
El vino es el actor principal pero no podemos olvidar la copa
Hace unas semanas salió publicado en el Wall Street Journal un artículo llamado “Copas, la música de fondo del vino”. En el artículo el tema fundamental es recalcar la importancia que tiene la copa en el disfrute del mismo. Además un panel de expertos se pone a investigar cuál es la mejor copa en el mercado dentro de un rango específico de precios para que así todo podamos comprar una copa funcional a un buen precio para disfrutar de nuestros vinos.
Al leerlo, inmediatamente me puse a pensar en lo fundamental que es tomar vino con la copa adecuada. Después, el fin de semana estaba tomando un vino italiano con unos amigos. Desde el primer sorbo había algo que no me encantaba del vino. En boca sentía el vino acorchado. Al comentarle al resto de los comensales, ninguno lo notó. Tras la insistencia de mi amigo, Paco, cambié de copa. ¡Cuál sería mi sorpresa, el problema era de la copa! Su cambio resultó en un vino formidable; era totalmente diferente. Ya no había nada del defecto que había identificado. Ahí me cayó el veinte, no sólo hay que utilizar la copa adecuada, sino además cuidar las copas para que en su limpieza no dejemos residuos que puedan afectar el sabor del vino. Sí, las copas de cristal (que son normalmente las copas con las que es más recomendable saborear el vino) son mucho más porosas que el vidrio, por lo que son más susceptibles de absorber los aromas. Entre los grandes enemigos del vidrio se encuentran el detergente, el cartón y los trapos sucios. El detergente puede cambiar tanto los aromas, así como el vino mismo, al generar burbujas. Las cajas de cartón donde se guardan las copas, pueden imprimir su aroma en las mismas. Y bueno, un trapo mojado y sucio, puede invitar a aromas poco deseados a alojarse en nuestras copas favoritas.

- La copa adecuada hace toda la diferencia
Por lo mismo las últimas dos semanas, cada vez que he comido fuera (lo cual afortunadamente es muy seguido), me he hecho a la tarea de preguntarle a los meseros cómo lavan sus copas. Tengo que confesar que la pregunta se ha hecho mañosamente de mi parte, ya que no le he preguntado al sommelier, sino al mesero o a los garroteros. Déjenme decirles que en el 90% de los casos, las respuestas han sido las mismas. Las copas se lavan en el lavatrastes con jabón. En un restaurante en Santa Fé me dijeron que las lavan con un jabón especial, el cual nunca me pudieron decir qué tenía de especial, ni tampoco enseñar. Sí, existe un jabón especial importado. Yo lo compré una vez en una vinícola en un recorrido por Napa Valley. Sin embargo, recuerdo que es caro. No quiero ser desconfiada, pero me aventuraría a pensar que lo que están haciendo únicamente es lavarlas en los lavavajillas con poco jabón, lo cual definitivamente puede dejar residuos en la copa.
Después en los mismos lugares le he hecho al sommelier la misma pregunta, y o sorpresa, en el 100% de los casos me han dado una respuesta totalmente diferente. Me dicen que en su restaurante las copas son cuidadas minuciosamente. En la barra, el cantinero o sommelier las lava a mano con la ayuda de un cepillo largo y agua muy caliente.
Pero ahora, se estarán preguntando, ¿cómo se deben cuidar las copas de cristal? Las copas deberían lavarse a mano bajo un chorro de agua caliente. El proceso debería repetirse 3 veces para asegurarnos de que estén totalmente limpias. Después, tenemos que dejarlas secar sobre una toalla con la copa hacia abajo. Una vez que estén secas, deberíamos de terminarlas de secar con un trapo seco y limpio para darles brillo, lo que en lenguaje de meseros se llama: trapear las copas. Además, yo añadiría otro paso. Cuando ya las hayas secado, asegúrate con la ayuda del olfato de que ya no tenga ningún aroma raro.
¿No te parece paradójico que mientras le invertimos dinero para comprar un buen vino, éste se pueda arruinar con una copa mal lavada? Cuando lo vemos así, creo que es de vital importancia volvernos exigentes en cuestión de copas. Cuál será la solución ¿llevar nuestras propias copias al restaurante? ¿inmediatamente inspeccionar el local para ver su proceso de lavado de copas? ¿revisar con cuidado, tanto ocular como olfativamente las copas al sentarnos en la mesa?

- Y aún mejor con buena comida
Pensándolo fríamente, cualquiera de estas soluciones nos pondría en la lista de clientes que podrían sufrir de algún padecimiento psicológico asociado con la limpieza excesiva, más que unos clientes obsesionados con disfrutar de una copa de buen vino. Sin embargo hay que ponernos abusados. Por lo mismo, recomiendo que la próxima vez que vayas a tomar vino en un restaurante o en casa, solo te acuerdes de esto, si la copa se ve un poco sucia o manchada, pídeles que te la cambien. Además si ves que una vez que te sirvieron el vino, tu copa parecería generar unas burbujas inusuales, o si hay algún aroma raro, recuerda que antes de decir que el vino está malo, podría ser la copa la culpable. Y bueno, si tienes una botella especial, cuando te la vayas a tomar, no te olvides que la copa adecuada y bien lavada, contribuirá exponencialmente a la experiencia.
Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que disfrutar el sabor de la vida.
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Aquí te pongo este video donde nos explican a detalle cómo seleccionaron la copa
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Y si quieres disfrutar de un buen vino tinto ligero o un agradable vino blanco, aquí te doy una receta fácil y rápida para una pasta.
Pasta con Pesto de Chícharos
Ingredientes:
450 gramos de pasta
2 cucharadas de aceite de oliva
1 taza de queso riccotta
1 diente de ajo picado
1 taza de chícharo congelado (descongelado)
3 cucharadas de menta fresca picada
¼ taza de albahaca picada
¼ taza de piñones
Sal y pimienta
2 cucharadas de queso parmesano
Elaboración:
1. En una olla, pon a hervir el agua y cocínala conforme a las instrucciones del paquete.
2. En un procesador de alimentos mezcla el queso ricotta, el ajo, los chícharos, la menta y la albahaca hasta formar una pasta. Añade el aceite poco a poco para que todo esté perfectamente integrado. (Esta mezcla puedes servirla como dip con galletas)
3. Agrega la mezcla a la pasta y mézclalos. Espolvorea con el queso parmesano restante.


Muy bien Anita, si me permites la familiaridad, en estos momentos de tanta desesperanza colectiva e histerismo en la vida política del país da gusto y reconfonta con la vida un artículo como el de hoy. Tal vez sean cosas de bon vivant, pero que grato es leer lo que escribiste. Gracias por el momento de lectura plácida.
Comment by Carlos F. Salinas Domínguez — October 22, 2009 @ 11:21 am
Hola Carlos, estoy de acuerdo contigo, para muchos tal vez es mera frivolidad, pero también de lo que se trata es de vivir la vida y encontrar pequeños placeres que nos distraigan de la vida cotidiana. Gracias por tu comentario y ojalá y sigas disfrutando de mis columnas.
Comment by Ana Saldaña — October 29, 2009 @ 12:39 pm