Ahora con la tragedia de Haití volvió a surgir una discusión que se genera cada vez que hay que enviar ayuda a algún lugar de este país o del planeta.
La típica respuesta de quienes no tienen la menor intención de ayudar ni con un clavo retorcido, es que, no confían en que esas ayudas lleguen a su destino.
Es que, me da una terrible desconfianza de que mis latas de atún no lleguen a los necesitados. Ésta es la típica excusa que da el tacaño. Nunca he oído que alguien que exprese esta dizque razón, acuda a la Cruz Roja a ayudar con su tiempo, para no correr el riesgo de que la corrupción lo perjudique en sus finanzas.
Es que, mejor doy ayuda en mi propio país. Esta es la típica respuesta de quien nunca ayuda, ni aquí ni allá ni en ningún lado. Es como cuando pierdes o te roban un billete de 100 pesos y dices con profunda tristeza: ¡Mejor lo hubiera regalado!. ¡Mentiras!, nunca lo habrías regalado.
Que donen los ricos, yo tengo mis propios problemas. Es el argumento de quien se cree de izquierda y además es un egoísta de poca monta.
La gente que dona, dona siempre, sea donde sea que se necesite su ayuda y sea por la cantidad que sea, siempre estará dispuesta aunque sea a donar unos cuantos pesitos o unas cuantas latitas de atún.
En cambio, el que no dona, no dona ni un chicle masticado ni a su propia madre.
¿De qué tipo de persona eres tú, querido lector?

Pues supongo que soy ese tipo de persona que ve las noticias y se entera de que las despensas que se juntan y mandan, terminan siendo usadas con fines politicos y en ocasiones dejan que se pudran o las entierran (recordar Veracruz). O seré también ese tipo de persona que a güevo le redondeaban la cuenta en el super para el dichoso Vamos México de los Fox Bribiesca y que sirvió solo para que ellos se volvieran millonarios.
Es admirable la gente que dona, pero la burra no era arisca.
Comment by El Amargo — January 22, 2010 @ 4:54 pm
Si claro, siempre es mejor quitarle el pan de la boca a tus hijos, para darcelo al hijo del vecino que tambien se esta muriendo de hambre, verdad? Pues claro que no. Ayuda el que puede, y Mexico no esta en posicion de ayudar. Con 60 millones de pobres, y con casi la misma poblacion de haiti, muriendose literalmente de hambre, cree usted que estamos en posicion de ayudar? Hay que ser generosos, pero porque no se hace las mismas campañas y se apoya con el mismo afan a los jovenes que estan en las calles limpiando vidrios para ver si les cae un peso. No nos hagamos tarugos, Haiti es el pais mas pobre de America, y ahora, ohh sorpresa!!, todos quieren ayudar. Eso es hipocresia y querer quedar bien. Que el banco mundial les condone la deuda que tienen si en verdad los quieren ayudar, y que no anden con llamaradas de petate por dos meses, que es el tiempo que tomara para olvidarse que en Haiti huvo un gran temblor.
Comment by Abraham — January 22, 2010 @ 5:46 pm
Completamente de acuerdo con Abraham y El Amargo, quienes emitieron antes sus comentarios. Por eso supongo que ambos ayudan todos los días al de al lado. Porque uno ayuda por empatía o por solidaridad, pero tiene el donante todo el derecho del mundo de dudar de las instituciones. Por eso se me pintó una sonrisa en el alma al saber que gente como Abraham y El Amargo no donan a instituciones cuando hay desgracias, pero claro que lo hacen en el día a día a sus vecinos, a sus compatriotas. Espero de todo corazón que su generosidad sea recompensada en la misma medida de sus aportaciones.
Comment by Catalina reloaded — January 27, 2010 @ 3:01 pm