In principio erat verbum

Acciones que infunden terror en la sociedad

July 28, 2010

— 12:00 am

El crimen organizado ha venido realizando acciones y ejecutando a rivales y a miembros de la sociedad civil, en un claro deseo de demostrar su fuerza y superioridad frente a sus enemigos, a la autoridad y a la población en general, con el ánimo de infundir terror. El 15 de Septiembre de 2008, en Michoacán, hombres armados estallaron granadas de fragmentación en el Zócalo de la ciudad de Morelia durante la Ceremonia del Grito de Dolores, el saldo fue de 7 muertos y más de 130 heridos. El 13 de julio de 2009, presuntos narcotraficantes ejecutaron y dejaron apilados a 12 policías, nuevamente en el Estado de Michoacán, tras la detención de Arnoldo Rueda Medina, “La Minsa”, líder del cártel de la Familia. En 2010, el 13 de marzo, sicarios asesinaron a tres personas vinculadas al Consulado de los Estados Unidos en Ciudad Juárez, un hecho que fue repudiado incluso por el Presidente Barack Obama. El 11 de junio un comando irrumpió en una clínica de rehabilitación contra adicciones en Chihuahua y mató a 19 internos de entre 18 y 25 años. El 28 de junio presuntos sicarios privaron de la vida al candidato a Gobernador de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú. El pasado 15 de Julio, sicarios de La Línea, mataron a cuatro personas en Ciudad Juárez, utilizando un coche bomba, lo cuál supone un grave salto cualitativo en el accionar del crimen organizado. El 18 de Julio, en la ciudad de Torreón, un comando armando irrumpió en una finca ubicada al oriente de la ciudad, donde se realizaba una fiesta particular, asesinando a 17 personas e hiriendo a 18, y finalmente el pasado lunes 26 del mes en curso, de acuerdo a información del periódico Reforma, con base en una Recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, cuatro periodistas fueron “levantados” en Gómez Palacio, Durango. Los desaparecidos son: un periodista de Grupo Multimedios, dos camarógrafos de Televisa Gómez Palacio y un periodista del diario local “El Vespertino”, que cubrieron una protesta de presos y sus familiares en el Centro de Readaptación Social 2 de la entidad. Los primeros tres periodistas fueron “levantados” cerca del medio día y el otro a las 23:00 horas del mismo lunes.

En éstos últimos días hemos estado observando como diversas personas se refieren a estos hechos como actos de Terrorismo, y por ello, sería oportuno atender a las definiciones del concepto de Terrorismo: La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la Resolución 1566 de su Consejo de Seguridad, adoptada el 8 de Octubre del 2004, define al Terrorismo como los “actos criminales, inclusive contra civiles, cometidos con la intención de causar la muerte o lesiones corporales graves o de tomar rehenes con el propósito de provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en determinada persona, intimidar a una población u obligar a un Gobierno o a una organización internacional a realizar un acto, o a abstenerse de realizarlo, que constituyen delitos definidos en los convenios, las convenciones y los protocolos internacionales relativos al terrorismo y comprendidos en su ámbito, no admiten justificación en circunstancia alguna por consideraciones de índole política, filosófica, ideológica, racial, étnica, religiosa u otra similar e insta a todos los Estados a prevenirlos y, si ocurren, a cerciorarse de que sean sancionados con penas compatibles con su grave naturaleza”.

Por su parte el Código Penal vigente, en su Capítulo VI, artículo 139, considera como acto terrorista a “quién ataque con sustancias tóxicas, armas químicas, biológicas o similares, material radioactivo o instrumentos que emitan radiaciones, explosivos o armas de fuego, o por incendio, inundación o por cualquier otro medio violento, realice actos en contra de las personas, las cosas o servicios públicos, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad para que tome una determinación”. Paralelamente el Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América conceptualiza al Terrorismo como el “Uso calculado o amenaza de violencia ilegal para provocar miedo; con la intención de persuadir o intimidar a Gobiernos o sociedades para buscar metas que son generalmente políticas, religiosas o ideológicas”.

Lo evidente es que el crimen organizado pone de manifiesto su poderío e impunidad, y pareciera ser que no hay instancia que sea capaz de detenerlos y castigarlos. En ese tenor, diversos sectores de la sociedad exigen que se dé un freno a las acciones del crimen organizado. El pasado 16 de Julio, Arturo Chávez Chávez,  titular de la Procuraduría General de la República, detalló que sólo en 2010 han muerto 7 mil 048 personas, de acuerdo con el recuento realizado por el Gabinete de Seguridad Nacional. Por su parte, el propio Presidente Felipe Calderón Hinojosa afirmó ante legisladores que durante su Gobierno habían muerto 22 mil 700 personas en hechos relacionados con la delincuencia organizada. Hasta la fecha, el número de víctimas aumentó a 24 mil 826.

Si las acciones desarrolladas son terroristas en el sentido estricto del concepto o no, lo cierto es que sí generan el impacto deseado en la comunidad; hay miedo, temor, incertidumbre y hasta terror. Ante el escenario nacional, diversos actores políticos han externado su postura. El Embajador de los Estados Unidos en México, Carlos Pascual, declaró que el nivel de violencia que se vive en México es preocupante, si bien todavía no ha alcanzado el nivel de terrorismo. “La bomba que vimos en Ciudad Juárez, y en el Consulado de Nuevo Laredo (…) obviamente son actos que nos tienen que preocupar muchísimo, pero tenemos que diferenciar eso entre lo que es el terrorismo”. El General Barry McCaffrey, ex Zar Antidrogas de los Estados Unidos, comentó en entrevista con la Revista Proceso que “no hay duda de que lo que pasó en Ciudad Juárez fue un acto de narcoterrorismo a una escala muy alta”, además “el incidente refleja también que la violencia en México ya llegó a otro nivel y que claramente tiene la intención de aterrorizar al Estado mexicano con el objetivo concreto de inhabilitarlo”.

En este contexto, el Presidente de la Comisión de Justicia del Senado, el panista Alejandro González Alcocer declaró “Creo que hay cuestiones como estas bombas que han estallado, como ese ataque a civiles que no tiene nada que ver con la delincuencia lo que no debemos permitir. Tratan de asustar a la gente y por eso puede haber ya narcoterrorismo”. Por su parte, el Coordinador del Partido Revolucionario Institucional en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, aseguró que los ataques de las organizaciones criminales deben combatirse con inteligencia, ya que tienen características de actos terroristas. “Si hay violencia por parte de los grupos delincuenciales, como la que se nos ha demostrado con estos actos que están rozando perfectamente bien el tema del terrorismo, no es con violencia del Estado como la vamos a resolver”, expresó. Por otra parte, el Diputado del PRI, Jorge Carlos Ramírez, indicó que es necesario revisar la legislación mexicana para atender el vacío legal para sancionar el “narcoterrorismo”. “Deberíamos analizar estrictamente el sistema penal judicial para revisar si efectivamente estas condiciones que ahora tenemos de juicio y castigo de punición, son suficientes”, señaló en entrevista.

El escenario parece incierto. Como bien mencionó el Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Doctor José Narro Robles, “Nuestro país no merece lo que le pasa”, pero para resolver nuestros problemas se requiere la participación corresponsable de todos los miembros de la sociedad.

simon.9@prodigy.net.mx

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