
El cempaxúchitl colorea nuestro entorno en ésta época
No sé si a te pasa lo mismo, pero siento que el fin de año se me está acercando peligrosamente rápido. Al llegar el puente de muertos, invariablemente cuento con angustia los días que me quedan del año para terminar los proyectos pendientes, sobre todo porque sé que al llegar diciembre será más difícil contar con la gente.
Pero a la vez llega una de mis épocas favoritas del año. A pesar de estar el día de muertos entremezclado con el festejo norteamericano de Halloween, la tradición de muertos todavía es de las pocas celebraciones auténticamente mexicanas que se conservan a pesar del paso del tiempo. Me encanta ver cómo la ciudad se pinta de naranja cempaxúchitl; cómo el ambiente parecería inundarse de aromas de azahar, naranja y mantequilla del pan de muerto; mientras que visualmente me divierte ver las hermosas figuras de papel mache de catrinas salpicadas en nuestro entorno urbano.

- La Catrina, cortesía Edupics
Me encanta ir a casas donde todavía encontramos altares. Cada año visito religiosamente museos, como el Dolores Olmedo o la casa de Diego Rivera para ver las impresionantes ofrendas que montan. Otra de mis actividades favoritas en esta época es organizarme el sábado a medio día para visitar el restaurante el Bajío ubicado en Atzcapotzalco y comerme unas empanadas de plátano con salsa negra y admirar el altar que año con año preparan con cariño y dedicación para sus comensales. Pero no sólo es la parte visual la que me atrae de estos altares, sino también su simbología. Cada ofrenda cuenta con varios niveles: el básico compuesto normalmente el cielo y la tierra; el que se divide en tres para incluir el limbo o el que tiene siete, si hablamos de los pasos para llegar al cielo conforme la tradición católica. Siempre busco el arco que normalmente está colocado estratégicamente para que las almas puedan salir y regresar al paraíso, adornado de flores de cempaxúchitl para guiar a los muertos. Además no pueden faltar los elementos como las fotos de los difuntos, la sal (que sirve para los niños no bautizados), los vasos con agua (para que el difunto que viene del purgatorio se refresque y beba para que sus pecados se perdonen), las velas (que simbolizan la luz en contra de la obscuridad de la muerte y para iluminar el camino de los muertos para que lleguen con bien), la comida en ollas de barro (las favoritas del difunto), las flores de cempaxúchitl (el color naranja representa el luto prehispánico), el terciopelo morado (que representa el luto de la iglesia católica), el papel picado; las figuras de calaveras en barro o cartón, los copales con incienso (para que las almas adultas se guíen por el olor), las calaveras de azúcar con el nombre de los difuntos (para representarlos), el petate y todos los que fueron los objetos personales preferidos de los homenajeados. Para mí, un altar de muertos, es una oportunidad para conocer la intimidad de los que la elaboran, pero sobre todo trae una historia que contar sobre los seres queridos que se han ido y su influencia en la vida de los que nos quedamos atrás si los miramos con detenimiento.

- Calaveras que nos recuerdan a los difuntos
El pan de muerto, tan característico de esta época, llama a sentarse en familia con un rico chocolate. Me he vuelto obsesiva en probar panes de muerto. Y lo que es cierto, es que para mí hay sólo dos tipos, los de verdad y los del engaño. Los del engaño, son esos panes que hacen con manteca vegetal que inmediatamente se sienten en la parte superior de la boca grasosos y que a su vez dejan rastros de sabores químicos. No hay nada como un pan de muerto preparado con mantequilla. Al combinarse con el azucarado exterior y el suave pan interior en un huesito dorado, uno inmediatamente sabe que está frente un pan de verdad. Justo la semana pasada, visité el taller de una panadería artesanal, llamada Artesanos del Dulce, donde al platicar con sus dueños, María Teresa y Joan, platicábamos sobre la importancia de los ingredientes de primera calidad en la elaboración del pan. Cuando se trata de pan no hay atajos, solo paciencia y cuidado en los detalles. Siento cuando como un pan de verdad que no se ha escatimado en nada y el sabor en cada mordida parecería susurrarte en el oído: delicia, delicia, delicia.
La tradición de muertos es todavía algo que me envuelve, pero además es un fenómeno que me llena de curiosidad. El aventurarse hacia el interior de nuestro país parecería que intensifica los rituales alrededor del día de muertos y nos ayuda a recordar su verdadero significado. Hoy estoy haciendo mis maletas para irme este fin de semana a una expedición fotográfica con el renombrado fotógrafo Ignacio Urquiza al bello Estado de Oaxaca. Nuestra misión es documentar la riqueza de la vida y costumbres culinarias de los pueblos típicos oaxaqueños en un festejo tan importante para nuestra cultura mexicana. Además para mí, es una gran oportunidad para recabar nuevas historias.
Estoy emocionada, porque sé que es una oportunidad única para adentrarme en el mundo de nuestras tradiciones. Me encantaría compartir mi viaje contigo. Por lo mismo te ofrezco que si este fin de semana no vas a salir de viaje, que lo hagas conmigo. Estaré en contacto vía twitter en @anasaldana, contándote en tiempo real lo que veré y saborearé en los rincones de Oaxaca, y te prometo, que seguramente tendrás un fin de semana delicioso, lleno de nuevos descubrimientos culinarios.
Y mientras aprovecho mi columna para recordar a mis queridos difuntos que están en el más allá y comunicarles que en mi casa ya les preparé unas galletitas con mantequilla muy ricas por si me quieren visitar en el altar que les he puesto y que les dedico con cariño y añoranza.
Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda hay que buscar el sabor de la vida.
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Restaurante El Bajío
Calle Av. Cuitlahuac No. 2709
Azcapotzalco
www.carnitaselbajio.com.mx
Artesanos del Dulce
Lago Tangañica No. 47C
Miguel Hidalgo
www.artesanosdeldulce.com.mx
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Aquí les comparto una receta que me dieron María Teresa y Joan de Artesanos del Dulce para hacer un pan de muerto casero. Escríbeme para contarme cómo te fue con la receta y si quieres un poco más de ayuda visual para hacerlo, no te pierdas ver mi programa el sábado a las 3.00 pm en Proyecto 40 (140 sky y cablevisión).
Pan de Muerto Receta Especial de “Artesanos del Dulce”
3 kilos de harina
1 kg y 200 gramos de mantequilla sin sal
45 gramos de sal
27 huevos
1 kilo 50 gramos de azúcar
Ralladura de 3 naranjas
100 gramos de leche en polvo
60 gramos de levadura
1 cucharada de canela
Bate todos los ingredientes menos el azúcar, la canela y la ralladura de naranja durante 7 u 8 minutos. Después agrega el azúcar y trabaja la masa hasta lograr el punto de maya. Incorpora la canela y la ralladura de naranja. Hornea a 150 grados durante 15 a 18 minutos.

