Tengo que agradecerle a este año calendario, porque también hoy, te puedo desear todo lo mejor para el año este 2010. Espero que este año te traiga mucha felicidad, prosperidad y sobre todo salud a ti y a tus seres queridos.

- Una postal para año nuevo desde Vail
La felicidad ¿alguna vez alguien puede ser completamente feliz? Yo creo que no, hay buenos días y malos días y hay que aprender a apreciar cada uno como viene. No importa si ha sido un año difícil o bueno para ti. Hoy todos haremos propósitos para el año nuevo y si hay un propósito que todos deberíamos hacernos es dedicarle un poco de tiempo a pensar cómo podemos tener una vida más completa. El otro día mi suegra me preguntaba si era feliz, y la verdad es que sí lo soy, y mucho. Me encanta lo que hago y tengo un buen balance en mi vida personal y profesional. Por lo mismo, al llegar a esta época del año y cerrarlo, siempre hay una pregunta ¿y ahora que quiero hacer el próximo año? Espero que todos tus deseos se materialicen, pero sobre todo, que vivas mejor y trabajes duro para conseguirlo.
La semana antes de Navidad me di una escapada para esquiar en Vail y regresé justo a tiempo para evitar las grandes conglomeraciones de la época de fin de año. No sé si te he contado, pero soy una amante de la esquiada, procuro por lo menos una vez al año esquiar. Me encanta la idea de estar en medio de un bosque con nieve, donde puedo pasear sin ninguna preocupación y tener acceso a paisajes maravillosos, donde también hay retos físicos en las bajadas empinadas o cuando hay muchísima nieve.
Tengo varios conocidos que para estas vacaciones han decidido aventurarse y conocer algún destino de invierno. Me encanta este deporte, por lo que me gusta preparar a la gente antes de que se suba a la montaña. A nadie le va a gustar la esquiada si después de haberse subido por primera vez en unos esquíes se tiene que bajar de pompas por una negra o con la ayuda del “ski patrol”. Tampoco creo que yo me haría fan de este deporte si me estrellara por falta de control. Justo el otro día mientras platicaba con Toño, un amigo que por primera vez irá a esquiar a Vail, le daba tres recomendaciones, la primera es que si vas a esquiar debes hacerlo con casco. Es impresionante como hoy en día después de tantos accidentes la gente todavía se rehúsa a utilizar el casco, no sólo es para protegerte de ti mismo si tú te caes, pero también por si alguien más te cae encima.
La segunda: tomar una clase para aprender a esquiar, sobre todo porque considero que esto es clave para que disfrutes la experiencia. En las montañas, normalmente hay dos tipos de clases, las grupales, que normalmente van al ritmo del peor del grupo y las clases privadas, que yo he encontrado aunque son mucho más caras, valen mucho la pena y la curva de aprendizaje es mucho más rápida. Después la segunda recomendación que le hice fue que si le gustaba la esquiada y creía que lo iba a hacer por lo menos una vez al año, vale la pena tener tus propias botas de esquiar. Las botas hacen toda la diferencia en la esquiada, ya que estas son las que te van a ayudar a dirigir tus esquís en la dirección que tú quieras, por lo que deberían quedarte a la medida, casi como un guante, lo cual, si son botas rentadas, es imposible. ¿Me creerías si te dijera que existe gente especializada que se dedica a condicionar la bota a tu medida? Sí, hay “boot fitters” profesionales, por lo que es fundamental hacer un poco de investigación con los locales para encontrar el mejor de la localidad y no sólo comprar una bota, sino que condicionarla para que funcione lo mejor posible con tu cuerpo. Además después se le pueden hacer todo tipo de adiciones, por ejemplo, yo le agregué unos calentadores. No sabes la diferencia que han tenido en el tiempo que puedo permanecer afuera, sobre todo porque soy muy friolenta.
Además están las recomendaciones obvias. Siempre sal con un mapa por si te pierdes y asegúrate de estar abrigado y si empiezas a no sentir algún dedo o la cara, métete inmediatamente para calentarte. Si te chocan los mapas, este año descubrí un nuevo gadget, ideal para los amantes de la Blackberry. Se llama BerrySki y es un software que puedes comprar para tener acceso a los mapas de varias montañas. Por medio de GPS, te indica exactamente dónde estás ubicado en la montaña, pero además te sigue para al final del día darte una estadística de lo que hiciste en la montaña, incluyendo cuanto esquiaste y a qué velocidad. Además luego puedes subir toda la estadística a una página. Si quieres conocer un poco más, te invito a veas mi perfil en Facebook donde subí toda la información.

- Una rica cena en Lakspur, mas que ambiente, buena comida
Además, bueno, con la esquiada, te da mucha hambre por lo que incluyo mis recomendaciones para esta ciudad:
Restaurante Elegante. Hay mucha gente que recomienda el Sweet Basil, sin embargo, a mí no me gusta. Vive más de su fama, que de ser un buen restaurante. El servicio es lento y malo. Si quieres una experiencia maravillosa, recomiendo el Larkspur, donde no sólo cenarás muy bien, sino también te sentirás consentido. Recomiendo mucho el carpaccio de Waygu beef para el primer tiempo.
Pizza. Recomiendo mucho la Bottega, aunque no recomiendo comer algo más que una pizza. Las pastas están un poco caras, sobre todo si pides la de trufa fresca: que es un engaño ya que la sirven con aceite de trufa, lo cual esconde todo el verdadero sabor de la trufa. No obstante lo anterior, la pizza “Bottega” es obligada para los amantes de las pizzas delgadas a la leña.
Sushi. El mejor sushi sin duda de todo Vail es en Osaki’s. Prepárate para gastar una fortuna, pero valdrá la pena en el momento es que cada pieza te sepa a gloria. Aquí, lo mejor, ponerte en manos del sushi chef.
Tienda Gourmet. Eat!Drink! y Cut. En Edwards, es una tienda con una selección impresionante de quesos. En la tienda contigua podrás comprar carnes frías, carnes y pescados y además cuentan con una selección impresionante de vinos. “El destino obligado” para cualquier amante de la gastronomía.

- Un rico postre con vinito en Dish
Tapas. De los mismos dueños de la tienda gourmet, en el segundo piso, en un ambiente tipo lounge en Dish te ofrecen pequeños platillos con vinos. Muy buena opción si quieres probar sabores divertidos, ingredientes de primera calidad y lo mejor, el impuesto es menor porque se encuentra a las afueras de Vail. Recomiendo hacer el menú de degustación de 6 tiempos con vino.
Almuerzo. En la montaña, para evitar a las hordas que se forman para el lunch, recomiendo hacer una reservación en Eagle’s Nest en Bistro Fourteen, tienen unos mejillones deliciosos. Además si quieres seguir esquiando porque no ir a Golden Peak y comer una hamburguesa en el Larkspur y después podrás regresar a la montaña.
Espero que tengas un maravilloso año nuevo, lleno de viajes, buena comida y recuerda hay que buscar el sabor de la vida.
***
Larkspur. 458 Vail Valley Dr, Vail, Co (En Golden Peak). www.larkspurvail.com Tel. (970) 754-8052
La Bottega. 110 E Meadow Dr., Vail, Co www.labottegavail.com Tel. (970) 476-0280
Osaki’s 100 E Meadow Dr, Vail CO Tel. (970) 476-0977
Eat!Drink! y Cut! Y Dish Restaurant. www.eatdrinkdish.com/home.html 56 Edwards Village Blvd, Edwards, CO 81632. Tel. (970) 926-3433
Bistro Fourteen. Vail Mountain Eagle´s Nest, www.snow.com/dining/Vail+-+Bistro+14.axd , Vail, Co Tel. (970) 754-4530
***
Y ya sea que estés en la nieve o el frio del D.F., aquí te doy una receta fácil para hacer un fondue delicioso.
Fondue
1.2 kg de queso Gruyere y Emmenthal(mitad y mitad)rallado
¾ taza de vino seco
100 ml de kirsch
3-4 dientes de ajo
pimienta negra
Pan baguette
Preparación:
Frota el recipiente de fondue con ajo. Pon el queso a derretir junto con el ajo. Cuando comience a derretirse agrega poco a poco el vino y el kirsch y condimenta con pimienta. Mezcla continuamente para obtener una consistencia buena. El pan se corta en pequeños cubos.













