Placeres

Año Nuevo y esquiada en Vail

December 31, 2009

— 2:14 am

Tengo que agradecerle a este año calendario, porque también hoy, te puedo desear todo lo mejor para el año este 2010. Espero que este año te traiga mucha felicidad, prosperidad y sobre todo salud a ti y a tus seres queridos.

Una postal para año nuevo desde Vail
Una postal para año nuevo desde Vail

La felicidad ¿alguna vez alguien puede ser completamente feliz? Yo creo que no, hay buenos días y malos días y hay que aprender a apreciar cada uno como viene. No importa si ha sido un año difícil o bueno para ti. Hoy todos haremos propósitos para el año nuevo y si hay un propósito que todos deberíamos hacernos es dedicarle un poco de tiempo a pensar cómo podemos tener una vida más completa. El otro día mi suegra me preguntaba si era feliz, y la verdad es que sí lo soy, y mucho. Me encanta lo que hago y tengo un buen balance en mi vida personal y profesional. Por lo mismo, al llegar a esta época del año y cerrarlo, siempre hay una pregunta ¿y ahora que quiero hacer el próximo año? Espero que todos tus deseos se materialicen, pero sobre todo, que vivas mejor y trabajes duro para conseguirlo.

La semana antes de Navidad me di una escapada para esquiar en Vail y regresé justo a tiempo para evitar las grandes conglomeraciones de la época de fin de año. No sé si te he contado, pero soy una amante de la esquiada, procuro por lo menos una vez al año esquiar. Me encanta la idea de estar en medio de un bosque con nieve, donde puedo pasear sin ninguna preocupación y tener acceso a paisajes maravillosos, donde también hay retos físicos en las bajadas empinadas o cuando hay muchísima nieve.

Tengo varios conocidos que para estas vacaciones han decidido aventurarse y conocer algún destino de invierno.  Me encanta este deporte, por lo que me gusta preparar a la gente antes de que se suba a la montaña. A nadie le va a gustar la esquiada si después de haberse subido por primera vez en unos esquíes se tiene que bajar de pompas por una negra o con la ayuda del “ski patrol”. Tampoco creo que yo me haría fan de este deporte si me estrellara por falta de control. Justo el otro día mientras platicaba con Toño, un amigo que por primera vez irá a esquiar a Vail, le daba tres recomendaciones, la primera es que si vas a esquiar debes hacerlo con casco. Es impresionante como hoy en día después de tantos accidentes la gente todavía se rehúsa a utilizar el casco, no sólo es para protegerte de ti mismo si tú te caes, pero también por si alguien más te cae encima.

La segunda: tomar una clase para aprender a esquiar, sobre todo porque considero que esto es clave para que disfrutes la experiencia. En las montañas, normalmente hay dos tipos de clases, las grupales, que normalmente van al ritmo del peor del grupo y las clases privadas, que yo he encontrado aunque son mucho más caras, valen mucho la pena y la curva de aprendizaje es mucho más rápida. Después la segunda recomendación que le hice fue que si le gustaba la esquiada y creía que lo iba a hacer por lo menos una vez al año, vale la pena tener tus propias botas de esquiar. Las botas hacen toda la diferencia en la esquiada, ya que estas son las que te van a ayudar a dirigir tus esquís en la dirección que tú quieras, por lo que deberían quedarte a la medida, casi como un guante, lo cual, si son botas rentadas, es imposible. ¿Me creerías si te dijera que existe gente especializada que se dedica a condicionar la bota a tu medida? Sí, hay “boot fitters” profesionales, por lo que es fundamental hacer un poco de investigación con los locales para encontrar el mejor de la localidad y no sólo comprar una bota, sino que condicionarla para que funcione lo mejor posible con tu cuerpo.  Además después se le pueden hacer todo tipo de adiciones, por ejemplo, yo le agregué unos calentadores. No sabes la diferencia que han tenido en el tiempo que puedo permanecer afuera, sobre todo porque soy muy friolenta.

Además están las recomendaciones obvias. Siempre sal con un mapa por si te pierdes y asegúrate de estar abrigado y si empiezas a no sentir algún dedo o la cara, métete inmediatamente para calentarte. Si te chocan los mapas, este año descubrí un nuevo gadget, ideal para los amantes de la Blackberry. Se llama BerrySki y es un software que puedes comprar para tener acceso a los mapas de varias montañas.  Por medio de GPS, te indica exactamente dónde estás ubicado en la montaña, pero además te sigue para al final del día darte una estadística de lo que hiciste en la montaña, incluyendo cuanto esquiaste y a qué velocidad. Además luego puedes subir toda la estadística a una página. Si quieres conocer un poco más, te invito a veas mi perfil en Facebook donde subí toda la información.

Una rica cena en Lakspur, mas que ambiente, buena comida
Una rica cena en Lakspur, mas que ambiente, buena comida

Además, bueno, con la esquiada, te da mucha hambre por lo que incluyo mis recomendaciones para esta ciudad:

Restaurante Elegante. Hay mucha gente que recomienda el Sweet Basil, sin embargo, a mí no me gusta. Vive más de su fama, que de ser un buen restaurante. El servicio es lento y malo. Si quieres una experiencia maravillosa, recomiendo el Larkspur, donde no sólo cenarás muy bien, sino también te sentirás consentido. Recomiendo mucho el carpaccio de Waygu beef para el primer tiempo.

Pizza. Recomiendo mucho la Bottega, aunque no recomiendo comer algo más que una pizza. Las pastas están un poco caras, sobre todo si pides la de trufa fresca: que es un engaño ya que la sirven con aceite de trufa, lo cual esconde todo el verdadero sabor de la trufa. No obstante lo anterior, la pizza “Bottega” es obligada para los amantes de las pizzas delgadas a la leña.

Sushi. El mejor sushi sin duda de todo Vail es en Osaki’s. Prepárate para gastar una fortuna, pero valdrá la pena en el momento es que cada pieza te sepa a gloria. Aquí, lo mejor, ponerte en manos del sushi chef.

Tienda Gourmet. Eat!Drink! y Cut. En Edwards, es una tienda con una selección impresionante de quesos. En la tienda contigua podrás comprar carnes frías, carnes y pescados y además cuentan con una selección impresionante de vinos. “El destino obligado” para cualquier amante de la gastronomía.

Un rico postre con vinito en Dish
Un rico postre con vinito en Dish

Tapas. De los mismos dueños de la tienda gourmet, en el segundo piso, en un ambiente tipo lounge en Dish te ofrecen pequeños platillos con vinos. Muy buena opción si quieres probar sabores divertidos, ingredientes de primera calidad y lo mejor, el impuesto es menor porque se encuentra a las afueras de Vail. Recomiendo hacer el menú de degustación de 6 tiempos con vino.

Almuerzo. En la montaña, para evitar a las hordas que se forman para el lunch, recomiendo hacer una reservación en Eagle’s Nest en Bistro Fourteen, tienen unos mejillones deliciosos. Además si quieres seguir esquiando porque no ir a Golden Peak y comer una hamburguesa en el Larkspur y después podrás regresar a la montaña.

Espero que tengas un maravilloso año nuevo, lleno de viajes, buena comida y recuerda hay que buscar el sabor de la vida.

***

Larkspur. 458 Vail Valley Dr, Vail, Co (En Golden Peak). www.larkspurvail.com Tel. (970) 754-8052

La Bottega. 110 E Meadow Dr., Vail, Co www.labottegavail.com Tel. (970) 476-0280

Osaki’s 100 E Meadow Dr, Vail CO Tel. (970) 476-0977

Eat!Drink! y Cut! Y Dish Restaurant. www.eatdrinkdish.com/home.html 56 Edwards Village Blvd, Edwards, CO 81632. Tel. (970) 926-3433

Bistro Fourteen. Vail Mountain Eagle´s Nest, www.snow.com/dining/Vail+-+Bistro+14.axd , Vail, Co Tel. (970) 754-4530

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Y ya sea que estés en la nieve o el frio del D.F., aquí te doy una receta fácil para hacer un fondue delicioso.

Fondue

1.2 kg de queso Gruyere y Emmenthal(mitad y mitad)rallado
¾ taza de vino seco
100 ml de kirsch
3-4 dientes de ajo
pimienta negra
Pan baguette

Preparación:

Frota el recipiente de fondue con ajo. Pon el queso a derretir junto con el ajo. Cuando comience a derretirse agrega poco a poco el vino y el kirsch y condimenta con pimienta. Mezcla continuamente para obtener una consistencia buena. El pan se corta en pequeños cubos.

Navidades Viejas y Nuevas

December 24, 2009

— 1:02 am

Me da un gusto enorme que mi columna haya caído el día hoy y que tenga la oportunidad de desearte personalmente una muy Feliz Navidad. En medio de las celebraciones y las compras frenéticas de último minuto, donde si no fue un regalo lo que se te olvidó,  es el ingrediente fundamental para tu receta que te hace regresar ya por enésima vez al supermercado, todos estamos listos para celebrar y disfrutar a nuestro modo este festejo.

Luces y colores de Navidad ¡Felicidades!
Luces y colores de Navidad ¡Felicidades!

Siempre para mí la Navidad está envuelta en un sinfín de emociones. Lo que más me gusta de esta época es la idea de reunirme con la familia y tener la oportunidad de compartir ratos memorables con mis seres queridos.  Todavía recuerdo las Navidades cuando de niña, creciendo en una casa “bicultural” (sí, soy hija de padre mexicano y mamá “gringa”) donde los festejos de Navidad se extendían por dos días.  Primero, celebrábamos la tradicional cena de Navidad en la noche del 24. Me la pasaba traduciendo gran parte de la misma amables conversaciones entre mi familia mexicana (compuesta de mi abuelita, bis abuela y tías) y mis abuelos gringos que viajaban religiosamente cada año para visitarnos. Con el paso de los años agradecía que mis primos hablaban mejor inglés, así como la adición de la novia de mi primo, luego esposa, que hablaba perfecto inglés. Sin embargo, si algo recuerdo más allá de las conversaciones amables, es la presencia de los seres queridos que ya no están.  Entre ellos, mi bisuabuela, mi mamá Lupe, que siempre tenía historias maravillosas que contarnos de la época del Porfiriato y la Revolución, llenas de la coquetería que siempre la caracterizaron y las cuales sin duda fluían mejor con la ayuda de un mezcalito, su bebida favorita.

Además llegan a mi paladar los sabores tan familiares, que año con año probaba, salpimentados con las historias que aderezaron mis navidades. Como el año en que llegó mi papá a nuestra casa en plena zona residencial con un guajolote que después descubriríamos en realidad era guajolota. No sé si fuimos mi hermana y yo o mis papás, o todos, que no tuvimos el corazón de sacrificarla, por lo que la adoptamos. Esta guajolota con sus sonidos aderezó nuestra Navidad y creo que la de todos los vecinos que estoy segura oyeron su presencia.  Después la llevamos a nuestra casa de fin de semana. Fuimos muy afortunados porque nos pagó con muchos huevos grandotes por muchos años, después de que le conseguimos una pareja para que no estuviera solita.

Los Romeritos no pueden faltar en esta época del año
Los Romeritos no pueden faltar en esta época del año

Para mí no hay nada como sentarme en una gran mesa y poder disfrutar a toda la familia junta. Todavía saboreo los espectaculares banquetes que preparaba mi mamá. En mi casa de niña, la Navidad se convertía en todo un ritual el cual requería de toda una preparación desde varias semanas antes. Los sabores de los romeritos preparados con mole y romeros del mercado de Tlalpan. Este es el mercado que siento más mío en toda la ciudad, porque ahí crecí y me conocían por ser hija de la Sra. Saldaña, como una de “las niñas”. El pavo, el bacalao de mi abuelita, sazonado a perfección con la receta que años después compartiría conmigo y que me entrenaría a preparar con seriedad y pasión. Hoy a sus ochenta y tantos años ya no cocina, dice que ya no hace mucho, pero para mí, siempre estará presente en mi mente cuando cocino esa clase de bacalo que me dio donde aprendí el ingrediente clave para todo platillo: la paciencia para dejar que salga el sazón.  Sin embargo, si hay algo que me hacía totalmente feliz en las Navidades era el final. Este se imponía sobre todo. Mi mamá es una guerrera de la sección dulce en la Navidad, ofreciendo una amplia selección de galletas: de almendra en distintos colores con distintas figuras, las de azúcar también con todo tipo de temas navideños, pasteles de dátil, bolitas de nuez, el hojaldre relleno de almendra y sus deliciosos pasteles de navidad o mejor conocidos por “fruicakes”.

Deliciosas galletas de Navidad
Deliciosas galletas de Navidad

Después el día 25 muy temprano, nos levantábamos, no sin un poco de trabajo laborioso entre los niños para levantar a todos los adultos, que en ocasiones incluían visitas intempestivas al cuarto de visitas donde dormían mis abuelos. Todos, sin excepción, tenían que bajar para ver qué había dejado Santa Clos bajo el árbol y también para poder abrir los regalos que habían quedado pendientes entre nuestra pequeña familia. No hay  nada como el placer de arrancar el papel de un regalo e imaginarte que hay dentro cuando eres niño. Después nos preparábamos para la gran comida del día de Navidad, donde siempre había algo nuevo y una vez más, la selección dulce Navideña de la casa Saldaña. Además, año con año a esta comida nos acompañaban también amigos queridos con los que crecimos casi como familia. Justo visité hace unas semanas a mis abuelos gringos, que todavía tengo la fortuna de contar con ellos. Parecería paradójico como uno puede crecer viendo a sus abuelos sólo dos veces por año, pero teniendo una relación tan cercana. Tal vez son los tiempos de convivencia intensivos que llevamos acumulados a lo largo de los años: todos tenemos memorias muy cálidas de estas visitas y del día de Navidad, que todavía traen muchas carcajadas.

Con el paso de los años, uno crece y hay nuevas adiciones a las familias. Recuerdo la primera Navidad que pasé con mi familia política. Acostumbrada a una familia pequeña y Navidades tranquilas, me avasalló el número de sus miembros y pero sobre todo la energía que se sentía en la casa. Todos cantamos posada esa noche, acompañados a la guitarra por mi suegro y una cuñada. Después a entrarle a la comida, el baile. El alcohol fluía y todavía recuerdo como esa Navidad, se convirtió en toda una parranda. A lo largo de los años, la familia ha crecido, algunos se han ido. Pero sobre todo, si hay una presencia que falta, que ha dejado un hueco enorme en esta familia, es mi suegro, quien falleció hace algunos años y con quien yo en lo personal, tenía una relación privilegiada, llena de mucho cariño y amistad.

Mientras escribo este artículo, no sabes la nostalgia que me está dando. Este año, vendrá mi familia adoptiva a cenar, ya que un año nos reunimos con una familia y el otro con la otra. La pequeña familia Saldaña se dispersará en Querétaro, Monterrey, Yucatán y hasta la Patagonia.  Me podría ahogar en la nostalgia, pero aquí veo una gran oportunidad. Esta Navidad me está dando muchas ganas de crear una nueva historia.

Sé que hasta este momento he escrito sobre una Navidad “color de rosa”. Sí, yo también he tenido Navidades incómodas, no lo voy a negar, dónde afloran los sentimientos y reclamos,  donde la prudencia de uno es lo único que salva el momento. Pero te propongo algo, vamos a dejar atrás cualquier pendiente, cualquier nostalgia y tengamos una Feliz Navidad a nuestra manera, llena de buenos momentos. En lugar de dejar que domine el pasado, vivamos el presente y las oportunidades que este año nos brinda.  Vamos a proponernos tener una Navidad memorable, sin importar nuestras condiciones, lo duro que haya sido el año con nosotros y demos gracias por lo que tenemos hoy.

Espero que tengas una muy Feliz Navidad y recuerda hay que buscar el sabor de la vida.

***

Receta de Azúcar de mi Mamá

3 tazas de harina
¼ cucharada de polvo para hornear
1 taza de mantequilla
1 taza de azúcar
1 pizca de sal
2 huevos
3 cucharadas de leche mezcladas con una cucharadita de bicarbonato de soda
Azúcar de color verde o rojo

Incorpora todos los ingredientes con la ayuda de un procesador de alimentos hasta que tengas una masa uniforme. Con la ayuda de un rodillo estira la masa y corta en las formas que desees. Espolvorealas con azúcar. Calienta el horno a 180  ̊ Celsius y deja que se cocinen por 12 minutos o hasta que estén doradas e infladas, pero ten cuidado de que no se quemen.

10 Mejores regalos para un Gourmet

December 17, 2009

— 1:01 am

Tejocote, fruto olvidado lleno de posibilidades de sabor

Tejocote, fruto olvidado lleno de posibilidades de sabor

Las posadas y fiestas Navideñas están a todo lo que dan. Nos acercamos al final, pero no sé ustedes, estoy agotada. Desde la semana pasada, veo como amigos comentan sobre el maratón Guadalupe-Reyes, pero yo ya estoy haciendo el Muertos-Reyes. Desde mi viaje a Oaxaca, del cual les conté ya en una columna anterior, la vida social se ha intensificado y no he parado de comer y comer.

En la parte de ingredientes, estoy aprovechando todo lo que nos ofrecen los mercados en esta temporada Navideña. Uno de mis grandes ingredientes que he redescubierto esta temporada son los tejocotes. A pesar de contar con una presencia obligada en todos los ponches, esta pequeña fruta amarilla-naranja con sabor agridulce,  no es una fruta que normalmente brilla por sí sola. Contiene muchísima vitamina C fundamental para protegernos de las gripas esta temporada. Pero más allá de los beneficios que ofrece para la salud, su sabor me encanta. Para mi programa de televisión, que por cierto aprovecho para hacer el comercial, no se lo pierdan los martes a las 15:45 en Proyecto 40, preparemos un pastel de tejocote, y no saben lo rico que está.

No sé querido lector si tú eres previsor y compras tus regalos con mucha anticipación o de los que, envuelto en el ajetreo cotidiano de las fiestas Navideñas, lo ha dejado al último momento. Que te puedo decir, si alguien de tus seres queridos es gourmet, hay una serie de regalos para todos los presupuestos que estoy segura les gustarán.

Una máquina Nespresso para los amantes del café espresso
Una máquina Nespresso para los amantes del café espresso

Para los amantes del café, tengo dos recomendaciones: una máquina Nespresso o una Dolce Gosto. ¿Cómo decidir cuál comprar? Hay mucha gente que se guía por el precio, definitivamente la Dolce Gosto es mucho más accesible. Sin embargo, yo prefiero recomendarlas por el uso que se les dará. Es muy simple: si la persona que la va a recibir es un apasionado del café tipo espresso, entonces recomiendo la Nespresso (a partir 3,700). Sí prefiere capuchinos,  chocolates y cafés tipo americano, entonces la Dolce Gosto (1,500 pesos) es mejor opción. Sí, ya sé que los conocedores me van a decir que para nada son las mismas mezclas de café, ni sabores, y que están hechas para mercados muy distintos. Sin embargo lo que es cierto es que más que utilizar a una máquina como símbolo de estatus, hay que pensar en la funcionalidad. ¿De qué sirve pagar una fortuna por una Nespresso si no te gusta el espresso?

Ahora, también afortunadamente para los amantes del té hay muchas opciones disponibles en el mercado mexicano. Antes teníamos que conformarnos con las bolsitas elegantes de té, sin embargo, ahora hay todo tipo de tiendas especializadas, como Teavana y Coffe & Tea Leaf, donde se manejan todo tipo de opciones para comprar té suelto, el cual si se es una amante del té y conocedor, entenderás, hace toda la diferencia en el sabor. Para servir un té suelto, hay que cuidar dos factores importantísimos, primero la temperatura del agua, y después el tiempo en que se deja que se haga la infusión del té. Por lo mismo, si tenemos un vehículo para hacer esta infusión, hará que nuestra taza de té tenga un mejor sabor. Hay unas teteras especiales para té con infusionadores que he visto en estas tiendas especializadas y también las he encontrado en el mercado sobre ruedas que se instala cerca de mi casa. Además yo personalmente prefiero un infusionador individual para una taza, el cual cada mañana uso sin falta, un regalo que cada día agradezco a mi amiga Mónica. Podrás encontrar ambos en un amplio rango de precios tanto en tiendas departamentales, como en tiendas especializadas de té. Adicionalmente, si quieres sorprender al amante de té con mezclas de tés sin aditivos de sabor, recomiendo cuatro tés que son mis favoritos. El genmaicha, que es una mezcla de té verde japonés con arroz tostado integral, donde la infusión es de un color marrón claro y nos da en boca sabores tostados. El rooibos, un té herbal, que está hecho a base de un arbusto rojo sudafricano, el cual es buenísimo para darle antioxidantes al cuerpo, pero además lo recomiendo mucho para relajarse en la noche, ya que no contiene cafeína. Un té blanco, el cual es sutil y complejo, con una dulzura natural y muy delicado. Y bueno no me podía faltar el darjeeling, un té que es muy preciado y que es uno de los tés negros más finos, el cual al degustarlo nos recuerda aromas florales y un poco de especias.

Además para los amantes de la gastronomía, hay dos lecturas que recomiendo mucho. El primero es un libro que ya tiene algunos años en el mercado pero que todavía es una delicia para leer, se llama las “Notas de Cocina de Leonardo da Vinci”, de Jonathan Routh el cual nos narra los divertidos encuentros de este genio en la cocina, donde nos damos cuenta de su pasión y obsesión por la comida y aprendemos que a este genio le tenemos que agradecer el increíble invento de los cubiertos. (Gandhi $185.00). De lecturas en inglés, recomiendo la compilación de Holly Hugues “Best Food Writing 2009” (Amazon US$10.85) el cual incluye artículos cortos sobre una variedad de temas gastronómicos que incluyen desde reseñas de restaurantes, hasta procesos detallados de elaboración de ingredientes y sobre todo artículos que van mostrando lo que están escribiendo y pensando los escritores culinarios más influyentes del medio.

Ésta navidad se más creativo y regala algo diferente,no te conformes con una botella de vino
Ésta navidad se más creativo y regala algo diferente,no te conformes con una botella de vino

No podría faltar tampoco un regalo para los amantes del vino. Sí, lo más fácil sería hacer una lista de mis vinos favoritos. Sin embargo, lo que es cierto es que luego para el apasionado de los vinos, hay que dedicarle un poco de tiempo para entender el tipo de vino que le gusta. Además, luego sí uno le regala una botella donde el factor importante de la decisión de compra fue precio y no su gusto personal, luego no es algo que le va a causar mucha emoción, ni que va a guardar con aprecio. Lo digo por experiencia, donde en estas fechas armo mis cajas con vinos para cocinar. Sin embargo, lo que sí, vale la pena es invertirle en algunos “gadgets”. Hay dos regalos de neopreno que valen mucho la pena regarle a un amante del vino, el primero, una bolsa para cargar el vino de este material que lo protege para mantener su temperatura, las cuales se pueden conseguir en tiendas departamentales y es ideal para llevar tus vinos a un restaurante donde tengan descorche o para llevarlos a una comida o cena. Además para los que viajan mucho y luego quieren traer algunas botellas, hay unas bolsas de nylon individuales con una capa protectora y sellos para transportar botellas en tu equipaje (Amazon US $16.85). Sin embargo aquí el gran problema es que no tiene un mecanismo para cuidar la temperatura de los vinos. Ahora acaba de salir al mercado otra maleta, que parece una pequeña caja fuerte, donde se pueden almacenar y cargar vinos. Aprobada por la FAA, esta caja de aluminio carga de 3 (SkyMall US$249) a 12 (SkyMall US$499) botellas. Además de contar con materiales para mantener la temperatura de los vinos.

Y para finalizar, hay muchos regalos que puedes armar en una tienda gourmet. En el Palacio de Hierro, el otro día me sorprendí con la cantidad impresionante de sales (sí la sal es una gran ingrediente, fundamental para cualquier cocina) y aceites de oliva que venden. Una canasta con una selección de aceites de distintas regiones o distintos olivos, puede ser un gran regalo para cualquier amante de la comida, que va más allá de las típicas canastas navideñas.

Mientras escribo viene a mi mente otros regalos, Panettones (deliciosos panes de mantequilla italianos), vinos de postre, libros de cocina. Espero que estas recomendaciones te hayan servido, pero si todavía estas buscando algo más especializado, mándame  mensaje a @anasaldana en twitter y te prometo que te contestaré inmediatamente con una sugerencia hecha a la medida para tu gourmet favorito, sí me cuentas un poco más sobre su gusto y tu presupuesto.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

***

Pastel de Tejocote

Ingredientes

  • 200 gramos de tejocote, picado en cubitos.
  • 300 gramos de harina (puede ser integral).
  • 250 gramos de mantequilla.
  • 1/2 lata de leche condensada.
  • 3 huevos (deben separarse en claras y yemas).
  • 50 gramos de nuez picada.
  • 1 cucharadita de polvo para hornear.

Para decorarlo

  • 200 gramos de tejocote, pelados.
  • 200 gramos de azúcar.
  • 1 taza de agua, aproximadamente.

Preparación

Comienza por elaborar la decoración. Hierve los tejocotes pelados en poca agua hasta que suavicen, mientras añades el azúcar lentamente. Deja que se forme una miel y retira del fuego.

Bate la mantequilla hasta que tome consistencia cremosa y agrega la leche condensada y las yemas de los huevos. Una vez que obtenga una pasta homogénea, vacía la harina y el polvo para hornear por partes. Sigue mezclando e integra los tejocotes picados y la nuez.

Bate las claras de huevo hasta que tengan punto de turrón o nieve, e incorpóralas suavemente en la mezcla anterior, mediante movimientos envolventes. Vacía toda la preparación en un molde, engrasado y enharinado, y colócalo en el horno a 180° centígrados, durante aproximadamente 30 minutos.

Deja que el pastel se enfríe, desmóldalo y, finalmente, decóralo con los tejocotes en almíbar.

Ilusiones y Desilusiones: Landó Grill

December 10, 2009

— 12:04 am

El lunes quedé de cenar con unas amigas en Polanco. Había oído que hace algunas semanas reabrieron el Landó por lo que inmediatamente propuse este lugar para reunirnos. El restaurante, que ya llevaba un rato cerrado por culpa de un incendio que dejó inservible su cocina, había en su momento, sido uno de mis lugares favoritos.

La alcachofa. Ideal para acompañar con vinagreta ácida
La alcachofa. Ideal para acompañar con vinagreta ácida

Sé que esta no es la época para recordar a la báscula, pero todo intento de hacerla reducir el número que me muestra, ha sido infructuoso. Al contrario, parecería incrementar increíblemente.  Son los estragos naturales de esta época. Sin embargo, tomando cartas en el asunto y siguiendo el consejo de mi nutrióloga, mientras iba en camino por el Periférico en el tráfico infernal tan característico de esta época, iba pensando qué podría comer del menú antes de ver la carta, para así elegir una opción saludable, más que dar rienda suelta a mi antojo. Decidí que lo más sensato sería pedir un sándwich de los tan ricos sándwiches que sirven y que sólo comería algunas papas fritas. Sin embargo, dado que no avanzaba mi coche, empecé a recordar los platillos que en su momento comí en el restaurante. Recordé un especial del día memorable, que consistía de un sándwich con Soft Shell Crab que cual estaba delicioso. Decidí que si lo tendrían en el menú, me daría una dispensa culinaria e iniciaría mi régimen el día siguiente.

Al llegar, me entró un sentimiento que sólo podría describir como el de llegar a casa. El pequeño lugar brillaba: la combinación de la madera y los pisos tipo bistró, inmediatamente me acogieron. Llegué temprano y lo sorprendentemente fue ver que a una cuadra el Ivoire estaba a reventar, sin embargo aquí sólo había otra mesa ocupada.

Cuando llegaron mis amigas rápidamente nos pusimos al corriente, mientras revisábamos la carta. Al tenerla en mi mano inmediatamente me fui a la sección de los sándwiches.  Sin embargo, mi plan estratégico para guardar la línea se hizo añicos cuando el mesero me informó que ese día no tenía ningún tipo de pan, por lo que no había ningún sándwich, ni hamburguesa. Una porción de la carta fue borrada de un plumazo, ni modo. Viendo de reojo, me decidí a pedir el Penne a la Arrabiata, una delgada pasta acompañada de salsa de jitomate y peperoncino. Pedí un vino de la región de borgoña para acompañar nuestra comida, ya que una amiga estaba comiendo el pescado y la otra el cerdo “Kobe”.

La pasta incomible
La pasta incomible

Al ver que servían cerdo “Kobe” me creó desconcierto, ya que en realidad no es cerdo el que se produce en la región de Kobe en Japón, sino res. Cuando comemos carne Kobe, lo más probable es que estemos comiendo una raza específica de res: la Wagyu. La cual es utilizada por los japoneses en la región de Kobe para elaborar esta preciada carne, masajeada y alimentada con ingredientes secretos para crear el marmoleo perfecto, tan famoso entre gourmets. Sin embargo, las reses Wagyu no siempre están sujetas a los regímenes tan estrictos le aplican los japoneses. En realidad es una carne que es muy marmoleada por su raza, pero no se puede considerar verdaderamente Kobe si no fue producida en esta pequeña región. Pero regresando al cerdo, en Japón, también crían un cerdo especial, de nombre “Kurubuta” que significa “cerdo negro”. Estos cerdos tienen una historia muy divertida, ya que en realidad no son cerdos japoneses, sino ingleses. Oliver Cromwell y sus tropas descubrieron esta variedad porcina, conocida como Berkshire y famosa por su color negro, en la ciudad de Reading durante la Guerra Civil inglesa. Después, la realeza inglesa los crió en el Castillo de Windsor y se dice que algunos especímenes fueron llevados a Japón por diplomáticos ingleses como regalo en el siglo 19. Tras un poco de investigación, me di cuenta que muchos restaurantes están utilizando el término de cerdo Kobe, creo que porque ya estamos familiarizados con el nombre Kobe, sin embargo, en realidad se trata de un cerdo de la variedad Berkshire, por lo que no te vayas con la finta, en términos estrictos, no existe el cerdo “Kobe”.

De entrada compartimos al centro un rico carpaccio de alcachofa con una ligera vinagreta acidita que estaba muy rica.  Después llegó mi pasta y vaya decepción. Al dar las primeras probadas mi boca se incendió, lo cual me sorprendió al ser aficionada al chile. Mi amiga Mónica me pidió una probada y se enchiló aún más. La pasta estaba incomible y ni se diga de su cocción. Estaba sobre cocida. Le comenté al mesero que picaba mucho y que además estaba sobre cocida. Le pedí que me trajera mejor una pasta con salsa de tomate  e inmediatamente se la llevó a la cocina.

Cerdo Kobe que en realidad es de la raza Berkshire
Cerdo Kobe que en realidad es de la raza Berkshire

Minutos después mi amiga Elsa nos hizo una pregunta. ¿Es bueno comer cerdo crudo? Al ver su plato vi que el cerdo estaba todavía mucho más crudo que rosa. Haciendo cuentas y viendo su cerdo, dudé que se hubieran alcanzado los 137 grados para matar la triquinosis, con lo cual la salmonella y listeria que requieren aún de más temperatura, tampoco podrían haberse eliminado. Sé que dada la calidad del cerdo es importante no sobrecoserlo y que mucha gente lo come rosa, pero tampoco creo que sea sabio no cocerla lo que dictan las reglas de seguridad alimentaria, por lo que otro plato fue devuelto a la cocina.

El mesero regresó después de unos minutos con ambos platos. La salsa de tomate estaba muy rica, sin embargo, la pasta, era la misma que me habían servido originalmente, solo que ahora con un poco más de cocción. Me podía imaginar la gran olla con pasta que habían preparado ya hace horas, manteniéndose caliente para el siguiente comensal que la ordenara. No tenía nada de al dente.

Que te puedo decir, mi ilusión se desvaneció. A pesar de que el lugar conserva su ambiente acogedor, ya no mantiene los sabores y calidad que me hicieron convertirme en una clienta asidua. Ni modo, tendré que buscar un bistró francés nuevo. ¿Será más fácil tener una buena comida en un lugar nuevo, sin expectativas, a regresar a un lugar conocido del que esperamos mucho? Luego la ilusión puede llevar a la desilusión.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes. Te recuerdo que veas mi programa Sabor 40 ahora en su nuevo horario los Martes a las 15.45 horas.  Y, recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

***

Landó Grill
Emilio Castelar 121
Col. Polanco
Tel. 55823052

***

Penne a l´Arrabiata

600g o una lata grande de Jitomate Italiano picado
1 diente de ajo
1 cucharada de peperoncino
Aceite de oliva extra virgen italiano
Sal al gusto

Para servir
400g pasta de tipo penne
manojo de hojas de perejil
Queso parmesano rallado

Preparación

  1. Calienta una olla grande con agua. Cuando esté hirviendo agrégale sal.
  2. En una sartén pon un poco de aceite y sofríe el ajo. Agrega los tomates picados y sazona con la sal y el peperoncino.
  3. Cuela la pasta y agrégala al recipiente, mezcla y sirve inmediatamente.
  4. Decora con hojas de perejil y el queso y pon en la mesa un poco más de chile, por si la gente quiere agregarle más.

* Dado que la pasta es preparada con ajo, no lleva ni cebolla ni queso, pero la verdad es que a mí me gusta mucho con queso, aunque si no incluyo la cebolla.

Amigos, comidas peligrosas y algo más para esta temporada

December 2, 2009

— 7:21 pm
En esta época de cenas, busca ingredientes de temporada para deleitar a tus invitados

En esta época de cenas, busca ingredientes de temporada para deleitar a tus invitados

Llegó Diciembre. Este mes me produce una cierta nostalgia que me provoca recordar y querer ver a mis seres queridos. Sé que la Navidad la pasaré en familia, sin embargo en un acto casi masoquista, quiero apretar mi agenda (ya por sí conflictiva y más en este mes) y buscar sobre todo a mis amigos más allegados a quienes no he visto con la frecuencia que me gustaría. Es así de simple, no  quiero que termine el año sin verlos.

Hoy en la noche invité a un grupo de queridos amigos a cenar. Por lo mismo mientras estés leyendo esta columna, estoy segura que yo voy a estar envuelta en los preparativos. Las hornillas de la estufa están prendidas a todo lo que dan. En mi cocina, abundan sonidos de los cuchillos tocando las tablas, mientras pico cebolla y corto finamente el perejil. De las ollas se desprenden aromas de las preparaciones que, una a una, integrarán mi cena.

El placer de tener una cena en casa, para mí, implica todo tipo de emociones. Desde el momento en que aceptan mi invitación, anticipo las carcajadas que vendrán en la complicidad de amigos que ya nos conocemos de tanto tiempo. Después viene la preparación. Mis sentidos se ponen más alertas y busco los ingredientes de la temporada y doy rienda suelta a los antojos que me ayudarán a escoger mi menú. Me encanta la idea de armar, como si fuera un rompecabezas, una cena que deleite a mis amigos. Sin embargo lo que también me gusta mucho, es dedicarle un día entero a sólo cocinar. Te estarás preguntado: ¿cómo alguien con una profesión como la mía puede todavía querer dedicarle más tiempo a la cocina? Aquí te tengo que decir que no es lo mismo. Cuando se trata de trabajo, no te voy a aburrir con los detalles, pero siempre estoy corriendo. Cuando se trata de preparar cenas en casa, es cuestión de placer, es casi como una visita a un spa, donde me tomo mi tiempo y disfruto.

Para la cena no olvides una ensalada, tus invitados te lo agradecerán
Para la cena no olvides una ensalada, tus invitados te lo agradecerán

Le he estado dando vuelta al menú en mi cabeza por varios días. Mientras veía el otro día en el avión que me regresaba a la ciudad de México de Orlando la película de  “Julie y Julia”, que por cierto me encantó y recomiendo ampliamente, me quedé con antojo de mantequilla. Por varios días me he imaginado y saboreado mis preparaciones favoritas con este vital ingrediente: unos ravioles estilo parmesano rellenos de calabaza terminados con mantequilla, queso parmesano y salvia, un gran trozo de filete suavecito acompañado de mantequilla derretida o un “Croque Monsieur” para botanear. Después llego mi antojo de pato, pero no de los típicos patos horneados. En un viaje a Rio de Janeiro, en el restaurante Antiquarius, probé el arroz de pato más espectacular que he comido en mi vida, donde la combinación de los jugos del pato y su carne deshebrada, hicieron de ésta cena, una que aún después de haber comido en cientos de lugares, todavía recuerdo.

Sin embargo, el problema de los antojos, es que una cena basada únicamente en estos, puede ser desastrosa para la salud. Me ha pasado, se los digo por experiencia. En una ocasión después de una cena donde abundó el foie gras en todas sus preparaciones, le di, como dirían en cuestión de toros, la última estocada un querido amigo a quien mandé el día siguiente a la sala de emergencias a que le quitaran la vesícula. Como entenderán, no sólo quiero deleitar a mis amigos, sino también conforme se acumulan los años, donde los problemas cardiacos y de colesterol abundan,  ya no puedo jugar con su salud. ¡Quiero seguir viéndolos por muchos años!

Blinis de salmón
Blinis de salmón

Por lo mismo, la cordura y el cariño que les tengo a mis amigos me llevó a definir finalmente el menú. Para empezar de botana: unos blinis con salmón y unas mini Croque Monsieur. Después una opción verde: ensalada de arúgula con higos de temporada, prosciutto y queso parmesano con una vinagreta ligera. De plato fuerte una pequeña porción de risotto de pato, claro preparado con mantequilla y un delicioso consomé que haré yo misma en un rato, acompañado de verduras. Y para terminar una selección de quesos y un postre sorpresa que llevará mi amiga Natalia. No te quiero decir cómo pinta mi día, ya tengo los quesos de la Jersey en el refrigerador, lo patos los recogeré en un rato en Excelencia Gourmet y tanto mi queso como el vinagre balsámico han sido pedidos en Vininter. Visitaré todas mis tiendas favoritas de ingredientes para sólo servir lo mejor.

Si algunos de mis amigos que asistirán hoy en la noche está leyendo mi artículo, espero no haber arruinado la sorpresa de la cena. Les prometo que estará preparada con mucho cariño y que además serán porciones pequeñas y llenas de sabor, por lo que no tienen nada de qué preocuparse. Además, he seleccionado varios vinos, incluyendo un delicioso vino español que estoy segura maridará perfectamente con el pato y un espectacular oporto para los quesos, con el cual espero brindar por la salud de todos los asistentes.

En lo personal quisiera aprovechar mis últimas líneas de la columna de esta semana para brindar a tu salud querido lector. Espero que con los blinis que incluyo al final de mi artículo te quedes también convidado con una probadita de esta cena. Pero sobre todo deseo que tú también tengas oportunidad de reunirte durante el mes de diciembre con amigos queridos y cerrar el año con broche de oro.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda hay que disfrutar el sabor de la vida.

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Antiquarius
www.antiquarius.com.br
R. Aristides Espínola, 19 – Leblon
Rio de Janeiro – RJ, 22440-050, Brazil
Tel. 21 2512-5756

Para ver la lista de mis lugares favoritos para encontrar ingredientes te invito a que visites la sección de ingredientes de mi página www.anasaldana.com

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Blinis de elote con salmón y crema de raíz fuerte

He dividido la receta por pasos, primero los blinis, después la crema y al final la botana con el salmón.

Blinis de elote

1 1/2 tazas de harina blanca
1 cucharada de azúcar blanca
2 cucharaditas de polvo para hornear
1/2 cucharadita de sal
1 huevo
4 cucharadas de aceite vegetal (ojo se usan primero 2 y después 2 más)
1 taza de leche
1/2 taza de maíz congelado
1 cucharada de cebollín picado finamente

Preparación

  1. Combina la harina, azúcar, polvo para hornear y sal.
  2. En otro recipiente incorpora los huevos, aceite, leche, elote y cebollín. Agrega la mezcla de harina, pero no mezcles de más, no importa que tenga algunos grumos.
  3. Calienta un sartén a fuego medio y agrega un poco de aceite y con la ayuda de una cuchara haz unos pequeños hot cakes. Cuando se vean burbujas encima, voltéa el blini y cocina hasta que esté dorado. Repite hasta terminarte la mezcla.

Crema de Raíz Fuerte

3 cucharadas de crema
2 cucharadas de yogurt ácido
1 cucharada de raíz fuerte

  1. Combina la crema, el yogurt y la raíz fuerte.

Para montar y servir

Blinis de elote
Crema de Raíz Furte
150 gms de salmón ahumado cortado en pequeños trozos
Cebollín

  1. Calienta el blini en el horno.
  2. Sobre cada blini sirve primero la crema, después el salmón y decóralo con una ramita de cebollín.

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