El viernes 29 de enero, EL Universal dedicó a Chihuahua un ítem informativo que se publicó en la sección “Estados”. De acuerdo con el corresponsal Mario Héctor Silva, “el número de asesinatos en Ciudad Juárez disminuyó 50% en las últimas dos semanas y las autoridades lo atribuyen al cambio de estrategia. Las cifras descendieron, dijo el alcalde José Reyes Ferriz. El esfuerzo y apoyo del gobernador José Reyes Baeza y del presidente Felipe Calderón han sido fundamentales para sacar adelante al municipio en la crisis de inseguridad que se ha vivido en años recientes”.
Poco le duró el gusto al alcalde juarense, como efímera fue la vigencia del artículo que el sábado 30 publicó The Japan Times a propósito de los logros de la estrategia de combate al crimen organizado. El mismo sábado por la noche, un grupo de jóvenes que se reunieron en una casa del Fraccionamiento Villas de Salvácar, en Juárez, fue atacado por un comando que provocó la muerte de doce más los heridos. El lunes por la mañana los periódicos capitalinos daban cuenta de la información: los jóvenes, la mayoría entre los 14 y los 16 años, habían optado por reunirse en una casa, práctica habitual entre la juventud juarense en tiempos de inseguridad, para celebrar el triunfo de los Jaguares, un equipo local de futbol en el que participaban algunos de los asistentes.
Adicionalmente, entre los ítems publicados en la sección de “Estados” otra vez en EL Universal, junto a los hechos arriba narrados, la corresponsalía en Chihuahua daba cuenta de la renuncia de Víctor Valencia de los Santos a la Secretaría de Seguridad Pública estatal para buscar la candidatura del PRI a la alcaldía de Ciudad Juárez. La decisión del funcionario se presentó, de acuerdo con el ítem, “a unas horas de que un comando asesinó a catorce personas en una fiesta estudiantil”. Un estreno para el flamante secretario de Seguridad estatal Gustavo Zabre Ochoa, de acuerdo con el cable de Notimex publicado el lunes 1º de febrero en La Crónica de hoy.
En este contexto, durante los últimos cuatro días los hechos arriba resumidos han dado lugar a 90 ítems informativos que se ordenan de acuerdo a la siguiente tabla:
| Periódico |
1 |
2 |
3 |
4 |
T |
| La Crónica de Hoy |
3 |
4 |
5 |
5 |
17 |
| El Universal |
3 |
6 |
5 |
7 |
21 |
| La Jornada |
2 |
5 |
7 |
6 |
20 |
| Milenio Diario |
2 |
5 |
5 |
2 |
14 |
| Reforma |
3 |
5 |
4 |
6 |
18 |
| Total |
13 |
25 |
26 |
26 |
90 |
Sobre estos datos hacemos los siguientes comentarios:
- Las trece notas del lunes 1º de febrero se dedican a narrar los hechos; Reforma destaca en ítem aparte el ofrecimiento del alcalde Reyes Ferriz y la procuradora estatal Patricia González Rodríguez, de un millón de pesos a quien proporcione datos que lleven a los culpables.
- Al día siguiente, martes 2 de febrero, se generan los cuatro ejes temáticos sobre los que se organizará la información subsiguiente. En orden decreciente, el primero corresponde a los legisladores quienes se pronuncian sobre el asunto al menos de tres maneras: el minuto de silencio por los victimados durante la primera sesión del Senado; los cuestionamientos a la estrategia del combate al crimen organizado; y la convocatoria al gabinete de Seguridad para que, en sesión privada, informe sobre los avances en la materia.
- Segundo eje, la condena de los hechos por parte del gabinete calderonista incluida, hasta el martes 2, la posición del presidente de la República. En este mismo rubro ubicamos las declaraciones de las autoridades chihuahuenses en materia de avance de las investigaciones. Esta línea va desde un primer escenario en el que los jóvenes asesinados estarían vinculados con el narcotráfico hasta su exculpación el jueves 4, en el marco de los funerales.
- Tercer eje, la generación de un conjunto de ítems de contexto. Cada periódico tiene sus datos sobre el número de vidas cobradas por el combate a la delincuencia organizada a nivel nacional y con énfasis en Chihuahua. Adicionalmente, estas notas de contexto incluyen la posición de investigadores y expertos en la materia que reprueban la estrategia hasta ahora emprendida.
- Finalmente, el cuarto eje corresponde a las víctimas. Únicamente el lunes 1º y el jueves 4 el lector tiene acceso a información sobre el contexto en el que se desenvolvieron y el rechazo sistemático de los deudos hacia las autoridades incluso en el momento de la exculpación. En este sentido, las 16 víctimas que hasta el momento ha cobrado el atentado se constituyen en una suerte de telón de fondo para los debates entre legisladores, declaraciones de las autoridades locales sobre las pesquisas y el pleito entre bandas como Los Aztecas y Los doble A, que ya para el jueves desaparecen por completo.
Por lo que se refiere a la opinión, la masacre de Ciudad Juárez ha sido objeto de 53 ítems que se distribuyen de acuerdo a la siguiente tabla:
| Periódico |
Editorial |
Artículos |
Columnas |
| La Crónica de hoy |
|
|
8 |
| Eje Central |
|
|
3 |
| El Universal |
1 |
1 |
8 |
| El Gráfico |
|
|
6 |
| Excélsior |
|
|
6 |
| La Jornada |
1 |
3 |
4 |
| Milenio Diario |
|
|
8 |
| Reforma |
|
|
4 |
| TOTAL |
2 |
4 |
47 |
Como en ejercicios previos, el contenido de los géneros de opinión permite la construcción de los escenarios en que dialogarán los colaboradores de la prensa escrita. En este caso hemos seleccionado cinco. Cabe destacar que en el caso de la opinión una parte de los ítems se invierte; en otras palabras, el orden conferido no necesariamente corresponde con la información. Para que el lector tenga un panorama más completo, presentamos estos cinco escenarios en orden descendiente, de más o menos menciones:
- La estrategia de combate al crimen organizado estuvo presente en los análisis de 19 colaboradores de la prensa escrita.
- Las autoridades de Chihuahua fueron objeto de 16 comentarios.
- La posición de Felipe Calderón mereció diez comentarios.
- Finalmente, las víctimas y los legisladores estuvieron presentes en seis comentarios.
Presentamos los escenarios en este orden, en el entendido de que únicamente hemos incluido los comentarios que son susceptibles de un diálogo enunciador, de acuerdo al criterio bajo el que hemos procedido en esta columna:
LA ESTRATEGIA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO.
Presentamos nueve comentarios en este primer escenario. Los nueve tienen como hilo conductor la idea de que la estrategia no está funcionando, por lo que las modificaciones anunciadas por Calderón están permeadas del escepticismo propio de los observadores de la realidad nacional.
El último viraje que se le dio a la lucha contra el narcotráfico a nivel federal fue la decisión de sacar al Ejército de las calles de Ciudad Juárez y sustituirlos por la presencia de elementos de la Policía Federal. A poco más de dos semanas se registra de nueva cuenta un hecho violento en gran medida. Catorce jóvenes que se encontraban en una fiesta fueron asesinados por un comando, muchos más quedaron lesionados. Al interior del gabinete presidencial de seguridad, ¿quién propuso tal enroque y por qué? ¿Serían los propios mandos quienes pidieron que se hicieran dichos movimientos? La respuesta la tiene el presidente Felipe Calderón. Lo que sí podemos ver es que el Ejército está replegado y el narco, a sus anchas en las calles del norte del país haciendo de las suyas
“Binoculares”, 1º de febrero.
¿Cuántas masacres más como la ocurrida en Ciudad Juárez el pasado domingo en contra de un grupo de jóvenes que sólo se divertían en una casa particular deben ocurrir para que el gobierno federal se dé cuenta de que debe cambiar la estrategia?
José Contreras, “Expediente político”; 2 de febrero.
Ahora que esta guerra toma dimensiones de terror delictivo, cuando la muerte inunda Juárez; cuando exigimos que se vaya el ejército y sea sustituido por civiles; cuando exigimos que la PGR cumpla con su trabajo, que instale unos 200 agentes y Ministerios Públicos especializados; resulta que la PGR no tiene ni uno solo en la plaza. ¿Qué sucede? ¿A quiénes sirven?
Pero, eso sí, vemos a diario cómo los políticos están celebrando elecciones, abandonando sus puestos para ser candidatos. El General se pelea por el mando con el comandante de la PFP y el titular de la PGR, Arturo Chávez, inicia un recurso legal contra las bodas gay.
Gustavo de la Rosa Hickerson, 2 de febrero.
Ciudad Juárez es la localidad más vigilada del país. Miles de federales han sido trasladados a esa urbe, los militares realizaron las labores de la policía durante meses. ¿De qué ha servido? “Los crímenes cada vez son más horrorosos; los saldos, más pesados”, comentó el diputado juarense del PRI Jaime Flores Castañeda, secretario de la Comisión de Derechos Humanos. El legislador sintetiza en tres palabras la causa de este fracaso: “No hay estrategia…”
Francisco Garfias, “Arsenal”; 2 de febrero.
¿O cuál será, según esta PANdilla, la labor que debe desempeñar el titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal?
¿Acaso los resultados y el balance de los programas sociales, de las finanzas públicas, del sistema de salud y/ o de la diplomacia…? Porque para variar, la ingenua pregunta vuelve al epicentro del debate:
¿Cuántos muertos más necesita Felipe Calderón para un golpe de timón en su (fallida) estrategia…?
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, 2 de febrero.
Habremos de ver hasta dónde llega la “revisión y ampliación” del Operativo Coordinado Chihuahua que ofreció Felipe Calderón antes de volver de su gira internacional, donde dijo: “México tiene un gobierno comprometido con el futuro, con una economía moderna y competitiva, que está haciendo inversiones en infraestructura sin precedentes en educación, en salud. México es la economía más competitiva en términos de costos de manufactura, referido al parámetro de Estados Unidos. Esto no es gratuito. Yo diría que es una resultante de la crisis misma, tampoco vamos a adornarnos y decir que nosotros la provocamos, pero la verdad es que la realidad es así”
Carlos Urdiales, “Sobre la marcha”; 3 de febrero.
La consternación que provocó el sanguinario ataque dio lugar a que Felipe Calderón, de viaje en Japón, confirmara finalmente lo que, le decía aquí el lunes pasado, ya había informado el embajador de Estados Unidos, Carlos Pascual: el cambio de la estrategia contra la delincuencia organizada.
Calderón tuvo que reconocer que debe incorporar tareas integrales de recomposición social, de prevención y tratamiento de adicciones y de búsqueda de oportunidades de empleo, esparcimiento y educación para jóvenes, lo que, de hecho, es un reconocimiento al fracaso de la línea exclusivamente militar y policiaca. Ya nadie en su sano juicio podría defender a estas alturas la estrategia aplicada por Calderón. A él le tomó tres años y 17 mil muertos darse cuenta de la insuficiencia.
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”; 3 de febrero.
Calderón no pudo presentar su reacción ante esa matanza como el comienzo de una nueva estrategia, porque no hace ni un mes que se había anunciado esa otra estrategia, al reconocer que la numerosa presencia militar no sólo no había conseguido aminorar la criminalidad violenta sino que ésta creció, como aumentaron también las denuncias y quejas por el comportamiento de soldados y policías. Por eso fue preciso que el enunciado de lo que ocurrirá acudiera a la adjetivación. Ahora la estrategia será integral, porque el problema que se busca encarar no es solamente delincuencial y por lo tanto susceptible de ser abordado con instrumentos y criterios policiacos, sino que es social y deben ser aplicados remedios correspondientes a esa hondura y alcance. No sabemos todavía de qué se trata, pues el Ejecutivo tras admitir que “el problema rebasa con mucho la mera acción policiaca”, anunció que en próximos días se “fortalecerá y detallará con amplitud el contenido de esa estrategia integral”.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”; 3 de febrero.
Hoy, a dos años de distancia, los rendimientos indican que la estrategia no fue la adecuada porque no se diagnosticó la realidad, profundidad y dimensión del problema y, por ende, el tratamiento no arrojó los resultados buscados.
La presencia de las fuerzas armadas en Ciudad Juárez no detuvo las ejecuciones, ni el clima de inseguridad ni la guerra de las bandas, que han llegado a niveles de crueldad y violencia no vistas en ninguna otra parte del país.
La matanza la noche del sábado pinta la situación. Fue de tal gravedad que llevó al presidente Calderón a replantearse, afinar, ajustar, o como quieran decir, la estrategia contra el crimen organizado en aquella localidad.
Joaquín López Dóriga, “En privado”, 4 de febrero.
En suma, si el gobierno federal no despierta del estado de ensoñación en que parece encontrarse, y si no reconoce la necesidad de dar un viraje real en la actual política de seguridad, las demandas planteadas ayer por algunos de los integrantes de la sociedad juarense –que no necesariamente son medidas deseables y procedentes– será respaldada por sectores cada vez más amplios de la población, y la actual administración podría pasar a la historia como la que condujo al Estado a la claudicación de su tarea principal –la de garantizar seguridad a sus integrantes– y, de materializarse la presencia de tropas extranjeras, la que terminó de liquidar la soberanía nacional
La Jornada, 4 de febrero.
EL GOBIERNO DE CHIHUAHUA.
Los siguientes catorce comentarios se concentran en las autoridades locales. El lector podrá observar que el énfasis está en Víctor Valencia de los Santos quien, como ya se hizo notar, renunció a la secretaría de Seguridad Pública para buscar la candidatura priista a la alcaldía de Ciudad Juárez. No obstante, también están presentes otros personajes del gabinete de José Reyes Baeza.
Este lunes Víctor Valencia de los Santos presenta su renuncia definitiva como secretario de Seguridad Pública Estatal de Chihuahua. Se lanza a buscar la candidatura del PRI a la alcaldía de Ciudad Juárez, su proyecto personal. Lo hará a sólo unas horas de que un comando en siete camionetas cruzara la ciudad para acribillar a 23 estudiantes, todos adolescentes, de los cuales han muerto al menos 13. Valencia se volvió un hombre notorio en los últimos meses por las conferencias que ofreció desde la ciudad más violenta del mundo. No se hizo público por sus resultados, vea: el Centro de Nacional de Estadísticas de la PGR documenta que la policía estatal de Víctor Valencia detuvo a 54 delincuentes en 16 meses, con un presupuesto de mil 35 millones de pesos, incluso mayor al utilizado por el Operativo Conjunto Chihuahua, que reportó a mil 800 arrestados. No es el número de detenidos: es cierto que existen serias dudas sobre la fundamentación de gran cantidad de averiguaciones en esa entidad. El tema es la cara dura de este funcionario, que deja el escritorio ensangrentado para atender sus aspiraciones. Su precandidatura pasa por el luto de familias que lloran a sus hijos, la mayoría menores de edad, estudiantes de un Colegio de Bachilleres, un CBTIS 128 y la Universidad Autónoma de Chihuahua
“Bajo reserva”, 1º de febrero.
Juárez, y todo Chihuahua, viven ya la disputa política para renovar gobiernos municipales y el estatal. ¿Pero que elegirán los habitantes de Chihuahua y —sobre todo—, de Ciudad Juárez, si el verdadero poder y la ley rebasan a los partidos, los candidatos, los puestos de elección popular. Los electores de Chihuahua y de Juárez saben a quienes podrían elegirán en las urnas —sea por el PRI, PAN y PRD—, para los cargos de gobernador y alcaldes. Pero no sabrán para qué los elegirán.
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”; 3 de febrero.
Un poco de vergüenza podría tener Víctor Valencia de los Santos, secretario de Seguridad Pública estatal. A buena hora, tira la toalla y quiere apuntarse como uno de los precandidatos a… ¡presidente municipal de Ciudad Juárez! ¿Qué mejor carta podría tener, sino la lucha contra la delincuencia? Perdón que me meta en su precampaña, pero podría usar como lema de campaña “Yo sí puedo”.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”; 2 de febrero.
El alcalde cree que el ataque fue “fortuito, al azar”. Así de fácil. Como si vivir en Juárez fuera un volado. Águila: usted sobrevive un día más. Sol: usted es asesinado a balazos a plena luz del día. El domingo, la moneda cayó del lado equivocado para un grupo de “jóvenes buenos, jóvenes estudiantes, deportistas que no tienen nada que ver con actividades delictivas”, de acuerdo a José Reyes Ferriz, presidente municipal de Juárez
Leo Zuckermann, “Juegos de poder”, 2 de febrero.
El gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, que durante un sexenio ha sido solamente un callado y aquiescente administrador de los negocios dominantes en la entidad, hace como que se aparece en escena para soltar la demagogia acostumbrada, mientras el presidente municipal de la mártir Ciudad Juárez, el azaroso José Reyes Ferriz, tarda larguísimas horas en salir de El Paso, Texas, donde prudentemente reside, para asomarse a la realidad del lado sur y anunciar recompensas para que alguien ayude a hacer lo que la autoridad no puede o no quiere
Julio Hernández López, “Astillero”; 2 de febrero.
Enfrentémoslo, pues: ahora mismo, el servicio forense de Ciudad Juárez estará entregando los cadáveres de una quincena de muchachos a otras tantas familias, y otro tanto ocurrirá en Torreón. Para la realización de autopsias, el Estado de derecho funciona de maravilla: se ha conseguido que la investigación forense funcione de manera regular, eficiente, y acaso hasta con amabilidad para los deudos. Pongámosle, además, que ahora los expedientes respectivos serán archivados y conservados con pulcritud: ¿se acuerda usted, procurador Chávez Chávez, de lo que hizo con las investigaciones en torno a las niñas y mujeres asesinadas en Juárez? El país ha progresado.
Pedro Miguel, 2 de febrero.
Después la patada contra la inteligencia con todas las declaraciones de los funcionarios públicos de diferentes grados de la administración, desde el alcalde juarense (debidamente domiciliado en El Paso, como corresponde la seguridad inexistente en su casa) y después en orden sucesivo ascendente hasta llegar al Presidente de la república, desde Tokio consternado (una vez más).
Rafael Cardona, “EL cristalazo”; 3 de febrero.
Pero el colmo fue el Instituto Mexicano de la Juventud, que el lunes giró invitaciones a una conferencia de prensa en torno a una exposición que se realizará en Chihuahua, sin siquiera mencionar el asesinato masivo. Ah, pero el martes, en cuanto se dio línea, se apresuraron a lamentar la tragedia. El 25 de enero el atentado contra el futbolista Salvador Cabañas mereció un boletín de la Presidencia en el que se prometía justicia apenas a unas horas de cometido el ataque. En este caso se tardaron más de 48 horas en hacer un pronunciamiento genérico, a lo que agregaron la promesa de que analizarán un replanteamiento de la estrategia contra la delincuencia en esa ciudad
“Binoculares”, 3 de febrero.
De este país y su (des)gobierno que tarda en fijar postura sobre la masacre de jóvenes, mientras el gobernador Reyes Baeza y el alcalde whomever están concentrados en el tablero electoral recibiendo desde la tribuna los disparos de Javier Corral acusando al PRI de haberse financiado en 2004 con dinero del narcotráfico (ese sí es el coco, chingao).
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, 3 de febrero.
Cosas que devuelven la fe en la humanidad como las declaraciones del ex secretario de Seguridad Pública de Chihuahua Víctor Valencia, a quien se recuerda por su oportuna renuncia al cargo para irse de candidato a la alcaldía de Ciudad Juárez por el PRI: “Si yo me quedaba como secretario de seguridad, igual no lo hubiera podido evitar”… ¡Esos son funcionarios comprometidos y no jaladas!
Jairo Calixto Albarrán, “Política cero”; 3 de febrero.
¿En qué otro lugar puede ocurrir un fenómeno así? Víctor Valencia de los Santos, juarense de 50 años, es un priista hasta las cachas. Dos veces diputado local y una federal, fue también presidente del partido en su martirizada ciudad. Pero desde 2004 ha sido, sobre todo, hombre del gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza. Ahora quiere ser el candidato del PRI a la alcaldía de Juárez.
Quiso serlo hace tres años, pero el gobernador calculó que José Reyes Ferriz tenía una probabilidad de éxito más alta que Valencia de los Santos, quien brincaba de su gabinete a la diputación federal y de regreso. Al final lo envió como su representante a Juárez, hasta que en marzo del año pasado tuvo que destituir al secretario de Seguridad Pública, Javier Torres Cardona, por el escándalo de la fuga del narcotraficante Crispín Borunda. Trajo entonces a su fiel Víctor.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, 4 de febrero.
Eso de que Adrián Ramírez, El Rama o El 12, presunto jefe de los que dispararon contra los jóvenes en Ciudad Juárez murió horas después en un enfrentamiento, generó muchas sospechas. Faltan los que dispararon, claro. Pero, si se cree esta versión, el culpable intelectual de la masacre ha muerto. Como quien dice, a otra cosa
“Bajo reserva”, 4 de febrero.
La procuradora de Justicia de Chihuahua, Patricia González, modificó radicalmente su posición en torno al asesinato de 16 jóvenes en Ciudad Juárez. El martes, en un noticiero de radio, coincidió con la versión del gobierno federal, que a botepronto calificó a las víctimas de pandilleros que habían sido atacados por un grupo rival. Pero ayer, luego del velorio de los muchachos, en el que abundaron los reclamos al gobernador, Reyes Baeza, por la inseguridad que priva en la entidad, dijo que todos eran inocentes
“Bajo reserva”, 4 de febrero.
En Villas de Salvárcar, en la calle Villas del Portal, una cartulina decía: “Sr presidente hasta que no encuentremos responsables usted es el acesino” (foto y nota, en http://bit.ly/cwKjGV). Al gobernador priísta tampoco le ha ido bien, con todo y que empujó el trago amargo de cuando menos apersonarse en la colonia de la masacre e ir a asomarse a algunas casas de deudos, donde le dijeron que no tenía vergüenza y que exigían justicia y no visitas
Julio Hernández López, “Astillero”, 4 de febrero.
FELIPE CALDERÓN.
Seis comentarios se concentran en la posición asumida por Felipe Calderón ante la nueva tragedia que hoy enluta a Ciudad Juárez. El lector podrá constatar que no queda bien parado frente a los analistas de la prensa escrita.
Mientras en el periódico The Japan Times se leía un artículo del presidente Calderón en el que presumía la lucha de su gobierno contra el crimen organizado y aseguraba que se va en la ruta correcta, en Ciudad Juárez eran masacrados 15 jovencitos en una fiesta. Cada vez son más las víctimas civiles, lo que rebasa el sobado discurso oficial de que hay muertos “porque se matan entre los cárteles”. Enero ha sido el mes más sangriento del sexenio: 904 ejecutados. ¿Si vamos bien, Presidente?
Martín Moreno, “Archivos del poder”, 2 de febrero.
El presidente Calderón interrumpió sus citas en Japón para contestar a los que dicen que su estrategia anticrimen no sirve.
¿Se habrá desvelado para elaborar la nueva estrategia integral que, según Segob, el Presidente lanzará en los próximos días?
Porque en esa tarea no contará con los que descalifican lo que se hace, pero que no proponen soluciones.
Hay que buscarle bien, tomar su tiempo, y no por atender a los quejosos de siempre hacer un cambio sobre las rodillas
Pepe Grillo, 3 de febrero.
Peor aún su comentario en la red social Facebook, donde alrededor de las 11:00 horas de la ciudad de México –cuando ya volaba de regreso a México–, Calderón “subió” otra disculpa:
“La problemática de inseguridad en Ciudad Juárez ha rebasado cualquier parámetro. Rebasó hace tiempo a las autoridades locales y por eso el gobierno federal se decidió a intervenir en apoyo de los Juarenses (sic por la mayúscula en el gentilicio). El crimen aberrante de estos jóvenes el fin de semana obedece no sólo a una lucha de bandas de crimen organizado sino a un preocupante proceso de descomposición social que hay que revertir.”
Matizó un minuto después: “…una hipótesis es que se haya tratado de una venganza por una rivalidad, tales actos no tienen sustento en ninguna lógica. Hay la posibilidad increíble de que la rivalidad no haya sido criminal, si no quizá meramente social o deportiva. Y peor aún, que se haya tratado de una equivocación de los asesinos.”
Francisco Rodríguez, “Índice político”; 3 de febrero.
Felipe Calderón creyó que era una muy buena idea comprometerse con el presidente paraguayo a encontrar al atacante de Salvador Cabañas y hablar, en Japón, de la lucha de su gobierno contra el crimen organizado, pero, de la masacre en Juárez, solamente hizo una tibia condena 24 horas después de ocurrida. Hasta de las bodas gay habló nuestro presidente en Japón, pero de los estudiantes asesinados casi nada.
La guerra contra el narcotráfico, único tema de seguridad pública que parece interesarle a Calderón, ha fallado estrepitosamente. Pero la culpa no es solamente atribuible al Ejecutivo, sino que es una responsabilidad compartida por todos los poderes del Estado ¿O que ha hecho el Legislativo, más allá de llamar a comparecer a funcionarios del gabinete de seguridad?
Maite Reyes Retana, “La Banqueta”; 3 de febrero.
La mañana del 25 de enero, a unas cuantas horas de que el ciudadano paraguayo Salvador Cabañas fuera herido de un balazo en un antro ilegal, en el que bebía a una hora ilegal y entre gente de legalidad no muy comprobable, el gobierno del presidente Felipe Calderón hizo varios movimientos. Primero, la residencia oficial de Los Pinos emitió un comunicado en el que hizo patente la “más enérgica condena a la agresión”. Luego, personalmente, el mandatario llamó a los familiares de Cabañas para ofrecerles consuelo y la promesa de que los culpables no se saldrían con las suya; se puso en contacto con su homólogo, Fernando Lugo, hasta la capital paraguaya, Asunción, y le prometió justicia (el crimen “se va a aclarar”, contó Lugo en un evento público, citando el compromiso del Presidente; “todos los implicados serán detenidos”). Posteriormente, Calderón se comunicó con el procurador capitalino Miguel Mancera para garantizar el seguimiento del caso, y ofreció, además, el apoyo de la PGR. Eso sucedió en las horas inmediatas al disparo contra Cabañas. Sobre la tragedia de Ciudad Juárez (el domingo 1 de febrero), el mismo Calderón dijo a periodistas japoneses, en Tokio, casi 48 horas después: “Mi deber es iniciar esta rueda de prensa, primero deplorando y condenando de manera muy enérgica el cobarde asesinato de un grupo de jóvenes, 18 personas, la mayoría estudiantes y muchos de ellos menores de edad, en México, en Ciudad Juárez…”
“Bajo reserva”, 3 de febrero.
Después de horas de silencio, cuando finalmente el Presidente hizo referencia a la tragedia dijo: “Es mi deber iniciar esta rueda de prensa, primero deplorando y condenando de manera muy enérgica el cobarde asesinato de un grupo de jóvenes, 18 personas, la mayoría estudiantes y muchos de ellos menores de edad, en México, en Ciudad Juárez, en Chihuahua, que fueron cobardemente asesinados, probablemente por otro grupo con quien sostenían, es una de las hipótesis que se investigan, ciertas rivalidades”. Así de entrada, y dicho por el mismísimo Presidente y desde Japón, ya no son inocentes preparatorianos festejando un cumpleaños sino viles pandilleros envueltos en rivalidades. No es desde luego la forma de dar el pésame a las familias.
Denise Maerker, “Atando cabos”; 3 de febrero.
LOS LEGISLADORES.
De las colaboraciones de la prensa que giran en torno a los legisladores hemos seleccionado las tres que el lector revisará a continuación. Tres son suficientes para dar cuenta de la mirada desde la que se analiza el trabajo de nuestro Congreso.
El tema gravitó no sólo en el arranque del periodo ordinario de sesiones del Congreso, sino en la de clausura de la Comisión Permanente, donde se guardó un minuto de silencio por los caídos este fin de semana. Más de una docena de chavos, así como cuatro adultos, masacrados en Ciudad Juárez; otros diez en un antro de Torreón. El luto en el país, por enésima vez
Francisco Garfias, “Arsenal”, 2 de febrero.
El Senado citó a comparecer a los secretarios de la Defensa, Guillermo Galván; de Marina, Francisco Saynez; de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y al titular de la PGR, Arturo Chávez, para revisar la estrategia anticrimen del gobierno federal. ¿Qué van a decir? ¿Acaso el Senado se atreverá a asumir un acuerdo radical? Por ejemplo, promover la destitución de alguno de ellos, inclusive por la vía del juicio político. El Senado recientemente confirmó a Arturo Chávez, la propuesta de Calderón para sustituir al fracasado Eduardo Medina Mora, premiado con la embajada en Gran Bretaña. ¿Ya olvidaron los priístas cuál fue su razonamiento? Lo confirmaron para evitar que Calderón propusiera uno peor. ¿Qué van a decir ahora?
Enrique Galván Ochoa, “Dinero”; 2 de febrero.
Conclusión primera del Congreso: llamar a comparecer a los secretarios de Defensa, Marina, Seguridad Pública y al Procurador General de la República, que expliquen pues, que se está haciendo y que no, convencer de que se va ganando la guerra aunque no lo parezca ni lo creamos. Llamarlos a cuentas cuando no pueden hacer más, la definición de la estrategia y la táctica esta en Los Pinos, no en San Lázaro ni en Xicoténcatl. Sin embargo los legisladores echaron mano del recurso fácil y mediático, quizá observemos pronto a diputados y senadores de oposición gritar y manotear frente a funcionarios que saben a lo van, a aguantar, a no calentarse y mirar cómo les muestran mantas y cartulinas, cómo los increpan e interrumpen de forma espectacular, algo más será difícil de mirar
Carlos Urdiales, “Sobre la marcha”; 3 de febrero.
LAS VÍCTIMAS.
Hemos mantenido los seis comentarios sobre las víctimas pues consideramos que contribuirán a que el lector observe las diversas perspectivas desde las que se visualizó a los jóvenes.
Los jóvenes —publicó El Diario de Juárez— escuchaban música, comían y departían en la casa porque sus padres, en afán por protegerlos, no les permitían salir a los antros debido a la inseguridad.
“El festejado, uno de los sobrevivientes, fue a llevar a su novia a su casa y justo en ese momento llegó un comando armado que victimó a sus invitados. De acuerdo con testimonios de vecinos, entre las 11:30 y 11:40 de la noche del sábado llegaron al lugar varias camionetas, entre siete y ocho vehículos, cuyos tripulantes las atravesaron de lado a lado para cerrar la calle.
“De los autos se bajaron hombres encapuchados que dispararon indiscriminadamente sobre los jóvenes en la casa marcada con el número1310, luego entraron a la vivienda 1308, dispararon y sacaron muebles de allí. “Tras cometer su masacre, ‘se fueron despacito, en fila, sin que nadie les dijera nada’”, narra uno de los testimonios.
Rafael Cardona, “EL cristalazo”, 2 de febrero.
El episodio lastimó la relación entre los habitantes de Ciudad Juárez y las fuerzas federales. Hay versiones de que los servicios de emergencia tardaron demasiado en llegar al lugar de los hechos y que uniformados obstaculizaron el traslado rápido de los heridos a los hospitales. Según un despacho de Notimex, una de las víctimas, un chico de 17 años alumno del Colegio de Bachilleres, acaba de recibir un reconocimiento por su sobresaliente desempeño académico de manos del gobernador del estado de Chihuahua. El muchacho sobrevivió unos minutos a sus heridas y falleció en brazos de su abuelo, que acudió a buscarlo cuando escuchó la balacera. Sangre joven en las cunetas de la ciudad más peligrosa del mundo, frontera con El Paso, en Texas, una de las ciudades más seguras de Estados Unidos. De no creerse.
Juan Manuel Asai, “Códice”; 2 de febrero.
Una de las víctimas fue “Adrián Encino Hernández, de 17 años, del plantel 9 del Colegio de Bachilleres, quien recientemente recibió un reconocimiento del gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, por su destacada actividad académica. ‘Se murió en mis brazos’, dijo el abuelo de la víctima, que al escuchar los disparos salió corriendo en busca de su nieto para encontrarlo herido”.
Leo Zuckermann, “Juegos de poder”, 2 de febrero.
Mexicanos que saben que no se tienen más que a ellos mismos: la tragedia juarense muestra la distancia astronómica que hay entre los intereses de las clases populares y los de las elites que siguen comportándose como si nada pasara, cúpulas ensimismadas en la contemplación mediática del incidente de un futbolista extranjero agredido en un incidente de narcobar; portales electrónicos de los principales medios nacionales de comunicación dedicados a seguir los detalles gastronómicos y de recuperación de memoria de un jugador metido en asuntos oscuros mientras la tragedia de un barrio popular apenas merece líneas menores y distraídas. Basta leer y escuchar los comentarios y reportes de familiares de los jóvenes masacrados, y de juarenses de a pie en general, para darse cuenta de la extrema irritación que les produce el desahucio criminal en que les mantienen los tres niveles de gobierno, sin distingo de partidos ni banderías: Ciudad Juárez abandonado a la ley del narcotráfico gobernante, dominante, poderoso
Julio Hernández López, “Astillero”; 2 de febrero.
De acuerdo con un inculpado de la matanza, el comando iba por tres personas, pero aparentemente una logró escapar. Según explicó, se trataba de integrantes de la pandilla “Artistas Asesinos”, ligada al Cártel de Sinaloa, con quienes han peleado desde hace dos décadas por el control del narcomenudeo en esa ciudad. Las autoridades en Ciudad Juárez dicen que la matanza en Villa de Salvárcar está relacionada con una ejecución que se dio en noviembre de 2009, cuando un joven nacido en El Paso, Édgar René Ochoa, de 24 años, y Gustavo Antonio Jácquez, de 21, quienes vivían en el mismo barrio, fueron interceptados por un grupo, y los asesinaron junto con otras dos personas que iban con ellos. La línea de investigación en ese caso, de acuerdo con funcionarios estatales, es narcomenudeo, la frontera más violenta en donde están luchando, literalmente puerta a puerta, los cárteles de Juárez y de Sinaloa, por medio de sus organizaciones subsidiarias “La Línea” y “Gente Nueva”, respectivamente.
Raymundo Riva Palacio, “Estrictamente personal”; 3 de febrero.
El tiempo dirá, pero si como todo lo indica estos jóvenes muy “probablemente” (para usar la palabra que se atrevió a decir Calderón) no eran pandilleros ¿qué con sus muertes? ¿Qué nos van a decir? Nada porque este gobierno no comete errores ni se equivoca. No es un problema de estrategia sino de “deterioro social muy preocupante”.
Denise Maerker, “Atando cabos”; 3 de febrero.
Hasta aquí el ejercicio. Es probable que a partir de mañana viernes los 16 jóvenes asesinados pasen a formar parte de la estadística de los crímenes que ha dejado la estrategia del combate al crimen organizado. Podrá argumentarse que, por razones de agenda, ya no son noticia. El asunto es si realmente lo fueron o si únicamente fueron el telón de fondo para la información, e incluso para la opinión.
Algo que no cayó bien en IDN ni en ese entonces ni ahora, es que el ex jefe policiaco se negó a afiliarse a la corriente; todos pensaron que sólo quería utilizarlos para negociar una posición en 2012.
Con el rechazo a Ortega, la tribu del profesor de las ligas sigue buscando la figura que los represente en tres años en la ciudad, pues en la actualidad no tienen de dónde echar mano.
Por su parte, tras este nuevo fracaso el ex titular de la policía capitalina sigue jugando en varias pistas, sin querer dar color, pero en espera de que en una de esas le caiga la Secretaría de Gobierno del DF que le pidió a Ebrard.
Por cierto dicen que el mismo Manuel Camacho Solís, súper asesor de Marcelo, le cuestionó por qué no había aceptado la secretaría del Trabajo que le ofrecía el jefe de Gobierno; Ortega respondió que aspiraba a algo más.
Si bien es cierto que en su tiempo Joel logró juntó un buen capital político, al grado de ser considerado un serio contendiente al DF, también es cierto que ya no es el mismo y que está muy disminuido.
Los portazos son cada vez más frecuentes.
CENTAVITOS…Al parecer los desencuentros en Nueva Izquierda son mayores de lo que se pensaba, y mientras algunos diputados y dirigentes aseguran trabajar en la conformación de una dirección colegiada en el DF, otros dicen que la unificación ya está en marcha y que los trabajos iniciaron en enero, encabezados por Jesús Zambrano y Julio César Moreno. Que la reagrupación de lo que fue una de las corrientes más poderosas del DF avanza… Entre tanto grilla, cuando menos alguien se acordó de cosas importantes para millones de mexicanos que luchan a diario contra el cáncer. En San Lázaro los diputados panalistas propusieron un punto de acuerdo para que la Secretaría de Salud destine más recursos a quienes padecen ese mal, cuyo tratamiento es carísimo. Hay que grillar, pero también trabajar.