR,AUNQUE SEA DICIENDO ESTUPIDEZ
Y MEDIA.
POBRES DIABLOS,COMPRADOS POR UN MINISALARIO.
Comment by fast track — June 12, 2009 @ 9:21 pm
Muy interesante el articulo, pareciera que la Sra. Sauri es una estadista, sin embargo aterrizando en la vida diaria de cada mexicano el favoritismo del gobierno a Televisa me he topado con que el cable, teléfono e internet de 1mb me cuesta no mas de 500 pesos al mes y ese servicio lo ofrecen empresas de Televisa quien ya esta en franca competencia con Telmex la cual está en espera de que la Cofetel le modifique su concesión para poder ofrecer televisión, proyecto que ya debe estar amarrado con MVS para generar contenidos de mas calidad que Televisa. Siendo las cosas así creo que la democracia mexicana se verá beneficiada claro que bajo el principio de que el “fin justifica los medios”, una sentencia que al escucharla los moralistas de la izquierda se rasgan las vestiduras. Omnia in bonum.
Comment by Cesar Esponda — June 13, 2009 @ 12:23 pm
excelente artículo
Sauri es una de las mejores inteligencias políticas que existen en el país
Su marginación es inversamente proporcional a la fuerza y trascendencia del neoPRI, maniatado, menor, negociante de acuerdos y beneficiso, antes que operador de inteligencia refinada en favor del país.
Comment by juan — June 14, 2009 @ 1:22 pm