Placeres

Deliciosas Conchas y ricos Kebabs en el DF

June 2, 2010

— 10:36 pm

 

Nunca hay que desaprovechar probar nuevos sabores en nuestra Ciudad

 

 En una comida con amigos el fin de semana, comentábamos como el ser humano es un animal de costumbre por lo que muchas veces preferimos frecuentar los mismos lugares que aventurarnos a conocer sitios nuevos. Alguien en la mesa argumentaba que como están las cosas en cuestiones de seguridad, esto es un error, ya que la mejor defensa contra los maleantes es ser impredecible. Sin embargo más allá de las implicaciones que tienen nuestros patrones en nuestra vulnerabilidad y exposición al crimen, considero que el ser un animal de costumbre también nos priva de conocer las delicias y variedad que ofrece nuestra gran metrópoli. Por lo mismo, en el momento que siento que estoy cayendo en una rutina, me propongo descubrir nuevos lugares. Dentro de todo el caos, las manifestaciones y las contingencias ambientales, hay una variedad casi infinita de lugares con atractivo culinario en el D.F. Me siento muy afortunada de vivir en esta gran ciudad. Nunca he contado el número de restaurantes y destinos gourmet existentes, pero estoy segura que aquí podría probar algo nuevo diariamente.

Una rica concha diferente que vale la pena probar

Esta semana tuve dos escapadas culinarias. La primera a una pequeña panadería de nombre Sucre I Cacao. Tuve algunos problemas para encontrar el lugar. Sin embargo valió mucho la pena haberlo encontrado. Después de recorrer la calle de Augusto Rodin desde el Parque Hundido y su continuación por detrás de la Plaza de Toros, incluyendo las vueltas que implica los cambios de sentido de esta calle, finalmente llegué al número 57 en el entronque al otro lado del Eje 5 Sur, casi paralelo a Patriotismo. Primero dí con el taller donde elaboran todos sus panes, los aromas de levadura me envolvieron inmediatamente. De ahí una amable señorita me mostró la tienda, que está ubicada a unos locales. Ahí pude conversar con el dueño, Carlos Ramírez, quien me contó que hace 5 años decidió abrir su panadería después de haber estudiado en España la carrera de Chef Panadero. La idea era utilizar ingredientes de primera calidad, pero sobre todo hacer buen pan.

Un viaje al Líbano está incompleto si no probamos las aceitunas con aceite de oliva

La selección es pequeña. En cuanto a pan salado el día que visité la panadería tenían baguette rústica y baguette normal, bolillos, así como pan ciabatta. Tengo que confesar que el pan salado no me volvió loca, sobre el todo el ciabatta siento que tenía un sabor más a bolillo. Le faltaba su crujiente exterior así como una mayor densidad de la miga. Las baguettes estaban buenas, pero todavía soy de la opinión que las de Cluny o Da Silva son mejores. Me preguntarás con razón, entonces porque hablar del lugar. Te voy a decir, considero que aquí el fuerte es el pan dulce. Lo que en realidad hizo que valiera la pena mi visita fueron sus conchas. Carlos prepara unas conchas para ángeles. Con interior ligero y airoso con sabores a mantequilla y un exterior de azúcar crujiente, terminado con pequeñas chispas de chocolate. Las conchas están espectaculares, definitivamente vale la pena la pequeña desviación si uno está pasando por la zona.

Una rica botana con sabores del Líbano

También estuve este fin de semana en la Condesa. Aunque no es nuevo, hace ya tiempo que no había ido al Jamil. La última vez que estuve ahí, tengo que confesar que estaba haciendo una dieta rigurosa por lo que no probé más que las ensaladas. Sin embargo, ahora sí no sólo venía lista para probar de todo, en este restaurante especializado en comida Libanesa, sino que también iba con el acompañante indicado: Pablo un gran conversador ideal para matar una tarde de domingo, pero sobre todo, conocido por su buen apetito. Cuando llegas a este pequeño restaurante ubicado en la calle de Ámsterdam inmediatamente te sientes acogido en el lugar al ser recibido por su dueño Mohamad Jamil quien está al pendiente de hasta el más pequeño detalle. Ese día, tuvimos un problema con la carta de vinos. Sólo habían 3 vinos tintos disponibles de lo que parecía ser una amplia carta de vinos. Además, el vino que pedimos estaba caliente como caldo. Mohamad al ver que habíamos tenido un problema, no sólo se disculpó, sino que también nos dejó con ganas de volver otro día a probar nuevas cosas. Eso sí, tal vez la próxima vez con mi propia botella de vino. Para empezar, como tradicionalmente se hace en toda comida típica libanesa, pedimos al centro varias botanas: unas aceitunas negras y otras verdes rellenas de ajo y un garbanza con carne de res. De lo destacable que probé para empezar fue una ensalada fría de berenjenas deliciosa, unas hojas de parra rellenas de verduras también muy buenas y jocoque con una textura muy ligera. Sin duda, lo que me encantó y no pude dejar de comer toda la comida fue el maravilloso pan árabe: infladito y recién preparado. Nada tenía que ver este pan con los panes que compramos empaquetados en el supermercado que se caracterizan por ser duros y secos. De segundo tiempo, para los amantes kebab, preparan unos deliciosos kebab de filete de res, sazonados con canela en este pan recién horneado. Están muy buenos.

Definitivamente vale la pena romper la rutina y darse una vuelta para conocer estos dos lugares. Te garantizo, que no sólo saldrás del aburrimiento cotidiano, sino que además, tendrás una nueva rutina para disfrutar de esta gran ciudad.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda; ¡hay que buscar el sabor de la vida!

***

Sucre I Cacao
CALLE AGUSTO RODIN 57 LOC C
Col. Nápoles
Tel: 55437107

El Jamil
Ámsterdam #306
Esq Celaya, Col. Condesa
Tel. 5564-94-86

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Para hoy que jugaremos el partido con Italia, te propongo una receta con mucho sabor, pero sobre todo también muy nutritiva.

Bruschetta de Tomate

3 a 4 tomates picados
6 hojas de albahaca picadas
3 dientes de ajo picados
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de aceite de trufa
Sal de grano y pimienta molida al gusto
1 Baguette cortada en rebanadas delgadas
Aceite de Oliva
1 diente de ajo picado

En un recipiente incorpora los tomates, ajos, albahaca, aceite de oliva y aceite de trufa. Sazona la mezcla con sal de grano y pimienta molida. Calienta tu horno a 175 grados Celsius. Mezcla el aceite y el ajo. Con la ayuda de una brocha para cocina, pon un poco de la mezcla en cada pan, cubriendo ambos lados. Pon el pan en una charola y hornea de 4 a 6 minutos hasta que esté tostado. Mientras que el pan se enfría. Combina los demás ingredientes y agrega la mezcla. Sirve inmediatamente. Es importante que no las prepares antes porque el pan se aguadará. Otra idea es que puedes servir la mezcla en el recipiente y poner el pan tostado  en otro plato.

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Visitando a un viejo conocido: La Taberna del León

May 26, 2010

— 10:44 pm

 

Un hermoso amanecer éste fin de semana

 

El calor llegó para quedarse en la ciudad de México. No sé si a ti te pase lo mismo, pero en cuanto llega el fin de semana se me antoja mucho comer en un jardín al aire libre. Esto se ha vuelto casi imposible, sobre todo ahora con la controversial Ley de Fumadores que ha resultado en que los no fumadores como yo, quedemos confinados a los espacios libres de humo dentro de los restaurantes. Estoy triste, porque tuve muchas esperanzas de que la nueva ley funcionara. Sin embargo, tomó más tiempo su aprobación, que el que le tomó a los restaurantes darle la vuelta e ignorarla: su aplicación ha quedado en el olvido.

Si eres fumador te prometo que este artículo no es en contra de los fumadores. Al contrario, lo que defiendo es el derecho de estar en un espacio delimitado, ya sea de fumador o no fumador. He notado que con el paso del tiempo los restaurantes han abierto espacios para fumadores, sin tomar las medidas necesarias para cuidar que el humo no se perciba en la sección de no fumadores. Al dejar intercomunicadas las áreas de no fumadores y fumadores, al final, aunque no esté alguien fumando a tu lado en la sección de no fumar, todo el restaurante en la práctica será de fumadores. Tengo una larga lista de restaurantes donde me he quejado amargamente sobre el tema. En el último mes he visitado cuatro restaurantes donde los espacios para no fumadores no son exclusivos: La Guadalupana (en su ubicación de Santa Fé y de Avenida de la Paz), El Corazón de Alcachofa (en su ubicación de Altavista) y Capicúa (también en Avenida de la Paz). En este último recientemente fui a celebrar el cumpleaños de mi mamá, a quien le encantan las tapas. La comida estuvo rica, sin embargo tuvimos que salir corriendo cuando el salón de no fumadores se llenó de humo.  En Corazón de Alcachofa, mientras disfrutaba de una botella de un vino top francés, un comensal en la sección de no fumar prendió su puro y para mi desgracia, se coló todo el humo a mi mesa. Acabó de buenas a primeras con mi disfrute del vino al ya no poder percibir los aromas del mismo.  Como en todo, los que comen en una sección de fumar tienen el derecho a fumar. Sin embargo, los que preferimos la sección de no fumar, también deberíamos tener el derecho de hacerlo en un espacio libre de humo ¿no crees? Aquí no es culpa de los fumadores, sino del los restaurantes que no se han comprometido en darle al comensal lo que pide.

 

Un rico patio para días soleados

 

Pero bueno, el domingo, con antojo de comer fuera, sin importar que esto implicara que tuviera que sentarme dentro de la sección de fumar, redescubrí un viejo clásico del sur: La Taberna del León. Tengo que confesar que ya hace varios años no había visitado el lugar después de una experiencia con un capitán abusivo que decidió cambiar el precio del descorche establecido por el restaurante basándose en el valor de la botella “porque era un vino muy caro”.  El capitán sigue ahí, pero como en todo: hay cosas buenas y cosas malas en la vida. Definitivamente lo bueno del lugar, es su ubicación misma, donde una acogedora casa alberga el restaurante y lo convida a uno a pasar una tarde agradable entre amigos.

Al llegar a la terraza, le pedí a la amable recepcionista, si me podía sentar en un lugar donde no hubiera mucho humo. Al fondo del patio, hay una mesa ideal para este fin, con unas agradables sillas de teca, bajo una gran sombrilla. Definitivamente estaba alejada del resto de las mesas. Lo que es cierto es que no pude experimentar si llegaba el humo o no, porque sorprendente, nunca llegó a comer alguien más a la terraza esa tarde mientras yo estuve ahí. Inmediatamente, me ofrecieron algo de tomar. Pregunté sobre qué champagne manejan por copeo y me dijeron que me podían ofrecer una fresca copa de champagne Moet Chandon Brut, la cual fue difícil de resistir. Después llego el delicioso pan, tan conocido de este lugar: el campesino, con pasas y nueces y el de aceitunas, acompañado con la deliciosa mantequilla espolvoreada con unos cristales de sal de grano que potencian su sabor.  Posteriormente para continuar con la selección del pan de la casa, nos trajeron un plato con unas delgadas y crujientes rebanadas de pan con queso parmesano.

Si tuviera que recalcar lo mejor de mi experiencia en este lugar fue el servicio. Definitivamente fue refrescante ver cómo todavía en algunos lugares de la ciudad de México hay meseros profesionales que lo atienden a uno como se debe. Aquí el servicio fue impecable.

Una fresca ensalada para esta temporada

Para botanear pedí un carpaccio de Bresaola. Las finas lonjas de carne de ternera curada típica de la región de Lombardía se servían con aceite de oliva mexicano, limón y un toque de pimienta. Después, le siguió una ensalada con un aderezo de mostaza. Desafortunadamente, algunas hojas estaban marchitas, algo que me sorprendió que sucediera en un lugar donde la ensalada vale más de 100 pesos. Para acompañar la comida, pedí un agradable vino italiano blanco, primordialmente hecho con pinot grigio, ideal para el clima, pero también para maridar con los sabores de la comida.

Con antojo de los sabores mediterráneos, de plato fuerte, pedí un robalo con tapenade a las brasas terminado con un poco de aceite de oliva mexicano. El plato venía acompañado de unos tiernos espárragos y trozos de tomate. Al darle un bocado, me di cuenta de que el pescado estaba sobrecosido.  Lo regresé a la cocina y me trajeron de vuelta un pescado fresquísimo cocinado a la perfección.

Después para terminar pedí de postre un fresco helado con cardamomo y miel. Mientras disfrutaba de las típicas uvas cubiertas en azúcar que sirven al final de la comida me pregunté: ¿será que hasta en los mejores restaurantes el paso del tiempo hace que se relajen los estándares de calidad? Espero que no.

Te puedo decir que la experiencia en general fue muy buena.  No me canso de repetirlo, el servicio fue excelente y muy profesional. Me quedaron ganas de regresar. Sin embargo, sé que la próxima vez que vaya, pediré que la ensalada esté fresca y que no me traigan hojas marchitas. Si pido pescado, pediré que cuiden su cocción para servirlo sin sobrecoserlo porque soy muy quisquillosa. En este tipo de restaurantes estas instrucciones deberían de salir sobrando, pero por una terraza con la oportunidad de degustar una comida libre de humo y una comida rica, les tengo que confesar que estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario.

Espero que tengas un rico pre-viernes y recuerda ¡hay que disfrutar el sabor de la vida!

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La Taberna del León
Altamirano 46 Loc-173 Plaza Loreto
Col. Tizapan San Angel
Tel. 56163986

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Para botanear este fin de semana que tal una rica ensalada con salami, jitomates y queso mozzarella.

400 gramos de salami cortado en cubitos
4 jitomates cortados en cubos
½ taza de hojas de albahaca frescas
200 gramos de queso mozzarella cortado en cubitos
1 bolsita de crotones o cubitos de pan
Sal y pimienta al gusto (prueba antes porque el salami es salado por sí)
Aceite de Oliva Extra Virgen
Vinagre Balsámico

En un recipiente de buen tamaño, combina el salami con los tomates, albahaca, mozzarella. Sazona con sal y pimienta. Agrega un poco de aceite de olive y vinagre balsámico e incorpora todos los ingredientes. Cuando estés listo para servir la ensalada agrega los crotones para que estén muy crujientes.  


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Puerto de Veracruz olvidado, pero sazón jarocho que perdura

May 20, 2010

— 9:57 am

 

Un barco hundido en la profundidad es impresionante

 

 Este fin de semana me fui al puerto de Veracruz a bucear. Ha pasado casi un año desde que estuve en Veracruz la última vez y en lugar de verse más bonito, se ve más triste. El domingo en la tarde fui al centro con la excusa de comprar una tradicional nieve del Malecón. Me encantan las nieves de este lugar, particularmente la de guanábana, no sólo porque es el postre ideal en climas tropicales por su frescura, sino que también porque tienen mucha fruta y poca azúcar lo cual les da todavía un sabor muy artesanal. Aprovechando la visita, nos encaminamos hacia el muelle mientras comíamos la nieve. Fue una pena ver el estado en que se encuentra el puerto. Mientras caminaba, era inevitable ignorar lo que los sentidos apreciaban: el zócalo descuidado, basura tirada por doquier, un penetrante aroma a caño y agua estancada, una cantidad impresionante de vendedores de artículos de dudoso origen y edificios dilapidados. Llegó un momento, que no pude terminarme la nieve y opté por balancear y acomodar mi vasito en un basurero a punto de reventar. Ese día lo único que brillaba entre tanto caos en el puerto era un buque de guerra francés de nombre Chevalier Paul que estaba realizando una visita de cortesía, como parte del fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre México y Francia. Nunca entendí porque viajaría hasta México un buque de defensa aérea, pero bueno, era el espectáculo de la tarde.

El único orden en el Puerto. Un buque de guerra francés
El único orden en el Puerto. Un buque de guerra francés

Definitivamente la inversión en esta zona se ha dado más hacia la parte de Boca del Río. Ahí, no sólo uno encuentra los mejores restaurantes, zonas residenciales con enormes casas, sino que también los mejores hoteles en donde quedarse. Por lo mismo, con excepción del domingo, no salí de esta zona. Hasta la tienda de buceo estaba ahí.

Definitivamente bucear en Veracruz es parada obligada para cualquier buzo. En esta época del año el agua todavía estaba fría. Sin embargo, bien vale la pena una sumergida para ver los impresionantes barcos hundidos que se encuentran en sus arrecifes o su fauna. Me quedé sorprendida como en un puerto con tanta actividad todavía existe tanta vida marina. Como alguien a quien le encanta el mar, siempre me da gusto ver que haya zonas dónde su asignación como un área protegida sea tomada en serio y que haya cuidado en su manejo.

Una fresca tostada Veracruzana

Una de las ventajas de bucear es que se justifica después poder comer sin remordimiento. Es impresionante la cantidad de calorías que se queman haciendo este deporte subacuático. Las calorías exactas fluctúan dependiendo del peso del individuo, pero podrías llegar a quemar hasta 600 calorías en una sola inmersión, según la empresa Nutristrategy. Por lo mismo el fin de semana me dediqué a bucear y a comer.

En cuanto a opciones para comer en esta zona, regresé a uno de mis restaurantes favoritos: El Canda. Ubicado justo en la boca del río, tiene una rica terraza con vista al mar y además ofrece preparaciones fresquísimas de mariscos. Para empezar pedí unas tostadas de suave pulpo, minilla con un toque de aceite de oliva y camarón casi dulce. Todo estaba fresquísimo. Después un ceviche verde, elaborado con delgadas lajas de pescado cocinado en una salsa verde con limón y unas lajas de aguacate. Llegaron a la mesa unos ostiones en su concha al horno, que venían con varias preparaciones, entre los más ricos una típica Rockefeller, otra con Pernod y mucha mantequilla y una tercera con queso gratinado y chile chipotle.  Compartimos un también muy rico caldo de ostión, a base de jitomate, mucha mantequilla y también unas gotitas de Pernod. El servicio siempre en este lugar es amable y atento, pero sobre todo lo que más me gusta es que todo lo que sirven en este lugar es de primera calidad.

Un delicioso ceviche verde

Después de dos días de comer mariscos, nuestra vena carnívora y el hambre de buzo, nos hizo optar por un restaurante de cortes argentinos: el Cacharrito. Es un restaurante que originalmente estaba en la Playa de Mocambo y que recientemente abrió una más lujosa y grande ubicación. Para empezar pedimos un pulpo a las brasas memorable. Se veía que primero lo habían cocinado en agua y después terminado a las brasas. El resultado era un platillo con el sabor de las brasas, pero sin la dureza que esta cocción normalmente le da. Definitivamente también saben cómo preparar mariscos en este lugar. Después comí una deliciosa y jugosa carne preparada a la perfección acompañada de un rico vino argentino. La carta de vinos no sólo maneja precios razonables, sino que también es muy variada. Sin duda para los carnívoros empedernidos o buzos hambrientos este restaurante es una muy buena opción en el Puerto.

No sé que estés planeando para este fin de semana, pero si piensas ir a Veracruz, ya estás advertido, el Bello Puerto de Veracruz requiere de una cirugía estética urgente porque más que bello, está viejo y olvidado. Pero algo que no está olvidado es la sazón jarocha que sin duda salvó el fin de semana. Tanto que se encargó de que aún después de haber buceado todo el fin de semana y quemado tantas calorías, haya regresado a mi adorado D.F. con unos kilitos de más.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, ¡hay que disfrutar el sabor de la vida!

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Nieves El Malecón
www.nievesdelmalecon.com
Zamora #20, Centro Histórico, VER

El Canda
www.elcanda.com.mx (todavía está en construcción)
Zamora No.7 Col. Centro
Boca del Río, VER
Tel. 229 986 2490

El Cacharrito
Blvd. Adolfo Ruiz Cortinez No.15
Boca del Río, VER
Tel. 935-92-46, 935-72-88

***

Ceviche Verde al estilo “Canda”

500 gramos de filete de pescado blanco cortado en lajitas
1 taza de salsa verde (elaborada con tomatillo verde, cilantro, chile serrano y cebolla)
1 taza de jugo de limón
Sal en grano para sazonar al gusto
1 aguacate cortado en lajas
Aceite de Oliva Extra Virgen
Tostadas para acompañar

Agrégale al pescado el jugo de limón. Deja que se cocine por 5 minutos. Agrega el pescado a la salsa verde. Sírvelo inmediatamente con unas lajas de aguacate y unas gotitas de aceite de oliva extra virgen. Recomiendo servirlo en un molcajete o en una olla de barro con una canasta de tostadas a un lado.

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Redzepi, Atala, Stupak y Olvera: 10 Aniversario Pujol

May 13, 2010

— 2:46 am

 

Encuentro de Titanes en Pujol para 10 Aniversario

 

El jueves pasado asistí a la cena ofrecida por Enrique Olvera para celebrar el décimo aniversario de Pujol. Fue una cena de titanes, donde se reunieron chefs de reconocimiento global para ofrecernos una velada inolvidable. La cena fue un esfuerzo de amigos, donde no sólo la innovación y la calidad de ingredientes se sintieron en el paladar, sino también la comida fluyó harmoniosamente. Cada uno de los platillos adicionó a la experiencia. No hubo protagonismos, sólo compañerismo para celebrar un día tan especial. De antemano me disculpo por la longitud del artículo de esta semana, pero no quise dejar ningún detalle fuera.

Pujol, la mesa puesta perfectamente

En la cena, presentaron sus platillos René Redzepi de Dinamarca, Alex Atala de Brasil, Alex Stupak de Estados Unidos y claro Enrique Olvera. (Al final de artículo les incluyo un breve perfil de cada uno de ellos). Fue una cena de titanes, no sólo porque era la oportunidad de degustar una comida preparada por estos chefs, sino que además, no muchas veces se puede completar esta hazaña en un mismo lugar y en una sola tarde. Llego a las 19.00 horas en punto al restaurante. En el interior del restaurante se oye a la gente aplaudiendo y veo algunos flashes. Los comensales nos reunimos en la banqueta, ya que todavía no podemos pasar. Un hombre con los brazos cruzados, de mirada seria y corbata obscura se encuentra resguardando la entrada. Recuerdo mi época cuando esperaba a los cadeneros para entrar al lugar de moda. Aquí no conocía el nombre de la persona en la entrada, no me quedaba otra más que esperar pacientemente. Veo a los meseros corriendo con copas de champagne, después algunas cervezas, saliendo del restaurante, sorteando a los comensales que esperan en la banqueta y después subiendo al taller. Ahí había una mesa compartida para algunos comensales. Pero también luego me enteré que estaban los chefs mexicanos que hace dos días habían presentaron su menú. Era evidente que la fiesta ya había comenzado para ellos, cosa que no puedo decir de los comensales que estábamos ansiosos de entrar.

Fueron casi las 19.20 cuando me senté en la mesa. El salón se veía espectacular. Todas las mesas estaban decoradas con blancos y largos manteles planchados a perfección. En cada lugar habían 6 copas, el número de vinos que se sirvieron de maridaje.

Pujol, una divertida entrada

Para empezar se acercó a mi mesa Bertha González, la maestra tequilera de Casa Dragones. Nos presentó con orgullo su tequila, conversó con nosotros y nos guió en la cata. Al probarlo se sintió agradable en boca. Su color era casi transparente y no había mucho rastro de madera. Para acompañar el tequila, salió el primer platillo de la noche, a cargo de Enrique Olvera: una esfera de maíz azul frita, rellena de queso servida sobre una cama de guacamole y con un poco de epazote. En una mordida se esfumó.

Después nos sirven una copa de Champaña Belle Epoque Perrier Jouet, junto con un creativo y divertido plato de René Redzepi. Lo primero que vi fue una maceta de barro con verduras “plantadas” en un mousse de ostión, con un poco de avellanas crujientes que se asemejaban a chispas de chocolate. Nos recomiendan utilizar nuestras manos para comer el platillo. El sabor es bueno, pero es más divertido, que memorable.

El primer plato de Alex Atala, un balance perfecto de sabor

De tercer tiempo, Alex Atala nos deleitó con una juliana perfectamente cortada de jícama remojada en limón, acompañada de un puré de betabel, unas pequeñas almejitas, algas marinas y unos cordoncitos de cebollín que estaba expertamente enrollados como un cable telefónico pero que cabían en la punta de mi dedo meñique. La combinación era increíble y explotaba en el paladar. El maridaje con un Gessami, Gramona Penedés, España 07 era perfecto, ya que el vino tenía un poco de acidez y dulzor que le iba perfecto al platillo.

Deleite de caviar con plátano macho de Redzepi

El cuarto tiempo fue preparado por René Redzepi. Consistió de una laja plátano macho crudo con una abundante porción de caviar, ralladura avellana y mini-brotes de cilantro y arúgula. Después Redzepi confesaría que era la primera vez que utilizaba el plátano macho, pero que había querido hacer algo para su cena mexicana. Estaba increíble la combinación. El platillo venía acompañado de un Chardonnay Monte Xanic 2007. Tengo que confesar que personalmente no soy muy fan de esta casa, sin embargo el maridaje, con los aromas de plátano y lo salado del vino, también estaba muy bien armado.

Para los amantes del tocino y la trufa, un plato de Alex Atala

Después vino el plato que más me gustó de Enrique Olvera. Era un plato sencillo con un balance perfecto de sabor, los ingredientes brillaban por sí solos, inspirado en un platillo típico de Tabasco llamado Mone de pescado. El plato consistía de un pequeño filete de robalo, jitomate amarillo asado, puré plátano, cebolla cambray, brote de cilantro criollo, consomé de hoja santa y un toque epazote. Era sutil y elegante. Este platillo, también fue acompañado con el Monte Xanic.

De sexto tiempo, Alex Atala sirvió un platillo delicioso, que casi me entristecí cuando se terminó. A primera vista parecía una pasta a la carbonara. Al darle la primera mordida me di cuenta que en lugar de que se tratara de pasta, era un palmito delgado cortado como pasta. La textura era muy agradable. La “pasta” venía acompañada de tocino y un toque de trufa: te hacía flotar hasta el cielo.

Pujpñ, mi plato favorito de Enrique Olvera, Mone de pescado

Para el séptimo tiempo Enrique Olvera personalmente trajo a mi mesa un mextlapique de cuitlacoche, frijol y nopal. Me contó que se había inspirado en un tamalito de charales, nopales y frijol que venden en los mercados sobre ruedas en el Estado de México. En un pequeño envoltorio de hoja de maíz ahumada. En su interior podías ver jitomate baby,  grandes granos de huitlacoche, algunos frijoles y nopales. El plato estaba rico, sin embargo para mí en lo personal, le faltaba alguna textura que aglutinada el sabor. Para acompañarlo sirvieron un  Rosé, Críos, Mendoza 07, que le iba perfecto a lo ahumado y además estaba refrescado por lo que su temperatura era muy agradable.

Ya se imaginarán, conforme avanzaba la noche y el número de copas por comensal, el bullicio en el restaurante se incrementaba. Todos nos veíamos muy contentos siendo convidados a este banquete. Enrique Olvera orgullosamente servía sus platos y platicaba con los comensales.

De octavo tiempo, Enrique Olvera preparó un puchero de Res con consomé clarificado y escabeche de cebolla. Venía con un puré de elote con plátano que tenía una consistencia similar a la de queso derretido. Estaba maridado con un Vino de Piedra de Hugo D’Acosta. La carne estaba cocinada a perfección. El plato estaba armado con sabores sutiles. Mi único problema fue que cuando sólo quedaba el caldito, no había una cuchara para terminármelo. Rompiendo toda regla de etiqueta y aprovechando que mi mesa estaba ubicada en una esquina al lado de la cava, lo tome en mis manos y me lo terminé hasta no dejar siquiera una gota.

Pujol, para cerrar con broche de oro uno de los postres Stupak

Al terminar de servir la parte salada de la comida, salieron los chefs a explicar personalmente sus platillos y presentarse con los comensales. Redzepi habló en inglés, Atala me sorprendió con su español de España, siempre había hablado con él o en portugués o inglés. Stupak, se mostró entrenado en las artes de la oratoria y brilló con su explicación. Olvera no cabía en sí mismo, se veía feliz. Todo el salón explotó en aplausos. La comida había sido maravillosa y para mí, en lo personal, memorable.

Para terminar, Alex Stupak sirvió dos postres. Primero sirvió una cápsula de mandarina con té roiboos, flor de azahar y crema de vainilla. Venía maridado con un Gewurstraminer Vi de Gel Penedés España. La espuma del postre era tan ligera que se derretía en la boca. La flor de azahar envolvía con tersura el paladar. Me encantó el postre porque no empalagaba, el problema fue que también se acabó muy rápido.

Y como dirían, para cerrar con broche de oro degustamos un chocolate suave con aguacate, regaliz y limón. Un postre muy fresco con mucho sabor a limón. Fue la perfecta manera de terminar la cena. Para ayudar a la digestión, me tomé un Nespresso descafeinado.

En general que les puedo decir, la cena estuvo deliciosa. Las presentaciones eran honestas, los ingredientes de primera calidad. En cada platillo se veía la destreza de su creador. Cada chef mostró su manejo experto, no sólo de técnicas, sino también para exaltar el sabor de los ingredientes. Fue un acto de malabarismo perfecto donde pudieron encontrar el balance óptimo. Definitivamente valió la pena. El maridaje estuvo impecable. Muy bien pensando. Sin embargo, el rango de precios de los vinos fluctuaba mucho. Me imaginé que tomaría mejor vino toda la cena, pero bueno, no se puede ser tan exigente.

Esa noche salí flotando de Pujol y soñé con los ángeles culinarios. Vaya manera de celebrar un décimo aniversario. ¡Muchas felicidades a Pujol en su Décimo Aniversario! Y si así fue el décimo, espero en 10 años estar convidada al siguiente festejo.

Te deseo un maravilloso pre-viernes y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

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Pujol
Petrarca 254
Col. Polanco
Tel. 5545-41-11
www.pujol.com.mx

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René Redzepi, es dueño de Noma en la ciudad de Copenhague y a sus 33 años recientemente fue nombrado como el mejor restaurante del mundo. Si uno platica con él, inmediatamente te percatas de la sencillez con que hace su trabajo y como muchos que buscan la innovación en la tradición culinaria escandinava su cocina se caracteriza por utilizar ingredientes locales donde sea la simpleza de los ingredientes que brillen por sí solos.

Alex Atala es dueño de D.O.M. Un restaurante famoso no sólo en Brasil, sino es sin duda el más notable de toda Latinoamérica. En su cocina los ingredientes locales abundan, cocinados con preparaciones clásicas e innovadoras. Si uno va a su restaurante, lo podrá ver la mayoría de las veces detrás de las ventanas de vidrio que rodean la cocina. Es una persona que gusta de la cocina, pero que sin duda se ha volcado a rescatar los ingredientes típicamente brasileños, incluyendo claro, los del amazona.

Alex Stupak es el chef repostero de WD50, un restaurante neoyorquino conocido por su innovación. Las veces que he comido ahí, utilizan lo último en técnicas de cocina molecular, incorporan ingredientes dulces donde deberían ser salados, parecería que no hay límites, ni reglas. Por lo mismo, se imaginarán bien, si trabaja con Wylie Dufresne, entonces deberá ser igual de creativo y vaya que lo es.

Y Enrique Olvera, dueño de Pujol y el ideario de la reunión. Un chef mexicano que se ha visto a la tarea de reclasificar la comida tradicional mexicana, conservando el sabor, pero ofreciendo nuevas presentaciones, nuevas texturas. Recuerdo que ya hace algunos años le hice una entrevista para mi programa en Canal 40 y le preguntaba cómo describiría su comida. Todavía recuerdo, lo que me contestó. Me dijo que él quería que si su abuelita comiera algún platillo en su restaurante, ella saliera contenta porque el platillo sabía a lo que debía saber. Sin embargo, decía tener un doble reto, porque no sólo tenía que saber, sino también ser diferente e innovador.

***

Aprovechando el calor terrible que estamos viviendo en la ciudad de México, les incluyo una receta de una caipiriña, una típica bebida brasileña muy refrescante.

1 limón cortados en cuartos
Cachaça (o puedes sustituir con vodka o aguardiente)
Azúcar
Hielo

Preparación

En un vaso “old fashion” agrega los trozos de limón y el azúcar. Con la ayuda del mortero aplástalo para sacar un poco de jugo, sin embargo no lo aplastes demasiado ya que se puede amargar. Agrégale el hielo y al final la cachaça. Sirve inmediatamente. Si quieres agregarle algo poco tradicional, le puedes agregar un poquito de ralladura de jengibre. Ese truco se lo aprendí a Junior Merino.

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Nuevos rincones en Polanco: Casa Habana

May 6, 2010

— 12:00 am

 

La Ciudad de México, Noveno lugar mundial en oferta cultural

 

El viernes pasado desayuné, con Paco, un amigo especializado en encuestas.  Como todo amante de los números me contaba sobre la importancia de la Ciudad de México a nivel mundial. Sí, claro que todos ubicamos a Londres, Nueva York, París y Tokio como ciudades que tienen un efecto directo e intangible en los asuntos mundiales, no sólo hablando en términos socioeconómicos, sino también con una importante influencia en términos de cultura y política. Sin embargo ¿sabías que 2008 la revista Foreign Policy catalogó a la Ciudad de México como el noveno centro cultural en el mundo?

Cuando hablamos de experiencias culturales, automáticamente pienso en ciudades con diversidad. Sin embargo me siento obligada a hacer una aclaración: luego pensamos que esta oferta cultural se reduce a conciertos, obras de teatro y exposiciones. No se si sea porque todo lo relaciono con la comida, pero estoy convencida de que también la gastronomía es una parte fundamental de la experiencia cultural de un país. Mientras platicábamos sobre el tema, me quedé pensando cómo la gran mayoría de nosotros desaprovechamos la oferta cultural de nuestra querida ciudad.

En Casa Habana, uno se siente en casa

Lo mismo pasa en cuestión de restaurantes, a pesar de hacer un esfuerzo continuo  de conocer nuevos lugares, es imposible conocerlos todos. Sólo hay que ojear un periódico o una revista para ver cómo cada semana abren y cierran restaurantes en esta mega ciudad. Además, ¿quién se va a resistir a regresar y experimentar el confort que te provoca tu restaurante favorito? No hay tiempo, ni bolsillo, que permita hacerlo todo.

Por eso, cuando llegas a un lugar dónde te sientes en casa, vale la pena comentarlo. Te invito a romper un poco con la rutina y re-descubrir la oferta cultural en términos gastronómicos de tu ciudad. Son esos lugares que te invitan a quedarte, a regresar, porque te sientes inmediatamente acogido, con una “vibra” deliciosa. Así me pasó cuando llegué a CasaHabana.

Llegué a este pequeño local a media tarde. Fui recibida por Leonardo Rosales, un cubano con una gran sonrisa que hace cuatro meses abrió su restaurante especializado en gastronomía cubana. Al contarme su historia, me envuelve con su suave acento de su país de origen. Llegó a México buscando una carrera en la industria cinematográfica. Cuenta que por cuestiones sindicales, nunca pudo hacer nada en este gremio, por lo que se dedicó a representar a figuras en el mundo del espectáculo. Trabajó con Milanés, Marcel Marceau y Eugenia León, entre otros. Un día se vio en posesión de este local. No sabía qué hacer en un principio. Era un local pequeño que además tenía una licencia para vender alcohol. Fue cuando decidió convertirlo en una extensión de su casa y traer a Polanco una casa típicamente cubana de la época de los 40s y 50s. Me contó que se trajo los cuadros y algunos muebles de su casa al pequeño local que sienta a 38 personas. Ahora estaba viendo cómo traerse vajilla antigua de esta época desde Cuba. ¡Pero no sólo se trajo sus muebles y cuadros! Lo que vemos en este pequeño espacio es todo contingente y un esfuerzo cubano. En la decoración, presume un cuadro comisionado a Lázaro Reynaldo, un reconocido pintor cubano radicado en México.  En la cocina, Ivonne Núñez, una chef cubana quien ya había hecho carrera en los Hoteles Melía en Cuba, se encarga de la sazón. Me muestra Leonardo el menú y me dice que además si uno llama con anticipación, pueden preparar todo tipo de especialidades de tu tierra. La conversación y el lugar, me transportan a Cuba.  Me recuerda las inolvidables comidas que tuve en los Paladares, unos pequeños restaurantes montados en la casa familiar donde eres un invitado más a la mesa. La primera vez que fui, hace ya más de 15 años eran casas que operaban clandestinamente. La segunda vez que visité Cuba, ya muchos Paladares contaban con licencias otorgadas por el estado para operar este tipo de establecimiento.

Un rico plato cubano

Pero bueno, regresando a Casa Habana. El mojito se antoja con sólo sentarse en una de sus mesas. Ya es media tarde, por lo que únicamente pico un poco. Pido un plato cubano al centro, que incluye un poco de todo. Primero pruebo unos tostones de plátano macho verde que están rellenos de carne molida, sazonada como el típico picadillo. Después unas masitas de puerco fritas, con un poco de cebollita encima. Estas masitas son lo equivalente a las carnitas mexicanas, sin embargo, también tengo que confesar que, hasta en Cuba, siempre me han parecido un poco más secas que nuestras tradicional platillo. También pruebo unas croquetas de queso con jamón, que se derriten en boca. Los sabores de la salsa bechamel y sobre todo la nuez moscada, inundan el paladar. Pero mi bocado favorito, sin duda, fue el tamal de maíz amarillo. Ivonne me explica como lo ha preparado: lo hierve en agua y además lo rellena de carne deshebrada y verduras. Me explica que eso sí, además de la preparación, en Cuba comen poco picante, por lo que contrario al tamal mexicano, no lleva nada de chile sólo pimiento morrón.  Es una delicia.

Vuelvo a pensar en la diversidad cultural. ¿Quién me hubiera dicho que en la ciudad de México, encontraría un pequeño rincón de Cuba, donde más que parranda, (que es evidente al ver su horario de operación) se trata de sentirse en casa? Esto y más, nos ofrece el Distrito Federal.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que disfrutar el sabor de la vida.

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CasaHabana
Lope de Vega No. 341-Local B
Col. Polanco
tel. 5531-13-09
Ojo: Abierto de 13.00 hrs a 21.00 hrs.

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Aprovechando que está haciendo mucho calor, recordé una sencilla ensalada muy fresca con chayote que comí en un Paladar en Cuba.

Ingredientes:

 

6 chayotes
½ cucharada de mostaza
¼ taza de aceite de Oliva
Sal en Grano y Pimienta al Gusto

Hierve los chayotes y córtalos en pequeños cubos. Déjalos enfriar un poco mientras preparas la vinagreta. En un recipiente hermético incorpora la mostaza, el aceite de oliva, así como la sal y pimienta. Agita vigorosamente hasta que los ingredientes estén incorporados. Agrega los chayotes a la vinagreta. Déjalos reposar en el refrigerador por una hora y después sirve la ensalada montada sobre grandes hojas de lechuga orejona. Para terminar, si lo deseas, puedes espolvorear un poco de orégano para más sazón.


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Tras bambalinas de las Listas, mejor ponte listo

April 28, 2010

— 11:36 pm

 

No te vayas con la finta de las guías te podrías perder de experiencias memorables

 

La gastronomía mexicana se ha puesto de manteles largos, ya que tanto el restaurante Biko de Mikel Alonso y Bruno Oteiza, así como Pujol de Enrique Olvera han sido reconocidos entre los 100 mejores restaurantes del mundo por la Guía S. Pellegrino publicada por la revista inglesa Restaurant Week. En Latinoamérica sólo hay tres restaurantes que cuentan con este reconocimiento, dos de ellos en nuestra capital y el otro en Sao Paulo en Brasil de nombre D.O.M, liderado por Alex Atalá.

No me vayas a mal interpretar, que bueno que haya un reconocimiento que recompense el esfuerzo tan grande que hacen los chefs en su cocina, no sólo en sus preparaciones, sino también en desarrollar nuevas propuestas gastronómicas. Sin embargo, luego nos encanta cacarear las listas sin conocer más a fondo quién y cómo la hizo. ¿Tú sabes cómo se obtienen estas calificaciones? ¿Estas calificaciones en realidad representan la opinión de un cliente promedio?

No sé si exista una estadística, pero te puedo asegurar que muchos de nosotros nos vamos con la finta. Muchas de estas calificaciones, reflejan intereses que no necesariamente concuerdan con los de un comensal promedio. No quiero nombrar ninguna guía en particular, pero en México desafortunadamente muchas de nuestras guías carecen de objetividad, ya que muchas veces hay un negocio atrás, ya sea de venta de espacios o de publicidad. ¿Nunca en un baño te has encontrado publicidad de ciertas guías? ¿No te llega publicidad a tu correo con “invitaciones” y “cortesías” a restaurantes perdidos en el olvido y con calificaciones altísimas?

Pero no me quiero desviar del tema. ¿Cómo se arma esta lista? La guía S. Pellegrino es compilada por la revista inglesa Restaurant Magazine, una revista especializada en la restauración o enfocada a tratar temas de restaurantes. La guía es  patrocinada por el agua San Pellegrino, quien aclara nada tiene que ver en el contenido de la misma. ¿Me preguntaré cuantos de estos restaurantes mencionados no sirven agua Pellegrino? Hasta ahora no he encontrado respuesta.

También he tenido comidas memorables no me vayan a malinterpretar. Aquí sentada en Per Se

La lista se obtiene de las votaciones de un panel de 800 expertos que conforman el “Nespresso World’s 50 Best Restaurante Academy” que incluye a chefs, restauranteros, críticos gastronómicos y escritores culinarios. La Academia se divide en 26 regiones geográficas  y cada región tiene un responsable que elige a un panel de votación de 30 personas.  El responsable de nuestra región que comprende Centroamérica y México es Jorge Toledo y Leyva, crítico de restaurantes del economista. En el panel del año pasado encontré nombres como el de Sophie Avernin (ex dueña de Bistro Mosaico, hija de los dueños del Champs Elysees e importadora de vinos), Ricardo Muñoz Zurita (investigador culinario y Chef de Azul y Oro) y Josefina Santacruz (restaurantera y ex-Chef de Pámpano México y Nueva York). El panel de este año ya se debería haber publicado, sin embargo al escribir esta columna todavía no estaba disponible. Lo que dicen es que un tercio de los panelistas son cambiados cada año, por lo que no sé si ellos conformaron el panel este año.

Revisando la lista de restaurantes, he visto que he tenido la fortuna de conocer el 40% de ellos. De los que conozco, te puedo decir que en el 80% de estos restaurantes he tenido comidas inolvidables, incluidos todos los restaurantes nombrados en nuestra región de Latinoamérica. Todavía recuerdo mi comida en D.O.M. donde Alex Atala estaba detrás del fogón, (lo cual es cierto para Mikel Alonso también, pero ya no es el caso de Enrique Olvera). En D.O.M. la cocina se conecta con el salón a través de una brillante ventana de vidrio que deja ver todo lo que pasa en ella. Los ingredientes, basados en la oferta de productos locales gastronómicos brasileños se combinan para ofrecernos preparaciones elegantes. Su comida cuando la probé me hizo flotar.

Sin embargo, dentro del 20% restante he tenido comida buenas a secas, pero también un 8% que han sido una estafa. Por ejemplo, en Le Gavroche de Londres, ubicado en el lugar 92, ha sido de las comidas más caras y malas que he tenido en mi vida. Tengo que confesar que iba con altísimas expectativas, ya que el libro de cocina de este restaurante estaba ubicado entre mis favoritos y casi me lo sabía de memoria. Sin embargo al llegar al lugar, no sólo fue la arrogancia del personal que me incomodó. Sino que su comida era totalmente retro, con preparaciones complejas sin mucho sabor, pero eso sí, ingredientes muy elegantes que hacían que los platos costaran un ojo de la cara. Salí con mucho menos dinero en mi bolsillo, pero además con una gran tristeza porque alguien a quien admiraba me había fallado.

Uno de los platillos de La Gazeta, abulón con tocino, cebollitas nuevas y ortigas

También al revisar la lista encuentro grandes ausencias. La gastronomía peruana se ha posicionado entre las mejores del mundo. ¿Porqué no hay un sólo chef peruano en esta lista? He viajado al Perú en varias ocasiones y he tenido ahí comidas memorables. Por ejemplo, en Astrid y Gastón, (que también cuenta con una sucursal en la ciudad de México), comí una vez cuando todavía Gastón Acurio trabajaba dentro de la cocina de su restaurante en Lima. Fue inolvidable. Después en Bogotá, comí tan bien en su restaurante, que regresé dos noches seguidas. También recuerdo una comida servida por Rafael Osterling que me impresionó con sus innovaciones. ¿Porqué no están?  ¿Será una razón el hecho de que únicamente Nespresso tiene boutiques en México y Sao Paulo en America Latina?

Justo ahora que estuve en Francia, tuve la oportunidad de cenar en varios restaurantes. Mi objetivo fue salirme de las clasificaciones (olvidar la Guía Michelin y Zagat) y buscar restaurantes más pequeños que ofrecieran una experiencia más casera. Como en todo, tuve buenas experiencias y malas experiencias. Sí, todavía caí en algunas trampas de turistas. Sin embargo, el esfuerzo valió la pena la última noche. Fue la más mágica. En La Gazetta el menú de degustación estaba preparado con delicadeza por su chef Petter Nilsson. Todos los platillos dentro de su sencillez arrojaban sorpresas, ingredientes inesperados.  La música de fondo era deliciosa y nunca extrañé la falta de manteles blancos en este lugar. Fue una cena memorable. El servicio impecable y amigable. Cuando salí, como deseaba que este restaurante se encontrara en México, porque sin duda me convertiría en su clienta asidua.

Por lo mismo, te invito a qué antes de volverte un loco y decidir que tienes que recorrer cada uno de estos restaurantes o de sólo asistir a estos restaurantes porque aparecieron en una lista, lo hagas por la razón correcta. Yo voy a seguir yendo al Biko y al Pujol porque me gustan, no porque tengan un nuevo premio. El día que ya no me gusten, lo diré sin empacho. Además, hay veces que si te pierdes en el glamour, te olvidas de las joyas que puedes encontrar y también te olvidas de saborear la comida. Ahora el gran reto para todos los chefs y restauranteros nombrados en esta lista es no perderse en el glamour y seguir trabajando. Espero que no hayan más Le Gavroche en esta lista. Pero para esto no suceda no hay que creérsela.

 Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

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Biko
Plaza Zentro
Presidente Mazarik 407 Loc. 10
Polanco
Tel. 5282 2064

Pujol
Petrarca 254,
Polanco,
Tel. 5545 3507

D.O.M.

Rua Barao de Capanema 459
Sao Paulo
Tel. 11 3088 0761

La Gazetta
29 Rue de Cotte
75012 Paris, France
01 43 47 47 05

 

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Aquí incluyo dos recetas. Una tradicional y fácil de Biko y la otra moderna de Pujol. Además les recuerdo que las podrán encontrar en mi página www.anasaldana.com

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Esta receta me la compartió Bruno Oteiza de Biko un día que lo fui a ver en su restaurante.

Robalito en Salsa Verde estilo Biko

Ingredientes

1 kg Robalo (dividido en 2 lomos con piel, sin escamas)

1 cucharada de Ajo

2 cucharadas de perejil

½ cucharada de harina

Sal

Almejas

Vino Blanco

Aceite de Oliva

Instrucciones. Agregar un un poco de aceite a un sartén.  Agregar el ajo y poner el pescado con la piel hacia arriba. Voltear el pescado u agregar un poco de harina y después agregar el vino blanco.  Añadir las almejas con un poco de agua o fondo de pescado. Agregar el perejil picado. Dejar de 8 a 10 minutos  sobre fuego intermedio para se termine de cocinar el pescado. Servir en el plato los lomos, dejar las almejas en el sartén y taparlo para que las almejas se terminen de abrir. Servir inmediatamente.

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Enrique Olvera y compartió esta receta conmigo. Aquí la incluyo para ustedes.

Ensalada de Nopal Estilo Pujol

Nopales

16 pzas Nopales Baby
100 gms de sal

Preparación:

Blanquear en agua hirviendo con sal el nopal por 5 segundos aproximadamente,.e hidratar en agua con hielo, colar y cortar el nopal en juliana ya frió,mezclar con la sal hasta que comienze a soltar toda su “baba”, dejar reposar por 5 a 7 minutos y enjuagar al chorro de agua fría hasta que queden perfectamente limpios.

Guarnición Tradicional

50 gms Queso canasto rallado
80 gms Concasse de tomates
Cucharadita de orégano molido
Cucharadita de Aceite de olivo
50 gms de cebolla blanca
15 ml de jugo de limón

Preparación:

Tener lista la guarnición para adicional a la ensalada.

Polvo de Tortilla

50 gms de manteca
120 gms de harina de maíz
Cucharadita de sal

Preparación:

Hornear la tortilla al horno hasta que quede totalmente dorada, moler hasta que quede pulverizada por completo, en una sartén cocinar el harina de maiz a que tome un color dorado, sazonar y mezclar ambos polvos, sazonar.

Nopal Deshidratado

1 pza grande
Cucharadita de sal
250 ml de helado de limón

Preparación:

Corat el nopal a lo largo en la rebanadora en el numero para obtener laminas muy delgadas de los nopales, colocar en un silpat y deshidratar a 90° C por 1 hora o hasta obtener una lamina de nopal crujiente.

Para Armar el Plato

Nopales
Guarnición tradicional
Polvo de tortilla
Nopal deshidratado

Preparación:

Mezclar los nopales con el concasse de tomate, cebolla morada y sazonar con sal, orégano, jugo de limón y aceite de olivo servir en un aro y reservar para que escurra todo el liquido que se exceda, terminar con queso canasto hasta arriba, servir un a quenelle de helado de orégano sobre la ensalada.

En un plato colocar el polvo de tortilla y con ayuda de un aro darle forma de ola, colocar la ensalada sobre el polvo terminando con el deshidratado de nopal, aceite de olivo y pimienta recién molida. 

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Espionaje y cuentos chinos en París

April 22, 2010

— 12:00 am

 

Una vista

Una vista espectacular de París

 

 Ya sabes que siempre digo que los viajes ilustran. Y vaya que lo hacen. Este viaje por la Borgoña, ha sido una delicia. Estoy en la búsqueda continúa de conversaciones que me arrojen indicios de lo que está pensando la gente. Si estas van a acompañadas de carcajadas, aún mejor. Con una sonrisa, la conversación se transforma en una plática más intima, dónde al bromear, rompo una barrera y tengo la oportunidad de iniciar una plática más personal. Puedo meterme por un segundo en la cabeza de la otra persona y ver cómo ven el mundo. Es muy simple, si llega uno y pide algo, el servicio se da, sin más ni más. Si uno llega y pide algo, pero además pregunta, adula un poco y sonríe, el resultado sin duda podría cambiar, muchas veces para bien. Y bueno, además en Francia, donde el coqueteo parecería ser un deporte nacional, si se es una mujer que viaja sola y si la persona con quien se tiene una conversación es un hombre, nunca parecería faltar el caballero que está dispuesto a bromear un poco con tal de obtener la atención de una mujer.

En los últimos días he recorrido kilómetros y kilómetros por la región de la Borgoña. Es impresionante como el país se divide en fronteras virtuales, donde cada región tiene sus productos locales, vinos y cultura propia.  Hoy en día me queda mucho más claro el concepto de terroir llevado al extremo. Siempre cuando oímos de vinos, esta palabra sale a colación: el terruño. Las características que le dotan a la vid de su singularidad: hay de uvas a uvas. Las condiciones climáticas y de suelos le imparten a los vinos ciertas características que los hacen únicos, irreplicables. Nunca había entendido el impacto que puede ocasionar una colina, su proximidad a un río o su orientación, entre muchas otros accidentes naturales en el vino, hasta que visité Vosne Romanée. Aquí cada detalle importa. Normalmente cuando pienso en viñedos, visualizo grandes extensiones, donde las hectáreas se extienden por toda la orografía de un lugar. En Francia, este concepto es aún más limitado. En esta zona, con la vista, podía observar pequeñas extensiones que concentraban vinos muy preciados y cotizados en el mundo, entre ellos: Grands-Echézeaux, Romanée Conti , La Tâche y La Grande Rue.

Las pequeñas subdivisiones en Vosne Romaneé

Estas pequeñas parcelas cubrían una extensión de tierra finita: a unos metros valía oro y a otros ya no valía nada, porque el suelo ya no era igual. Además, la tierra no sólo le imparte al vino su sabor, sino que también se impone, y determina, las mejores cepas para cultivar. Es impresionante cómo en la región de Chablis, predomina el vino blanco, donde la mineralidad de sus suelos le imparte una deliciosa frescura a los vinos. En Chateau Neuf du Pape, los cambios climáticos han hecho que el vino tenga un más alto contenido de alcohol, pero a su vez favorezca las cepas tintas. Cada región, se dedica a lo que la naturaleza caprichosa ha decidido que es lo que debe sembrar. La naturaleza en respuesta a su esfuerzo y trabajo del productor, le imparte un sabor único. Pueden ser las mismas cepas plantadas una en la misma colina, pero si a una le dio el sol de manera diferente, estas pequeñas variaciones harán que también la uva tenga sabores distintos.  El hombre se ajusta a lo que le da la naturaleza.

Este fenómeno de ajuste también lo he visto en la evolución de la sociedad francesa. Han sido más de 13 años desde que estuve por primera vez viajando por Francia. Cuando estuve aquí por primera vez los franceses tenían la reputación de no querer hablar otro idioma. También de ser arrogantes con los extranjeros y de ver menos a los turistas. Ha pasado el tiempo, y me sorprende que ya prácticamente en todos lados hablan inglés. Sin embargo todavía hoy existe esta barrera fría que hay que derribar con una sonrisa. Para muchos, todavía el francés es indescifrable, áspero y caprichoso.

Dicen que muchas veces la realidad supera a la ficción y lo que me pasó el lunes en la noche fue surrealista y una vez más me puso a pensar sobre cómo ven los franceses el mundo. Llegué a un pequeño restaurant, con no más de 12 mesas. Me recibió la dueña, con seriedad mientras me preguntaba si entendía francés. Al asentir, inmediatamente me da el menú del día y toma mi orden. Al traerme mi entrada, una rica berenjena cocinada al vapor, con concassé de jitomate y un poco de queso fresco de cabra con consistencia casi de yogurt. Además estaba decorado coquetamente con una hoja de albahaca.

La berenjena y la dueña en el fondo mirándome fijamene

Después inicio un rito que invariablemente sigo cuando me siento en un restaurante. Primero, dejo que el sentido del olfato me cuente un poco sobre el platillo que voy a comer. Después, desenfundo mi cámara. Esto se ha vuelto tan automático, lo hago sin pensar. Mientras enfoco mi platillo, siento la mirada de la dueña. Al terminar, me dice bruscamente que en ese lugar, no permiten tomar fotos. Inmediatamente me disculpo, como bien dicen, es mejor pedir perdón que permiso.  Cuando me trae el segundo plato, un atún con tocino, conversamos un poco. Me pregunta si soy periodista. Normalmente diría que no, pero veo que es imperativo si quiero tomar fotos, el  mostrar mi verdadera identidad. Me dice que entonces si puedo tomar fotos. Al preguntarle por qué no le gusta que tomen fotos de su restaurante, me sorprende con su respuesta. Me dice que ahora los chinos van a todos los restaurantes buenos de París, ( menciona el de Bocuse y Ducasse) y toman fotos para luego robarse las ideas. Me quedo atónita. Trato de ahondar en el tema, porque se me hace increíble. No sólo por la historia misma, sino también porque quiero explorar qué tan grande es su ego que piensa que la sencilla receta de berenjena que me ha servido merece estar bajo llave como un gran secreto industrial.

El día después, otro restaurante, misma situación

¡Nunca me imagine que podría pasar por una espía china! Pensé que esto era cuestión de una mujer que tal vez sufría delirio de persecución. La noche me dio material para una buena carcajada en twitter. Sin embargo, no me lo creerás, pero el martes después de un rico almuerzo con amigos, decidí tomar algunas fotos del lugar donde almorzamos. No me lo creerás, pero una vez más me topé con el dueño muy molesto, que me dijo que no permitían tomar fotos. Pensé decirle que con decirle que era su cliente sería suficiente, sin embargo me contestó que el restaurante era propiedad privada y que no podía tomar fotos. Ni siquiera pude hacerlo después de decirle que era periodista. ¿Qué tal?

Así que ten cuidado, estate advertido, no sólo el mundo financiero tiembla de la influencia China en el mundo, sino que ahora los restauranteros franceses, sufren por proteger sus recetas del inescrupuloso espionaje industrial chino.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes, un especial agradecimiento a Viajes Palacio con quien he gozado esta divertida aventura  y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

***

 

Mi versión de la berenjena “secreta”

2 berenjenas baby
2 tomates picados finamente, sin semilla y sin piel
1 Queso de cabra suave
1 hoja de albahaca
1 hoja de laurel
1 ramita de tomillo
Sal de grano y pimienta al gusto

Cortar las extremidades de la berenjena . Cocinar en vaporera las berenjenas, con un poco de sal de grano, pimienta y chorrito de aceite de oliva. En otro sartén cocinar el jitomate, junto con la hoja de laurel y la ramita de tomillo, hasta que el jitomate esté dulce. Una vez que estén cocinadas las berenjenas, servir el jitomate encima. Pon una laja de queso de cabra en el plato. Decora el queso con una hoja de albahaca. Para terminar agrega un poco de aceite de oliva extra-virgen.

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Viajando por la Borgoña: Auxerre y Chablis

April 14, 2010

— 11:30 pm
Los caminos de Auxerre

Los caminos de Auxerre

El día de hoy comenzó muy temprano con un ligero desayuno en el hotel Parc des Marechaux en Auxerre. A cualquiera que pase un día por aquí, de reojo pensaría que hay poco que hacer en esta ciudad. Sin embargo, si tienes la oportunidad de quedarte un poco más, podrás sumergirte en la vida pueblerina de una pequeña  ciudad en Francia, donde las estrechas y curvas calles empedradas y los parques tapizados con flores en colores brillantes, enmarcan una ciudad de edificios bajos que no  puede ocultar sus años. A lo alto de la colina, está la joya de la corona, una impresionante catedral, que al visitarla, se llena del sonido de un gran órgano que toca en el fondo.

Mientras escribo el artículo, siento la brisa proveniente de mi ventana de este cómodo hotel donde se asoman grandes árboles de un jardín interior, impecablemente cuidado. Escucho el sonido de los pájaros que se contestan entre ellos. Este es mi segundo día en el lugar y una calma me ha envuelto, bajándome el ritmo acelerado que traía de la ciudad.

Los viñedos y la bruma en Laroche
Los viñedos y la bruma en Laroche

A unos kilómetros de Auxerre  se encuentra Chablis, otra pequeña ciudad. Al recorrerla es evidente su naturaleza turística, producto de su reputación como una importante zona vinícola que produce el vino del mismo nombre. Llegamos a Domaine Laroche una casa fundada en los 1850. Somos recibidos por Renaud Laroche, quien amablemente nos da el recorrido por su viñedo. La visita comienza dentro del bosque, donde tomamos una pequeña vereda para llegar a un mirador que nos permite ver todo el valle plantado con viñedos. La bruma de la mañana, inevitable en esta época del año, le da un efecto casi teatral a la vista, dónde sólo se asoman las hileras de las vides.

La vida del agricultor es compleja, cada temporada está amenazada por algo. Cuando le pregunto a Renaud que es lo que ha aprendido al estar inmerso en el mundo del vino, me contesta sin titubear “la humildad”. Me dice que sin importar lo que haga, uno siempre está a la merced de la naturaleza. Soy testigo de lo que me ha dicho, cuando veo cómo en esta época del año tienen calentones que funcionan con gasolina para prevenir que se hielen sus plantíos más preciados. En todas las distintas épocas del año, ya sea el calor, o el frío o el agua juegan con el producto final y lo amenazan continuamente. Me dice “sólo por el hecho de que tengas un vino embotellado mereces respeto, hay mucho trabajo por detrás”.  Tiene razón, pero también pienso: si es tanto trabajo, entonces ¿no vale la pena tenerle respeto y hacerlo bien?

Y vaya que aquí en esta vinícola el vino se hace bien y se le tiene respeto. Tanto, que Domaine Laroche está tomando un compromiso muy grande: toda su producción será en unos años totalmente orgánica. Al preguntarle si en realidad hacerlo es por salvar al medio ambiente o por cuestiones de rentabilidad para acomodar la demanda de productos ambientalmente amigables, me contesta riéndose que es una combinación de los dos. Sin embargo esta estrategia implica recurrir a los viejos métodos de cultivo, como el uso del cobre en su fertilización, pero también modernos, como la introducción de feromonas para disuadir a los insectos de instalarse en sus viñedos.

Renaud Laroche
Renaud Laroche

Después recorremos la pequeña ciudad de Chablis y llegamos a las oficinas centrales de Domaine Laroche, un antiguo convento que se encuentra en el centro de este pintoresco pueblo, donde en su salón de cata degustaremos una amplia gama de Chablis. Tengo que aclarar que cuando hablamos de Chablis, nada tienen que ver con una cepa, sino que en realidad es una zona: estos vinos están hechos con uva Chardonnay. Mientras pruebo los 8 vinos que nos sirven, el hilo conductor es su mineralidad y acidez refrescante. Estoy acostumbrada a vinos Chardonnay del nuevo mundo  que son muy fuertes, sin embargo, aquí el vino es muy seco y con aromas mucho más sutiles. No recurren tanto al manejo de la madera como componente importante del vino. Sin importar la calidad del vino, la madera siempre aparece con una discreta nota. Mientras cato el vino, tengo un curso intensivo de esta región. Me parece paradójico como algo que se ve tan complejo en un aula de clase, como lo son las clasificaciones francesas, sea tan fácil de aprender en un viaje.

Veo que rápidamente están abriendo las botellas y me detengo un poco más a observar. Me doy cuenta que aquí en Domaine Laroche en lugar de corchos, están utilizando tapas de rosca. Es la primera vez que recibo una explicación sobre por qué es bueno para este vino en particular. Me cuentan que no sólo elimina las impurezas que se le pueden añadir al vino del corcho y simplifica su servicio, sino que también protege al vino de oxidación lo cual puede cambiar el color y neutralizar los caracteres frutales. Al utilizar la rosca sus vinos saben más frescos y vivos cuando son abiertos. Además al decantarse, respiran y expresan todo su potencial aromático.

Para finalizar recorremos sus cavas y terminamos con un agradable almuerzo en el pequeño restaurante que se encuentra adjunto. Después recorro su pequeño hotel boutique compuesto de 6 habitaciones y un gran salón común, desde dónde se aprecian todos los viñedos. Hago una nota mental, de que me encantaría otro día en verano regresar a este pequeño hotel tal vez con un grupo de amigos. Es todo un descubrimiento, pero estoy segura que en este viaje habrán muchos más. Que te puedo decir, estoy disfrutando inmensamente este viaje al que fui convidada por Viajes El Palacio. Te invito a que me sigas el resto de mi viaje en la Borgoña en el micrositio que me hemos abierto aquí en EjeCentral o vía twitter en @anasaldana.

La catedral de Auxerre
La catedral en Auxerre

Todavía faltan varios días con tours a viñedos. Además finalmente conoceré la pródiga tierra que vio nacer a Anthelme Brillant-Savarin, un abogado y gourmet nacido en Dijon que acuño la frase de  “dime que comes y te diré quién eres”. Definitivamente, habrán muchas oportunidades en este viaje para seguir hablando y aprendiendo de vinos y comida.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

***

Gougères

Esta es un panecillo salado hecho con queso y pasta “choux” que probamos mientras degustamos un vino en la cava muy típico de la región de la Borgoña.

½ taza de agua
½ taza de leche
1 barra de mantequilla sin sal en trozos
Una pizca de sal de grano
1 taza de harina
4 huevos
1 taza de queso gruyere (y un poco más para espolvorear)
Pimienta molida
Nuez moscada molida

Calienta el horno a 200 grados centígrados.

En un recipiente combina el agua, la leche, la mantequilla, la sal y deja que hierva. Añade la harina e incorpórala con una cuchara de madera hasta que se forme una masa homogénea. No te desesperes, ten paciencia. Una vez que esté formada la masa, reduce la temperatura del quemador y continúa mezclando la masa hasta que se desprenda de la olla y esté un poco más seca.

Deja que se enfrié por un minuto y luego bate los huevos uno por uno e incorpóralos en la masa. Añade el queso y una pizca de nuez moscada y pimienta.

Transfiere la mezcla a una manga y en una charola previamente preparada con papel encerado, haz unos pequeños bollitos, dejando espacio para que crezcan. Una vez que hayas terminado espolvorea con un poco más de queso.

Hornea hasta que se hayan inflado y estén dorados.

(Pueden congelarse y duran varios meses. Cuando los quieras usar, sólo caliéntalos a una temperatura moderada, 190 grados centígrados hasta que una vez más estén calientes)

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Scottsdale y Frank Lloyd Wright

April 7, 2010

— 9:33 pm

Jugando Golf en el Troon North en medio de la vegetación desértica

Estas vacaciones me escapé a Scottsdale en Arizona. Sin duda es un lugar de belleza singular. El desierto y su vegetación conviven con campos de golf en una ciudad enmarcada por bellas montañas. Además a un par de horas, se encuentra Sedona, donde los paisajes nos recuerdan a esas películas del medio oeste. Me lo imaginaba perfecto: los pistoleros, muchos caballos, y porque no burdeles donde mujeres con faldas amplias entretienen a los vaqueros en pueblos en medio del desierto, en paisajes con fondos casi de mentira con montañas rojizas y cuadradas. Pero estos escenarios que muchas veces pensaste eran parte de foro, aquí, compruebas que son de verdad.

Al principio cuando les contaba a amigos que visitaría esta ciudad, me preguntaban con razón, que iría a hacer ahí. Tengo que confesar que después de visitar esta ciudad nunca la recomendaría como una ciudad con gran atractivo culinario, ni tampoco con atractivos turísticos al menos que te interese toda la parte de caminatas. Sin embargo lo que sí tienen son campos de golf. En la semana que estuve ahí, jugué en varios: el Phoenician, el Sedona Golf Resort y el Troon North Golf Club. Los campos no eran los campos más largos que hubiera jugado. La única excepción fue el último, Troon North, que no sólo contaba con estrechos y largos fareways, sino que también para mí fue el más hermoso.

De la modernidad al medio oeste en Sedona

Sin embargo algo por lo que sí se caracteriza esta ciudad, es porque aquí el famoso y superdotado arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright construyó una casa para pasar el invierno, donde no sólo fungió como su casa personal, sino también como una escuela de arquitectura que hoy en día todavía está funcionando. Tengo que confesar una debilidad personal por este arquitecto. Cuando como estudiante viví en la ciudad de Chicago, en el campus de la Universidad de Chicago se encontraba “Robie House”. Esta era una casa diseñada por Frank Lloyd Wright. Nunca había visto una cosa parecida. Manejaba los espacios a su antojo al conocer el impacto que un muro o una vuelta tendrían sobre el visitante. Las paredes las manipulaba para crear sensaciones de amplitud o estrechez. Ventanales con formas geométricas manejan la luz para complementar los espacios interiores. Los exteriores simples, la riqueza interior inimaginable. Su control, que no dejaba ningún detalle al azar. No sólo diseñaba la casa, sino también los muebles y a veces hasta el vestido de la dueña de la casa. Fue el principio de una gran curiosidad no sólo por la obra, sino por la vida de este genial arquitecto. Me preguntarás qué tiene de genial, te lo diré: comenzó a trabajar a finales de los 1800 cuando sus ideas eran avanzadísimas para su época.

El genio de Frank Lloyd Wright
El genio de Frank Lloyd Wright

Frank Lloyd Wright fue todo un personaje. Un brillante arquitecto, que en su vida personal fue un caos. Tuvo varias mujeres, amantes, y una debilidad por los autos. Además en su vida personal también abunda la tragedia. Sin embargo, más a allá de su intimidad era un genio. Esa combinación genial y obsesiva creó edificios que hoy en día todavía sorprenden. Sí has visitado el Guggenheim de Nueva York, entonces también has conocido su obra.

En Taliesin West te ofrecen tanto tours de una hora, como un tour dos veces por semana de 3 horas, el cual incluye un ligero almuerzo. Recomiendo mucho que te tomes el tiempo para recorrer esta casa con calma. Las vistas son excepcionales, pero sobre la oportunidad para conversar con estudiantes suyos que ya le pegan a los 80 años y que todavía viven ahí. Además nos dio una plática la directora de la escuela de arquitectura y siempre estuvimos acompañados de la guía experta de un especialista en su vida. Tomarte el tiempo definitivamente convierte la visita en una más íntima y sobre todo más enriquecedora. Todavía me rio cuando recuerdo que nos contaban que justo cuando ganó la licitación para hacer el Guggenheim de Nueva York los artistas se empezaron a quejar de que cómo habían contratado a un arquitecto que quería poner paredes redondas en los museos. Sin embargo, dentro de su arrogancia contestó que para él el arte moderno sólo eran clases de garabatos.

Así era Frank Lloyd Wright, arrogante, imbuido en su persona. Sin embargo con una ética de trabajo donde trabajó hasta casi hasta el última día de su vida y dejó muchos años todavía obra para que su despacho terminará sus proyectos. Sin embargo, si hay algo nuevo que aprendí sobre su persona, fue su filosofía de vida que giraba en torno al cliente. En esa época por la falta de comunicaciones, nunca sabía cuándo llegaría un cliente a verlo. Por lo mismo, siempre vestía de traje sastre (diseñado por él mismo) ya que decía que así siempre estaría listo para recibirlos. Ojalá y así funcionaran todos los proveedores de servicio: nada de horas de atención al público, ni proveedores que no regresan llamadas y se olvidan de uno, o los que se olvidan de que de nuestro dinero viven.

Te invito a que reflexiones, como yo lo hice al tomar la carretera de regreso a la ciudad de Taliesen West sobre los clientes en la vida de uno. Tal vez muchas veces no nos damos cuenta cuantos clientes tenemos, no sólo son los que pagan o los que asignan el contrato o nuestros jefes, sino que muchas relaciones humanas deberíamos entenderlas en el contexto de esta relación. Los estudiantes tienen a los profesores de clientes y viceversa. Cuando llamamos a una oficina, todos los que están en ella son nuestros clientes potenciales. No hay cliente pequeño. Hay que esmerarnos un poco más en atenderlos, te garantizo te redituará en tu vida personal y profesional.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda hay que buscar el sabor de la vida.

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Golf en Scottsdale y alrededores. Recomiendo que visites la página www.troongolf.com  donde no sólo podrás reservar tus “tee times” sino además tener descuentos en los mismos.

Taliesin West. Toda la información sobre la casa y los tours, la podrás encontrar aquí: http://www.taliesinpreservation.org
Tel.  877-588-7900 o 608-588-7900.

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Salmón “Southwest” al Grill

4 filetes de salmón con piel
1 cucharada de aceite de oliva
½ taza de mantequilla
2 limones
1 cucharadita de miel
1 cucharadita de chile piquín
½ cucharadita de comino
Cilantro Picado
Sal y Pimienta al gusto

  1. Combina en un recipiente el aceite de oliva, comino, chile piquín, miel, cilantro, sal y pimienta.
  2. Cubre el pescado con la mezcla y marina por lo menos un par de horas.
  3. En un asador cocina el salmón primero con la piel debajo. Hasta que esté cocinado. La mejor manera de comer el salmón es cuando está preparada a término medio.
  4. Antes de servir derrite la mantequilla y ponla sobre el pescado y cilantro picado. En el plato acompáñalo de jugo de limón.

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Disfrutando del D.F. en ésta Semana Santa

April 1, 2010

— 1:24 am
Una pintura divertida de Magritte

Una pintura divertida de Magritte

Estamos en plena Semana Santa y mientras muchos estamos de viaje, otros estamos disfrutando las delicias de la ciudad. Recorrer la ciudad de México y sus alrededores puede convertirse en una delicia cuando los niños han salido de vacaciones de la escuela y por lo mismo no tenemos que preocuparnos por largas horas de tráfico para transportarnos de un lugar a otro.

Para empezar recomiendo darte una vuelta una tarde cualquiera por el San Angel  Inn.  Aprovechando que las tardes en esta época son muy cálidas es el lugar perfecto para tomarse una copa en medio de un jardín hermoso. Tengo que confesar que hace años dejé de asistir a este lugar, ya que estaba aburrida con el menú que nunca cambiaba, sin embargo, para una copa relajada es ideal.  Asegúrate de hacer una reservación, ya que puede estar concurrido.  Aquí sobre todo los martinis y las margaritas, servidas en una cama helada son deliciosos. Además puedes acompañar tu bebida con unos ricos tacos de arrachera con guacamole o unos ricos escamoles que la verdad hacen que una tarde cualquiera, se convierta en una tarde muy especial.

Un gran plato de escamoles

Otra cosa que vale mucho la pena hacer es darte una vuelta por el centro de la ciudad. Actualmente en Bellas Artes están exponiendo las obras de René Maggritte: un artista surrealista Belga que es conocido por sus imágenes provocativas y divertidas a la vez. Recuerdo haber leído en una entrevista que le hicieron, que decía que su objetivo era retar a los observadores pre condicionados con percepciones de la realidad y obligarlos a tornarse más sensibles a sus alrededores. Por lo mismo, vale mucho la pena, dedicarle un ratito para recorrer la exposición. Me encanta su sentido del humor donde siempre, las imágenes nos dicen mucho más de lo que parecen si las vemos con mayor cuidado. Aquí si aplica el dicho: no todo es lo que parece.

Aprovechando a demás que ya están por el centro, recomiendo mucho ir a comer al Al Andalus. Es mi restaurante favorito de comida árabe, donde podrás probar desde el tradicional kepe crudo y kepe bola, hasta platillos como una deliciosa tripa rellena de arroz con carnero, que vale mucho la pena. Eso sí, deja un poco de espacio para el postre, porque estoy segura que no resistirás la tentación de probar por lo menos algunos, sobre todo, porque estos son traídos a tu mesa en una charolita inocente que dejan en tu mesa y necesitarás de mucha fuerza de voluntad para no probar ninguno, sobre todo si eres como yo, un amante de los dulces árabes llenos de su dulce sabor, pastas delgadas aromatizadas con aguas de azar y naranja con crujientes pistaches. Si lo que buscas es algo más moderno, recomiendo mucho ir a la calle de Regina, donde encontraras restaurantes para todos los gustos, pero sobre todo, también tendrás la oportunidad de recorrer una calle que ha sido retomada por la vida en medio del centro, donde encuentras desde lugares para tomarte un fresco jugo, a simpáticas cafeterías, restaurantes yucatecos de comida corrida y hasta una pulquería.

Un poco de música para acompañar la experiencia

Además, no todo se trata de quedarte en el D.F. Si quieres un plan para un día, recomiendo mucho ir a Tula, Hidalgo. La zona arqueológica de Tula alberga una de las zonas más importantes de la cultura tolteca. Aquí encuentras a los Atlantes de Tula, unas impresionantes estatuas humanas de 4.8 m de altura, labradas en piedra basáltica. El lugar además cuenta con un pequeño museo informativo y un jardín botánico con cactáceas variadas. Verdaderamente vale la pena el paseo.

Después de nuestra visita al sitio arqueológico, aprovechando que es época de escamoles, recomiendo visitar el restaurante Don Goyo sobre la carretera principal. El restaurante al entrar tiene la pinta de un gran salón de fiestas. La clientela está compuesta por familias y lo que parecerían ser ingenieros de la refinería cercana celebrando alguna ocasión especial.  Además, tienen grupos de músicos que van y vienen. La carta cuenta con un sin número de especialidades locales.  De botana recomiendo pedir los escamoles y unas quesadillas acompañados de una copa de tequila o una cerveza bien fría.

Como verás las opciones son ilimitadas. Te invito a que aproveches que han dejado la ciudad solita, para que la recorras a tu antojo y sobre todo, vayas a esos lugares que luego has olvidado que siquiera existen en nuestro hermoso D.F.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

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Antiguo San Angel Inn
Diego Rivera No. 50
Tel. 5616-14-02

Al Andalus
Mesones 171,
Tel. 522-2528 / 522-2562.

Don Goyo
Ubicado sobre la carretera Tula-Jorobas (cerca de la refinería Miguel Hidalgo)
(Es del mismo dueño que Los Fresnitos)

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Aprovechando si vas Al Andalus, también podrás comprar ingredientes para hacer esta fresca ensalada en casa.

Tabule

¾ tazas de perejil picado finamente
1 cucharada de menta
½ taza de trigo molido (si no encuentras puedes reemplazar con cous-cous, aunque no será la receta tradicional)
2 tomates picados sin semillas
4 cebollitas cambray picadas
Aceite de Oliva al gusto
Gotitas de jugo de limón
Canela
Pimienta Negra
Pizca de Pimienta Gorda

Lo más importante es que remojes el trigo molido en un recipiente con agua hasta que se haya inflado todo. Cuando este inflado, ponlo en un colador y agrégale el jugo del limón. Espera hasta que se haya absorbido todo por lo menos una media hora. Después incorpora el trigo con los vegetales y demás ingredientes. Sirve en un plato decorado con lechugas orejonas y agrégale un poco más de aceite de oliva para terminar el platillo.

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