Placeres

Opciones de comida para llevar

April 30, 2009

— 6:56 pm

Este fin de semana  la necesidad nos va a obligar a ponernos el delantal y cocinar. Hablé a muchos restaurantes; algunos ya cerraron y otros todavía no saben si permanecerán abiertos después del día de hoy.

Por lo mismo y para facilitarte la vida, incluyo una lista de restaurantes que ofrecerán servicio para llevar durante el puente. Hablé personalmente a todos los restaurantes que incluyo en la lista:

DUMAS 
Alejandro Dumas 125 
Polanco 
Tel. 5280-1925/ 8385 
Abierto todos los días 10 am a 20.00 hrs y domingo 18.00 hrs

ENO 
Explanada 730, Col. Lomas de Chapultepec 
Tel. 5202-9808 
Abierto todos los días de 10:30 am a 6 pm.

Virgilio 7-A, Col. Polanco 
5282-0664

LA BUENA TIERRA 
Atlixco 94 local A, Col. Condesa 
5211-4229 
Abierto todos los días de 9.00 a 18.00 hrs.

PASTELERÍA EL GLOBO 
Todas sus sucursales. Algunas de sus sucursales cuentan con servicio a domicilio.

MOSAICO BISTROT (varias ubicaciones, confirme servicio en éstas) 
Guillermo González Camarena 800, Col. Santa Fe 
Tel. 5292-5156 
Abierto todos los días de 6.00 a 18.00 hrs. 20% de descuento en comida para llevar sin incluir alcohol 
 
Michoacán 10, Col. Condesa 
5584-2932 
 
Av. de La Paz 14, int. 5, Col. San Ángel 
5550-9778 

TRATTORIA DELLA CASA NUOVA 
Av. de la Paz 40, Col. San Ángel 
Tel. 5616-2288 / 3043 
Abierto jueves hasta las 18.00 hrs, el viernes va a estar cerrado, todos los demás días estará abierto hasta las 18.00 pm.

VIPS 
Todas sus sucursales están ofreciendo comida para llevar.

 
Sanborn’s 
En la sección de pastelería puedes levantar tu pedido de comida para llevar.

Si me faltó alguno, agradeceré lo incluyas en los comentarios. No te desesperes. Te deseo que disfrutes mucho este fin de semana largo y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

 

 

Encerrona Gourmet

April 29, 2009

— 1:02 pm

 

Hay miles de ingredientes que podemos catar en casa

Hay miles de ingredientes que podemos catar en casa

Ya sé que les prometí que el día de hoy comenzaría a escribir sobre Egipto. Muchos estamos buscando distracción aunque sea por un momento. Sin embargo, les propongo que pospongamos las historias que les tengo preparadas, para que hoy les platique sobre algunas sugerencias de qué hacer en casa. Creo que a la larga esto les será más útil para la encerrona que nos espera.

Más allá de discutir si la decisión de cerrar escuelas y negocios es apropiada, (yo considero que lo mejor que podemos hacer es encerrarnos en la medida de lo posible),  ahora el problema que enfrentamos muchos es ¿qué hacer en casa?, y peor aún, para muchas mamás ¿qué hacer con los niños?. Justo el día de ayer, leía como los moribundos video clubes están, por primera vez en mucho tiempo, abarrotados de gente. Parecería que cuando tenemos tiempo disponible recurrimos inmediatamente a la televisión o a los videojuegos. Les propongo otra solución para este fin de semana, cocinar y organizar catas gourmet en casa. Ahora con el cierre parcial de restaurantes (solo están autorizados a operar los restaurantes que tengan servicio para llevar o a domicilio) tenemos la excusa perfecta para quedarnos en casa y hacer una encerrona gourmet en petit comité.

Al leer sobre compras de pánico de atún y arroz en los supermercados, espero que tú no seas de las personas que piensas que este fin de semana tu opción de comida se reduce a estos ingredientes. Sin importar tu nivel de destreza y aunque ni siquiera cocines un huevo -en lugar de sobrevivir con latas-, ¿porqué no organizas un encierro gourmet?

 

Una rica pasta con tomate para reforzar las defensas

Una rica pasta con tomate para reforzar las defensas

La cocina puede ser una experiencia divertida y placentera para personas de cualquier edad. Además, si cocinamos con ingredientes frescos y variados, podemos reforzar nuestros organismos. Justo el fin de semana pasado cociné como hace mucho tiempo no lo había hecho, en casa, con calma y disfrutando de la familia. El viernes estuve experimentando con distintas combinaciones para hacer una pasta integral casera. Una vez dominada la receta, serví la pasta con una preparación italiana, llamada a la “Checca”, donde combinas el jitomate fresco, con ajo, albahaca, alcaparras y queso parmesano, ideales para reforzar las defensas (receta incluida). Para el sábado, decidimos recurrir al asador y preparar un buen filete de res con una ensalada de arúgula y reducción de vinagre balsámico para saciar el antojo carnívoro de mi marido, inspirados en un platillo que probamos el otro día en el Alfredo di Roma de Cozumel (receta incluida). Para rematar el domingo, comimos una deliciosa pizza (también les incluyo la receta) que hicimos con todo y masa. Lo único que tuve que hacer previamente fue asegurarme de tener todos los ingredientes en casa.

 

 

Una rica pizza casera con los ingredientes de tu elección

Una rica pizza casera con los ingredientes de tu elección

Además si tienes niños, cocinar, no sólo es una actividad ideal para mantenerlos ocupados y lejos de la televisión, sino que también está comprobado que tiene un impacto favorable en el desarrollo de los niños. Estudios muestran que cuando los niños cocinan aprenden sobre trabajo en equipo, mejoran sus habilidades matemáticas al medir los ingredientes o duplicar las recetas, desarrollan la creatividad cuando crean sus propios menús, aumentan sus destrezas motrices y de coordinación, y elevan su autoestima al tener un sentido de orgullo de comer lo que uno prepara. Además, es una gran oportunidad para que los pequeños aprendan sobre nutrición e ingredientes. Unas horas en la cocina, pueden ser muy divertidas. Todas las recetas que incluyo al final del artículo están pensadas para hacer con la ayuda de los niños.

 

 

Un verdadero Parmigiano Reggiano le dará el toque gourmet a tu comida

Un verdadero Parmigiano Reggiano le dará el toque gourmet a tu comida

Si de plano la cocina no es tu fuerte, la experiencia gourmet no sólo aplica para cocinar, sino que también puedes aprovechar la disponibilidad de tiempo para organizar una cata. Las catas no son únicamente de vino, sino que pueden hacerse de casi cualquier ingrediente. Muchas veces en casa, he disfrutado de comprar varios aceites en el supermercado, sacar un caballito de tequila, ponerle un poco de aceite de oliva y probarlo para encontrar mi aceite preferido. A partir de un análisis a conciencia determino cuál es el aceite que voy a comprar en un futuro para mi casa. Lo puedes hacer tan profesional como quieras. Antes que nada para hacer una cata deberás contar con una selección de distintas variedades o marcas del producto que desees catar. Después hay que investigar un poco sobre el ingrediente y los aromas y sabores más comunes. Aquí te incluyo algunas referencias para organizar catas de aceite de oliva, café , chocolate y quesos. En el caso de los quesos puedes organizar toda una tarde probando distintos quesos, acompañados de pan y vino. Prueba, toma notas para que te acuerdes de tus favoritos y disfruta de la experiencia sensorial. Te garantizo que será una manera de pasar la tarde divertida, pero sobre todo vas a aprender mucho.

¿Estás listo para pasar un fin de semana inolvidable y gourmet en casa? Saca de tu cava esa botella de vino que estabas guardando para una ocasión especial, y ya sea con niños o sin niños, disfruta de tu encerrona gourmet. Te garantizo que luego, aunque no te tengas que quedar en casa, lo querrás hacer otro día.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes; que todos se mantengan saludables y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

***

Recetas para Encerrona Gourmet con o sin niños

Pasta a la Checca (4 porciones)

1 kg de jitomate maduro, cortado en trocitos sin semillas
1 1/2 cucharadas de alcaparras
1/2 taza de aceitunas negras
1 taza de hojas de albahaca
Aceite de Oliva Extra Virgen de muy buena calidad
1 cucharadita de ajo
Sal de grano y pimienta negra recién molida
1 caja de Pasta o pasta casera (se incluye la receta)
Queso parmesano

Poner los jitomates, alcaparras, aceitunas, aceite de oliva y sal y pimienta a marinar de 2 a 3 horas. Cubrir con plástico y dejar en un lugar donde le dé un poco de sol. Agregar la albahaca una hora antes de servir. Cocinar la pasta en agua con mucha sal, remover del agua y mezclar la combinación de tomates con la pasta en la olla caliente de la pasta y servir inmediatamente. Antes de servir espolvorea la pasta con queso parmesano recién rallado. Ojo, si no te gusta el jitomate crudo, puedes cocinar la mezcla en un sartén por separado, aunque a mí me encanta esta receta en particular con el jitomate fresco.

Pasta Casera (4 porciones)

2 ½ tazas de harina blanca (si quieres hacerla con harina integral recomiendo 1 taza de harina blanca y 1 ½ de harina integral.)
½ cucharada de sal
4 huevos

1)    En un procesador de alimentos o tu kitchen aid con el brazo para hacer pan integral todos los ingredientes.

2)    En caso de no tener algún procesador, en tu barra de cocina pon la harina en un montículo y en el centro hazle un pequeño hueco. En el hueco agrega el huevo y la sal. Con movimientos giratorios en las orillas del hueco con la mano integra la harina con el huevo y una vez que se empiecen a incorporar los ingredientes y a hacer una masa, comienza a trabajarla amasándola con las manos de 5 a 7 minutos. Es un trabajo cansado pero buenísimo para reducir estrés.

3)    Una vez integrada la mezcla, déjala reposar media hora. Sabrás cuando la pasta esté lista, cuando si tomas un poco de masa y la estiras ves que se estira sin romperse. Divide tu mezcla en 4 porciones.

4)    Si tienes una máquina para hacer pasta es más fácil, en el número uno comienza a pasar la masa por la máquina, y ve incrementando el número, hasta que obtengas la consistencia deseada.

5)    Si no tienes máquina, espolvorea tu barra de la cocina con harina y con la ayuda de un rodillo, estila la masa para hacerla lo más delgado posible. Si tienes niños con la ayuda de un cuchillo puedes cortar tiras largas o hacer las formas que tú desees.

6)    Conforme vayas terminando la pasta, en una charola con harina ve poniendo la pasta. Asegúrate de espolvorear bien la pasta con harina conforme la pones en la charola para que no se seque, y si no la vas a usar inmediatamente cúbrela con un paño húmedo.

7)    Para preparar, hay que calentar una gran olla con agua caliente, mucha sal y cocinar hasta que esté totalmente cocida. Al contrario de la pasta de caja, la pasta será un poco más chiclosa.

Filete de res con arúgula y reducción de vinagre balsámico (4 porciones)

4 Cortes de Carne gruesos (Recomiendo el NY)
Sal gruesa y pimienta
1 caja de arúgula
300 gms de queso parmesano
2 tazas de vinagre balsámico

Para la reducción de vinagre balsámico:

Cocinar a fuego lento el vinagre hasta que se haya reducido a casi 2/3 de taza. Pruébalo, si es un buen vinagre debería saber muy rico, si es de menor calidad, agrégale ½ taza de azúcar morena. Cuidado cuando la pruebes puede estar muy caliente.

Para la carne:

Preparar el asador, y antes de poner la carne sobre las brasas salpimentar con sal de grano y pimienta recién molida. Poner sobre las brasas y cocinar hasta el término deseado. Si deseas que sea a término medio pon la carne sobre las brasas y cuando comience a salir sangre sobre la carne voltéala y repite el procedimiento. Si te gusta un poco más cocida déjala de cada lado un poco más. Deja la carne reposar por un par de minutos antes de cortarla para que se reintegren los jugos.

Para servir:

Sobre una cama de arúgula, sirve la carne, que puedes rebanar previamente. Servir la reducción de vinagre balsámico y agregar a cada plato unas lajas de queso parmesano.

Pizza casera (4 pizzas grandes) (SI QUIERES SALTARTE ESTE PASO PUEDES HACERLA CON PAN TIPO PITA)

Para la masa:

7 tazas de harina blanca
1 cucharada de sal
2 paquetes de levadura
1 cucharada de azúcar
4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
2 ½ tazas de agua tibia

En la barra de tu cocina pon la harina junto con la sal y en el centro, forma un hueco. En un recipiente mezcla la levadura, el azúcar y el aceite y deja que la levadura comience a trabajar por unos minutos. En el centro del montículo de harina, pon el líquido e integra con movimientos circulares de la mano el líquido con la harina poco a poco hasta que esté totalmente integrado. Trabaja la masa hasta que obtengas una consistencia elástica. La masa estará lista sí se estira un trozo de masa y no se rompe. Coloca en un recipiente previamente enharinado la masa y cúbrela con un poco de harina y después con un trapo húmedo. Deja la masa reposar por lo menos una hora hasta que se haya duplicado en tamaño.

Remueve la harina del molde y  trabájala para sacarle un poco el aire. Puedes utilizarla inmediatamente o ponerla en el refrigerador hasta que la vayas a usar. Divide la masa en el número de pizzas que quieras hacer. 20 minutos antes de cocinar la masa con la ayuda de un rodillo estíralas en la forma deseada.

Salsa para Pizza Casera

2 Cajas de cuadritos de tomate machacados
1 cucharada de Aceite de oliva extra virgen
2/3 taza de cebolla picada
2 Ajos picados
1 cucharada de condimento italiano (romero, orégano, perejil, tomillo) o hierbas frescas
1 cucharada de Azúcar
Sal y Pimienta al gusto

En un sartén agrega el aceite de oliva y cuando esté caliente agregar la cebolla y después de 3 minutos agregar el ajo. Una vez que esté sofrito el ajo, agrega los cuadritos de tomate machacados y deja que se cocinen. Sazona la salsa con condimento italiano y sal y pimienta. Pruébala y agregarle el azúcar si está muy ácida.

Para agregarle a pizza:

1 kg de queso rallado (me gusta la combinación de 1/3 parmesano 2/3 de mozzarella)
Los ingredientes que quieras ponerle a tu pizza. Recomiendo poner varios ingredientes y dejar que cada quien prepare una pizza con los ingredientes que prefiera.

Para cocinar la pizza.

Previamente calienta el horno a 230 grados Celsius o 450 grados Fahrenheit. Engrasa una charola y espolvoréala con harina. Pon la masa ya extendida sobre la charola y unta la salsa de tomate. Agrégale el queso rallado y los ingredientes que quieras.

Paletas de plátano cubiertas con chocolate (12 piezas)

6 plátanos semi-maduros
1 taza de chispas de chocolate
6 palitos de madera

Pela los plátanos. Córtalos a la mitad e insértale un palito de madera. Pon los plátanos en una charola y ponlos dentro del congelador por 3 horas hasta que estén muy firmes. En el microondas derrite el chocolate, de medio minuto en medio minuto revolviéndolo con una espátula (teniendo cuidado de que no esté muy caliente cuando lo vayas a utilizar con los niños). Pon el plátano dentro de la mezcla de chocolate y con la ayuda de la espátula cúbrelo todo. Una vez cubierto, cúbrelo con papel aluminio cada plátano y guárdalo en el congelador.

Galletas con Chispas de Chocolate (60 piezas de tamaño mediano)

2 1/4 tazas de harina blanca
1 cucharada de bicarbonato de sodio
1 cucharada de sal
1 cucharadas de agua
1 taza (2 barras de mantequilla) a temperatura ambiente
2/3 tazas de azúcar blanca
2/3 tazas de azúcar morena
1 cucharada de extracto de vainilla
2 huevos
2 tazas de chispas de chocolate amargo

Precalienta el horno a 190 grados Celsius o 375 grados Fahrenheit. Combina la harina, el bicarbonato, la sal y el agua. En otro recipiente, bate la mantequilla el azúcar blanca y morena, y el extracto de vainilla hasta que tenga una consistencia cremosa. Añade los huevos uno por uno. Una vez incorporados los huevos, añade la mezcla de harina. Añade suavemente las chispas. En una charola previamente engrasada poner aproximadamente una cucharada de mezcla. Dejar suficiente espacio entre las galletas, porque al cocerse se esparcirán.

Cocina de 8 a 10 minutos las galletas o hasta que estén doradas. Dejar enfriar en charolas por 2 minutos y después enfriarlas en una rejilla.

De niña me encantaba comerme la masa… sí ya sé que tiene huevo crudo, pero nunca me enfermé y es deliciosa.

París, ¡ahí te voy!

April 22, 2009

— 6:39 pm
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Justo el otro día leía un artículo sobre el poder de la visualización y nunca pensé que esta columna me serviría como vehículo para practicarla con resultados tan inmediatos. Escribí sobre la añoranza que tenía de viajar a París y casi un mes después una larga conexión me brinda 20 hrs en esta ciudad antes de llegar a mi destino final que es Egipto (viaje al cual dedicaré mis próximas columnas).

Al enterarme de mi buena fortuna, realizo una encuesta entre mis amigos comelones y viajeros preguntándoles sobre cuál sería el restaurante que visitarían, si sólo tuvieran una noche en París. Como resultado obtengo una pequeña lista de restaurantes altamente recomendados (la cual incluyo al final del artículo). Paradójicamente no es difícil elegir el restaurante, ya el Senderens es el único de la lista que abre en domingo. Inmediatamente hago mi reservación con semanas de anticipación.

Aterriza mi avión a tiempo en el aeropuerto de Charles de Gaulle. Siento alivio al saber todo está saliendo conforme al itinerario planeado. Trato de salir lo más pronto posible del aeropuerto para llegar a mi hotel, cambiarme y encaminarme hacia el restaurante.

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Ya en el taxi mí estomago me reclama la falta de alimentos, sin embargo, le pido paciencia y trato de distraerlo mirando alrededor. París está tan bella como la recuerdo, el Sena, su iluminación, los pequeños cafés. Veo a la gente abrigada caminando en las calles, todavía hace un poco de frio, aunque ya es primavera. El taxi rodea la plaza empedrada de La Madeleine y en una esquina veo una pequeña entrada con las letras estilizadas que dicen Alain Senderens. He llegado a mi destino. Entro por las puertas corredizas de cristal que parecerían ser unas pequeñas cortinas blancas. Me inunda una sensación acogedora que luego vinculo con el uso de distintos tipos de iluminación dentro del restaurante. Del Lucas Carton, reconozco sus grandes espejos que rodean los salones enmarcados por elegantes paneles de madera. El ambiente es mucho más informal. Ahora lo decoran modernos muebles minimalistas, incluyendo unas mesas blancas sin manteles que ingeniosamente son iluminadas con diseños de mariposas y vegetación. Durante la cena, todas las luces cambian de color, sin embargo parecerían predominar las luces rojas del techo

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En una mesa nos esperan a mí y a mi marido, una pareja de amigos que viven en París, Katya y Eric. Minutos después de sentarnos, llega el pan. Una canasta de pan integral con mantequilla deliciosa. Uno pensaría que es el hambre, pero no, aún con hambre, puedo reconocer cuando un pan está bien hecho. Después el mesero nos sirve un “amuse-bouche” en un pequeño vaso que contiene una crema de textura ligera con foie gras y pequeños trozos de lo que parecería ser almendra. Reviso la carta con cuidado y sonrío al ver que toda la carta está maridada con vino especialmente seleccionado para cada platillo. Debajo del nombre del platillo se incluye una la oración donde se sustenta la elección del vino, así como una descripción detallada del mismo.

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De entrada pido el foie gras escalfado con vino blanco y morillas frescas. Para el foie gras sugieren un vino elaborado a partir de dos cepas, la chardonnay y la savagnin (ojo, no tiene nada que ver con la sauvignon) de la región del Jurás. Ha sido seleccionado para acompañar el platillo porque la consistencia del foie gras escalfado acompañado del curry, apio y morilla extraen la riqueza aromática del vino. Al probar mi platillo sé que no he errado en mi elección. El foie gras está cocinado a perfección y la adición de morillas y curry al foie gras es divertida y agradable. El vino combina perfectamente con el alimento. Me recuerda un poco a un jerez español pero con más dulzura. Además pruebo un salmón ahumado en casa con calabacita y rábano negro con yuzu (un cítrico japonés que combina los sabores del limón, toronja y mandarina) y ajonjolí; está delicioso.

Como segundo tiempo escojo una suprema de pato rostizada acompañada de una pastilla especiada tipo marroquí. La cocción es delicada, sin embargo no me impresiona tanto como el platillo que pide mi marido: un rissotto con almejas y pesto de cilantro, el cual es todo un premio para los sentidos. El plato es cremoso y sutil con ligeros sabores a mar. El pesto juega y contrasta con los sabores marinos y le agrega un sabor exótico y diferente al platillo.

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La plática y la comida son una delicia. Katya me cuenta que hace algunos meses oyó una entrevista en la radio con el chef y dueño del restaurante, Alain Senderens. El es uno de los precursores de la Nouvelle Cuisine y es una figura mítica en la escena gastronómica francesa. En la entrevista comentaba que a sus setenta años, cansado del los altos niveles de estrés producidos por mantener las Tres Estrellas Michelin por más de veinte años en su restaurante, quería en sus últimos años disfrutar de la cocina y experimentar un poco más. Por lo mismo, decidió regresar (no se si se pueden regresar, normalmente se quitan) las Estrellas Michelin y abrir un concepto más informal. Sin embargo, este aire más informal parecería también haber incidido negativamente en el servicio. El servicio del Lucas Carton ha quedado en el olvido junto con las estrellas. El mesero se equivoca varias veces a la hora de traer los platillos y sus ausencias se sienten durante toda la cena.

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Para terminar pedimos los cuatro postres en la carta, uno con vainilla, otro con merengue, cítricos y jengibre, el tercero a base de plátano con sorbete de piña colada y uno con chocolate y cerezas. No puedo decidir cuál es mi favorito. Después para terminar junto con la cuenta nos traen unos largos platos con algunos pequeños bocados dulces.

Estoy feliz. La comida ha cumplido con mis expectativas. Es divertida e innovadora, pero fiel a la técnica francesa. Que divertido ha de ser poder reinventarte a los setenta años. Ojalá y todos tuviéramos segundas oportunidades. Estoy segura que hoy es más feliz Alain Senderens, porque lo transmite en su comida. Parecería el principio de un viaje inolvidable.

***

Senderens
9 Place de la Madeleine
75008 Paris
Tel. 01-42-65-22-90
e-mail: restaurant@senderens.fr
Web: www.senderens.fr

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Lista de Sugerencias para una noche memorable en París

Senderens
9, Place de la Madeleine
75008 París
Tel. +33 01 42 65 22 90
e-mail: restaurant@senderens.fr
Web: www.senderens.fr

L’Ambroisie
9, Place Vosges
75004 Paris, France
Tel. +33 01 42 78 51 45
Web: www.ambroisie-placedesvosges.com

Apicius
20, Rue d’Artois
75008 Paris, France
Tel. +33 01 43 80 19 66
Web: www.restaurant-apicius.com

Ledoyen
Avenue Dutuit,

París
Tel. +33 01 53 05 10 00
Web: www.pavillon-ledoyen.abcsalles.com
Rostang
20, Rue Rennequin
75017, Paris
Tel. +33 01 47 63 82 75
Web: www.michelrostang.com/

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Menú de Senderens

¿Langosta en restaurante? ¡No! Mejor en casa

April 15, 2009

— 6:29 pm

 

Foto cortesía: Roberto Solís

Foto cortesía: Roberto Solís

Ayer me reuní con unos amigos que no había visto en mucho tiempo. Al haber pasado tantos años, siempre la pregunta más fácil y obligada es: ¿y ahora a qué te dedicas? Al platicarles sobre mi total inmersión en el mundo de la gastronomía, inmediatamente todos en unísono me dijeron que se morían de envidia, porque seguramente comía delicioso en los mejores restaurantes. Sí, no puedo negar que he tenido experiencias memorables culinarias; pero también grandes decepciones. Tengo una fascinación particular por siempre buscar ese lugar que acaba de abrir y que sirve una comida excepcional. Cuando como fuera de casa siempre procuro, si mi acompañante es aventurero, visitar un nuevo restaurante. Pero la experimentación tiene dos riesgos: tener que disculparte por una mala elección de restaurante; o peor, el del bolsillo. ¡Como duele pagar por comidas mediocres!

 

 

Unas langostas fresquísimas

Unas langostas fresquísimas

Puedo aseverar sin temor a equivocarme, que con un poco de dedicación, podemos comer mejor en nuestra casa que en un restaurante. Si te gusta la cocina, no me vas a discutir que el ritual que involucra la preparación de alimentos, no solo es terapéutico para olvidarse de las presiones del día a día, sino que además te genera mucho placer. Desde el pensar en el menú, que necesariamente implica visitar los libros de cocina que te invitan a imaginarte los sabores, buscar los ingredientes de primera calidad, poner tu música favorita, servirte una copa de vino y empezar a picar todos los ingredientes. Cada paso es un componente más de la experiencia. Y la culminación es cuando una vez preparado el platillo nos sentamos a la mesa y probamos una carne preparada al termino que te gusta o un espagueti que se encuentra justo “al dente”(que literalmente es al diente, ya que debería de haber una pequeña resistencia en el centro de la pasta cuando es masticada).

 

 

 

Langosta de Rosarito con frijolitos

Langosta de Rosarito con frijolitos

Justo el otro día en el supermercado, me encontré con un tesoro al ver que ahora se puede conseguir langosta mexicana congelada del Caribe. Si, van a haber los puristas que me van a decir que una langosta congelada no sabe igual que una langosta fresca. Que la carne siempre va a ser más firme y que es diferente. Estoy de acuerdo, pero lo que es cierto es que muchas veces al menos que sea un restaurante con tanques a la vista (que también envuelve otras problemáticas, como el tiempo que han durado en el tanque o el cuidado que se le dé al tanque) la posibilidad de comer langosta fresca es limitada. Estoy segura que sin saberlo hemos comido en restaurantes playeros langostas congeladas. Es más en Rosarito (la Meca de la langosta con frijoles y tortilla de harina) me consta que mucha de la langosta que nos comemos viene de Asia, ya que por cuestión de precios (los norteamericanos no están dispuestos a pagar mucho por la langosta) y para continuar atrayendo al turismo, se importa congelada.

 

La langosta de Maine

La langosta de Maine

Cuando hablamos de langostas hay que hacer la distinción, entre la langosta americana (homarus americanus) de aguas frías que tiene unas grandes tenazas que, frecuentemente la he visto en menús como langosta de Maine y el crustáceo de aguas cálidas del Caribe (panulisus argus) que en lugar de tener grandes tenazas tiene unos grandes cuernos. La carne de la langosta mexicana del Caribe es dulce y tiernita.

 

 

El Chef Roberto Solís

El Chef Roberto Solís

Recuerdo que un día conversando con Roberto Solís, chef y dueño del restaurante de uno de mis restaurantes favoritos en Mérida, Nectar, platicábamos sobre lo triste que puede ser comer langosta sobre cocida. La carne se vuelve hulosa y los sabores dulces, se transforman en sabores más fuertes a marisco. Una langosta cocinada a perfección, debería tener carne opaca y firme dentro de un caparazón rojo.

 

Aprovechando que es Semana de Pascua ¿por qué no aprendes a preparar langosta en casa? Hay ciertos platillos que automáticamente pensamos que solamente se pueden comer en restaurantes, sobre todo porque consideramos a la langosta como un producto de lujo y caro. Sin embargo la preparación de langosta no involucra un alto grado de dificultad (al final de mi artículo incluyo 5 Pasos Fáciles para Preparar Langosta).  Además al hacer la cuenta rápida de lo que me había gastado, casi me voy de boca: compré langosta para cuatro personas al precio de lo que me hubiera costado UNA sola langosta en un restaurante. ¡Increíble!

¿Ahora estás de acuerdo conmigo? ¿Verdad que comemos mejor en casa que en un restaurante? Preparar la langosta en casa, no sólo es una manera de comer tan codiciado platillo a un precio más accesible, sino que también permite que la disfrutemos cocinada en su punto, como nos gusta.

Espero que tengas un maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

***
Nectar
http://nectarmerida.com/
Avenida 1, o bien conocida como calle 21, número 412 interior 1
(entre la calle 6ª y 8 )
Colonia Díaz Ordaz
Tel: (999) 938-0838

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5 Pasos Fáciles para Preparar Langosta

 

Taquitos de langosta estilo Rosarito

Taquitos de langosta estilo Rosarito

Recomiendo comprarla el día anterior y dejarla que se descongele en el refrigerador. Siempre será mejor si tú mismo descongelas la langosta, a que si la compras descongelada en el supermercado ya que no sabes cuánto tiempo lleva descongelada. Si ya no te da tiempo de descongelarla, por favor no la dejes en un platito en el sol o fuera del refrigerador en tu barra de la cocina, sino que mejor llena con agua fría tu fregadero y pon las langostas a descongelar. (Este es un método más seguro e higiénico).

 

Para preparar la langosta:

1)    Pon a hervir en una olla grande mucha agua. Una vez hirviendo, por cada litro agrega aproximadamente una cucharada de sal.

2)    Si quieres que la langosta no se haga bolita al cocinar, recomiendo que insertes una brocheta de madera delgada a largo de la cola.

3)    Agrega la langosta al agua. El tiempo de cocción dependerá del peso total de tus langostas. El primer medio kilo se deja hervir por 8 minutos y por cada medio kilo adicional 3 minutos. Por ejemplo si las langostas pesan en su totalidad un kilo y medio, hay que dejarlas hervir por 14 minutos. Una vez que estén listas déjalas reposar 5 minutos para que se redistribuyan los líquidos.

4)    Recomiendo abrir en mariposa la langosta. En una tabla pon la langosta y corta con unas tijeras de cocina el caparazón y divide la langosta a la mitad. Luego con un cuchillo muy filoso corta el resto de la carne, para obtener dos mitades. Ten cuidado de no cortarte y utiliza un guante, ya que la langosta estará caliente.

Sugiero que de antemano pienses en una guarnición fácil para acompañar tu langosta, tal vez unos frijolitos y tortillas de harina estilo Rosarito, con mantequilla derretida o si buscas algo más sofisticado puedes acompañar la langosta con una salsa de tu preferencia, arroz o pasta y algún tipo de vegetal. Las guarniciones pueden prepararse previamente y únicamente calentarse al momento de servir tu platillo. 

 

Reconquistando el D.F.

April 9, 2009

— 12:00 am

Cuando llegan las vacaciones y se vacía la ciudad, me vuelvo a enamorar del lugar donde vivo. Me acuerdo de una conversación que tuve con un taxista en Chetumal recientemente cuando me preguntaba si en serio me gustaba vivir en la Ciudad de México. Le contesté inmediatamente que sí, que era una ciudad maravillosa que ofrecía un sinfín de opciones. Le conté que en el D.F. encuentras restaurantes que te llevaban a viajar a través de sus sabores a prácticamente cualquier rincón del mundo. Ofrece entretenimiento entre cines, teatros, conciertos y exposiciones, para complacer hasta a los gustos más exigentes y diversos. Pero sobre todo si me preguntaras porqué me encanta mi ciudad, es porque nunca se paraliza. A cualquier hora, sin importar el día, puedes encontrar algo que hacer o un lugar nuevo para conocer.

Ya después en la noche en mí hotel, me quedé pensando cómo a pesar de creer firmemente en lo que le había contado al taxista, no aprovechamos las opciones que nos ofrece esta gran urbe. Si te quedas en el D.F. esta Semana Santa te propongo que aproveches el éxodo masivo de chilangos por las vacaciones y te reencuentres con tu ciudad.

Este sería mi plan perfecto para el sábado. Para empezar: un buen almuerzo. Mi amiga María, recientemente me llevó al mercado de Jamaica a comer uno de los huaraches más ricos que me he comido en mi vida. Conforme a su sugerencia experta lo pedí con costilla, quesillo y un huevo frito (algunos lo llaman Huarache Azteca). La carne estaba cocinada óptimamente, con un sabor a carbón. Todos los ingredientes eran de buena calidad (nada de nervios, ni mucho gordo). La salsa estaba muy rica y no picaba en exceso. El huarache venía relleno de frijol y había sido cocinado sin mucho aceite. Estaba buenísimo. Para mí la fritanga perfecta es aquella tiene todo el sabor, pero que deja que el paladar pruebe lo que te estás comiendo, sin sentir ese golpe de harina remojada en aceite. El huarache estaba delicioso. Lo acompañé con un jugo fresco de un puesto cercano. Muchas veces nos olvidamos de las delicias que se encuentran en los mercados y de lo gourmet que puede ser un antojito.
Si quieres conocer el mercado de Jamaica y bajar el almuerzo, lo puedes hacer; es el principal mercado de flores de la ciudad. Sin embargo yo recomendaría que te perfiles en dirección al Centro, aprovechando que hay poco tráfico.

Recientemente visité la exposición de David LaChapelle reconocido fotógrafo de moda en el Antiguo Colegio de San Idelfonso. La exposición llamada Delirios de la Razón, ofrece una crítica muy fuerte a la sociedad actual y nuestro consumismo desmedido. Tengo que advertirles que es una exposición fuerte y muy gráfica. Yo salí con una mezcla de malestar y preocupación por sus fotos. ¿Quien dice que para que sea arte tiene que ser bonito? Es una obra llena de mensajes. No puedes dejar de verla. Además, recomiendo mucho los videos al final de la exposición, donde puedes ver cómo elaboró el fotógrafo las obras. Al terminar de verlos, vas a entender más sobre las posibilidades que te ofrece Photoshop: no para maquillar y esconder, sino para armar grandes obras.

Aprovechando que ya estás en el Centro de la Ciudad y para aligerar el ánimo, te recomiendo que pasees por sus antiguas calles en dirección a otra interesante exposición. ¿Conoces el Centro Cultural de España en México? Lisa, una querida amiga, quien pacientemente ha fungido como mi guía en el mundo tan complejo del arte, un día me llevó a conocer éste museo, del cual ahora también soy fan. Es un espacio dedicado al arte moderno (incluyendo todo tipo de arte alternativo) donde siempre puedes encontrar sorpresas. Actualmente, se presenta la exposición del Proyecto Sonidero. Una mezcla de fotos, sonidos y videos, donde la cumbia, las fiestas populares, los DJs y los mensajes, se integran para generar todo un fenómeno cultural. El Centro además cuenta con una agradable terraza que durante el día funciona como un pequeño restaurante de comida corrida gourmet y se transforma en la noche en un lugar de tapas con música en vivo, que va desde el jazz hasta la presentación de famosos DJs. (Una nota de advertencia: tanto el jueves y viernes Santo estará cerrado. El sábado y domingo ya estará abierto).
Mientras hago el recorrido mentalmente, me imagino que probablemente ya es hora de comer algo. Recomiendo uno de mis restaurantes favoritos en el centro: Al Andalus. Mohamed Mazeh, su dueño, ha abierto varios restaurantes, sin embargo, éste tiene una personalidad que lo hace distinguirse de los demás. No sé qué tiene esta vieja casona del centro, pero es única. Es el lugar perfecto, para que explores la gastronomía libanesa y a través de sus sabores viajes al Líbano. De entrada pide un jocoque seco para untar sobre el pan árabe recién horneado que te ofrecen; unas hojas de parra rellenas y la berenjena molida. Para continuar, recomiendo mucho su keppe (o kibbi) charola, una deliciosa combinación de carne de res molida, piñones, yerbabuena y trigo quebrado horneado; el tabbouleh (o tabule), una fresca ensalada preparada con trigo quebrado, yerbabuena, perejil, aceite de oliva y un toque de limón; y mi favorito: la tripa frita rellena de arroz, piñones y carne de cordero, una delicia. Además cuidado, asegúrate de guardar un huequito para el postre. Cuando ya crees que no puedes comer nada, traerán a tu mesa una charola con postres variados a los cuales no te podrás resistir.

Espero que tengas un delicioso puente y maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

***
Angelita
Mercado de Jamaica
Jamaica Nuevo #235
(entre Calzada de la Viga y Eje 3 norte)
(el puesto se encuentra a un costado del mercado y no dentro del mercado)
Al Andalus
Mesones 171
Entre Cruces y Jesús María
Col. Centro
Tel. 5522-2528
Fax. 5522-2562
Horario: Lun-Dom 09-18 hrs
***
Antiguo Colegio de San Idelfonso

http://www.sanildefonso.org.mx/

Exposición: Delirios de razón / Delirium of reason
Martes de 10:00 a 19:30 horas.
Miércoles a domingo de 10:00 a 17:30 horas.
Centro Cultural de España en México

http://www.ccemx.org/

Guatemala No. 18, Centro Histórico Cd. de México, T. 5521 1925 al 28
Martes y miércoles: de 10:00 a 20:00 hrs.
Jueves, viernes y sábado: de 10:00 a 23:00 hrs.
Domingo: de 10:00 a 16:00 hrs.

Reconquistando el D.F.

April 7, 2009

— 8:18 am

Cuando llegan las vacaciones y se vacía la ciudad, me vuelvo a enamorar del lugar donde vivo. Me acuerdo de una conversación que tuve con un taxista en Chetumal recientemente cuando me preguntaba si en serio me gustaba vivir en la Ciudad de México. Le contesté inmediatamente que sí, que era una ciudad maravillosa que ofrecía un sinfín de opciones. Le conté que en el D.F. encuentras restaurantes que te llevaban a viajar a través de sus sabores a prácticamente cualquier rincón del mundo. Ofrece entretenimiento entre cines, teatros, conciertos y exposiciones, para complacer hasta a los gustos más exigentes y diversos. Pero sobre todo si me preguntaras porqué me encanta mi ciudad, es porque nunca se paraliza. A cualquier hora, sin importar el día, puedes encontrar algo que hacer o un lugar nuevo para conocer.

Ya después en la noche en mí hotel, me quedé pensando cómo a pesar de creer firmemente en lo que le había contado al taxista, no aprovechamos las opciones que nos ofrece esta gran urbe. Si te quedas en el D.F. esta Semana Santa te propongo que aproveches el éxodo masivo de chilangos por las vacaciones y te reencuentres con tu ciudad.

 

Desayunando unos ricos huaraches en el mercado de Jamaica

Desayunando unos ricos huaraches en el mercado de Jamaica

 

Este sería mi plan perfecto para el sábado. Para empezar: un buen almuerzo. Mi amiga María, recientemente me llevó al mercado de Jamaica a comer uno de los huaraches más ricos que me he comido en mi vida. Conforme a su sugerencia experta lo pedí con costilla, quesillo y un huevo frito (algunos lo llaman Huarache Azteca). La carne estaba cocinada óptimamente, con un sabor a carbón. Todos los ingredientes eran de buena calidad (nada de nervios, ni mucho gordo). La salsa estaba muy rica y no picaba en exceso. El huarache venía relleno de frijol y había sido cocinado sin mucho aceite. Estaba buenísimo. Para mí la fritanga perfecta es aquella tiene todo el sabor, pero que deja que el paladar pruebe lo que te estás comiendo, sin sentir ese golpe de harina remojada en aceite. El huarache estaba delicioso. Lo acompañé con un jugo fresco de un puesto cercano. Muchas veces nos olvidamos de las delicias que se encuentran en los mercados y de lo gourmet que puede ser un antojito.

Si quieres conocer el mercado de Jamaica y bajar el almuerzo, lo puedes hacer; es el principal mercado de flores de la ciudad. Sin embargo yo recomendaría que te perfiles en dirección al Centro, aprovechando que hay poco tráfico. 

 

Poster original

Póster original

Recientemente visité la exposición de David LaChapelle reconocido fotógrafo de moda en el Antiguo Colegio de San Idelfonso. La exposición llamada Delirios de la Razón, ofrece una crítica muy fuerte a la sociedad actual y nuestro consumismo desmedido. Tengo que advertirles que es una exposición fuerte y muy gráfica. Yo salí con una mezcla de malestar y preocupación por sus fotos. ¿Quien dice que para que sea arte tiene que ser bonito? Es una obra llena de mensajes. No puedes dejar de verla. Además, recomiendo mucho los videos al final de la exposición, donde puedes ver cómo elaboró el fotógrafo las obras. Al terminar de verlos, vas a entender más sobre las posibilidades que te ofrece Photoshop: no para maquillar y esconder, sino para armar grandes obras.

 

 

Póster original

Póster original

Aprovechando que ya estás en el Centro de la Ciudad y para aligerar el ánimo, te recomiendo que pasees por sus antiguas calles en dirección a otra interesante exposición. ¿Conoces el Centro Cultural de España en México?  Lisa, una querida amiga, quien pacientemente ha fungido como mi guía en el mundo tan complejo del arte, un día me llevó a conocer éste museo, del cual ahora también soy fan. Es un espacio dedicado al arte moderno (incluyendo todo tipo de arte alternativo) donde siempre puedes encontrar sorpresas. Actualmente, se presenta la exposición del Proyecto Sonidero. Una mezcla de fotos, sonidos y videos, donde la cumbia, las fiestas populares, los DJs y los mensajes, se integran para generar todo un fenómeno cultural. El Centro además cuenta con una agradable terraza que durante el día funciona como un pequeño restaurante de comida corrida gourmet y se transforma en la noche en un lugar de tapas con música en vivo, que va desde el jazz hasta la presentación de famosos DJs. (Una nota de advertencia: tanto el jueves y viernes Santo estará cerrado. El sábado y domingo ya estará abierto).   

 

 

Mientras hago el recorrido mentalmente, me imagino que probablemente ya es hora de comer algo. Recomiendo uno de mis restaurantes favoritos en el centro: Al Andalus. Mohamed Mazeh, su dueño, ha abierto varios restaurantes, sin embargo, éste tiene una personalidad que lo hace distinguirse de los demás. No sé qué tiene esta vieja casona del centro, pero es única. Es el lugar perfecto, para que explores la gastronomía libanesa y a través de sus sabores viajes al Líbano. De entrada pide un jocoque seco para untar sobre el pan árabe recién horneado que te ofrecen; unas hojas de parra rellenas y la berenjena molida. Para continuar, recomiendo mucho su keppe (o kibbi) charola, una deliciosa combinación de carne de res molida, piñones, yerbabuena y trigo quebrado horneado; el tabbouleh (o tabule), una fresca ensalada preparada con trigo quebrado, yerbabuena, perejil, aceite de oliva y un toque de limón; y mi favorito: la tripa frita rellena de arroz, piñones y carne de cordero, una delicia. Además cuidado, asegúrate de guardar un huequito para el postre. Cuando ya crees que no puedes comer nada, traerán a tu mesa una charola con postres variados a los cuales no te podrás resistir.    

 

Espero que tengas un delicioso puente y maravilloso pre-viernes y recuerda, hay que buscar el sabor de la vida.

 

***

Angelita
Mercado de Jamaica
Jamaica Nuevo #235
(entre Calzada de la Viga y Eje 3 norte)
(el puesto se encuentra a un costado del mercado y no dentro del mercado)

Al Andalus
Mesones 171
Entre Cruces y Jesús María
Col. Centro
Tel. 5522-2528
Fax. 5522-2562
Horario: Lun-Dom 09-18 hrs

***

Antiguo Colegio de San Idelfonso
http://www.sanildefonso.org.mx/
Exposición: Delirios de razón / Delirium of reason
Martes de 10:00 a 19:30 horas.
Miércoles a domingo de 10:00 a 17:30 horas.

Centro Cultural de España en México
http://www.ccemx.org/
Guatemala No. 18, Centro Histórico Cd. de México, T. 5521 1925 al 28
Martes y miércoles: de 10:00 a 20:00 hrs.
Jueves, viernes y sábado: de 10:00 a 23:00 hrs.
Domingo: de 10:00 a 16:00 hrs.

 

 

 

Platillos icónicos… los Huevos Benedictine

April 2, 2009

— 1:00 am


Hay ciertos platillos que traspasan fronteras y que se vuelven clásicos de la gastronomía. Uno de estos platos icónicos que no pueden faltar en el menú de desayunos son los Huevos Benedictine o también conocidos como “a la Benedictina”. Para mí estos huevos son pecaminosos y los relaciono con las vacaciones, cuando doy rienda suelta a mis antojos.

He probado un sinfín de variaciones y combinaciones.  El tradicional Huevo Benedictine consiste de una base de un pan salado conocido como “english muffin” (sí, así los he visto nombrado en el supermercado); una rebanada de jamón, un huevo escalfado y salsa holandesa. Hoy en día vemos propuestas con salmón, cangrejo, espinaca (que le llaman Huevos Florentina), para mencionar algunos. Lo que es cierto es que la preparación de este platillo en particular requiere de un amplio entendimiento de las técnicas culinarias. Primero, en la escalfada o cocción en agua del huevo, que no es cualquier cosa; y después en la elaboración de la emulsión de la salsa holandesa, lo cual hasta cierto punto, requiere de un entendimiento de química de alimentos. La consistencia de la salsa dependerá de tres factores: Uno, la cantidad de yemas que se utilicen para su elaboración (mientras más yema, más espesa); dos, el manejo de las temperaturas de la salsa para que se pueda ligar sin que se cocine el huevo de más y se hagan grumos; y tres, para mí lo más importante, la paciencia con la que se integran los elementos: mientras más lento se haga, mejor se va a hacer la emulsión.

A pesar de lo anterior, esto no parecería disuadir a algunos restaurantes de ponerlo en su menú. Justo este fin de semana en un restaurante de moda en la Colonia Roma vi unos huevos Benedictine tristísimos, tanto que ni siquiera se me antojó pedirlos. No sólo se veía la salsa tan espesa que parecía queso derretido (probablemente por un uso excesivo de yemas de huevo), sino que además dado que se había gratinado el platillo, la salsa se veía seca y grumosa, en lugar de su deseado color amarillo brillante.

La historia de los huevos es un misterio. Lo que parecería es que están basados en una preparación francesa renacentista llamada “œufs bénédictine”, consistente de un pan frito untado con “brandade” (un puré de bacalao salado y papas) con un huevo escalfado y bañado con salsa holandesa. Además, parecería que todos están de acuerdo en que los huevos como los conocemos el día de hoy se inventaron en la ciudad de Nueva York.

Hay tres historias. La primera cuenta como a finales del siglo pasado la Sra. Le Grand Benedict, cansada del menú de Delmonico’s, le pide al capitán que le pida al chef que le prepare algo diferente. Al preguntarle el capitán a la Sra. si tendría alguna sugerencia comenta que le gustarían unos huevos escalfados con una lonja de jamón, salsa holandesa y ralladura de trufa. La segunda se la atribuye al Sr. Commodore E.C. Benedict, un banquero que murió en 1920.

La tercera, la cual ha sido más documentada, cuenta que el Sr. Lemuel Benedict en 1894, un banquero retirado de Wall Street y cliente asiduo del restaurante del hotel Waldorf, tras una noche de parranda le pide al capitán Oscar Tschirky que le prepare un pan tostado con mantequilla, huevos escalfados con tocino crujiente y bañados de salsa holandesa.  Después el capitán decide hacer sus propios experimentos y sustituye el pan por el “english muffin” y el tocino por el jamón. Si quieres leer un poco más sobre esta historia te recomiendo el artículo del New York Times llamado “Was he the egg man?” (¿Era el hombre del huevo?)  http://www.nytimes.com/2007/04/08/nyregion/thecity/08eggs.html. A mí esta historia me divierte, sobre todo porque en esta época que todos tienen una aversión a los banqueros, principalmente los de Wall Street, por su vida de excesos y extravagancias, parecería que algo bueno han dejado. ¿Acaso es más creativa la mente en un ambiente de frivolidad?

Hablando de excesos, para mí los Huevos Benedictine más memorables son los que probé en el Wild Wood Café, de Whistler, Canadá. http://www.wildwoodrestaurants.ca/htm/cafe.html Es un pequeño café frecuentado por locales a las afueras del pueblo, donde sirven unos huevos espectaculares, con variadas combinaciones. Los huevos están cocinados a perfección, la yema está tiernita y la clara tiene la deseada firmeza. Además, se puede percibir el sabor del huevo, sin ningún dejo de vinagre, el cual utilizado con mesura ayuda a formar el huevo. El pan estaba recién tostado y tenía grandes formaciones de aire en su interior. El jamón con un ligero sabor ahumado con toques de miel. La salsa parecía haberse hecho en el momento, brillante y ligera con un intenso sabor a mantequilla.

Sin embargo no debes viajar hasta Canadá para comer los Huevos a la Benedictina perfectos. Recomiendo que estas vacaciones comiences a experimentar con la elaboración de estos huevos en tu propia cocina. Con la ayuda de la licuadora podrás preparar fácilmente la salsa holandesa y con la ayuda de Eric Ripert (ver video adjunto), chef de Le Bernardin en NY podrás fácilmente replicar la receta en tu cocina. http://www.youtube.com/watch?v=tAjWr7wP4kU Si te da flojera preparar estos huevos en casa, hay otra solución. Aprovechando que los días están soleados y que vienen las vacaciones, te recomiendo que vayas a desayunar a la agradable terraza del Four Seasons. (http://www.fourseasons.com/es/mexico/dining.html) Los huevos están expertamente preparados y su salsa está deliciosa.

Te deseo que tengas un maravilloso pre-viernes, y recuerda hay que disfrutar el sabor de la vida.

***

Wild Wood Café (ubicado en Function Junction)
4-1085 Millar Creek Rd.
Whistler, B.C.
V0N 1B1
Tel. (604) 905-5066

Four Seasons Ciudad de México
Paseo de la Reforma #500,
Colonia Juárez,
México, D.F.
Tel. 5230-1818
***

Receta de Huevos a la Benedictina

4 piezas

2 “english muffins
4 rebanadas de jamón, tocino o salmón
1 yema de huevo
½ cucharada de jugo de limón
½ taza de mantequilla derretida MUY caliente (puedes derretirla en el microondas pero ten cuidado de no dejarla por mucho tiempo ya que puede sobre calentarse y explotar)
1 pizca de pimienta de Cayena o unas gotitas de Salsa Tabasco
Sal de grano al gusto
Pimienta recién molida al gusto
4 huevos muy frescos (mientras más frescos mejor se hacen)
½ cucharada de vinagre
Para decorar unas ramitas de cebollín o estragón fresco

    Corta los panes por la mitad y tuéstalos. Además cocina el tocino o calienta la lonja de jamón.
    En una olla pon a hervir el agua. Una vez que esté hirviendo agrega la sal y el vinagre. Reduce la temperatura para que no siga en ebullición el agua.
    Con cuidado en un recipiente pequeño casca el huevo (un huevo por recipiente).
    Para cocinar el huevo requerirás de la ayuda de una cuchara grande de metal. Con una mano sostiene la cuchara dentro del agua. Con la otra toma el recipiente que contiene el huevo y deslízalo con cuidado sobre la cuchara. Deja que el agua cocine 3 segundos el huevo y después retira la cuchara. Repite la operación, cada vez que agregues un huevo al agua, cuidando que no se peguen los huevos.
    Mientras que se cocinan los huevos, en la licuadora bate las yemas del huevo y el jugo de limón. Con cuidado y mientras la licuadora se encuentra en operación en el nivel más bajo, agrega poco a poco la mantequilla. Sazona la salsa con sal y si gustas la pimienta de Cayena o Salsa Tabasco.
    Remueve los huevos de la olla y ponlos sobre una toalla absorbente.
    Para montar el plato. Acomoda las rebanadas de pan, agrega la lonja de jamón (o el tocino o salmón), el huevo y finalmente baña la preparación con la salsa holandesa. Para decorar y agregar color puedes agregar cebollín o estragón fresco.
    Sírvelo inmediatamente y una vez en la mesa, con la ayuda del molino, muele un poco de pimienta fresca sobre el platillo.

Platillos icónicos… los Huevos Benedictine

April 1, 2009

— 5:35 am

 

El perfecto huevo a la Benedictine

Hay ciertos platillos que traspasan fronteras y que se vuelven clásicos de la gastronomía. Uno de estos platos icónicos que no pueden faltar en el menú de desayunos son los Huevos Benedictine o también conocidos como “a la Benedictina”. Para mí estos huevos son pecaminosos y los relaciono con las vacaciones, cuando doy rienda suelta a mis antojos. 

 

He probado un sinfín de variaciones y combinaciones.  El tradicional Huevo Benedictine consiste de una base de un pan salado conocido como “english muffin” (sí, así los he visto nombrado en el supermercado); una rebanada de jamón, un huevo escalfado y salsa holandesa. Hoy en día vemos propuestas con salmón, cangrejo, espinaca (que le llaman Huevos Florentina), para mencionar algunos. Lo que es cierto es que la preparación de este platillo en particular requiere de un amplio entendimiento de las técnicas culinarias. Primero, en la escalfada o cocción en agua del huevo, que no es cualquier cosa; y después en la elaboración de la emulsión de la salsa holandesa, lo cual hasta cierto punto, requiere de un entendimiento de química de alimentos. La consistencia de la salsa dependerá de tres factores: Uno, la cantidad de yemas que se utilicen para su elaboración (mientras más yema, más espesa); dos, el manejo de las temperaturas de la salsa para que se pueda ligar sin que se cocine el huevo de más y se hagan grumos; y tres, para mí lo más importante, la paciencia con la que se integran los elementos: mientras más lento se haga, mejor se va a hacer la emulsión.

 

 Preparar una buena salsa holandesa tiene su truco

Preparar una buena salsa holandesa tiene su truco

A pesar de lo anterior, esto no parecería disuadir a algunos restaurantes de ponerlo en su menú. Justo este fin de semana en un restaurante de moda en la Colonia Roma vi unos huevos Benedictine tristísimos, tanto que ni siquiera se me antojó pedirlos. No sólo se veía la salsa tan espesa que parecía queso derretido (probablemente por un uso excesivo de yemas de huevo), sino que además dado que se había gratinado el platillo, la salsa se veía seca y grumosa,  en lugar de su deseado color amarillo brillante.

 

La historia de los huevos es un misterio. Lo que parecería es que están basados en una preparación francesa renacentista llamada “œufs bénédictine”, consistente de un pan frito untado con “brandade” (un puré de bacalao salado y papas) con un huevo escalfado y bañado con salsa holandesa. Además, parecería que todos están de acuerdo en que los huevos como los conocemos el día de hoy se inventaron en la ciudad de Nueva York.

 

El English Muffin

El English Muffin

Hay tres historias. La primera cuenta como a finales del siglo pasado la Sra. Le Grand Benedict, cansada del menú de Delmonico’s, le pide al capitán que le pida al chef que le prepare algo diferente. Al preguntarle el capitán a la Sra. si tendría alguna sugerencia comenta que le gustarían unos huevos escalfados con una lonja de jamón, salsa holandesa y ralladura de trufa. La segunda se la atribuye al Sr. Commodore E.C. Benedict, un banquero que murió en 1920.  

 

La tercera, la cual ha sido más documentada, cuenta que el Sr. Lemuel Benedict en 1894, un banquero retirado de Wall Street y cliente asiduo del restaurante del hotel Waldorf, tras una noche de parranda le pide al capitán Oscar Tschirky que le prepare un pan tostado con mantequilla, huevos escalfados con tocino crujiente y bañados de salsa holandesa.  Después el capitán decide hacer sus propios experimentos y sustituye el pan por el “english muffin” y el tocino por el jamón. Si quieres leer un poco más sobre esta historia te recomiendo el artículo del New York Times llamado Was he the egg man?” (¿Era el hombre del huevo?). A mí esta historia me divierte, sobre todo porque en esta época que todos tienen una aversión a los banqueros, principalmente los de Wall Street, por su vida de excesos y extravagancias, parecería que algo bueno han dejado. ¿Acaso es más creativa la mente en un ambiente de frivolidad?

Hablando de excesos, para mí los Huevos Benedictine más memorables son los que probé en el Wild Wood Café, de Whistler, Canadá.  Es un pequeño café frecuentado por locales a las afueras del pueblo, donde sirven unos huevos espectaculares, con variadas combinaciones. Los huevos están cocinados a perfección, la yema está tiernita y la clara tiene la deseada firmeza. Además, se puede percibir el sabor del huevo, sin ningún dejo de vinagre, el cual utilizado con mesura ayuda a formar el huevo. El pan estaba recién tostado y tenía grandes formaciones de aire en su interior. El jamón con un ligero sabor ahumado con toques de miel. La salsa parecía haberse hecho en el momento, brillante y ligera con un intenso sabor a mantequilla.

Sin embargo no debes viajar hasta Canadá para comer los Huevos a la Benedictina perfectos. Recomiendo que estas vacaciones comiences a experimentar con la elaboración de estos huevos en tu propia cocina. Con la ayuda de la licuadora podrás preparar fácilmente la salsa holandesa y con la ayuda de Eric Ripert (si da click en el nombre aparecerá el video), chef de Le Bernardin en NY podrás fácilmente replicar la receta en tu cocina. Si te da flojera preparar estos huevos en casa, hay otra solución. Aprovechando que los días están soleados y que vienen las vacaciones, te recomiendo que vayas a desayunar a la agradable terraza del Four Seasons.  Los huevos están expertamente preparados y su salsa está deliciosa.

Te deseo que tengas un maravilloso pre-viernes, y recuerda hay que disfrutar el sabor de la vida.

***

Wild Wood Café (ubicado en Function Junction)
4-1085 Millar Creek Rd.
Whistler, B.C.
V0N 1B1
Tel. (604) 905-5066

Four Seasons Ciudad de México
Paseo de la Reforma #500,
Colonia Juárez,
México, D.F.
Tel. 5230-1818

***

Receta de Huevos a la Benedictina

4 piezas

2 “english muffins
4 rebanadas de jamón, tocino o salmón
1 yema de huevo
½ cucharada de jugo de limón
½ taza de mantequilla derretida MUY caliente (puedes derretirla en el microondas pero ten cuidado de no dejarla por mucho tiempo ya que puede sobre calentarse y explotar)
1 pizca de pimienta de Cayena o unas gotitas de Salsa Tabasco
Sal de grano al gusto
Pimienta recién molida al gusto
4 huevos muy frescos (mientras más frescos mejor se hacen)
½ cucharada de vinagre
Para decorar unas ramitas de cebollín o estragón fresco

1)    Corta los panes por la mitad y tuéstalos. Además cocina el tocino o calienta la lonja de jamón.

2)    En una olla pon a hervir el agua. Una vez que esté hirviendo agrega la sal y el vinagre. Reduce la temperatura para que no siga en ebullición el agua.

3)    Con cuidado en un recipiente pequeño casca el huevo (un huevo por recipiente).

4)    Para cocinar el huevo requerirás de la ayuda de una cuchara grande de metal. Con una mano sostiene la cuchara dentro del agua. Con la otra toma el recipiente que contiene el huevo y deslízalo con cuidado sobre la cuchara. Deja que el agua cocine 3 segundos el huevo y después retira la cuchara. Repite la operación, cada vez que agregues un huevo al agua, cuidando que no se peguen los huevos.

5)    Mientras que se cocinan los huevos, en la licuadora bate las yemas del huevo y el jugo de limón. Con cuidado y mientras la licuadora se encuentra en operación en el nivel más bajo, agrega poco a poco la mantequilla. Sazona la salsa con sal y si gustas la pimienta de Cayena o Salsa Tabasco.

6)    Remueve los huevos de la olla y ponlos sobre una toalla absorbente.

7)    Para montar el plato. Acomoda las rebanadas de pan, agrega la lonja de jamón (o el tocino o salmón), el huevo y finalmente baña la preparación con la salsa holandesa. Para decorar y agregar color puedes agregar cebollín o estragón fresco.

8)    Sírvelo inmediatamente y una vez en la mesa, con la ayuda del molino, muele un poco de pimienta fresca sobre el platillo.