La Amarga

El grave peligro de los gadgets

June 11, 2010

— 12:00 am

Acabo de adquirir una Blackberry. Me había resistido mucho porque estaba segura que no la necesitaba y, más bien pensaba que eran detestables pues las personas que las usan, se olvidan de la existencia de los demás seres vivos que las rodean. Muchas veces les dije a mis amigos que me molestaba que cuando estábamos juntos yo fuera la única que tuviera ganas de escucharlos y saber de ellos, pues ellos nunca dejaban de atender sus aparatos. Casi todas las veces me mandaron a freír espárragos.

Total que contra todos mis prejuicios un día me animé y fui a adquirir una porque los precios de estos artefactos han bajado desde que salieron por primera vez al mercado. Ahora, a menos de un mes de que yo también poseo uno de esos, estoy intrigada sobre cómo fue que pude vivir sin ella. Simplemente es maravillosa. Y eso que, según me dicen, ni siquiera se parece a lo maravilloso de un iPhone. ¡Dónde vamos a parar con tanto éxtasis en tecnología!

Sin embargo, ahora que la tengo, también me doy cuenta de que estos aparatos, además de adictivos para los usuarios, son altamente peligrosos y mortales.

Tengo una tentación enorme de estar consultando el mugroso aparatejo aun cuando voy manejando, lo que me hace pensar que no soy la única en ese dilema. No sé cuántas Blackberry o iPhone se hayan vendido en este país como tampoco sé cuántos de esos usuarios, también tienen coche. Lo que sí sé es que, hay muchos irresponsables, y que muchos de ellos andan sueltos en sus coches manejando y contestando sus chats, correos, mensajes, llamadas.

Pienso en las tantas veces que soy peatón y me dan escalofríos. Descubro que he estado en peligro muchas, muchísimas veces, tantas como he cruzado la calle pensando equivocadamente que el imbécil que viene manejando va responsablemente viendo hacia adelante y no atendiendo su Blackberry.

Lo que me gusta del primer mundo

June 4, 2010

— 12:00 am

Me gusta caminar y saber que si tengo el verde de peatón, puedo cruzar sabiendo que los coches lo respetarán. Me gusta caminar por las banquetas sin encontrarme coches estacionados en ellas o sin que estén obstruidas por ambulantes, vendiendo comida llena de mugre o artículos de dudosa procedencia y calidad.

Esto es algo que caracteriza al primer mundo y que tiene que ver con el simple hecho de que las leyes se aplican para todos. No está permitido pasarse un alto, y el que lo hace, generalmente paga una multa y no una mordida. Imposible imaginarse un auto estacionado en la banqueta estorbando el paso de peatones.

Con frecuencia tengo discusiones acaloradas con los amigos, porque se me ocurre mencionar que precisamente porque las reglas sí se hacen cumplir allá, me gusta más el primer mundo que mi país.  Que si yo hubiera podido escoger dónde nacer, jamás habría escogido México… aún con sus folklóricos Chiapas y Oaxaca llenos de color pero también de discriminación, de pobreza y de falta de esperanza  para los que nacieron ahí.

En esas acaloradas tertulias, mis amigos sostienen que este país es tan encantador que a los visitantes del primer mundo les gusta venir, pero yo siempre digo que también a mí me gustaría este país si, como en el caso de los extranjeros, sé que no tengo qué vivir aquí por fuerza y que en cuanto quiera, me puedo largar a mi ciudad, que seguramente estará más limpia y con reglas que se cumplen para poder convivir mejor.

En la medida en que no reconozcamos que los mexicanos somos, además de coloridos y folklóricos, también cochinos, corruptos y violadores sistemáticos de las leyes y reglas cuando no nos gustan, no saldremos del hoyo en el que estamos, porque querido lector, lamento decirte que aunque no lo quieras oír, o aceptar, sí estamos en un profundo y obscuro agujero del que difícilmente saldremos.

Ante todo, la verdad

April 16, 2010

— 12:00 am

Estoy muy enojada con la declaración que hizo un cardenal de la iglesia católica en el sentido de culpar a la homosexualidad, de la pederastia que se da en el mundo.

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Una es la preferencia o atracción por personas del mismo sexo. La otra es una conducta despreciable que debe ser sancionada con la cárcel.

Si nos desviamos de eso, como pretende la iglesia católica y otras más, lo que va a suceder es que nuevamente se encubrirá a los pederastas y se seguirá  atacando a los homosexuales.

Cuando yo era niña, detrás de la puerta de la cocina a escondidas, oí  a mi mamá y a sus amigas, comentar la muerte de su peluquero, a machetazos, por ser homosexual. Lo mataron un grupo de hombres que ya lo tenían acosado y temeroso desde hacía mucho tiempo, hasta que le cumplieron las amenazas: le quitaron la vida.

Los miembros de la iglesia saben perfectamente la diferencia entre homosexualidad y pederastia. Por eso, en esa afirmación del cardenal Bertone hay total alevosía, premeditación y ventaja. Sabe que lo que dijo no puede traer nada bueno. Sabe que confundirá y que al hacerlo, se enraizará más el odio hacia los homosexuales, pues lo que sí es claro es que el mensaje es perseguir a los homosexuales que al cabo que son pederastas.

¿Por qué no ante todo la verdad? La verdad es que, el pederasta es el que debe ser denunciado, perseguido y castigado, sea cual sea su orientación sexual, su religión. Lo que está mal es abusar de los niños, y abusar sexualmente no debería tener perdón de parte de nadie. Y al encubridor de un pederasta, deberían castigarlo igual que si fuera uno.

No se vale que en cincuenta años o más, la iglesia católica les pida perdón a todos los homosexuales que fueron agredidos por haberlos señalado como pederastas.

¡Yo no la maté! ¡Perros malditos!

April 9, 2010

— 12:00 am

Yo no me trago el cuento de que la madre de esa infortunada niña Paulette es la única culpable de su muerte a pesar de que NUNCA ha gritado desesperadamente ¡YO NO LA MATÉ!, como pienso que yo lo haría si se me acusara de un asesinato en el que yo no participé, y como claramente haría si además se tratara del asesinato de mi propia hija discapacitada de 4 años.

El papá  también actuó de manera extraña, pues en cuanto le avisan las nanas que no encuentran a la niña, en lugar de salir como alma que lleva el diablo, lo que hace es enviarlas a ellas a buscarla en el área de juegos del condominio. ¿En el área de juegos? ¡Pero si es enorme! Por favor, creo que yo misma iría a buscar hasta a mi gato, ya no digamos a una hija de 4 años discapacitada.

El padre se negó a salir en Televisión Azteca porque, le dijo a Lili Téllez, que él andaba mucho en la calle y no podía mostrar su imagen, aún cuando en esa entrevista todavía estaban buscando viva a su “pequeñita”, a la que por cierto nunca se refiere como su hija. ¡Por favor, de qué tipo de padres estamos hablando!

Y de las autoridades, ganas dan de ni hablar: ¿por qué nadie de los miles de policías y peritos, que estuvieron ese lunes 22 de marzo en el cuarto y en la cama de Paulette, se atreve a declarar contundentemente que la niña no pudo haber estado en el lugar donde la encontraron, porque quitaron todas las sábanas y tuvieron a la vista el simple colchón y la base de la cama?

Por favor, ahora resulta que la niña estuvo 10 días ahí y nadie pudo percatarse de uno de los olores más asquerosos que hay en este mundo, que es el de un cuerpo en descomposición.

¿Qué hay en este asunto tan horrendo que pueda hacer que se esconda, por la autoridad y hasta por sus propios padres, el asesinato de una pequeña de 4 años, que además, estaba discapacitada?

Todo va a terminar en que, por corruptos, se cese de su encargo a los perros malditos que olfatearon el lugar. O ¿a qué perros malditos pensaste querido lector, que yo me refería?

Marcial Maciel y sus secuaces

March 12, 2010

— 12:00 am

Parece película policíaca la de Marcial Maciel, de ésas en las que hay enredos de dinero, mujeres e hijos, amantes y muchas identificaciones falsas.

Pero desgraciadamente no es película y no fue solamente un viejo fraudulento y mentiroso. El tal Marcialito ése era aún mucho peor: era un pederasta. Comparado con éste, todos sus demás pecados conocidos hasta el momento, son minucias.

Marcial Maciel debe estar ardiendo en los confines del infierno si las cosas allá  no son como aquí, porque aquí casi lo hacen santo.

En 1956 se presentaron las primeras noticias ante el Vaticano sobre las malas conductas de ese hombre con los niños y adolescentes que tenía a su alrededor. Parece increíble que fuera hasta 2006, es decir, 50 años más tarde y una vez que tuvo que morirse su cuate el Papa Juan Pablo II, cuando prosperaron las acusaciones en su contra y llevaron al Papa Benedicto XVI a pedirle que se retirara a una vida de penitencia y oración. Castigo por cierto, muy duro y ejemplar para un pederasta, supongo.

Y ni qué  decir de la gran labor que nuestras autoridades hicieron en su contra: nada.

Mugroso viejo horrendo el tal Marcial ése. Qué fácil le resultó todo. Sólo nos debe quedar de consuelo el pensar que él ya está pudriéndose lleno de gusanos no sé qué tantos metros bajo tierra.

No tenemos otro consuelo que ése porque contra él ya no pasó nada gracias a que lo protegieron y encubrieron un montón de hombres poderosos, curas y no curas, que se taparon los oídos y los ojos para no meterse “en lo que no les incumbe”.

Ahora lo único que queda es buscar el castigo para todos esos hombres que no son más que cómplices de sus fechorías. Claro que no debemos hacernos ilusiones, pues si al pederasta lo castigaron con mandarlo a su casa a ver la tele, me imagino que a éstos los pondrán a hacer las palomitas.

P.D. Por cierto, al lado de esta historia de terror, la forma en que el también ya finado ex abad de la Basílica de Guadalupe Guillermo Schulemburg llegó a amasar una fortuna de 15 millones de dólares, no tiene la menor importancia, ¿o sí?

Estamos fritos. Ni modo, es la verdad

February 26, 2010

— 12:00 am

¿Por qué hacemos tanto escándalo porque Aguirre dijo que estamos jodidos, que no va a ganar la selección un mejor lugar que el 10 y que México es un país inseguro?

Llevamos casi una semana dándole vueltas a sus declaraciones y, aunque no queremos admitirlo, lo que dijo Javier Aguirre, pésele a quien le pese, no es más que la puritita verdad.

O es que ¿acaso de verdad hay un mexicano que confíe realmente en que ahora sí, en este mundial, el equipo nacional va a ser campeón? Nadie en su sano juicio puede pensar que esto suceda. No sucederá jamás.

Y sí, estamos jodidos, somos un país corrupto, con malos gobernantes y malos gobernados también. Somos corruptos en lo poco y en lo mucho.  No nos gusta respetar leyes ni autoridades, ni las reglas ni los compromisos, ni horarios ni nada. Todo nos vale.

La responsabilidad no es lo nuestro. A los mexicanos no nos gusta ser responsables de nada. Igual criticamos a las autoridades de corruptas e ineficientes pero en nuestra vida diaria y cotidiana, robamos la luz o nos estacionamos en las banquetas, tiramos la basura, damos mordida, no cuidamos el agua, ni el ambiente. O bien, en el mejor de los casos simplemente somos apáticos a lo que sucede a nuestro alrededor porque además, pensamos que no nos afectará.

Así  que, de una vez por todas entendamos que no vamos a ganar un mundial jamás, ni nunca seremos famosos por ganar el primer lugar más allá de ser el país con la mayor obesidad infantil y el mayor número de diabetes por el mayor consumo de refrescos en el mundo.

Ojalá la culpa fuera de Lex Luthor o Calderón

February 19, 2010

— 12:00 am

Como ya les he contado, en contra de mi voluntad, recibo correos de los tipos forwards que además de ser horrendos son siempre simplistas y aburridos.

Particularmente los recibo de un ex compañero de la universidad, que lo único que logra en mí es incubar una enorme duda pues siempre me hace preguntarme cuándo o a qué horas trabaja, pues me envía al menos dos diarios.

Tiene particular interés por los forwards en los que se ridiculiza o denigra a Calderón, pues a su juicio, él es nuestro mal encarnado y por tanto el culpable de todo, hasta de la dictadura de Porfirio Díaz o de que el PRI hubiera permanecido en el gobierno casi 70 años. Me parece de una inocencia tan grande su forma de ver los problemas de la vida, sin que por ello sea inocua o inofensiva, pues como dije, el malo, verdaderamente malo de la historia en México, para él, es Lex Luthor Calderón.

No es digno de un universitario simplificar los males de un país en un Lex Luthor o un Gargamel. ¿Qué no se pone a pensar que si así fuera, bastaría con atraparlo para que se acabaran los problemas de Ciudad Gótica?

Según yo creo, el mal está en la gente que habita la ciudad. Unos por acciones y otros por omisiones, entre ellos por supuesto, que también está Calderón y muchos, casi todos diría yo, políticos y funcionarios públicos de cualquier nivel. No olvido que la culpa es del mismo tamaño que la responsabilidad de cada quién.

Pero no voy a hablar de Calderón ni de los políticos porque de ellos se encargan otros que le saben más, y sobre todo, de ellos siempre se encargarán muchos lectores de los blogs y columnas como ésta, que aun cuando se hable de mariposas monarcas siempre encontrarán la relación de estos insectos lepidópteros con Calderón o con López Obrador, según sea a quien odien.

Más bien hablo de que este país no va a cambiar en la medida en que la gente que habita Ciudad Gótica piense que sus males son culpa de otros, es decir, hasta en tanto no se responsabilice de sus propias acciones, como por ejemplo mi compañero, que debería entender que primero debe trabajar y ser honesto con su empleador antes que dedicarse a enviar forwards en horarios de trabajo, aunque sea por la buena causa de desprestigiar a su tan odiado Calderón.  En una de ésas y trabajando hasta aprendería a escribir sin faltas de ortografía y de sintaxis, a pesar de ser maestro normalista también.

O por ejemplo, si mi vecino además de quejarse del gobierno, no estacionara su coche en la banqueta sino en la calle, como debe ser, o si la gente pagara los impuestos y respetara los semáforos y los sentidos contrarios, o si los consumidores dejaran de comprar droga.

¿No crees que si todos nos responsabilizáramos de lo que nos toca, en nuestro mundito, tendríamos un país mejor aunque nos gobernara López Obrador o Calderón o Lex Luthor?

¿Tú qué piensas querido lector?

Qué novedad la de hacer cumplir la ley

January 29, 2010

— 12:00 am

Qué  novedad les resulta a los gobernantes, que los antros no cumplan con los horarios que establecen las disposiciones legales. En casos como el de Salvador Cabañas, los gobernantes de cualquier nivel en este país exhiben su ineficiencia, prepotencia y corrupción. 

Para ningún mortal común y corriente como tú o como yo, es novedad que los antros, valet parking, restaurantes, ignoren con total y absoluta impunidad, el cumplimiento de las normas. 

Lo increíble es que a nuestras autoridades les tomen por sorpresa tales hechos. Al ex delegado y al actual, de la Benito Juárez, les “sorprendió” que el Bar Bar no cerrara en el horario que debía cerrar, o que, no tuviera control para impedir la entrada de armas en el lugar. Se enredaron en insultos y acusaciones en una entrevista radiofónica, para echarse la culpa uno al otro. Pero… reconocer que no hicieron su trabajo ¡jamás!
 
Tiene que suceder algo como la desgracia de un famoso como Salvador Cabañas para que las autoridades se pongan a trabajar y se inicie una cacería de brujas pues ¡ahora sí, compatriotas, vamos a hacer cumplir la ley a todos! Y luego, pasada la tormenta, otra vez las cosas al mismo lugar en que estaban.  

No es prioridad de nuestros gobernantes el cumplimiento de la ley. Esta nimiedad la recuerdan sólo cuando es estrictamente indispensable, y sólo es así, cuando se pone en evidencia a alguno de ellos. Luego, todos a lo mismo.

¡Cállate y dona algo!

January 22, 2010

— 12:00 am

Ahora con la tragedia de Haití volvió a surgir una discusión que se genera cada vez que hay que enviar ayuda a algún lugar de este país o del planeta.

La típica respuesta de quienes no tienen la menor intención de ayudar ni con un clavo retorcido, es que, no confían en que esas ayudas lleguen a su destino.

Es que, me da una terrible desconfianza de que mis latas de atún no lleguen a los necesitados. Ésta es la típica excusa que da el tacaño. Nunca he oído que alguien que exprese esta dizque razón, acuda a la Cruz Roja a ayudar con su tiempo, para no correr el riesgo de que la corrupción lo perjudique en sus finanzas.

Es que, mejor doy ayuda en mi propio país. Esta es la típica respuesta de quien nunca ayuda, ni aquí ni allá ni en ningún lado. Es como cuando pierdes o te roban un billete de 100 pesos y dices con profunda tristeza: ¡Mejor lo hubiera regalado!. ¡Mentiras!, nunca lo habrías regalado.

Que donen los ricos, yo tengo mis propios problemas. Es el argumento de quien se cree de izquierda y además es un egoísta de poca monta.

La gente que dona, dona siempre, sea donde sea que se necesite su ayuda y sea por la cantidad que sea, siempre estará dispuesta aunque sea a donar unos cuantos pesitos o unas cuantas latitas de atún.

En cambio, el que no dona, no dona ni un chicle masticado ni a su propia madre.

¿De qué tipo de persona eres tú, querido lector?

¡Y se hizo la luz en 2 años y 2 días!

January 8, 2010

— 12:00 am

No estoy haciendo referencias bíblicas de cómo fue que se hizo la luz en el mundo. Hablo de algo mucho más terrenal: se hizo la luz en mi departamento en un plazo de 2 años y dos días.

Desde que mi Cucurucho de maní y yo nos mudamos ahí, intentamos individualizar el consumo de luz, pues por ser un edificio recién construido estábamos obligados a dar de alta nuestro domicilio ante Luz y Fuerza del Centro para realizar el primer contrato de luz de ese departamento.

Después de innumerables idas y filas en la arcaica oficina con máquinas de escribir Olivetti de una tonelada de peso, tiqui taca tiqui taca cliiinnn, tiqui taca tiqui taca clinnnn, ¡el que sigueeeeeee!, dos años después llegamos a la conclusión de que, si queríamos entender al personal de Luz y Fuerza del Centro y comprender cuál era el supuesto problema por el cual no era posible en ninguna de todas esas ocasiones, contratar el servicio, teníamos que poner de nuestra parte y debíamos quizá contratar a algún geniecito de esos que salen del Politécnico para que nos orientara en los temas de tal envergadura como pueden ser los fusibles, las firmas en el contrato, el medidor de luz, la gorda con su torta que no te atiende.

Hace algunos meses como dinosaurio, la pseudo empresa se extinguió. Esta historia ya la conoces querido lector, pero no lo que no sabes es que el 30 de diciembre marqué al 071 y, por teléfono, me dieron mi número de contrato para que el 31 de diciembre acudieran a mi domicilio a individualizar e instalar el medidor de luz.  Empezamos el 2010 con luz propia.

Qué  mal acostumbrados estamos ya los mexicanos a que se nos trate tan mal. A Luz y Fuerza del Centro le tomó 2 años y a la Comisión Federal de Electricidad dos días para que, nosotros pudiéramos pagarles la luz correctamente.

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