Tras la solicitud del Senador John McCain de reforzar la frontera sur de los Estados Unidos de América y con la reciente promulgación de la Ley SB 1070 en materia migratoria que tipifica a los inmigrantes indocumentados como delincuentes, la agenda bilateral entre México y Estados Unidos de América enfrenta nuevas diferencias y nuevos desafíos.
Bajo el esquema de la violencia desatada en las fronteras entre México y los Estados Unidos de América derivada de la guerra contra el crimen organizado, y en particular contra el narcotráfico, que ha dejado ya la muerte de 22 mil individuos en tan sólo tres años en México, el 16 de abril de año en curso, John McCain, Senador por Arizona y ex candidato a la Presidencia de Estados Unidos de América por el Partido Republicano, y el Senador por el Estado de Arizona, Jon Kyl, solicitaron el envío de tropas de 3 mil guardias nacionales a la frontera con México para reforzar la valla de seguridad que se construye en la frontera. En una carta enviada a Janet Napolitano, Secretaria de Seguridad Interior de los Estados Unidos de América, McCain externó su preocupación por la creciente violencia en la frontera con México derivado del narcotráfico, asegurando que quienes cruzan la frontera están crecientemente armados y son delincuentes reincidentes, por lo cual, la población norteamericana está harta.
Por su parte, el ex Presidente de los Estados Unidos de América, Bill Clinton, propuso crear un Plan México similar al Plan Colombia que fuera elaborado por el propio gobierno mexicano con la finalidad de respetar su soberanía, ello sin menoscabar el trabajo conjunto entre ambas naciones. En esa tesitura, Bill Clinton aseguró que México no era un Estado Fallido, pues el Presidente Felipe Calderón Hinojosa había realizado “grandes esfuerzos para defender a la sociedad frente a los traficantes de drogas”. En una imprecisa respuesta a ello, Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación, sostuvo en una rueda de prensa el pasado domingo 25 de abril que los Estados Unidos de América deben asumir “la vergüenza de estar vendiendo las armas con las que se asesinan a mexicanos en este país” y “que asuman ya la factura de que es su dinero, el de su mercado de consumo, el que fomenta e incentiva la acción de la violencia en México”. Como réplica, el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, a través de su portavoz Philip Crowley, afirmó que su gobierno está consciente de tener una corresponsalidad en la guerra contra el narcotráfico que ha desencadenado una ola de violencia sin precedentes en el Estado Mexicano y que ha dejado la muerte de 22 mil personas en los que va del sexenio, pues ello representa una amenaza para ambos países, remarcando que ambas naciones deben actuar más sobre el tema. Asimismo, aseguró que los Estados Unidos de América han invertido alrededor de 1 300 millones de dólares de 2008 a 2010 en la Iniciativa Mérida. Con ello, consideró que las declaraciones emitidas por Fernando Gómez Mont no entorpecerían el trabajo conjunto entre ambos países, ya que conocen el compromiso que el Presidente Felipe Calderón Hinojosa y su gobierno han asumido en esa materia, pues ello representa un gran desafío.
Así pues, es imposible concebir el problema del narcotráfico en México de manera aislada, pues es preciso darle un enfoque integral al problema concatenando las diversas variables que lo alimentan. Por el lado mexicano, tenemos como problemas principales la corrupción y la impunidad en diversos niveles y en algunos casos de servidores públicos tanto en las instituciones encargadas de garantizar la seguridad nacional y pública de los mexicanos como de las instituciones de impartición de administración de justicia, claro está, ligado y acrecentado a los problemas de índole económica, política, jurídica, social y ética que atraviesa el Estado Mexicano en algunas áreas así como en ciertos segmentos del país: pobreza, crisis económica y desempleo; apatía social, desintegración familiar y pérdida de valores personales, civiles y sociales; ausencia de programas educativos basados en la prevención de adicciones y del fomento a la cultura y al deporte; inexistencia de planes de apoyo al campo, la agricultura, la ganadería y la pesca; lagunas jurídicas que posibilitan la operación de prácticas delictuosas sin su correspondiente sanción y que debilitan un verdadero Estado de Derecho; apatía de los legisladores, gobernantes y políticos mexicanos para atender los problemas que verdaderamente afectan el desarrollo de la sociedad mexicana y que la tienen sumida en un rezago multidisciplinario.
Pero en el caso americano los problemas son igual de importantes, trascendentes y preocupantes, pues en gran medida, ellos incentivan el crecimiento del fenómeno del narcotráfico. Por un lado, tenemos la gran demanda de drogas del mercado norteamericano, de la cual, el Gobierno de los Estado Unidos de América poco ha avanzado para disminuirla y que no ha puesto un mayor énfasis en sus planes de salud que atiendan la prevención de adicciones y la rehabilitación de los adictos, así pues, para que exista la oferta de las drogas en su país, es necesario su correlativa demanda; la capacidad de respuesta que han evidenciado los cárteles de la droga está sustentada principalmente en su armamento, el cual incluso ha rebasado el que poseen tanto las fuerzas Armadas así como las corporaciones policiacas de los tres órdenes de gobierno, dicho sea de paso, nueve de cada 10 armas que usan los cárteles de la droga provienen de Estados Unidos, donde las restricciones para su compra son escasas.
En esa tesitura, Marcelo Ebrard Casaubón, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, señaló en el Foro Global de Ciudades en la Universidad de Illinois, en Chicago, que lo que desestabiliza a México es el fuerte flujo de armamento proveniente de Estados Unidos, pues “‘las armas son muy baratas y fáciles de conseguir”. El propio Marcelo Ebrard Casaubón cuestionó si el combate al tráfico de armas requería una voluntad política o si simplemente era un problema inevitable.
Frente a ese escenario, el propio John McCain – descendiente de escoceses-irlandeses, anglo-irlandeses e ingleses- ha justificado la aprobación y la promulgación de la Ley SB 1070 pues aseguró que el Gobierno Federal de los Estados Unidos de América se ha mostrado incapaz de garantizar la seguridad de las fronteras americanas.
La ley en comento que tipifica como delincuentes a los indocumentados, fue presentada por diversos Senadores comandados por el Senador Estatal Russel Pearce, quien tiene vínculos con figuras del Partido Nazi y a quien su esposa LuAnne Pearce le solicitó el divorcio por ser un tipo posesivo y violento y que incluso la ha golpeado. La iniciativa se presentó por primera vez el 13 de enero de 2010 bajo el título de “safe neighborhoods; immigration; law enforcement” (“Inmigración, procuración de justicia, vecindarios seguros”), su versión final fue votada el 19 de abril de 2010 con 17 votos a favor, 11 en contra y 2 abstenciones en el Congreso de Arizona, posteriormente fue aprobada y promulgada por la Gobernadora del Estado de Arizona y entrará en vigor después de 90 días de su promulgación. Cómo era de esperarse, diversos instituciones tanto mexicanas como norteamericanas e internacionales han pronunciado su rechazo total a la aprobación de la Ley SB 1070.
Al calificar de antihumana, inaceptable, discriminatoria e injusta la Ley SB1070, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa sostuvo que su gobierno echará mano de todos los mecanismos posibles para defender los derechos de los connacionales afectados, por lo que ordenó a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a los Consulados a trabajar con abogados expertos para iniciar una defensa legal de los inmigrantes mexicanos. Ante ello, Patricia Espinosa, Secretaria de Relaciones Exteriores aseguró que se trabajaría sin descanso ante las posiciones hostiles e intolerantes y emitió una Alerta de Viaje con recomendaciones a los mexicanos que tengan viajes programados a Arizona, o bien residan o estudien en ella
En un comunicado de prensa, el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, a través de Francisco Ramírez Acuña -Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, condenó enérgicamente la promulgación de la Ley y sostuvo que los Diputados Federales respaldarían al Presidente Barack Obama en su esfuerzo por anular la aplicación de Ley. Porfirio Muñoz Ledo, Diputado Federal del PT y Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, afirmó que en la próxima Reunión Interparlamentaria México-EU en el Estado de Campeche este sería el tema toral, ya que el Gobierno Federal Mexicano solo está facultado para celebrar Tratados Internacionales con el Gobierno Federal de los Estados Unidos de América, lo cual obliga a las estados integrantes de la Unión Americana. Rubén Moreira Valdés, Diputado Federal del PRI y Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, tachó a la ley como “una bofetada” a México y exhortó a que el gobierno mexicano eleve protestas en forma enérgica”, pues señaló que todo es parte de una estrategia electoral al interior de los Estados Unidos de América. En ese mismo tenor, El Senador de la República y Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Carlos Navarrete, aseveró que la Ley era una ofensiva del bloque opositor al Presidente Barack Obama para acorralarlo, por lo que exhortó a éste a utilizar los instrumentos legales para anular esa norma jurídica. El grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados solicitó a Guillermo Padrés Elías, Gobernador de Sonora Guillermo, evitar cualquier trato comercial y de intercambio turístico con el Gobierno de Arizona. Por su parte, Domingo Rodríguez Martell, Coordinador de enlace con gobiernos estatales y municipales, extendió esta solicitud al Ayuntamiento de Nogales y a todos los que tengan intercambios con Arizona, pues el 80% de la mano de obra de la agricultura en Arizona es mexicana. Ello también busca mermar los ingresos de los comercios en esa localidad derivada de las compras de mexicanos en sus establecimientos comerciales. El grupo del PRI en el Estado de México, por medio de su dirigente Ricardo Aguilar Castillo, llamó a todos los partidos políticos a unirse contra la Ley SB 1070. El Congreso de Nuevo León rechazó la ley y exhortó a las demás legislaturas estatales a manifestar de manera pública su rechazo. En el Senado de la República se resolvió posponer la aprobación de un acuerdo con Estados Unidos de América sobre cooperación en caso de desastres naturales y accidentes como muestra de rechazo a la ley. Como medida de protesta y en solidaridad a los connacionales que pudieran ser afectados, César Nava, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, llamó a los mexicanos a abstenerse de visitar el Arizona. Incluso, una delegación de Diputados Federales viajarán a Tucson, Arizona, para participar en las protestas contra la Ley SB1070. Asimismo, Guillermo Padrés Elías, Gobernador de Sonora, anunció la cancelación de la 51° Reunión de la Comisión Sonora-Arizona, la cual diseñaba esquemas de cooperación y que estaba programada para el mes de junio.
Las Comisiones de Derechos Humanos tanto federal como locales están preparadas para dar atención y orientación gratuita a los migrantes que se encuentran en Arizona, pues elementos policiacos pueden cometer graves violaciones a los derechos humanos de los migrantes. Ricardo Bucio Mújica, Titular del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación dijo que deben ser puestos sobre la mesa los efectos derivados de la legislación en términos de xenofobia, racismo y negación de derechos. Los consejeros del Instituto de los Mexicanos en el Exterior hicieron un llamado para iniciar un boicot económico y turístico en Arizona.
Janet Napolitano, Secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos de América, afirmó ante el Comité Judicial del Senado que “desde el punto de vista del Departamento de Seguridad Interna y de la Oficina de Servicios Migratorios y Aduanales tenemos preocupaciones profundas con esa ley desde la óptica del cumplimiento de la ley”, pues consideró que la Ley desviaría recursos federales del combate a delitos graves y al pandillerismo hacia tareas migratorias, además de toda una tarea administrativa. En Washington, los abogados del Departamento de Justicia y de la Casa Blanca analizan la ley para determinar si amerita una intervención del gobierno federal ante una posible violación de los derechos civiles. Phil Gordon, Alcalde de Phoenix, declaró que pedirá al Cabildo del Gobierno de la ciudad autorización para que el Procurador Local demande a la Ley SB1070 ante una Corte Estatal de Arizona y se determine su inconstitucionalidad y con ello su inaplicación. De igual manera, Phil Gordon pedirá al Departamento de Justicia que revise si la Ley SB1070 atenta contra los derechos civiles de los residentes y visitantes latinos a Phoenix. La propia bancada de legisladores latinos en el Congreso de Arizona preparan ya una serie de demandas.
En el plano internacional, Amnistía Internacional pidió derogar la legislación y exigió que la legislación nacional en materia de inmigración incluya fuertes salvaguardas de los derechos humanos, incluyendo el debido proceso para los ciudadanos no estadounidenses en proceso de deportación y las salvaguardas contra la detención arbitraria. José Miguel Insulza, Secretario General de la Organización de Estados Americanos se pronunció en contra de la Ley considerándola discriminatoria y alentadora del racismo, afirmando que no obstante cada nación soberana tiene el derecho de legislar en materia migratoria, no se deben establecer parámetros que atenten contra el respeto de los Derechos Humanos. Enrique Iglesias, Titular de la Secretaría General Iberoamericana, hizo un llamado a los Estados Unidos de América y a Europa -regiones que han endurecido las leyes contra los inmigrantes-, pues reconoció que a pesar de que cada país debe establecer sus condiciones de acceso, ello no debe ser a costa de la violación de los derechos humanos de los inmigrantes, lo cual fomenta la intolerancia. Magdy Martínez Solimán, Representante en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo calificó la ley de aberrante y afirmó que tiene la confianza de que “muy pronto se dé una regulación federal para acabar con este desorden legislativo que se puede llegar a reproducir en algunos estados”, pues está convencida que la ley desentraña una finalidad distinta al combate a la delincuencia.
Grupos defensores de los inmigrantes analizan un boicot económico y algunas medidas de “resistencia” para fijar su rechazo la ley y presionar al Congreso para que lleve a cabo una Reforma al Sistema de Inmigración de los Estados Unidos de América. De igual manera, varias organizaciones han informado que presentarán demandas contra la ley: la Unión de Libertades Civiles Estadunidenses, el Fondo México Americano para la Defensa Legal y la Educación, Inmigración del Consejo Nacional de La Raza, Asociación de Abogados de Inmigración de Estados Unidos, entre otras. El periódico Los Ángeles Times agradeció al Estado de Arizona por llevar la Reforma Migratoria a la agenda nacional, no obstante desaprobó el contenido de la ley.
La aplicación de la ley afectaría aproximadamente a 460 mil indocumentados que se estima habitan el Estado de Arizona: estudiantes, jardineros, cocineros, meseros, campesinos, trabajadoras domésticas, niñeras, obreros, choferes, mecánicos, padres mexicanos con descendientes americanos quienes tienen forjada ya una cultura americana. El Presidente Barack Obama puede echar a andar todo el aparato institucional de los Estados Unidos de América para echar abajo la Ley SB 1070 con base en la Constitución Federal de ese país, pues es facultad exclusiva del Gobierno Federal legislar en materia de migración, lo cual queda completamente excluido de los gobiernos locales, en este caso, del Congreso del Estado de Arizona. Cabe resaltar que el propio Presidente Barack Obama ha pronunciado un discurso advirtiendo que sus enemigos políticos querían frenar su “increíble odisea” de transformaciones políticas, como lo ha hecho con la Reforma del Sistema de Salud y con la Economía colapsada de su país.
Frente a los problemas comunes, se advierten voces que buscan minar las cordiales relaciones que deben regir la vida de los pueblos. En una era en que se está dando el valor que siempre debieron tener los derechos humanos, tenemos a algunos que evocan el racismo y el odio al semejante como la premisa de su actuar. Tal parece que en esta era de la historia en que debemos estar unidos frente a verdaderos riesgos para la vida de la especie humana y del propio planeta, hay quieres se empeñan en destruir en vez de construir. Pareciera que se olvidan que esas posiciones siempre han sido derrotadas y hoy no va a ser la excepción. Todos debemos luchar por la defensa de los Derechos Humanos.
