¿Un político tan desconfiado y tan paranoico ofreciendo su apoyo incondicional al sindicato de la ineficiencia y haraganería como lo es el de los electricistas?
Es de lo más patético oír a Andrés Manuel decir que, con tal de que esa ineficiente empresa no pase a manos privadas, les apoyará incondicionalmente. Que no engañe a la gente. Comisión Federal de Electricidad no es privada y funciona bien. Y ultimadamente, ¿qué puede ser peor que una empresa pública que gasta nuestro dinero igual que si se lo tragara un hoyo negro? ¿Qué puede ser peor que una empresa que no funciona?
Todo mundo que ha vivido bajo la luz y bajo la muy frecuente oscuridad de esta empresa, todo aquél que ha tratado de hacer alguna aclaración en su recibo o que se ha presentado en las oficinas obsoletas puede entender que ninguna persona decente podría otorgar apoyo incondicional a ese sindicato.
Este remedo de empresa recibe cuarenta mil millones de pesos al año del gobierno federal y no tiene obligación de dar cuentas a nadie. ¡Y todavía el cínico de Martín Esparza dice que no le damos un solo peso con nuestros impuestos!
Qué sospechoso, verdad, que López Obrador otorgue incondicionalmente su apoyo a una empresa ineficiente con un subsidio de tal magnitud. No sé si estoy siendo muy mal pensada pero… ¿no será que por ahí, aprovechando que los sindicatos no tienen obligación de dar cuentas a nadie, esté pensando en financiarse? Me recuerda algo relacionado con tres mil millones de pesos y un Juanito. Se ve que le gustan las grandes cantidades.
De una cosa sí estoy segura, López Obrador no apoya a nadie nomás porque sí.
