La información sobre el tema continúa fluyendo. De nueva cuenta en esta semana la seguridad, los derechos humanos, el fuero militar y los escenarios de la crisis cedieron su lugar al relevo en la presidencia del Partido Acción Nacional. El seguimiento tanto de la campaña proselitista de César Nava como de la posición del grupo opositor y de los escenarios que se perfilan de cara al sábado 8 de agosto, continúan presentes en la agenda informativa de los cinco periódicos a los que damos seguimiento para este ejercicio analítico. A diferencia de la semana previa, en este periodo encontramos un aumento de los ítems informativos: de 50 a 73; es decir, un total de 123 a la fecha. Los correspondientes a este periodo se resumen en la siguiente tabla.
| Periódico | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | T |
| La Crónica de Hoy | — | 4 | 7 | 1 | 2 | 4 | — | 18 |
| El Universal | 2 | 2 | 2 | 2 | 2 | 2 | 1 | 13 |
| La Jornada | 1 | 1 | 3 | 2 | 1 | 1 | 1 | 10 |
| Milenio Diario | 4 | 1 | 2 | 2 | 2 | 3 | 3 | 17 |
| Reforma | 1 | 1 | 4 | 3 | 2 | 2 | 2 | 15 |
| Total | 8 | 9 | 18 | 10 | 9 | 12 | 7 | 73 |
Con respecto a estos datos hacemos los siguientes comentarios:
- Durante el jueves 23 de julio Ernesto Ruffo Appel, entonces competencia visible para César Nava, ocupó una parte de la agenda informativa de los cinco periódicos, aunque de distintas maneras. Primero, sus declaraciones, de las cuales la más acabada es la entrevista de Reforma; segundo, la opinión de los panistas sobre su participación en la contienda interna. Tercero y último, ante su eventual decisión de retirarse sin haberse siquiera registrado, se incluyen también las opiniones de César Nava y de otros panistas, principalmente legisladores.
- Adicionalmente, entre el 23 y el 25 de julio La Crónica de hoy, La Jornada, Milenio Diario y Reforma dieron espacio al apoyo de Vicente Fox hacia el candidato único; prácticamente los cuatro hicieron el señalamiento destacado después den columnas: el ex presidente afirmó que “Nava cuenta con mi unanimidad”…
- También como parte de sus agendas, salvo La Jornada el resto de los periódicos da seguimiento a la campaña proselitista de Nava. No deja de llamar la atención este hecho, toda vez que se trata de un candidato único, aparentemente interesado en “construir puentes”.
- Asimismo, los cinco periódicos dan seguimiento a los tiempos del proceso de la elección: la fecha límite para el registro y la integración del Congreso Nacional, instancia en la que recaerá la decisión final. En este sentido, recordemos que el tema ha estado vigente desde la semana pasada, particularmente en El Universal y Reforma; en este periodo La Crónica de hoy y Milenio Diario lo incorporan a sus respectivas agendas informativas.
- Manuel Espino, una de las cabezas visibles del movimiento opositor continúa también durante este periodo en los cinco periódicos. Aunque con ligeras variaciones en el tema el meollo sigue siendo el mismo: participación de César Nava como candidato único y con la aprobación de Felipe Calderón. Cabe añadir que las opiniones recogidas por la prensa forman parte de un road show mediático que incluye entrevistas en diversos informativos radiofónicos. En un escenario similar continúan también los opositores, entre los que Javier Corral -igual que la semana pasada- y Santiago Creel son los más solicitados. En este sentido, también cabe destacar que únicamente Milenio Diario incluyó en su agenda informativa las declaraciones del grupo navista; es decir, presenta los puntos de vista de las dos partes del conflicto.
- Al respecto, cabe añadir que el 29 de julio La Jornada y Milenio Diario publicaron la opinión de Juan de Dios Castro a propósito de la eventual abstención de los consejeros en la elección del reemplazo de Germán Martínez Cázares. El mismo día El Universal y Milenio Diario publicaron las declaraciones del secretario Gómez Mont, quien rechaza la división por la elección interna de su partido.
- Finalmente, en ejercicios individuales, los periódicos incluyeron en sus agendas la opinión de panistas y ex panistas que se oponen a la designación de Nava en los términos en que se ha presentado el proceso, es decir, con el aparente visto bueno de Los Pinos. Así, La Crónica de hoy incluye una entrevista a Tatiana Clouthier, ahora ex militante (26 de julio) y del ex procurador capitalino Bernardo Bátiz (27 de julio), en su momento un distinguido militante panista y perredista desde hace ya varios años. Cabe destacar que únicamente El Universal y Milenio Diario dieron cobertura a la reunión de panistas celebrada el pasado fin de semana -con la asistencia de Calderón-, que habría buscado limar asperezas entre grupos.
Por lo que se refiere a los géneros de opinión, durante esta semana se generaron 39 ítems, una baja importante en relación a la semana previa, en la que se registraron 58. La distribución se presenta en la siguiente tabla:
| Periódico | Columnas | Artículos |
| La Crónica de hoy | 5 | — |
| Eje Central | 3 | — |
| El Financiero | 1 | — |
| El Universal | 5 | 1 |
| Excélsior | 8 | — |
| La Jornada | 3 | 2 |
| Milenio Diario | 5 | 3 |
| Reforma | 2 | 1 |
| TOTAL | 32 | 7 |
Antes de pasar al diálogo enunciador, es importante recordar que la semana pasada estuvo organizo en torno a cinco ejes: el grupo opositor a Nava; ¿se trata de una imposición?, Nava como presidente de Acción Nacional; la decisión del Consejo Nacional panista y los escenarios 2009-2012. En esta semana continúa como constante la mirada al grupo opositor, toda vez que se registran cambios importantes en relación a la semana previa. Asimismo, es importante añadir que durante este periodo el tema continúa vigente en la agenda de algunos colaboradores de la prensa escrita que participaron en el diálogo de la semana pasada. Sin embargo, numéricamente hablando es superior el número de opinadores que incorporamos en este ejercicio. Con ello buscamos una mirada ubicua, que contribuya a que el lector tenga una visión más completa del tema.
EL ESCENARIO POST-ELECTORAL.
Los tres primeros comentarios se concentran en los días subsiguientes al 5 de julio. Recordemos que Germán Martínez presenta su renuncia el lunes 6 y que a partir de esa fecha se van desencadenando los acontecimientos que la prensa escrita organiza para sus lectores y materializa en sus agendas.
Los malos resultados del PAN en la elección del pasado 5 de julio han agudizado las tensiones en el interior del partido. La renuncia de Germán Martínez Cázares desató las hostilidades entre las diferentes corrientes que se han formado en los últimos años. Por un lado, los foxistas se alinean con Manuel Espino, quien fuera presidente de Acción Nacional hasta 2007; por el otro, van tomando posición muchos descontentos con la gestión de Felipe Calderón; no necesariamente coinciden con los espinistas, pero critican la política del Presidente hacia las televisoras o hacia líderes sindicales de cuestionable trayectoria. Consideran, como el senador Santiago Creel, que se ha hecho poco por desmantelar el legado del régimen priísta.
Otros más están descontentos con la férrea centralización del partido que puso en marcha Martínez Cázares, en pleno acuerdo con el Presidente de la República. Todos están enojados con la derrota y buscan culpables, aunque no todos están dispuestos a asumir su responsabilidad con los resultados. Por ejemplo, ¿acaso el gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, se pregunta si las derrotas en Guadalajara y en Zapopan fueron una reacción a la vulgaridad de su comportamiento o a sus políticas ultraconservadoras?
Soledad Loaeza, 23 de julio.
Los resultados desastrosos para el PAN del domingo 5 de julio no se explican nada más por la recesión económica y sus efectos en el empleo y el ingreso familiar, la operación de los gobernadores priístas y otros factores. Hay un dato crucial: el desencanto y la frustración de un electorado que desde los años 70 había votado por Acción Nacional fue incubado, cuidadosa, afanosamente, a lo largo de los últimos años; baste recordar los excesos de los alcaldes panistas del “corredor azul” del estado de México en 2002: los hipersueldos, el de Ecatepec, Agustín Hernández Pastrana, 420 mil pesos; las excentricidades de José Antonio Ríos Granados, el actor-alcalde de Tultitlán; el encarcelamiento de Antonio Domínguez Zambrano, acusado de varios delitos, entre otros, el asesinato de la regidora Marigely Tamés, quien investigaba malos manejos en el ayuntamiento de Atizapán.
Alfonso Zárate, 23 de julio.
Fox, Creel, Espino, Corral y millones más ven a un Presidente con la obsesión de atacar al crimen organizado -con o sin estrategia, es loable que se esté dando esa batalla-, pero que ha descuidado la preocupación mayor que debería atender un gobierno en un país de pobres: la economía.
Las cifras apabullan: durante el gobierno de Calderón se han registrado seis millones más de pobres, reporta la Coneval; 700 mil han perdido su empleo y 19 millones de mexicanos sobreviven con… ¡35 pesos diarios!
La mitad de la población gana apenas… ¡65 pesos al día!
Con esas cifras de miseria, ningún partido puede aspirar a seguir ganando la Presidencia. El PAN le está entregando al PRI el poder en ese ámbito. A los mexicanos les preocupan más sus bolsillos que capturar al Canicón. Tienen otro sentir de la batalla anticrimen: la angustia por contar apenas con unos cuantos pesos para comer. Bill Clinton tuvo razón: “Es la economía, estúpido”
Martín Moreno, “Archivos del poder”, 23 de julio.
NUEVAS MIRADAS A LA OPOSICIÓN.
En esta entrega presentamos ocho comentarios sobre el grupo opositor a la elección de César Nava. Es en este punto en donde hemos introducido nuevas miradas al tema; por tanto, invitamos al lector a una mirada a la columna de la semana pasada, con el propósito de que pueda ampliar sus perspectivas sobre el tema. Quizá lo más relevante en este sentido es el cambio de óptica por una más detenida, más analizada, producto quizá del tiempo transcurrido entre el acontecimiento y la colaboración habitual.
No extraña, pues, que la crítica proveniente del interior de su partido adopte un aire melancólico en recuerdo de los viejos tiempos, cuando el partido, pequeño en número y sin gran influencia en la sociedad, se definía por el valor de su doctrina y en ella confiaba para convertirse en un referente moral para la nación entera. “Pocos partidos tienen ideología refrendada por sus bases, muy pocos han tenido una pléyade de hombres como los fundadores y los directivos de Acción Nacional”, escribió Javier Corral hace unos días. “Regresemos a los motivos espirituales de los que habló Gómez Morin siempre, pero obligadamente cuando la confusión entra a la casa. No claudiquemos en el ejercicio de buscar la verdad.” La cuestión es si la legítima preocupación por los principios no llega demasiado tarde a una formación que en el pasado reciente ha pagado gustosamente todas las alcabalas políticas y morales que le permitieron encumbrarse, haciendo los dictados de su herencia política e intelectual.
A fin de cuentas no fueron “los motivos espirituales”, sino el pragmatismo, el dinero y la mercadotecnia los que llevaron a los neopanistas a la Presidencia. ¿Cómo calificar en términos de valores solidaristas la intromisión del Poder Ejecutivo, con el respaldo de las fuerzas vivas y el poder de las instituciones, para influir en la campaña y los resultados del 2006? ¿Cómo conciliar las campañas denigratorias con el dialoguismo cristiano de sus textos fundadores? Salvo la defensa de los intereses desnudos de los grupos de poder o la promoción del miedo al cambio, es obvio que el PAN, en su obsesión por no reconocerse como el partido de la derecha, prefiere moverse en el vacío ideológico que tanto daña a la vida pública nacional, a no ser que la lucha de ideas se entienda como la competencia entre la pichicatería abisal del conservadurismo histórico y el cinismo proverbial de la política “a la mexicana”.
Octavio Rodríguez Araujo, 23 de julio.
A algunos de los integrantes de la “banda de los seis” panistas resentidos, quienes se inconformaron por el “dedazo” de Los Pinos para dirigir el PAN, se les olvida que hace dos años en el Consejo Nacional del PAN de Guanajuato, Javier Corral siquiera figuraba, por lo que colaboradores cercanos a Felipe Calderón (entre ellos Juan Camilo Mouriño, César Nava, germancitoelhombrecito.com, entre otros) operaron con el líder panista de Chihuahua, Jorge Manzanera, para que no entrara a dicho consejo un colaborador de Calderón y abrirle espacio a Javier Corral. / Ahora están impugnando la candidatura de César Nava para la dirigencia nacional del albiazul, cuando de no haber sido por Cesarito y demás allegados a Felipe Calderón, Corral nunca hubiera entrado al Consejo Nacional panista. ¡Cínicos, hipócritas, sinvergüenzas!
Luis Soto, “Agenda confidencial”, 24 de julio.
Se trata, incluso, de los mismos grupos enfrentados por la sucesión presidencial, pero también para ver quién se va a quedar con el partido en caso de que el PAN no gane las elecciones de 2012, un tema no menor, sobre todo si se considera que el reparto del poder seguirá sin otorgar mayorías claras a alguna fuerza política. Por ejemplo, no es verdad que se han aliado grupos disímiles del PAN en contra de la candidatura de César Nava: son los mismos que llevaron a la presidencia del PAN, luego de la elección de 2003, a Manuel Espino, que fue en esos comicios secretario general y responsable de la estrategia electoral y pese a los resultados obtenidos fue promovido a la presidencia, con todo el apoyo de Vicente Fox y de Santiago Creel. La relación política Espino-Creel fue y es estrecha y se mantuvo durante todo el proceso interno de selección de candidatos, y aun después, cuando Espino designó a Santiago coordinador de los senadores panistas. Y allí con Creel estaban, en las principales subsecretarías de Gobernación, Humberto Aguilar Coronado y Ricardo García Cervantes, mientras que Gerardo Priego fue un operador privilegiado (y muy acertado) en el PAN durante la gestión de Espino. Javier Corral también mantuvo una relación estrecha con el entonces presidente del partido, tanto que fue el candidato del PAN en Chihuahua. Corral y Creel tenían diferencias por su posición respecto a las televisoras y éstas se subsanaron cuando Santiago terminó enfrentándose también con ellas, luego de la llamada Ley Televisa. Desde entonces han trabajado en muchos sentidos juntos. No hay encuentros de extremos contra el calderonismo: son los mismos que impulsaron la candidatura de Creel en 2006 y ahora siguen trabajando juntos y giran en torno al foxismo, aunque el ex presidente diga que “ni tiene grupo ni hace grilla” en el PAN. Esos hombres son parte de la corriente que él impulsó y respaldó y ninguno de ellos, ni antes ni ahora, ha simpatizado con el calderonismo o con el llamado PAN doctrinario
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, 24 de julio.
A los no alienados con Felipe, que ya recorren el país, no les queda más que la labor de convencimiento a los consejeros para que no asistan al Consejo Nacional del 8 de agosto próximo, convocado a fin de elegir al nuevo presidente nacional. Si no hay quórum, no se realiza el evento. Otro camino es que no voten por “el oficialismo”. Nava requiere las dos terceras partes del Consejo para ser presidente del partido.
Francisco Garfias, “Arsenal”, 25 de julio.
Salvo Manuel Espino, que bien o mal ya probó de qué está hecho, los adversarios del dedazo presidencial no hacen entre todos un caldo de líder. Santiago Creel, Javier Corral, Ricardo García Cervantes, Humberto Aguilar Coronado y Gerardo Priego conforman un bloque de extraños aliados y se debaten en penosas contradicciones. Aun así, junto con el cubiletero Héctor Larios, ya lograron torpedear el barco insignia del calderonismo.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”, 25 de julio.
Obligadamente hay que ver en estas circunstancias las “prácticas priistas” de Calderón al querer imponer presidente al PAN. No es un capricho ni un gesto meramente autoritario como aquí mismo se ha argumentado: se entiende ahora que el Presidente trata de conseguir lo que no tiene, una tabla de salvación que lo acompañe en el tramo más difícil de su gobierno, hacia la sucesión presidencial, con un país enfrentando un aumento de la tasa del desempleo en 5.2 por ciento y una caída del producto nacional bruto a menos 8.22, a lo que hay que sumar los efectos múltiples de la guerra contra el narcotráfico. Un rudo escenario para quien no ha logrado empalmar su proyecto de gobierno con las aspiraciones de la mayoría de la sociedad.
Así las cosas, da la impresión de que son bastante insolidarias y mezquinas las posturas de Javier Corral, Santiago Creel y otros panistas notables al oponerse al nombramiento de César Nava, reclamando la reposición del procedimiento en el Consejo Nacional, como si se tratara de un problema moral y no político. Cortos de mira, habrán de convencerse de que sólo conseguirán que Nava llegue a la presidencia deslegitimado, y deberán tener en cuenta que sus propósitos particulares como aspirantes a suceder al Presidente, van a provocar en el futuro próximo un inevitable enfrentamiento interno en el partido, tal vez de más graves consecuencias: la pérdida de la Presidencia.
Jorge Medina Viedas, 26 de julio.
Y así mientras Felipe en su terca soledad, acompañado de su soberbia e inseguridad haciendo descomunales esfuerzos por desintegrar los endebles hilos del poder (por no poder) que aún quedan, Javier Corral le señala que es Momento de aprender, Manuel Espino invita a Volver a empezar, Santiago Creel incita a Volver a los orígenes, Federico Döring alerta que No basta cambiar al DT y Juan Ignacio Zavala defiende (lo indefendible) que su Estrategia fue la correcta. Y en el lindo coro aparece el nuevo estadista azul, César Nava, solicitando moderar los ánimos al declarar, oficializando el dedazo presidencial, que ni revanchas ni reparto de culpas.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, 27 de julio.
El propio Fox no lo apoya a pesar de haber estado con él en la campaña de Manuel Cloutier, prefiere a Ernesto Ruffo Apple. Están también en contra los gobernadores Emilio González, de Jalisco, y Juan Manuel Oliva de Guanajuato, además de los senadores Santiago Creel, Ricardo García Cervantes y Ramón Aguilar, así como del diputado electo Javier Corral. Ya no se diga Manuel Espino, quien aprieta botones para evidenciar vergüenza y un partido a la deriva por el candidato oficial. / Las despedidas que de pronto armó el todavía dirigente del PAN, Germán Martínez, por los estados del país, tienen también la intención fortalecer a César Nava, convenciendo a las dos terceras partes de los 370 miembros del Consejo Nacional, ineludibles para designar nuevo presidente del PAN. Por su lado hace lo mismo Mariana Gómez del Campo, dirigente del PAN en el DF, quien fuera pieza importante para que Nava llegará a diputado federal.
Ángel Viveros, “Cartelera Política”, 29 de julio.
EL PERFIL DE CÉSAR NAVA.
Como en el tema previo, en este caso presentamos siete miradas al perfil de César Nava; no se trata únicamente de visualizarlo como presidente del PAN, como lo hicieron los colaboradores que participaron en el diálogo de la semana pasada. En este caso se trata de una mirada a su perfil, de un recorrido por su gira proselitista y, a fin de cuentas, si es el candidato idóneo para presidir el partido.
Hoy, como en los viejos tiempos, está en curso la cargada. Por mandato presidencial, César Nava -cuyo deslinde con El Yunque no es claro- llegará a la jefatura nacional del partido. No es el hombre ni son las formas. Para exhibir la imposición, los otros grupos del partido le harán el vacío. Santiago Creel, Héctor Larios, Manuel Espino, Ricardo García Cervantes, Humberto Aguilar Coronado y Gerardo Priego le piden a Calderón que saque las manos del proceso. En varios estados están en curso otras rebeliones contra sus dirigencias.
Acción Nacional requería a un jefe con un liderazgo real, no derivado, que no tuviera el sello calderonista, pero tampoco el de anticalderonista, para poder convocar a distintas fuerzas; con una gran capacidad organizadora para fortalecer estructuras y tener presencia en donde hoy no existe; capaz de impulsar la formación de cuadros para el ejercicio del gobierno y con visión de futuro. Otra oportunidad perdida. Quizá porque no hay de dónde. Y qué decir de aspirantes a la Presidencia de la República en 2012. Lo mismo.
Alfonso Zárate, 23 de julio.
Con Guanajuato, César Nava sumó su octava entidad en pos de proselitismo. Ayer visitó a Vicente Fox. El ex presidente, quien aseguró no estar haciendo grilla, al final terminará abrazando a Nava. Así es él: asegura que no tiene grupo y que “Vicente Fox recibe a quien se lo solicite”. En seis días de gira, el candidato único completó la cuarta parte del país. Nava pretende acudir a los 32 estados. ¿Quién paga?, ¿cómo le hace? ¿Cuántos panistas se alinearán para no hacer enojar al señor de Los Pinos?
“Frentes Políticos”, 23 de julio.
Personajes que quizá con el tiempo se hubieran convertido en las nuevas generaciones de líderes del PAN, pero que Calderón quemó al nombrarlos prematuramente en los puestos más importantes del país. Ninguno tiene carrera política propia ni prestigio personal. Nava es el ejemplo más puro y acabado; ha hecho su carrera a la sombra de Calderón y hasta noviembre de 2008 era su secretario particular. ¿Cómo se salta de ahí a la dirigencia del partido en el poder?
Denise Maerker, “Atando cabos”, 24 de julio.
¿Qué ha encontrado el G6 en la campaña de Nava? Los opositores han visto que la figura del “muchacho” no pega, que en sus actos de campaña han estado acompañados del desaire de los panistas que votarán en la reunión del consejo nacional. Estos son los números negros del candidato de Calderón, que son una muestra de la poquísima capacidad de convocatoria de quien aspira a llevar la conducción del partido político en el poder:
En su visita a Aguascalientes lo acompañaron tres de los 13 consejeros; en Baja California estuvieron tres de 11; en el Estado de México lo vieron cuatro de 24; en el Distrito Federal lo arroparon ocho de 29 (la ciudad de México se supone es la base del equipo navista), y en Guanajuato lo vieron ocho de 17 consejeros. Ese es el récord de César Nava, que ha concitado el rechazo de panistas de distintas corrientes, como el grupo de Diego Fernández de Cevallos, El Jefe Diego.
David Aponte, “Contraflujo”, 27 de julio.
No parece que César Nava sea suficientemente sensible para tomar por sí la iniciativa de retirarse de la contienda. Si lo fuera, no lo haría sin costo. Tan pronto como quedó claro que, ahora sí, el presidente Calderón lo llevaría a la dirección de su partido, se recordó parte del trabajo en común que han desempeñado, y que no se caracteriza por la transparencia. Nava fue director jurídico de Pemex y después Calderón le entregó responsabilidad semejante en la Secretaría de Energía. En el primer caso, Nava instrumentó los contratos de servicios múltiples impugnados desde diversos miradores y aun llevados a los tribunales. En el segundo, el responsable de los asuntos legales pagó millones de pesos por servicios de despachos que hicieron lo que correspondía hacer a la dirección a su cargo. Así lo documenta Proceso en su número de ayer.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, 27 de julio.
Resbalón en Monterrey. El aspirante a dirigir al PAN, César Nava, aseguró que con su llegada a la cabeza del partido “se acabaron los candidatos por dedazo”. Y que se dará oportunidad a toda la militancia para que elija quiénes deben competir en los próximos procesos electorales. O sea que, dice Nava, ya sólo yo y luego nadie más, ¿eh? O: juro por el Gran Dedo, que tan alto honor me concedió al nombrarme con su gracia divina, que en este preciso instante se acabó la elección a dedo
“Frentes Políticos”; 28 de julio.
Ayer, César Nava sumó, a los “motivos” que seguramente habrán de llevarle hasta la encumbrada posición para la que fue designado, el apoyo de dos connotados ex priistas: el senador Rafael Moreno Valle -quien, dicen, ya se ve gobernador de Puebla, por una coalición PAN-Panal- y el mandatario tlaxcalteca Héctor Ortiz Ortiz. Bien, muy bien
Enrique Aranda, “De naturaleza política”, 29 de julio.
¿AL ESTILO DEL PRI?
Los siguientes siete comentarios responden a esta pregunta desde distintas miradas. Todas eluden la visión simplista del dedazo para concentrarse en otras maneras de analizar la manera en que César Nava llega a la presidencia del PAN con el apoyo de Los Pinos.
La bufalada avanza. El PAN cada día se parece más al PRI. Era el único partido que presumía de democracia interna (aunque acotada) y ya no. Los consejeros peso paja Beatriz Zavala, Jorge Ocejo y Astolfo Vicencio crearon un frente pro César Nava. Juran que crece el apoyo al ungido presidencial. La ex titular de la Sedesol, Zavala, dijo que no hay dados cargados, sino “dados independientes”. Sí. Tanto como ellos: fue el vocero de Nava, quien convocó a los medios
“Frentes Políticos”, 23 de julio.
“La elección no caerá en seis destacados panistas, sino en el Consejo Nacional compuesto por 370 integrantes”, dice Nava. Es una pésima lectura. Nos obliga a compararla con aquella fractura interna del PRI en 1987, cuando se minimizaron las protestas de Cuauhtémoc Cárdenas y Muñoz Ledo, quienes prácticamente fueron corridos por la soberbia de Miguel de la Madrid y la falta de visión de Jorge de la Vega. Así empezó la debacle priista: con el desprecio a los intentos democratizadores internos.
Ahora se repite la historia: Nava ignorando las protestas internas. Craso error.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, 23 de julio.
Algunos han comparado esta designación de Calderón con los famosos dedazos priístas. Pero se equivocan. Si algo le permitió al PRI mantenerse en el poder tantos años fue justamente el oficio político. Y no se trata de alabarlos, pero sí de reconocer que si estuvieron en el poder más de 70 años es porque además de sus malas mañas aprendieron a balazos y con el tiempo a conciliar y a leer más allá de sus preferencias personales y aun ideológicas. Hagamos historia.
¿Qué habría pasado si Lázaro Cárdenas, después de seis intensos años de gobierno, en los que nacionalizó el petróleo, enfrentó al clero y se enemistó con las clases altas y medias por su programa de educación socialista, hubiera designado como su sucesor a su amigo, el radical general Múgica? Probablemente el general Almazán habría ganado las elecciones o una nueva guerra civil habría estallado. En todo caso, habría sido el final de lo que esos grupos disímbolos llamados revolucionarios se proponían: mantenerse durablemente en el poder. No me aventuro aquí a decir si fue bueno o malo para el país, pero así fue.
Denise Maerker, “Atando cabos”, 24 de julio.
Hoy, el PAN quiere convertirse en el peor PRI. El PAN nació contra el proyecto del Estado mexicano, en contra del PRM (ni siquiera el PRI); el adversario no era el partido gobernante; el rechazo de Gómez Morín era al proyecto del Estado mexicano de su tiempo. No era una reformita aquí y allá para sustituir de blanquiazul el partido hegemónico. Y eso incluía, valga la contradicción en términos, la exclusión del Presidente de la República en la política partidaria, sin caer en los falsos dilemas, que sirven para hacer campañas pero no para hacer política, de que el Presidente de la República, en un régimen presidencial no es el líder del partido. Lo es, en efecto. Pero no de un partido que se originó en la oposición al Estado y en el que por tanto, el Presidente de la República no es el operador del partido ni es el cuarto poder (muy disminuido ahora) del presidencialismo mexicano
Juan Gabriel Valencia, 25 de julio.
Pero algo es claro más allá del conflicto en el PAN: desde su llegada a Los Pinos con Vicente Fox, los panistas comenzaron a repetir los usos y costumbres (aunque con su estilo y sus limitaciones) del priismo más vertical y autoritario, sin darse cuenta de que con ello negaban el discurso democrático que durante décadas fue su bandera.
Ese es el error del PAN en el gobierno, y el de Calderón no se salva. Los panistas abdicaron a su vocación democrática y con ello se condenaron a sufrir el mismo castigo que la sociedad le aplicó al PRI.
Los partidos deben entender que la sociedad exige, sin dilación, que sus gobernantes dejen de ejercer el poder como un patrimonio privado, cuando es una herramienta para dar bienestar y seguridad a todos los mexicanos, porque de no hacerlo, sin importar su color, los seguirán botando con su voto.
Néstor Ojeda, “Vuelta prohibida”, 26 de julio.
El problema con el PAN es que fue este partido el que terminó con ese régimen autoritario en el año 2000 y generó la expectativa de que habría un cambio en las formas y en el fondo.
Por eso no es aceptable que desde la Presidencia de la República se pretenda controlar al partido en el poder, como si gobierno y partido fueran lo mismo, como durante el régimen priista.
Los priistas se desconcertaron y actuaban como huérfanos cuando el Presidente de la República dejó de marcarles la línea luego de décadas de hacerlo.
En el caso del PAN ocurre exactamente lo contrario y ahora enfrenta una rebelión interna precisamente por esas prácticas que se creían superadas.
José Contreras, “Expediente político”, 27 de julio.
Los priistas culparon al entonces Presidente Ernesto Zedillo de la derrota y exigieron que no mandara en el PRI ni un minuto más. Solo cambian los actores porque con otras palabras pero eso es lo que los panistas le están diciendo a Calderón.
Hay que recordar que los panistas del bloque opositor en distintos momentos insistieron en la remoción del CEN del PAN con el argumento de que fueron corresponsables de la estrategia que encabezó Martínez ergo, el Presidente Calderón y que los llevó a la derrota.
Resulta que la oposición panista se ve en el espejo priista porque se han dado a la tarea de analizar que en el 2000, los miembros del CEN priista presentaron sus renuncias para buscar un nuevo acomodo de las fuerzas del tricolor e iniciaron un proceso de análisis duro de la derrota que los sacó de Los Pinos con la participación de todos los grupos y sectores del tricolor.
Estela Livera, “Sexto sentido”, 27 de julio.
VICENTE FOX.
Cuatro comentarios se detienen en la cercanía del grupo opositor con Vicente Fox, a quien consideran una suerte de líder del movimiento.
Quién está detrás de la rebelión interna del PAN contra Felipe Calderón? Acertó: el ex presidente Vicente Fox.
El repudio al dedazo presidencial -a la vieja usanza del PRI- es orquestado por el locuaz guanajuatense, quien ve en el ungimiento de César Nava un riesgo enorme para el panismo rumbo a 2012. Nada menos que perder la Presidencia y permitir el regreso de los tricolores a Los Pinos. Casi nada.
Al menos en este punto, Fox tiene razón. Hay la gran posibilidad de que el PRI, de mantenerse unido, sin fracturas y presentando un candidato atractivo para los votantes, retorne al poder presidencial lo que, según muchos, significaría el fracaso de nuestra transición democrática: regresar a los tiempos de la “dictadura perfecta”, como si nada hubiera ocurrido.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, 23 de julio.
Cesarín Nava fue a la sede del minimato, el rancho San Cristóbal, a recibir la bendición vicentina para ser comisionado felipense en el PAN (ya se verá si Manuel Espino, dependiente de Fox, le baja al tono de las críticas y se hace pato espinado).
Julio Hernández López, “Astillero”, 23 de julio.
Juró no estar haciendo grilla interna, pero ya tenía a su favorito para dirigir al PAN, después del papelón que hizo Germán Martínez. Sí: Vicente Fox, el ex presidente de México, expresó su respaldo al ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, para ocupar el cargo, y esto, a pesar de que el candidato presidencial, César Nava, lo visitó en su rancho en busca de apoyo. A su estilo: “Ernesto Ruffo cuenta con mi apoyo total en la unanimidad (sic), cuenta con mi unanimidad Ernesto Ruffo”.
“Frentes Políticos”, 25 de julio.
La mayoría de los antinavistas tiene el fierro del rancho de Vicente Fox. Eso explica el viaje del ex secretario particular de Calderón a Guanajuato, el miércoles pasado, para encontrarse con un ex presidente que -para decirlo en palabras de un clásico-”no saca un perro de una milpa”, pero ejerce una especie de maximato en esa tierra de los ciegos que es su partido.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”; 25 de julio.
¿RUFFO LA OPCIÓN?
La semana pasada señalamos de pasada la eventual candidatura de Ernesto Ruffo en la búsqueda de la presidencia del partido. En esta semana nueve comentarios analizan al ex gobernador de Baja California como un eventual contendiente de César Nava.
Dentro del desbarajuste panista, se presenta el ex gobernador de Baja California y primero de oposición en México, Ernesto Ruffo Appel, como contendiente a Nava por la presidencia de los azules. Si es un candidato legítimo y no una mera invención perversa para fortalecer al amigo de Calderón, sería una opción viable para todos aquellos panistas inconformes con como se pretende manejar al PAN desde Los Pinos.
Martín Moreno, “Archivos del poder”, 23 de julio.
No habrá marcha atrás, pues, en el dedazo azul. Lo de Ernesto Ruffo fue puro ruido mediático. Las declaraciones a su favor de Vicente Fox no le sirven de nada al bajacaliforniano. Su influencia en el Consejo es casi nula. Tampoco es el líder de la rebelión azul, como suponen algunos. Los chicharrones que truenan en el Consejo son los de Felipe.
Francisco Garfias, “Arsenal”, 25 de julio.
Que quienes pudieron hablar con él, cuentan que Ernesto Ruffo salió con ganas de dar la batalla luego de su reunión de ayer en Los Pinos con el presidente Calderón y el, hasta hoy, candidato único a la presidencia del PAN, César Nava.
¿Será que Ruffo sigue pensando que, antes del 8 de agosto, una mayoría abrumadora de panistas forzará la declinación de Nava para que él pueda asumir la presidencia blanquiazul?
“Trascendió”, 26 de julio.
En realidad, la candidatura de Ruffo, que nunca se concretó, también estaba impulsada desde Los Pinos y tenía el objetivo de legitimar la elección, ya muy consensuada entre la mayoría de los consejeros nacionales, de César Nava.
Se intentó, pero tanto Ruffo como quienes le propusieron que se inscribiera en el proceso interno de sucesión descubrieron que no había condiciones para concretar esa candidatura y ahora César Nava va solo a enfrentar, de lograr las dos terceras partes de los votos el sábado 8 de agosto, el estigma de la falta de legitimidad.
José Contreras, “Expediente político”, 27 de julio.
EL VIERNES… concluyó el plazo para el registro de aspirantes a la presidencia del PAN y ni siquiera Ernesto Ruffo Appel se presentó luego de pedir ser el elegido, pero no por votación sino por postulación como candidato de unidad… Ruffo olvidó la lucha que libró para ser el primer panista electo gobernador, con lo que pasó a la historia y ahora creyó que su historia le daba derecho a ser algo así como presidente panista plurinominal… No se pudo y César Nava va solo… ¡Qué vergüenza para el partido de la democracia plena!.. Los soliviantados quisieron jugarle al peje, olvidando que para eso se necesita un poco de gracia y otra cosita…
Leopoldo Mendívil, “Crónica confidencial”, 27 de julio.
Cesarín Nava insiste en que él es el bueno para sustituir a germancito.com, haciendo como que no se da cuenta de que en Los Pinos están jugando con su postulación para concentrar en él los enojos panistas y luego sacar al verdadero candidato de unidad, el apolillado Ernesto Ruffo, cuyos defectos ya no serían tan graves a la luz de que estaría reemplazando al defectuoso original (¡oh, qué jugada política tan inteligente y bien planteada: todo será mejor si se quita al que intencionalmente se había colocado para que pareciera el peor!).
Julio Hernández López, “Astillero”, 27 de julio.
A pesar de ser el primer candidato panista que derrotó a su adversario priista -adversaria en su caso, Margarita Ortega- y rompió el monopolio del entonces partido hegemónico sobre las gubernaturas estatales, Ruffo no fue admitido en el primer círculo panista. Apenas unos meses después de concluir su gobierno pionero en Baja California, en marzo de 1996 se presentó como aspirante a dirigir el PAN. Pero lo hizo contra Felipe Calderón, que como secretario general en el trienio de Carlos Castillo Peraza era como su continuador natural, de allí que hiciera Ruffo padecer su primera derrota política en su breve militancia: en 1986 había ganado la alcaldía de Ensenada y tres años después el gobierno del estado, cuando esos triunfos eran insólitos.
Ante esa circunstancia Ruffo se marginó de la vida panista y sólo reapareció en 2000, cuando Vicente Fox lo nombró comisionado de la frontera norte, un cargo que apenas sería configurado legalmente y no tenía una ubicación de primer nivel.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, 27 de julio.
Hay discusiones a todos los niveles en Acción Nacional. Ernesto Ruffo Appel no está aún fuera de la lucha por la dirigencia de su partido, aunque el fin de semana se guardó para no enfrentar a la prensa mientras negocia y alcanza consensos. Nos dicen que si las elecciones fueran en este momento, y el ex gobernador norteño estuviera en la contienda, muy probablemente ganaría César Nava por el cabildeo que se hace desde Los Pinos… aunque hay quien asegura que sería por muy poco margen: el descontento entre los 360 integrantes del Consejo Nacional crece y no se constriñe al grupo que vimos expresar, en una conferencia, su desacuerdo con “la imposición”. Importantes dirigentes históricos y con peso pesado participan abiertamente en la insurrección. Que Nava vaya solo y cuestionado es un mensaje terrible en un partido que cuidó durante décadas ser competitivo, mostrarse democrático y poner el ejemplo de cara al país, afirman los opositores del llamado “candidato oficial”. Nos informan que en los siguientes días veremos más actividad pública de los inconformes. Ricardo García Cervantes, Humberto Aguilar, Gerardo Priego, Javier Corral, Santiago Creel y Manuel Espino preparan acciones conjuntas
“Bajo reserva”, 27 de julio.
La autopostulación de Ernesto Ruffo Appel como candidato de compromiso a la presidencia del PAN llevaba la cola del dinosaurio mayor: Carlos Salinas de Gortari. En 1989, la gubernatura de Ruffo en Baja California fue la primera concertacesión de Salinas como parte del compromiso legitimador del PAN a las fraudulentas elecciones presidenciales de 1988. / Por tanto, el impulso de Ruffo a la dirección del PAN habría de entenderse en el escenario del fortalecimiento del PRI luego del 5 de julio y en el papel determinante del expresidente Salinas en el PRI para convertirse en el factor fundamental del regreso priista a la presidencia de la República. Nada mejor para un PRI fortalecido que un PAN salinizado vía Ruffo.
Carlos Ramírez, “Indicador Político”, 29 de julio.
FELIPE CALDERÓN.
Siete comentarios se detienen en el papel de Felipe Calderón en la participación de César Nava en la elección interna del PAN. Adicionalmente, estos comentarios visualizan los escenarios del presidente ante la llegada de Nava a la presidencia del partido.
Que Calderón quiera tener a un dirigente nacional de su partido que le sea afín es lo más natural y esperable políticamente. Que designe a César Nava como su candidato es una demostración flagrante de falta de oficio político. ¿Por qué? Porque Calderón demuestra sordera política. Perdió y no entiende. Se enfrenta ahora a un PRI empoderado y hasta magnánimo y en lugar de cerrar heridas en su casa las profundiza. Se empeña en gobernar al país y a su partido con un grupito de cercanos cuyas únicas credenciales son la lealtad, su dependencia y cercanía.
Denise Maerker, “Atando cabos”, 24 de julio.
La postulación de Nava para llenar la vacante abierta por Germán Martínez Cázares le ha reportado al jefe del Estado un desgaste innecesario. Y ha sentado las bases de una nueva e inevitable derrota electoral.
Si Nava gana -como indican todos los pronósticos en un proceso en que la mitad de los 370 electores son asalariados del gobierno- aun los beneficiarios del régimen dirán con sorna, en corrosiva alusión al desastre del 5 de julio, que el panismo es el único ámbito donde Calderón puede obtener una victoria. Si por efecto de una conveniente maniobra se le hiciera perder, la burla también sería inminente: ni en el PAN Calderón puede lograr un triunfo.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”, 25 de julio.
Cuando se ha llegado al poder por la vía de un partido de oposición, la promiscuidad política entre la casa presidencial y su partido es nociva. Debilita al Presidente si derrotan al partido (ya sucedió); rigidizan y bloquean al partido en la emergencia surgida de la derrota (está ocurriendo); vulneran gravemente la agenda de la nación (la brújula está perdida).
El presidente Calderón, presidente del PAN -no ha dejado de serlo-, desatendió la amplitud y la variedad de una agenda de Presidente de la República que le hubiera dado fuerza a la institución personal y que hubiera sido transferible a su partido. Si su partido hubiera tenido la autonomía de la que surgió, en una gesta intelectual memorable, habría generado y renovado los cuadros políticos e intelectuales propios de esa autonomía. El intento de priización del PAN en el gobierno, inimitable e imposible en sí mismo, llevó a su bloqueo y a la esterilidad de recursos ideológicos, humanos e institucionales. Sus críticos encarnan las peores prácticas del PRI rapaz. Sus defensores no saben ni qué son
Juan Gabriel Valencia, 25 de julio.
El habitante de la Casa Presidencial camina de la PANtomima al ridículo. Felipe Calderón transita de la mano de su ex secretario particular, el diputado federal electo César Nava, rumbo a un destino, un poblado que podría llamarse El Fracaso. La nueva dirección de Acción Nacional tendrá poquísima legitimidad (si es que llega), porque la campaña del único aspirante a la presidencia del partido no prende entre los 370 consejeros, que el 8 de agosto votarán o harán que apoyan al ungido desde Los Pinos. Quizá hasta pierda solito, si no alcanza la cifra necesaria para subirse a la maltrecha silla que dejó Germán Martínez Cázares.
David Aponte, “Contraflujo”, 27 de julio.
Todas las victorias, mi estimado, engendran rencor. Fenomenal el torbellino de señalamientos, acusaciones, deslindes y puntualizaciones que continúan expandiéndose en el interior del deslavado PAN, a tres semanas de que a Felipe, his dumb squad y su incompetente gymboree (con minúsculas) les tumbaran los dientes y perdieran la risa con el adverso resultado electoral que ha desencadenado el interés presidencial por la única guerra que lo mantiene interesado: la de tripular, vía su ex secretario particular César Nava, el desacreditado instituto blanquiazul para su espléndido 70 aniversario.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, 27 de julio.
Ya en el poder, los azules comprobaron la utopía sobre la que se construyó el PAN -de un partido distante del poder-, y que su crítica al binomio PRI-gobierno había sido -por decirlo suave- injusta. Fox le arrebató el partido a Felipe Calderón para ganar en 2000 y gobernar -e impuso a su leal Luis Felipe Bravo Mena (primero), y luego a Manuel Espino. Calderón le encomendó al partido a su leal Germán Martínez y pretende imponer a César Nava. Y el que opera la imposición desde Los Pinos se llama Luis Felipe Bravo Mena. ¿Y dónde está el problema?
Fácil. En la incongruencia. El PAN vivió casi siete décadas con el discurso de partido alejado del poder. Y cuando llegó, Fox y Calderón hicieron lo mismo que Zedillo, Salinas, De la Madrid… En enero, en Davos, se vieron Calderón y Zedillo. El primero dijo que ya entendía al segundo. Sin duda, el poder los hace iguales. ¿O no?
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, 27 de julio.
Que César Nava, candidato a la jefatura panista, lo es por decisión de Calderón, es una verdad del tamaño del Ajusco, como del mismo tamaño es saber que el Presidente no puede admitir que a ese cargo arribe uno de sus adversarios. Eso se entiende, pero no la pertinaz cerrazón para ver más allá de su estrecho círculo. Tuvo opciones para sustituir al pupilo renunciante, unir a su partido y ver los tres años por delante con otros lentes, pero se negó a considerarlas, profundizando el descontento de quienes exigen primero el balance y luego el relevo.
Jorge Alcocer, 28 de julio.
EL PARTIDO:
Los últimos nueve comentarios se concentran en el Partido Acción Nacional desde diversas perspectivas: la decisión del Consejo Político y las perspectivas a mediano plazo. Tienen en común que ubican a César Nava como virtual presidente del partido.
Jaque entre panistas. César Nava se perfilaba como candidato único para presidir al PAN. El ex presidente nacional, Manuel Espino, criticó el proceso de selección. El partido en el poder está fracturado: tanto Espino como senadores y diputados albiazules anunciaron su distanciamiento del proceso, pues a todas luces carece de equidad. Y aunque usted no lo crea, aun como candidato único, Nava podría perder: necesita más de 66% de la votación de los 370 consejeros nacionales. ¡Y está duro!
“Frentes Políticos”, 25 de julio.
Es la foto de la visita de quien aspira a la presidencia panista, en busca del apoyo de los consejeros nacionales para su extraña y casi ridícula candidatura única. César Nava, el nuevo gallo de Calderón, suplente del que impuso hace seis meses a Elizondo en contra de las muy plausibles aspiraciones de Larrazábal, viene ahora a coronar a éste como el líder indiscutido del PAN en el estado. Y viene a desdecir los argumentos que en algún momento sirvieron para apoyar el dedazo: ahora resulta que fue buena aquella “afiliación perversa” que tanto lastimó a los viejos panistas de acá.
Resistieron la rueda de prensa y la foto: es lo que se requiere para que Nava logre algún soporte el 8 de agosto, para que Larrazábal gane algún apoyo de su partido y de la Presidencia durante su gestión y tal vez para echar un zurcido que logre mantener unidos los retazos de partido que quedaron después del 5 de julio.
Luis Petersen Farah, 29 de julio.
El destino del PAN parece irremediablemente trazado y a nadie entusiasma. Al concluirle el próximo año la renovación de diez gubernaturas, se habrá echado la última paletada de tierra sobre la ilusión azul de un tercer periodo al frente del gobierno nacional. En el ínterin, sin embargo, el jefe del Ejecutivo requerirá de una base de sustentación política para impulsar los programas de un gobierno que, a la mitad de su ejercicio, nomás no pasó la prueba de las urnas.
Las perspectivas pasan de castaño a oscuro, si al sinfín de dificultades en el terreno de la economía, el narcotráfico, la seguridad pública, el empleo, la salud o el combate a la pobreza extrema, que ahora afecta a seis millones más de mexicanos, se añade la certeza de que Calderón carece no sólo de un partido propio y con fuerza, sino que tampoco tiene un gabinete para tiempos de crisis
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”, 25 de julio.
El ex gobernador de Guanajuato Carlos Medina Plascencia rompió el silencio. Advirtió que el PAN se encuentra en riesgo de caer en un cisma (¿otro?), si no resuelve acertadamente la sucesión de Germán Martínez como líder nacional. Primero, les recomendó a los albiazules, es necesaria una renovación de los estatutos para que pueda encabezarse un buen proyecto donde se gobierne con la sociedad y no con las cúpulas. A estas alturas los panistas ya no tienen mucho para dónde moverse: César Nava es su candidato único
“Frentes Políticos”, 26 de julio.
Es difícil romper el control de Los Pinos sobre el consejo, porque en el partido del gobierno cientos de consejeros forman parte del aparato gubernamental y lo muestran de una manera u otra -por simple acatamiento mecánico o por convicción-. Pero se ha logrado que un importante sector de panistas descrean del falso dilema de que no estar con Calderón es estar en su contra. Es legítimo que el Ejecutivo aspire a contar con el apoyo de su partido. Pero no lo es suponer que sólo a partir de incondicionales suyos en los cargos de dirección partidaria puede obtenerlo. El asentimiento acrítico y hasta servil puede ser la actitud más distante al apoyo que un gobernante requiere, sobre todo en la hora de la derrota.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, 27 de julio.
El 8 de agosto, 370 consejeros elegirán al nuevo líder del PAN. Tal vez “elijan” a César Nava, pero el daño al partido está hecho. De salida, enfrentaría división y férrea oposición de varios grupos. No le perdonarían ser el candidato único, que les enviaron “desde el poder”. Nava sigue en campaña: sin el voto de las dos terceras partes de consejeros asistentes, no será líder. Se convocaría a un nuevo proceso, y allí sí, quién sabe…
Pepe Grillo, 28 de julio.
El voto en blanco tan repudiado por los panistas este 5 de julio se inoculó en las entrañas del partido. El fin de semana, discretamente reunidos en el Edomex, entre rayos y centellas, el presidente Felipe Calderón y líderes albiazules buscaron dar fin al conflicto interno. Cuentan que el trabajo de los opositores sí melló al Consejo Nacional: 189 consejeros dejarían en blanco su boleta el 8 de agosto. ¿Se imagina?: una insolente derrota. Por eso, mejor accedieron en lo de llegar a un acuerdo
“Frentes Políticos”; 28 de julio.
Que una de las conclusiones del cónclave panista del fin de semana, al que acudió el presidente Felipe Calderón, fue que César Nava cuenta con los votos suficientes para ser electo como dirigente en el Consejo Nacional del PAN y que el grupo opositor no alcanzará a bloquear la elección, a pesar de que promueve la abstención de los consejeros.
Sin embargo, el presidente Calderón se mantuvo alejado de esta grilla interna y no hizo ninguna referencia a la elección del dirigente nacional, centrando su mensaje en la autocrítica ante los resultados obtenidos por Acción Nacional el 5 de julio y señalando la falta de coordinación y unidad interna.
“Trascendió”, 28 de julio.
ENTRE los senadores panistas se comenta que César Nava seguramente llegará sin problemas a la presidencia blanquiazul, pero eso no significa -dicen- que se la van a poner fácil.
RESULTA QUE un nutrido grupo de legisladores del PAN está inconforme con la manera en que el calderonista llegará a la cúspide del partido.
EN PRIMER TÉRMINO, los senadores no terminan de digerir que Germán Martínez haya dimitido prácticamente ante los medios, antes de poner su renuncia a consideración del Consejo Político, órgano de máxima autoridad en el CEN blanquiazul.
DE IGUAL FORMA, no le perdonan que haya convocado por cuenta propia al proceso para su relevo a fin de abrirle cancha a Nava, sin antes hacer un ejercicio analítico sobre el papel que él mismo y la dirigencia que encabezó jugaron en el desastroso proceso electoral.
FINALMENTE, los senadores traen atragantado el “dedazo” matizado de elección abierta que se da sin un llamado al diálogo y a la unidad de las distintas corrientes del PAN.
EN OTRAS PALABRAS, Nava asumirá la presidencia panista con un bautizo de fuego… ¡de fuego amigo!
F. Bartolomé, “Templo Mayor”, 28 de julio.
MIRADA FOCAL.
Concluimos este ejercicio con seis breves comentarios que terminan de contextualizar las diversas miradas desde las que la prensa ha dado seguimiento a la elección interna del PAN que se llevará a cabo el sábado 8 de agosto.
En el panismo, en los hechos, lo que está ocurriendo es que unos no tienen los votos para imponer sus puntos de vista y dan una batalla mediática, de desgaste contra el presidente Calderón, mientras que los otros no parecen tener la capacidad política para atraer a su mayoría a las minorías inconformes
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, 24 de julio.
Por cierto, cuestionar la imposición de Calderón en el PAN no significa avalar a Espino, Creel y otros brebajes
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, 27 de julio.
Germán Martínez, el primer presidente nacional del PAN que renuncia desde que el partido fue fundado, seguirá en actividades públicas. Tendrá más fiestas de despedida como la que le hicieron el sábado pasado el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, y la dirigencia local. Nos dicen que diferentes gobernadores de Acción Nacional le tienen preparadas “sorpresitas”.
“Bajo reserva”, 27 de julio.
El G6 tiene como puntal las preguntas: ¿a qué debe ir el próximo dirigente del partido? ¿Cómo lograr que el PAN mejore sus resultados electorales? Por lo pronto, los opositores consideran que Nava no ha logrado calentar a nadie y eso que trae la aplanadora de Los Pinos para llegar a ocupar el sitio que dejó “muchacho pendenciero” Germán Martínez Cázares. El costo político para Calderón será muy alto si el consejo nacional le da la espalda al joven aspirante. Ambos irán de la pantomima, al ridículo
David Aponte, “Contraflujo”, 27 de julio.
Que si el Consejo Nacional avala a César Nava en la dirección del PAN, el michoacano administrará no sólo un partido disminuido electoralmente, sino también endeudado. El defenestrado Germán Martínez contrajo con Banorte un crédito por 300 millones de pesos (la cuarta parte de sus actuales prerrogativas), tanto para las elecciones del 5 de julio como para las que habrán de celebrarse el próximo año en 13 entidades, en 10 de las cuales se renovarán gubernaturas. Nava, de resultar electo, deberá también planear un recorte al gasto del PAN, debido a la inminente reducción de prerrogativas por las posiciones que perdió.
“Trascendió”, 27 de julio.
Nos dicen que a César Nava le cambió el semblante después del fin de semana. Que su gente divulga que ya llegó al 66% de los votos de los consejeros nacionales. El candidato único seguirá solo en la carrera. Nos afirman por otro lado que Ernesto Ruffo ya se la pensó bien
“Bajo reserva”, 28 de julio.
Esperamos que con esta segunda entrega sobre la elección interna del PAN el lector tenga una mirada más completa sobre las diversas perspectivas desde las que se analiza el tema. Un último comentario: a diferencia de la semana previa, en ésta los analistas de la prensa escrita han sido más agudos en sus miradas tanto al proceso como a sus diversos actores.
