Placeres

Primeras impresiones que engañan: El GU

July 28, 2010

— 10:41 pm

Gu

El jueves pasado quedé de verme con una amiga editora de una importante revista del medio para comer. Al ponernos de acuerdo, me pidió que yo escogiera el lugar. Le sugerí que fuéramos a un restaurante nuevo que ninguna de las dos conociera. Ya había visto El GU mencionado en algunas revistas y periódicos donde decían que el restaurante tenía una “carta moderna dirigida a conocedores que quieren experimentar con sabores atrevidos y diferentes”. La mera descripción tal vez debería haberme disuadido. Pero bueno, el lugar se veía precioso en las fotos y decidí arriesgarme.

Llegamos prácticamente al mismo momento al restaurante. Escogimos una agradable mesa junto a la ventana para observar todo el movimiento. El lugar, como en las fotos, estaba precioso. Cuenta con una agradable sección interior para fumadores. Lo anterior sin duda es un plus para ellos. Sin embargo, no es tan atractivo para los no fumadores, ya que ambas secciones están conectadas.

En una esquina del lugar ubicaron una hermosa cocina abierta, donde uno puede observar a los cocineros trabajando apresuradamente. Mi acompañante observó, con mucha razón, lo obscuro de la misma. Comentamos sobre lo complejo que ha de ser trabajar en lugar tan mal iluminado. Ese día prácticamente toda la sección de no fumar estaba llena de comensales que tenían tipo de ejecutivos, por lo que pensamos que el lugar debería estar bueno.

Nos pusimos al corriente y pasaron los minutos. Al darnos cuenta que todavía no nos habían tomado la orden de bebidas, le pedimos a un mesero algo de tomar. Nos ofreció la carta de cocteles, la cual ojeamos rápidamente. Se veían buenísimos, por lo que cada una pidió uno diferente.

Pasó el tiempo. Nuestras bebidas llegaron a la mesa y fueron bien recibidas. El mío con pepino, menta y jengibre estaba muy fresco y agradable.

Siguió pasando el tiempo. Pedimos si nos podían traer el menú. Junto con el menú llegó una rica selección de pan calientito, que sin duda fue lo mejor de la tarde, aunque en ese momento no lo sabíamos. Lo revisamos con cuidado. Había platillos para todos los gustos: comida japonesa, tailandesa, española, italiana, mexicana, norteamericana, fusión. ¡De chile y de dulce! El menú era muy extenso y se perdía uno en él. Habían tantos ingredientes y tantas combinaciones, que era imposible discernir cuál era el fuerte del chef.

Pasó más tiempo. Finalmente pedimos nuestra comida. Para compartir ordenamos al centro un jamón serrano con puré de higo y jitomate fresco. De segundo tiempo mi acompañante pidió una pasta y yo un Rib Eye. Al momento de pedir mi platillo, le advertí al mesero lo quisquillosa que soy en cuanto a la cocción de mi carne: le pedí un término medio, ni más ni menos. Me dijo que no me preocupara.

Pasó más tiempo. A nuestra mesa llegó la botana. En el puré de higo dominaba el sabor a vinagreta. El tomate estaba todavía muy verde. Nunca entendimos lo que hacían estas preparaciones en el plato. Lo único rescatable eran el jamón serrano y el pan tostado.

Ví  mi reloj eran ya las 4.00 de la tarde y todavía no había llegado nuestro plato fuerte. Le comenté a nuestro mesero que faltaba el segundo tiempo. Nos contestó que en realidad él no era nuestro mesero a pesar haber tomado la orden y traído nuestras bebidas y entrada. Nos quedamos sorprendidas ¿entonces quién era nuestro mesero?

Llegaron los segundos tiempos. Mi carne estaba sobre-cocida e incomible. La pasta de mi acompañante también dejaba mucho que desear. Era una pasta delgada cocida, tanto que estaba a punto de disolverse. Tenía una increíble cantidad de crema rebajada sin ningún destello del queso parmesano prometido. Pedimos hablar con el capitán para ver si nos podría preparar algo rápidamente. Nos dijo que cualquier cosa tardaría por lo menos unos 15 minutos. Nos vimos con ojos de tristeza. Ya no valía la pena ni intentarlo.

Pedimos la cuenta y las dos salimos hambrientas del lugar. ¿Será que la mala iluminación de la cocina les impide ver la comida que sirven? ¿Cuántas historias no hay de gente que sueña con abrir un restaurante e inversionistas incautos que caen para financiar estos sueños? Siempre que tengo experiencias tan malas en un lugar donde se nota la inversión y la inocencia e inexperiencia del talento de cocina, siento una enorme pena por los dueños del dinero. Es increíble como alguien puede invertir tanto en un lugar y luego no cuidar lo más importante: la comida. Fue una aventura fallida culinaria. De la vista, no nació nuestro amor para El GU esa tarde.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

***

El Gu
Presidente Mazaryk 49-C,
Col. Polanco
5555453133

***

En la noche estaba tan hambrienta, que preparé mi sándwich favorito. Un sándwich de huevo pochado con jamón serrano, queso gruyere y espárragos.

(Para 2 sándwiches)

Ingredientes

Pan blanco cortado en rebanadas gruesas
4 lajas de queso gruyere
4 lajas de prosciutto o jamón serrano
1 huevo pochado

  1. Cocina los espárragos rápidamente en una vaporera o cocínalos sobre una parrilla con un poco de aceite de oliva.
  2. Prepara tus rebanadas de pan para tostar y ponles de cada lado una laja de queso para que se derrita. Tuéstalas en el horno.
  3. Para hacer un huevo pochado es muy complicado. Puedes tratar de hacerlos de la manera tradicional en la estufa con agua hirviendo y unas gotas de vinagre o si quieres porqué no pruebas este truco que me enseñaron. En una taza para café agrega una taza de agua más una cucharadita de vinagre. Agrega el huevo teniendo cuidado de no romper la yema. Con un palillo pica suavemente la yema. Cocina por un minuto o menos (aquí depende de la potencia de tu micro-hondas por lo que tal vez tendrás que ajustar los tiempos) hasta que esté a punto de ebullir el agua. Si truena, para inmediatamente el micro-hondas ya que puede explotar el huevo.
  4. Sobre el pan con queso pon los espárragos, luego el huevo, y al final las lajas de jamón serrano.
  5. Termina con un listón de aceite de oliva, pimienta recién molida y un poco de tomillo picado.

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Italiano como en Italia: en Rosetta

July 21, 2010

— 11:35 pm

Una entrada de calamares y camarones

La Colonia Roma parecería estarse sacudiendo del letargo y olvido en el que se encontraba. En los últimos años,  al recorrer sus calles llenas de historia es evidente que una nueva población está revitalizando la zona y le está dando un nuevo aire de juventud. Aquí los cafés al aire libre abundan, así como los restaurantes y hasta hoteles chic.

El viernes pasado con algunos amigos quedamos de vernos en el Rosetta. Un restaurante italiano del cual había oído como dirían, puras cosas buenas. Al llegar al restaurante, era evidente que no sólo nosotros lo habíamos escogido como una perfecta opción para pasar la tarde del viernes, sino también otros habitantes de la ciudad. No había una sola mesa disponible, únicamente la gente con reservación podría comer aquí ese día.

Al llegar al restaurante, me sentí inmediatamente en casa. Los dueños han cuidado hasta el último detalle. En el patio, se encuentra un enorme árbol, donde hice una nota mental que me gustaría sentarme la próxima vez que visite el lugar. Las paredes están pintadas en un delicado rosa con marcos impecablemente pintados de blancos. A través de un arco vemos flores pintadas delicadamente en la pared. Es una delicia entrar a una de estas casonas típicas de la Roma, donde estas son arregladas para dejarlas tan esplendorosas como lo que fueron en su época de oro. El lugar está impecable.

De entrada pedimos al centro unos deliciosos calamares y camarones rebosados, donde la novedad es que están preparados con polentas que los hace más crocantes. Pedimos también un Carpaccio de res, muy rico, que en lugar de haberse fileteado en delgadas lajas congeladas como se hace normalmente, es amortajada y preparada con carne fresca. Tengo que confesar que para mí fue imperceptible la diferencia entre una técnica y otra, pero estaba deliciosa.

De segundo tiempo pedí una deliciosa pasta casera con una delicada salsa de hongos silvestres. La pasta está cocinada al dente y los sabores del platillo me hicieron viajar directo a la Toscana: la salsa estaba perfectamente balanceada y dejaba brillar los sabores de los hongos, pero sobre todo no hay nada como una pasta bien hecha. De plato fuerte pedí una costilla de res braseada. Se desprendía sin esfuerzo del hueso, pero lo más delicioso era la combinación de la carne estofada con un toque de anís estrella.

Una bella casa restaurada como en su época de gloria

La carta de vinos, enfocada en vinos italianos es pequeña, donde los vinos en su mayoría son más caros que baratos. Esto mismo se lo comenté a la Chef Elena Reygadas. Es encantadora y está al pendiente de cada uno de los comensales, lo cual una vez más invita al comensal a regresar otro día. Por cierto, también me dijo que manejan un descorche de $150 pesos, por lo que ampliamente recomiendo que lleves tu botella.

Para finalizar tan rico banquete pedimos un aromático queso para acompañar el vino que restaba. Tengo que confesar que tengo una debilidad por la comida italiana y hace tiempo que he estado buscando un restaurante italiano que cumpla con mis expectativas. ¡Este sin duda las cumplió!

Esta no será, ni la primera, ni la última vez que visite el lugar.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

***

Rosetta

Colima 166
Col. Roma
Tel. 5533 78 04

OJO: no vayas si no tienes reservación.

***

No sé si a ti, pero a mí con la lluvia se me antoja un rico risotto.

300 gramos de setas

1 ramita de tomillo

1 litro y taza ½ de consomé de pollo (aprox)
2 cuadritos de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla picada finamente
2 tazas de arroz Arbóreo

2 tazas de vino blanco seco

sal y pimienta al gusto
Mantequilla para terminar
Queso Parmesano

Pon un cuadrito de mantequilla en un sartén. Agrega ¼ de la cebolla y deja que se acitrone. Agrega el tomillo. Cuando esté transparente la cebolla agrega las setas. Una vez que empiecen a soltar líquido y estén cocinadas, retíralas del fuego.

En una olla, calienta el consomé. En otra olla (a mí me gusta utilizar mi wok) agrega un poco de mantequilla y aceite de oliva. Cocina la cebolla restante. Cuando esté suavizada incorpora el arroz y súbele a la temperatura de la flama. El arroz se tostará y después añade el vino para que este se evapore. Cuando ya no veas el líquido, con la ayuda de un gran cucharón comienza a agregar el consomé poco a poco. Mientras le añades el líquido, con la ayuda de una cuchara mezcla los ingredientes, para que no se pegue el arroz y pueda soltar su almidón. Continua agregando el consomé. A los 15 minutos pruébalo para ver si ya está listo. El arroz debería estar prácticamente cocinado con un interior casi imperceptible crocante. Agrega las setas y deja que se calienten una vez más en el risotto. Remueve la olla de la flama y agrega la mantequilla restante y el queso parmesano hasta que esté incorporado. La textura debería ser cremosa. Sirve inmediatamente.

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Desayuno para toda ocasión

July 14, 2010

— 10:48 pm

 

¿Gustas un rico pan dulce para acompañar tu desayuno?

 

Últimamente he tenido una sobredosis de desayunos recorriendo de punta a punta la ciudad. Lo que me ha sorprendido es cómo se han vuelto los desayunos una oportunidad lucrativa para los restaurantes, no sólo por los precios ridículos que han alcanzado un par de huevos, sino porque además tienen una rotación increíble de comensales. Existe una etiqueta no-escrita, donde los hombres de negocios llegan entre 8:30 y 9:00 y luego son relevados por grandes grupos de mujeres que prolongan su desayuno hasta casi medio día.

Aprovechando mi reciente experiencia en cuestión de desayunos, déjame contarte sobre los lugares que he visitado. Desde hace muchos años, La Palmera era el lugar favorito para desayunar en el Sur cuando se trataba de negocios. Ahí me he encontrado desde ejecutivos de televisión, hasta altos funcionarios del gobierno. Sin embargo,  mi decisión de programar un desayuno en la Palmera era más por su ubicación, que por su carta o el lugar mismo. Siempre he pensado que el lugar es helado y ruidoso.  Para la fortuna de los ejecutivos que suelen desayunar en el sur, ahora el San Ángel  Inn ha abierto un nuevo comedor únicamente para desayunos.  El lugar es elegante, con servicio impecable y ofrece una amplia carta de desayunos. Además cuenta con una terraza agradable que en un día soleado seguramente deleitará a muchos. Definitivamente por mucho creo que el San Ángel Inn, se convertirá en el lugar favorito para desayunar en el Sur.

El nuevo comedor para desayunos del San Ángel Inn

En la zona de Palmas, sin duda, el lugar para desayunar y ser visto es el Cardenal. No sólo cuenta con ricos desayunos que incluyen tortillas calientitas hechas a mano, sino que además ofrece una amplia variedad de desayunos mexicanos que salen de los típicos desayunos, al incorporar distintos chiles e ingeniosas preparaciones. Además, aquí se aplica la regla de los horarios, si uno observa con cuidado puede darse cuenta del relevo y llegada del contingente femenino.   Sin embargo, las últimas veces que he tratado de hacer una reservación me han dicho que hay que llamar con por lo menos tres días de anticipación. Por lo mismo, con el afán de no cambiar de zona, redescubrí un restaurante que no tenía en el radar gracias a un amigo fotógrafo: La Mansión de Palmas. En este lugar sirven también una amplia opción de frutas y jugos. El café es bueno. La carta de desayunos incluye preparaciones mexicanas bien servidas. Y bueno, con el plus de que no hay tanta gente, así que puedes hablar de negocios sin que todos escuchen tu conversación.

Ya subiendo por la zona de Lomas, me parece que los restaurantes de esta zona atienden en su mayoría a mujeres, aunque de vez en cuando también encontramos a uno que otro despistado. El Café O por muchos años fue el lugar para reunirse y desayunar. Sin embargo la última vez que fui casi me voy de boca cuando un desayuno ligero que constaba de dos nopalitos baby me costó un ojo de la cara. Como que me invitó a evitarlo por su mala relación precio calidad. Al contrario, unos locales antes del Café O se encuentra La Lorena, famosa por servir unos scones deliciosos. Los desayunos son ligeros, acompañados de pan casero y rico café, que sin duda, te invitan a querer hacer una larga sobremesa, que fue lo que pasó, el día que me cité con un grupo de amigas.

Mi desayuno favorito: Nopal asado con queso panela

No estaría completo el artículo, sin mencionar algún restaurante dentro de un hotel. Sí, en Polanco los desayunos de la Chimenea son famosos y todavía el día de hoy hay mucha gente, sobre todo políticos que se citan ahí. Sin embargo, considero que la Casa Portuguesa también maneja buenos desayunos y el ambiente es un poco más informal.

En la zona de Santa Fe también algunos hoteles nos ofrecen buenos desayunos. Dentro  del Camino Real está el Bice Bistro. Tengo que confesar que nunca he sido fan de este restaurante y nunca pensaría en comer ahí, sin embargo los desayunos son bastante buenos. Si lo que buscas es algo más informal,  te tengo dos opciones: el Bajío ubicado dentro del hotel Sheraton donde los desayunos mexicanos son preparados como los hacía nuestra abuela con manteca (aunque eso sí, no tan buenos como del Bajío original en Cuitláhuac) y el Giornale, donde no sólo sirven un delicioso café sino que también tienen un menú con una amplia variedad en un ambiente de cafetería. Cuenta con una agradable terraza. Aunque te lo advierto y te hablo con la voz de la experiencia, en un día nublado te puedes helar.

Mientras escribo el artículo me queda claro que para comer un huevito y un jugo de naranja, ¿qué tan diferentes pueden saber? Yo creo que más que comida, lo que nos hace regresar a estos lugares son su ubicación y que el espacio sea conducente para hacer negocios. Así que la próxima vez que tengas un desayuno, espero que con esta lista no titubees y escojas la sugerencia que te quede más cerca, al fin que de lo que se trata es de hacer negocio y no de tener una epifanía culinaria.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda: ¡hay que buscar el sabor de la vida!

***
La Palmera
Altavista 132
San Ángel
tel. 5550 3768

San Ángel Inn
Diego Rivera 50
Col. San Ángel Inn
tel.  5616-2222 / 5616-1543

Cardenal Palmas
Avenida de las Palmas 215
Col. Lomas De Chapultepec
tel. 2623-0401 / 2623-0403

La Mansión Palmas
Montañas Calizas 210
Col. Lomas De Chapultepec
tel. 5570-4748 / 5202-9550

Café O

Monte Líbano 245
Col. Lomas De Chapultepec
tel. 5520-9227

La Lorena
Monte Líbano 265
Col. Lomas De Chapultepec
tel. 5202-4594

La Chimenea
Campos Elíseos 218
Dentro del Hotel Presidente Intercontinental
Col. Polanco Reforma
tel. 5327-7700

Casa Portuguesa
Emilio Castelar 111
Col. Polanco Chapultepec
tel. 5280-6885

Bice Bistro

Guillermo González Camarena 300
Hotel Camino Real Santa Fe Col. Centro Santa Fe
tel.  5004 1647

 

El Bajío
Guillermo González Camarena 200,
Col. Santa Fe
tel. 5292-5717 / 5292-5736

Giornale Caffe
Guillermo González Camarena 111
Col. Santa Fe
tel. 5292-5257  

***

Para un desayuno casero, no hay nada como unos ricos hot cakes. Además ahora que están los niños de vacaciones puedes prepararla con ellos en un dos por tres.

1 taza de harina
1 cucharada de azúcar
2 cucharaditas de polvo para hornear (Royal)
¼ de cucharadita de sal
1 huevo batido
1 taza de leche
2 cucharadas de aceite para cocinar
¼ barra mantequilla (para cocinar en el sartén)

 

Esta receta hace aproximadamente 8 hot cakes. Además si quieres experimentar con el sabor puedes agregarles nueces o alguna fruta pequeña como morilla azul o trocitos de plátano.

Pon un sartén o parrilla a calentar. En un recipiente incorpora los ingredientes secos: harina, azúcar, polvo para hornear y sal. En otro recipiente mezcla los ingredientes líquidos: huevos, leche y aceite. Incorpora la mezcla de la harina en la mezcla de los líquidos, pero deja que la mezcla todavía tenga algunos grumos.

 Agrega un poco de mantequilla al sartén para que no se peguen los hot cakes. Después agrega como un cuarto de taza de la mezcla al sartén.

Cocina los hot cakes hasta que estén dorados y empiecen a hace pequeñas burbujas en la superficie y veas que las orillas están cocinadas. Voltéalo y estará listo cuando también esté cocinado de ese lado.

Sírvelo con un poco de miel maple o miel natural.

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Duelo a Muerte: España vs Holanda

July 8, 2010

— 2:09 am

Si lleváramos el duelo a la cocina ¿quién ganaría?

Mientras España cuenta con una tradición gastronómica famosa internacionalmente, Holanda goza de una bastante obscura. Tengo que confesar, que siquiera yo, nieta de abuelo, hijo de padres Holandeses, te podría decir bien a bien que comen. En casa crecí entre los aromas de pastelillos dulces y “fudge” (dulce de chocolate con azúcar) que mi querido abuelo degustaba con singular alegría. Todavía recuerdo como cada Navidad no podía faltar el “banquet”, una pasta rellena del dulce de almendra, que todavía es de mis postres favoritos. Cuando le preguntas a alguien sobre recuerdos culinarios de viajes, sin duda, España arroja más resultados que Holanda.

Al pensar en España, recuerdo un sinfín de ingredientes originarios de este país: jamón serrano, aceite de oliva, aceitunas, alcaparras, vino (tanto tinto como espumoso), longaniza y chorizo y quesos como el Manchego, Idiazábal y Cabrales. Confieso que me podría seguir varios párrafos más. Si pienso en Holanda, solamente se me ocurren: sus quesos (Gouda y Edam), el arenque y bueno, la cerveza Heineken.

No hay nada como un buen Jabugo y lajas de queso manchego madurado

En cuestión de gastronomía española, claro que ha contribuido su ubicación privilegiada Mediterránea y la diversidad climática con que cuentan sus distintas regiones. Pero más que esto, también su historia. Las invasiones árabes, así como la influencia del nuevo mundo en su cocina han hecho que su cocina hoy, se distinga.

Sólo imagínate cómo la introducción de nuevos elementos culinarios pueden modificar los hábitos culinarios de un país. Del nuevo mundo llegaron el tomate, la papa, el pimiento y el cacao. En estos ingredientes se basan todo tipo de platillos que en un abrir y cerrar de ojos ni dudamos que sean españoles como la tortilla española (preparación de huevo y papas), o el “pa amb tomàquet” cuyo primordial ingrediente es el tomate o unos piquillos rellenos. Que tal pensar en unos churros y no asociarlos con el chocolate espeso español. Imposible.

Pero Holanda tampoco se queda atrás, también ha influido en su gastronomía, su historia. En las guerras con España entre 1568 y 1648 dicen que llegó la papa con los soldados españoles. Es más, cuentan que el “Hutspot”, un platillo muy tradicional, a base de carne y verduras (incluyendo zanahorias, cebollas y papas) resultó de la intempestiva huida de los soldados españoles que dejaron un potaje preparado sin probar al perder la ciudad de Leiden.

Imposible pensar en un churro sin chocolate

Pero bueno, me dirás con razón, el potaje es común de toda Europa y aunque puede ser rico no tiene gran ciencia. Punto concedido. Probablemente el aporte más importante a la gastronomía holandesa viene de sus colonias. Tanta, que a veces opaca la misma gastronomía originaria. Es difícil pensar que este país tan pequeño y tranquilo en algún momento tuvo influencia en Asia, América y África. En sus preparaciones dulces encontramos especias como la canela, pimienta, clavo y nuez moscada, naturalmente originarias de sus colonias asiáticas, que llegaron gracias a su dominancia sobre la ruta de las especias. Dentro de su cocina tradicional encontramos platillos como el “rijsttafel” un platillo originario de Indonesia que consiste de un gran banquete de platillos con carne y arroz. Nadie puede negar la influencia de Holanda en nuestra gastronomía en América: sólo exportó el famoso queso Gouda, que hoy en día, es utilizado para preparar el famoso queso relleno, no sólo en México, sino también en islas caribeñas como Curazao y Aruba. Además claro que le tenemos que dar el crédito a los indígenas mexicanos por el descubrimiento del grano de cacao, pero fue un inventor holandés el que elaboró el primer polvo de cacao, que luego sirvió como base para elaborar las primeras barras de chocolate. No es tan obscura ahora, ¿verdad?

¿Quién ganará el duelo entre España y Holanda? Sin duda para mí en cuestión gastronómica gana España, aunque en cuestión de futbol, le voy a Holanda. No puedo traicionar al equipo de mi abuelo. Pero bueno, aclaro, yo de lo que sé es de comida, no de futbol.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

 

***

La tortilla Española Perfecta

¿Porqué no para esta final disfrutarla con una tortilla española casera?

 2 Papas medianas

4 Huevos grandes
1 cebolla
Sal, pimienta
Aceite

Preparación:

En una olla pon el aceite, agrega la cebolla hasta que esté transparente. Incorpora la papa y deja que se cocine, moviendo continuamente para que no pegue, aproximadamente 30 minutos o hasta que la papa se empiece a disolver.
En un sartén caliente, agrega la mezcla de huevo. Cuando el huevo esté empezando a cuajarse, agrega un poco de sal y pimienta y la mezcla de papa. Dejar a fuego lento sin remover a que se cocine. Cuando las orillas parezcan que se despegan con facilidad, desprende toda la orilla y con un plato voltea la tortilla en el plato. Una vez volteada regrésala al sartén para finalizar el proceso de cocción. En caso de que no quieras voltearla, puedes meterla al horno para terminar el proceso de cocción, sin embargo hay que checar que tu sartén pueda meterse al horno.  

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Estancias de Horror

July 1, 2010

— 11:00 am

Ya llegó la época de vacaciones y con esto, estoy segura que muchos de nosotros viajaremos. Cuando planeo un viaje, siempre me pregunto ¿cumplirá con mis expectativas el hotel que he seleccionado?

En mi reciente estancia en Boston, nos quedamos en el Boston Park Plaza. Definitivamente los mejores días del hotel ya pasaron a la historia. Los cuartos estaban viejísimos. En las noches se oían las tuberías a toda hora. El aire acondicionado silbaba y arrancaba toda la noche. En los pasillos, sin importar la hora, se veían las charolas del servicio a la habitación olvidadas. No era el tipo de hotel que uno esperaría visitar por la elevada tarifa que había que pagar. Cuando llegas a tu casa y te metes a la cama después de haber estado fuera un fin de semana y lo primero que dices es “…. que rico estar en casa, que silencio, que confortable cama…” y luego te duermes 9 horas seguidas después de varias noches de insomnio, te das cuenta que tu viaje no fue lo que esperabas. Deberías de llegar descansada, no tronada.

Mientras me reponía del viaje, el sábado, en una comida, unos amigos también se recobraban de la terrible experiencia que habían tenido en el W de esta ciudad. Mi amigo, sacando sus mejores dotes de galán con su esposa, la invitó a una escapada romántica en éste hotel el mismo fin de semana que yo estaba en Boston. Me contaban que no sólo los cuartos estaban descuidados con paredes de papel que dejaban oír todo lo que pasaba en el hotel, sino que la cama estaba abultada y el servicio de limpieza era prácticamente inexistente. Pasaron toda la noche oyendo música en los pasillos. Cuando finalmente conciliaron el sueño, fueron sorprendidos por el día, ya que la habitación no contaba con cortinas que impidieran el paso de la luz. “¡Hay que pedir una persiana especial!” les dijo un empleado descortés casi mofándose. ¡Adiós fin de semana romántico! Su esposa, me decía con razón que el fin de semana había sido todo lo contrario de lo que habían esperado y que por la tarifa que pagaron bien podrían haberse quedado en el Four Seasons. Pude inmediatamente simpatizar con ellos al recordar mi última estancia en el W de Scottsdale yo también pensé lo mismo. Ahí, padecí situaciones similares. ¿Será cosa de esta cadena de hoteles? No lo sé, pero sentí que más que un hotel para relajarme, era una tomada de pelo para el “adulto jóven”. Salí convencida de nunca más quedarme en la cadena de hoteles W.

Las recientes experiencias me pusieron a pensar en mis peores estancias de hoteles. Recuerdo que recién egresada de la maestría viajé por Grecia con una amiga. Llegamos en la madrugada a Atenas. Al llegar al hotel que estaba incluido en nuestro tour, ni siquiera quisimos desempacar o ponernos la pijama. Toda la noche pensé que sería sorprendida por algún bicho extraño. Salimos corriendo el día siguiente en cuanto amaneció para solicitar el cambio del hotel.

Años más tarde recordaría esa experiencia, ahora con mi marido, en Marruecos. Teníamos una conexión de más de 6 horas en Casablanca. El avión llegaba a la 1.00 de la mañana y se iba a las 7.00 am. En lugar de esperar en el aeropuerto toda la noche, decidimos quedarnos en un hotel barato sólo para dormir y luego bañarnos el día siguiente para continuar nuestro viaje a la hermosa ciudad de Marrakech. Al llegar a la recepción del Ibis de Casablanca, nos dieron un control remoto y nos hicieron pagar la noche por adelantado. Eso ya debería haber funcionado como una señal de alerta, sin embargo hasta entrar a nuestro cuarto nos dimos cuenta del lugar al que habíamos llegado. Sólo les voy a decir que no éramos los únicos que habíamos pensado pasar sólo unas horas en el hotel, sino que también otros huéspedes que entraban y salían durante la noche. Y lo peor, este hotel no tenía la higiene que uno esperaría en este tipo de lugares con alta rotación. Una vez más, salimos corriendo del lugar.

Mientras pienso en estas experiencias inolvidables, en el mal sentido, espero que al iniciarse las vacaciones de verano, no te vivas una mala experiencia. Por lo mismo, ponte abusado. Si vas a contratar un tour o quedarte en algún hotel, busca en internet reseñas de otros viajeros sobre el hotel. Siempre que voy a viajar a un nuevo hotel consulto la página de www.TripAdvisor.com y afortunadamente me he salvado varias veces de errarle en la elección de hotel. Al leer una lista consistente de quejas sobre un lugar: ¡evítalo!

Además, si tienes alguna mala experiencia que quieras compartir, te invito a que al final del artículo dejes tu comentario aquí o me mandes un correo a ana@anasaldana.com. También me puedes mandar un mensaje via Twitter en @anasaldana. Así, evitaremos que otros incautos caigan en las redes de los hoteles del horror.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, ¡hay que buscar el sabor de la vida!

***

Y por si tuviste una mala experiencia en un hotel, este dulce platillo te quitará el mal sabor de boca.

Creme Brulée con sorpresa de Fresas

1 bote grande de crema Lyncott
300 gms de azúcar
Gotas de Vainilla
12 yemas de huevo
1 huevo entero
Fresas cortadas en finas rebanadas (Si no tienes fresas frescas puedes utilizar un poco de mermelada de fresa)
2 cucharadas de Grand Marnier

1. Mezcla las fresas con el Grand Marnier.  Mientras que se absorbe el líquido comienza a preparar la creme brulée. (Si vas a utilizar mermelada sáltate este paso)
2. Calienta la crema y añádele la vainilla y mitad del azúcar. Déjala enfriar un poco (aprox 30 minutos).
3. En otro recipiente mezcla el azúcar con las yemas de huevo y después agrégale poco a poco la mezcla de crema.
4. En la parte inferior del molde acomoda las fresas como si fuera una pequeña base o agrega la mermelada de fresa.
5. Después, divide la mezcla en recipientes que se puedan poner dentro del horno. Hornéalos a baño maría en un horno previamente calentado a 150 ºC y deja que se cocinen en su totalidad.
6. Ponlas en refrigerador (se pueden hacer hasta un día antes).
7. Al momento de servirlas agrégale una fina capa de azúcar en la superficie del postre y con un soplete quema el azúcar.

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