Placeres

¿Langosta en restaurante? ¡No! Mejor en casa

April 15, 2009

— 6:29 pm

 

Foto cortesía: Roberto Solís

Foto cortesía: Roberto Solís

Ayer me reuní con unos amigos que no había visto en mucho tiempo. Al haber pasado tantos años, siempre la pregunta más fácil y obligada es: ¿y ahora a qué te dedicas? Al platicarles sobre mi total inmersión en el mundo de la gastronomía, inmediatamente todos en unísono me dijeron que se morían de envidia, porque seguramente comía delicioso en los mejores restaurantes. Sí, no puedo negar que he tenido experiencias memorables culinarias; pero también grandes decepciones. Tengo una fascinación particular por siempre buscar ese lugar que acaba de abrir y que sirve una comida excepcional. Cuando como fuera de casa siempre procuro, si mi acompañante es aventurero, visitar un nuevo restaurante. Pero la experimentación tiene dos riesgos: tener que disculparte por una mala elección de restaurante; o peor, el del bolsillo. ¡Como duele pagar por comidas mediocres!

 

 

Unas langostas fresquísimas

Unas langostas fresquísimas

Puedo aseverar sin temor a equivocarme, que con un poco de dedicación, podemos comer mejor en nuestra casa que en un restaurante. Si te gusta la cocina, no me vas a discutir que el ritual que involucra la preparación de alimentos, no solo es terapéutico para olvidarse de las presiones del día a día, sino que además te genera mucho placer. Desde el pensar en el menú, que necesariamente implica visitar los libros de cocina que te invitan a imaginarte los sabores, buscar los ingredientes de primera calidad, poner tu música favorita, servirte una copa de vino y empezar a picar todos los ingredientes. Cada paso es un componente más de la experiencia. Y la culminación es cuando una vez preparado el platillo nos sentamos a la mesa y probamos una carne preparada al termino que te gusta o un espagueti que se encuentra justo “al dente”(que literalmente es al diente, ya que debería de haber una pequeña resistencia en el centro de la pasta cuando es masticada).

 

 

 

Langosta de Rosarito con frijolitos

Langosta de Rosarito con frijolitos

Justo el otro día en el supermercado, me encontré con un tesoro al ver que ahora se puede conseguir langosta mexicana congelada del Caribe. Si, van a haber los puristas que me van a decir que una langosta congelada no sabe igual que una langosta fresca. Que la carne siempre va a ser más firme y que es diferente. Estoy de acuerdo, pero lo que es cierto es que muchas veces al menos que sea un restaurante con tanques a la vista (que también envuelve otras problemáticas, como el tiempo que han durado en el tanque o el cuidado que se le dé al tanque) la posibilidad de comer langosta fresca es limitada. Estoy segura que sin saberlo hemos comido en restaurantes playeros langostas congeladas. Es más en Rosarito (la Meca de la langosta con frijoles y tortilla de harina) me consta que mucha de la langosta que nos comemos viene de Asia, ya que por cuestión de precios (los norteamericanos no están dispuestos a pagar mucho por la langosta) y para continuar atrayendo al turismo, se importa congelada.

 

La langosta de Maine

La langosta de Maine

Cuando hablamos de langostas hay que hacer la distinción, entre la langosta americana (homarus americanus) de aguas frías que tiene unas grandes tenazas que, frecuentemente la he visto en menús como langosta de Maine y el crustáceo de aguas cálidas del Caribe (panulisus argus) que en lugar de tener grandes tenazas tiene unos grandes cuernos. La carne de la langosta mexicana del Caribe es dulce y tiernita.

 

 

El Chef Roberto Solís

El Chef Roberto Solís

Recuerdo que un día conversando con Roberto Solís, chef y dueño del restaurante de uno de mis restaurantes favoritos en Mérida, Nectar, platicábamos sobre lo triste que puede ser comer langosta sobre cocida. La carne se vuelve hulosa y los sabores dulces, se transforman en sabores más fuertes a marisco. Una langosta cocinada a perfección, debería tener carne opaca y firme dentro de un caparazón rojo.

 

Aprovechando que es Semana de Pascua ¿por qué no aprendes a preparar langosta en casa? Hay ciertos platillos que automáticamente pensamos que solamente se pueden comer en restaurantes, sobre todo porque consideramos a la langosta como un producto de lujo y caro. Sin embargo la preparación de langosta no involucra un alto grado de dificultad (al final de mi artículo incluyo 5 Pasos Fáciles para Preparar Langosta).  Además al hacer la cuenta rápida de lo que me había gastado, casi me voy de boca: compré langosta para cuatro personas al precio de lo que me hubiera costado UNA sola langosta en un restaurante. ¡Increíble!

¿Ahora estás de acuerdo conmigo? ¿Verdad que comemos mejor en casa que en un restaurante? Preparar la langosta en casa, no sólo es una manera de comer tan codiciado platillo a un precio más accesible, sino que también permite que la disfrutemos cocinada en su punto, como nos gusta.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

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Nectar
http://nectarmerida.com/
Avenida 1, o bien conocida como calle 21, número 412 interior 1
(entre la calle 6ª y 8 )
Colonia Díaz Ordaz
Tel: (999) 938-0838

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5 Pasos Fáciles para Preparar Langosta

 

Taquitos de langosta estilo Rosarito

Taquitos de langosta estilo Rosarito

Recomiendo comprarla el día anterior y dejarla que se descongele en el refrigerador. Siempre será mejor si tú mismo descongelas la langosta, a que si la compras descongelada en el supermercado ya que no sabes cuánto tiempo lleva descongelada. Si ya no te da tiempo de descongelarla, por favor no la dejes en un platito en el sol o fuera del refrigerador en tu barra de la cocina, sino que mejor llena con agua fría tu fregadero y pon las langostas a descongelar. (Este es un método más seguro e higiénico).

 

Para preparar la langosta:

1)    Pon a hervir en una olla grande mucha agua. Una vez hirviendo, por cada litro agrega aproximadamente una cucharada de sal.

2)    Si quieres que la langosta no se haga bolita al cocinar, recomiendo que insertes una brocheta de madera delgada a largo de la cola.

3)    Agrega la langosta al agua. El tiempo de cocción dependerá del peso total de tus langostas. El primer medio kilo se deja hervir por 8 minutos y por cada medio kilo adicional 3 minutos. Por ejemplo si las langostas pesan en su totalidad un kilo y medio, hay que dejarlas hervir por 14 minutos. Una vez que estén listas déjalas reposar 5 minutos para que se redistribuyan los líquidos.

4)    Recomiendo abrir en mariposa la langosta. En una tabla pon la langosta y corta con unas tijeras de cocina el caparazón y divide la langosta a la mitad. Luego con un cuchillo muy filoso corta el resto de la carne, para obtener dos mitades. Ten cuidado de no cortarte y utiliza un guante, ya que la langosta estará caliente.

Sugiero que de antemano pienses en una guarnición fácil para acompañar tu langosta, tal vez unos frijolitos y tortillas de harina estilo Rosarito, con mantequilla derretida o si buscas algo más sofisticado puedes acompañar la langosta con una salsa de tu preferencia, arroz o pasta y algún tipo de vegetal. Las guarniciones pueden prepararse previamente y únicamente calentarse al momento de servir tu platillo. 

 

2 Comentarios »

  1. ¿Eres casada? Antes de tener hijos y convertirme en una auténtica ama de casa, disfrutaba cocinar con el estilo que describes en tu artículo sobre la langosta. Hace como 28 años que no cocino una. Gracias por la sugerencia de cómo cocerlas, ya lo había olvidado. Qué bueno saber que tienes tu página en internet. Te seguiré leyendo.

    Comment by lilia rivera mantilla — April 16, 2009 @ 7:19 pm

  2. muy buenas las recetas!!!!!!!!

    Comment by ROSA DELIA — November 2, 2009 @ 10:28 am

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