La Amarga

¿Y qué creen que fue?

June 12, 2009

— 12:00 am

Fue el resultado de que nadie hace su trabajo en este país. ¿A qué me refiero? Pues a lo sucedido en esa dizque guardería que no era otra cosa que un changarro puesto gracias a que nadie hace su trabajo. Gracias al tráfico de influencias y gracias a que en este país, nunca sabemos decir “no violaré la ley aunque me des lana”, “no, aunque seas mi mejor amigo o pariente”, “no, aunque seas poderoso”.

En este país, casi todos piensan que  no es grave violar la ley y menos aún si les deja algún beneficio. Lo que nunca reflexionan, o les tiene sin cuidado, es que violar la ley en cualquiera de sus formas, abre boquetes que permean en el bien común y terminan por perjudicarnos a todos, incluso al que se benefició. Por ejemplo, si alguien se estaciona en la banqueta, los peatones tienen que bajarse a la calle y al hacer esto, se exponen a que un coche, que también viola la ley viajando a exceso de velocidad, los mate. Si la gente pudiera caminar de corridito en las banquetas estaría segura de que nada le pasará y solamente se arriesgaría a que le cayera un piano del cielo, como en las caricaturas. Sin embargo, caminar de corridito en una banqueta en esta ciudad no sucede ni siquiera en las Lomas de Chapultepec, en donde tampoco las autoridades de vialidad hacen su trabajo, pues permiten que violando la ley, los hombres y mujeres influyentes y sus guaruras mal educados estacionen las camionetotas contaminantes en las aceras.

Muy seguramente, la oportunidad de haber sido una guardería subrogada por el IMSS no les fue autorizada a estas personas “muy bien relacionadas” en cumplimiento a las normas establecidas para ello. Lo más probable es que les fue otorgada la autorización gracias a su relación con la gente de poder, gracias a que algunos o todos dejaron de hacer su trabajo: verificar que el changarro cumpliera con las reglas de seguridad y protección, verificar que esas personas “bien relacionadas” fueran capaces profesional y moralmente para cuidar el mayor tesoro de las personas: sus hijos.

El caso es que, por corrupción, por omisión o por sumisión, alguien otorgó un permiso, alguien más otorgó un visto bueno, otro más avaló las condiciones de seguridad de ese changarro-guardería. Y así fue que actuaron irresponsablemente todas las personas que participaron para que ese changarro pudiera fungir como una guardería. A ninguna le importó si esa porquería de guardería que estaban autorizando tenía puertas de emergencia aptas ni si podía estar al lado de un taller compartiendo el techo altamente flamable o enfrente de una gasolinera. A nadie.

En toda esa mugrosa cadena no fue posible encontrar a una sola persona que hiciera su trabajo y dijera: “no, esto no está bien y no lo autorizaré, aunque me den lana, aunque sean poderosos, aunque sean mis amigos o mis parientes”.

1 Comentario »

  1. En México ya nada ocurre “por casualidad” o “por mala suerte”, todo es producto de la corrupción: el narcotráfico; el accidente del 20 de junio de 2008 en el antro “divino”; lso casos de niños desaparecidos en las Casitas; el desarrilamiento del tren; los horrendos baches del segundo piso; los permisos irregulares quen han permitido una cantidad de construcciones como aquella atras del World Trade Center (¡ohhhh, antes Hotel de México!) donde se hizo un “bújero” que casi se lleva varias casas, etc etc. No hay remedio, saludos y felicidades

    Comment by Silvia — June 18, 2009 @ 6:26 pm

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