Con su enorme panza, el gordazo de mi amigo se sentó en la frágil silla frente al escritorio del doctor para quejarse del intenso dolor en el cuerpo, en las articulaciones, en el pecho y demás.
Me cuenta que el doctor le dijo algo así como “amigo, estás muy estresado, debes cambiar tu estilo de vida”, “el estrés en tu condición no es para nada un buen aliado, sino por el contrario todo un enemigo”.
Estoy segura que cuando el médico se refirió a su condición, ni por un segundo le vino a la mente esa escena de todos los días rodeando por los costados la enorme panza para atarse las cintas de los zapatos ni tampoco su cerebro le sugirió, para nada, la idea de empezar a comer verduritas a las que siempre ha considerado que son comida para vacas. Al contrario, lo que le dijo respecto a “cambiar de estilo de vida” y “dejar el estrés en el pasado” le dio la excusa perfecta para dejar el empleo en plena época de crisis porque le resultaba muy estresante. Grrrrrrrr.
Odio a los doctores que de todo le echan la culpa al estrés. ¡Por favor, que alguien me diga quién vive sin estrés en su trabajo! Aunque me dedicara a meter en bolsas de plástico 25 vasos de hielo seco -como le llaman en mi pueblo al unicel- me estresaría pensar que quizá en algunas ¡puse 24!
El doctor debió gritarle al gordazo de mi amigo que era obvio que tuviera esas dolencias, pues ¡es un obeso de 110 kg.!
No se vale ser un doctor políticamente correcto. No hay gordas porque sus huesos sean anchos, o ¿alguien ha visto una calaca de 150 cm de cadera?

Bueno, por lo menos tu amigo no decidió empezar a fumar. Ya ves que dicen que fumar relaja…
Comment by Catalina reloaded — July 31, 2009 @ 10:22 am
que voleta esto porfavor algo mas coerente
Comment by camila — August 19, 2009 @ 7:06 pm