
Unos ricos camarones de las Orcas
Este fin de semana estuve en el increíble estado de Chiapas. Fui con la excusa de asistir a la puesta de la primera piedra de lo que será la primera planta liofilizadora de café en México que se instalará en Tapachula, producto de la inversión de Agroindustrias Unidas de México y socios estratégicos españoles y japoneses, junto con el gobierno del Estado. Ustedes se preguntarán qué es una planta liofilizadora. Yo me pregunté lo mismo cuando me invitaron. La liofilización es un novedoso método para elaborar café soluble. Por su grado de tecnificación permite que se conserven las características originales del café mejor que con el método tradicional que es el de secado por aspersión. En ambos casos, el café es tostado, molido y solubilizado en agua. El líquido se centrifuga y luego se seca. El secado por aspersión se realiza por aire caliente, mientras que la liofilización es por congelación brusca a bajas temperaturas. Lo que más me impresionó, es que éste proceso está tan controlado que hasta los aromas que son liberados por el café son conservados para reincorporarlos en el producto final. Ahora mi única pregunta es ¿dirá en la etiqueta del café soluble si es liofilizado o secado por aspersión?

Chiapas en la bruma de la mañana
No habían terminado de colocar la primera piedra de la planta, cuando salí con un hambre infame en búsqueda de unos frescos mariscos en compañía de algunos amigos. Llegamos a Villa las Orcas, tras la sugerencia de Alejandra que había conducido una intensa investigación entre los asistentes al evento para identificar el mejor lugar para comer. Es un balneario-restaurante frecuentado por locales ubicado sobre Playa Linda en Puerto Chiapas a 30 minutos de Tapachula. El viernes en la tarde era un paraíso. Contaba con una gran alberca en la entrada y luego hileras de palapas colocadas sobre la arena. Eso sí, no garantizo que la experiencia sea replicable en domingo.
Aprovechando que contábamos con un buen grupo de personas y con la guía experta de Alejandra, una tapachulteca de corazón, probamos mientras veíamos el mar Pacífico unos deliciosos y fresquísimos ceviches, cocteles de pescado y camarón, unos grandes camarones para pelar, así como unas tostadas con laminillas (una especie de machaca de pescado) y unos ricos platanitos con crema sazonados con el salado queso de Pijijiapan, acompañados de una bien merecida cerveza helada que era lo único que parecería refrescarnos en medio de tanto calor.

Una cabaña de lujo en Finca Hamburgo
Después mientras caía la tarde, tomamos nuestro camino hacia las fincas cafetaleras en el Soconusco. El trayecto nos tomó casi dos horas, incluyendo la perdida que nos dimos, porque entre la lluvia, la noche y los caminos que a veces parecían más una vereda, no se veía nada. Al llegar a Finca Hamburgo, fuimos recibidos por la dueña Ma. Amalia, quien inmediatamente nos acogió. Las instalaciones me sorprendieron. En lugar de una rústica cabaña que visualizaba, mi alojamiento era de lujo con todas las comodidades, incluyendo una amplia estancia, recámara y baño.
El día siguiente nos levantamos con una impresionante vista del valle lo que nos incitó a realizar una vigorizante caminata por los cafetales, entre veredas espolvoreadas con árboles de bellotas y vistas que quitaban el aliento. Lentamente la bruma se fue apoderando del valle, y la luz del amanecer hacía que todo el follaje de los cafetales brillara. Al terminar la caminata lo único que pensaba era en comer.

El café una excusa para conocer otro Chiapas
El fin de semana comí como reina. El chipilín (una planta parecida a la verdolaga con un suave y sutil sabor) aderezó la rica sopa de chipilín con bolita (un rico caldo con unas bolas de masa y queso), así como unos deliciosos tamales, que dejaban apreciar el dócil sabor de la hierba. Además parecería que me la pasé comiendo platanitos fritos con crema y queso de Pijijiapan. El campo y las caminatas por los cafetales y las fincas vecinas eran la combinación perfecta para tener un fin de semana relajante, pero que a la vez permitía degustar sin remordimiento los platillos regionales. La oportunidad de conocer de primera mano el proceso de elaboración de café y probar las exquisitas variedades de café producidas en la zona, aderezadas por la amabilidad chiapaneca, hicieron de este fin de semana una vacación única e inolvidable.
Descansé y me desconecté del ajetreo del día de a día. El hecho de no contar con la televisión, me hizo retomar y terminar algunos libros que había dejado a medias, mientras oía la característica lluvia de la tarde, que es frecuente en esta época.
El domingo, casi con pesadumbre me subí a mi transporte que me llevaría de vuelta a la ciudad de México. Recomiendo mucho que si decides hacer este viaje rentes tu propio automóvil, ya que no me fue muy bien con el transporte ofrecido por el hotel. Sin embargo, dejando este pequeño problema a un lado, te puedo decir que vale mucho la pena conocer este rincón de México que te hará ponerte en contacto con la naturaleza y descansar.
Mientras recorría los caminos de regreso a la ciudad, no podía dejar de ver los coloridos paisajes que se presentaban ante mí. Desde los interminables cafetales, las caídas de agua y la colorida vegetación, a las visiones momentáneas de la vida cotidiana de los pobladores en los cantones, como ellos le llaman a las distintas poblaciones. Qué lejos está de este lugar el ajetreo de nuestra vida tan complicada en las ciudades. Definitivamente el viaje a Chiapas fue un respiro y todo un descubrimiento. Cuando pensamos en Chiapas automáticamente pensamos en San Cristóbal de las Casas, sin embargo este estado tiene todavía mucho más que ofrecer.
Te deseo que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay disfrutar el sabor de la vida.
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Villa de Las Orcas
“Playa Linda”,
Puerto Chiapas
Finca Hamburgo
www.fincahamburgo.com
a 54 Km. de la Ciudad de Tapachula.
Tel. 962-6251812
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Sopa de Chipilín con Bolita
| 3 tazas de hojas de Chipilín fresco 1 cebolla mediana picada 1 taza harina de maíz 2 elotes desgranados Agua 100 grs. de queso de mantequilla 3 Tazas de Caldo de Gallina sal al gusto 1 diente de ajo Prepara la masa con la harina de maíz, agua y unas hojitas machacadas de chipilín. Divide la masa en dos porciones. Acitrona la cebolla y el ajo y una vez que estén transparentes pon a cocer las hojas de chipilín en el caldo de pollo y los granos de elote hasta que se ablanden. Utiliza la mitad de la masa para hacer unas bolitas de aproximadamente 3 cms de diámetro rellenándolas con el queso de mantequilla (si quieres puedes freírlas en un poco de manteca para que no se deshagan) y añádelas a la sopa. Cocina a fuego medio hasta que las bolitas de masa floten, esto indicará que están cocidas. En un recipiente pon la mitad de la masa resultante y disuélvela en agua hasta que no queden grumos y vierte la mezcla en la sopa para espesarla a la consistencia que prefieras, agregando poco a poco. Sazona con sal. |

Mi queridisima Ana,
Me encanto el articulo! me tranportaste a la bella tarde que pasamos juntas en Playa Linda, ademas de las maravillosas tierras cafetaleras que recrriste.
Tendremos que volver a Chiapas para descubrir nuevos lugares y disfrutar mas de tu copania.
Saludos,
Alejandra
Comment by Alejandra Santos de Esteve — July 2, 2009 @ 8:45 pm
Qué maravilla. Sólo he pasado algunos días en Chiapas, tres para se exacata, hace muchos años. La próxima vez que vaya, sin duda voy a seguir tus recomendaciones. Ojalá que puedas resolver el misterio de la etiqueta del café liofilizado Mientras, voy a buscar café soluble la próxima vez que vaya al supermercado acá en Nueva York, y te aviso si encuentro algo de interés. Un abrazo.
Comment by Lita — July 3, 2009 @ 1:00 pm
Ana; que buen articulo! vivi el momento una vez mas, me imagino que yo soy la tapachulteca de corazon? la pasamos muy bien! Chiapas ofrece mucho, y claro! cuando viene una persona que disfruta todo como tu, los tapachultecos nos ponemos de manteles largos!me encataria tenerte en la finca, no dejes de llamarme.
una vez mas. que buen articulo!!! te felicito!
Adriana
Comment by Adriana — July 6, 2009 @ 7:16 pm
Hola Ana
FELICIDADES¡¡¡¡ muy padre tu artículo y además me siento muy alagada de que hables tan bonito de la finca, de chiapas y de mi tapachula
espero verlos pronto de regreso
saludos y abrazos
ma. amalia
Comment by maria amalia toriello — July 18, 2009 @ 12:37 pm
Ana no sabes como me ha servido tu columna …felicidades… yo estoy en Tapachula en éstos momentos y tenía dudas de donde ir el fin de semana pero con lo que acabo de leer no voy a dudar en realizar dicho recorrido, gracias por mostrar a nuestro Mexico.
Comment by Maggie — August 6, 2009 @ 10:42 pm
hpola chicos yo soy de chiapas vivo en el df alguien sabe donde puedo conseguir chipilin aqui en el df se me antojan unos tamales ayudenme a encontrar chipilin
Comment by LIZBETH — November 5, 2009 @ 12:47 pm