Las batallas electorales que enfrenta el PAN tienen un prólogo bastante peculiar. Se trata de una lucha de poder entre dos poderosas mujeres que operan en Los Pinos: Margarita Zavala, esposa del presidente Felipe Calderón, y Patricia Flores, jefa de la Oficina de la Presidencia. Esta confrontación, que ha trascendido los blancos muros palaciegos, está provocando tensión y confusión entre los panistas, algunos de los cuales, admiten en privado, no saben, por lo inédito y anómalo de la situación, a cuál directriz responder.
La lucha se traduce en un enfrentamiento de precandidatos a gubernaturas, que duplica esfuerzos, estrategias y recursos. Las señales que están recibiendo líderes locales panistas generan una incertidumbre que amenaza con paralizar maquinarias electorales y están abriendo las puertas de guerras sucias fraternales. El estudio de caso más notorio se encuentra en Veracruz, donde el choque de las poderosas de Los Pinos le añade ingredientes incendiarios al proceso electoral.
En Veracruz hay un precandidato natural, que ya contendió por la gubernatura hace seis años, Gerardo Buganza, quien aceleró su campaña desde la semana pasada, tras un agrio enfrentamiento el fin de semana antepasado durante un cónclave de panistas locales, frente al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, con el director del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes, quien como suele hacerlo se burló de él y lo insultó. Buganza, lo que nunca, le respondió, incluso, con palabras altisonantes.
Yunes, quien es un panista de nuevo ingreso, ha querido ser gobernador de Veracruz hace tiempo, pero no se le han acomodado las cosas. Fue influyente secretario de Gobierno durante la administración de Patricio Chirinos, quien había sido un poderoso asesor en las sombras del presidente Carlos Salinas, y se mantuvo en el PRI hasta este sexenio. En este momento, Yunes es un político con fuertes expectativas para la candidatura, como candidato del centro. En las últimas semanas trató de despresurizar su precandidatura, y le dijo a algunos líderes políticos que no iría por la gubernatura y se quedaría en el ISSSTE. Nadie le creyó.
Yunes ha continuado con una precampaña extraoficial –como todos los aspirantes al gobierno, de su partido o del resto- para ir ganando terreno. Yunes y Buganza tendrán la competencia, a distancia, del senador Juan Bueno, quien ha viajado cada fin de semana a su tierra para hablar con electores, pero sobretodo, con los integrantes del consejo político estatal para persuadirlos que él puede ser el tercero entre la discordia. Bueno sembró una carga de profundidad este viernes pasado al declarar en Veracruz que la candidatura deberá ser decidida entre panistas, y no mediante una elección abierta. Esta postura lo beneficia a él, pero también a Buganza; perjudica a Yunes, quien no es bien visto entre el panismo local.
La dinámica que se vive en Los Pinos los ha llevado a navegar entre los buques de guerra de las señoras Zavala y Flores que están en choque constante. La esposa del Presidente, que tiene un gran oficio político y una inteligencia tan sofisticada que le ha permitido operar ampliamente desde Los Pinos sin que nadie lo note en su exterior, es el gran respaldo que tiene Yunes, de acuerdo con dirigentes panistas. La jefa de la Oficina de la Presidencia, que ha acumulado y centralizado el poder de una manera como nunca la tuvo el primer responsable de esa área, Juan Camilo Mouriño, está del lado de Buganza.
Ambas han utilizado recursos para mandar a hacer diferentes tipos de estudio en el estado, y ambas tienen resultados diferentes, dicen panistas veracruzanos. Zavala dice que Yunes va adelante, de acuerdo con encuestas que tiene en su poder; Flores asegura que los panistas veracruzanos quieren a Buganza, sugiriendo que esas encuestas no están reflejando la realidad de lo que está sucediendo en Veracruz. Flores encargó una encuesta a realizarse esta semana a la empresa Arcop, que ha sido la casa encuestadora del PAN desde que Felipe Calderón era el dirigente nacional del PAN. En el cónclave de panistas hace dos fines de semana, Gómez Mont pidió la unidad de todos para sacar adelante la elección, pero sus palabras no parece que se escucharan en Los Pinos.
El relanzamiento de la campaña de Buganza esta semana que pasó, tuvo como eje la promoción de “Café Buganza”. Ese nuevo producto en el mercado –que levantó las cejas de los productores de café en el estado, porque no ha pasado sus estándares de calidad-, permitirá elevar la recordación del nombre de Gerardo Buganza entre el electorado, que es importante al momento de votar. “Café Buganza” apareció en espectaculares y en spots de radio y televisión. De acuerdo con fuentes de la industria de televisión veracruzana, la pauta publicitaria, al menos en la entidad, no la pagó Buganza, sino Alejandra Sota.
Para muchos, el nombre de Alejandra Sota puede no significar nada. Pero ella es la responsable de imagen del presidente Calderón, quien se encarga de ver los spots, de escoger el mensaje y de elaborar los discursos. Es decir, la semiótica y la propaganda es lo suyo. En el organigrama de la Presidencia depende directamente de la señora Flores, de quien también depende Rafael Giménez, que trabaja en estrategia, y que fue fundador de Arcop, aunque al entrar a trabajar en el gobierno actual vendió sus acciones para evitar el conflicto de interés.
El activismo del equipo de Flores a favor de Buganza es al margen del PAN nacional, y habrá que pedir informes de transparencia a Los Pinos para determinar de dónde están saliendo los recursos para pagar la encuesta y la pauta publicitaria de “Café Buganza”. La señora Flores está violentando el proceso electoral, lo que también está haciendo la señora Zavala, quien aunque no tiene recursos públicos para hacer ese trabajo de proselitismo, el ser la esposa del Presidente le da una ventaja sobre cualquier otro operador político en Veracruz. ¿Dónde esté el líder nacional del PAN, César Nava? Está fuera de esta dinámica de choque. ¿Dónde el presidente Calderón? Metido de lleno en la elección, y escuchando a las dos partes, según dirigentes panistas. A qué juega, nadie sabe. Pero lo que sí ven es que esta tolerancia al doble juego, daña a los panistas veracruzanos.

Esta bueno el artículo, en ningún partido político, es bueno imponer un Candidato por la fuerza, porque después se pagan las consecuencias electorales. Si los simpatizantes y brigadistas del PAN, no se sienten a gusto con el Candidato a Gobernador, no le van a echar ganas ni van a dar el máximo en su trabajo. Se debe escuchar a la base azul de Veracrúz, ellos saben quien los representará mejor, esto sucede en una Democracia, de la cual están lejos todos los partidos políticos en México. Y con la escuela dictatorial que han mostrado los azules últimamente, me parece que seguirán en esa línea dura, de querer imponer candidato, aun a costa de su división interna. Los azules deben recordar, que esas posiciones duras, los llevaron a perder el Corredor Azul en el Estado de México, Naucalpán, Tlalnepantla, Atizapan y Cuatitlán Izcalli. Y por otra parte, hay que reconocer que el Gobernador Priísta Fidel Herrera, le esta echando ganas en su Estado, tanto así que sus Diputados, son un contrapeso real en el Congreso y en el PRI.
Comment by FM Martínez — February 8, 2010 @ 12:35 am
Raymundo/lectores. Excelente tu artículo, que destapa el verdadero “desgarriate del desgobierno calderonista: La falla en la semiótica.Es claro para muchos del gremio, que lo único que comunica la imagen de Calderón es debilidad, y falta de oficio, a cada momento.(Vestirlo de soldadito, los pastelazos, “El hijo desobediente”, “Las manos limpias” “El presidente del empleo….ufffff, etc) Pero es entendible que no pudo escoger peor asesoría que la de Alexadra Sota-su semióloga desde BANOBRAS y “naca” a más no poder para estos menesteres-la cual impuso a Patricia Flores directamente. El pleito entre las doñas, que mencionas, ya está trascendiendo fuera de los Pinos, y se recrudeció, probablemente cuando Alexandra alquiló el piso 51 de la Torre Mayor para un “interview” con Ulises Beltrán, asesor de imagen de Salinas y Zedillo, dejando fuera de la jugada a Rafael Gímenez el creador de ARCOP, la agencia mentidora,….. que diga, encuestadora oficial. Así nos lo contaron, pero valla uste´ a saber……
Comment by Nikiltzyn — February 8, 2010 @ 9:40 am
Además de las mencionadas señoras y “suspirantes”, ¿habrá algún otro ingenuo que crea que el PAN puede ganar en Veracruz?
Comment by Joe Teuffer — February 8, 2010 @ 10:49 am
¡Ah! ¡Sí! El propio Calderón…
Comment by Joe Teuffer — February 8, 2010 @ 10:51 am
VAYA??? VAYA??? PUES NO DIJO EL PELELE QUE SU SEÑORA NO SE IBA A
METER EN LA POLITICA COMO LA “MARTITA”???…ME PREGUNTO?? EL PELELE
NOS HABRA DICHO ALGUNA VERDAD ALGUNA VEZ????
Comment by BY FECAL — February 8, 2010 @ 11:03 am
Bueno, veamos la cosa más detenidamente: recordemos que Yunes ha sido eterno suspirante a la gubernatura, y que la cercanía con la señora Gordillo y el destape de Fidel Herrera fueron los detonantes de su salida del PRI. Una vez arropado por Gordillo, y con el cargo de director del ISSSTE, comenzó a operar su eventual candidatura desde las sombras pero amparado en el erario público. Recordemos también que el cargo en el ISSSTE es un pago a los servicios electorales del PANAL, coto de poder de su mentora. Y que el acercamiento de Yunes al PAN era una lógica extensión de la pelea “a muerte” que tiene con Herrera. Recordemos los constantes viajes a la entidad que, como director del ISSSTE ha hecho, y que han servido para ostentarse como un benefactor del pueblo veracruzano, o al menos para recordarles que por ahí anda velando por el bien de su estado. Esto último ya había sido hecho antes, desde el puesto de seguridad pública federal que tuvo y con el fuerte apoyo de Los Pinos, léase Martha Sahagún y Vicente Fox. Y los resultados fueron desastrosos. Quizás la rebatinga entre PRI y PAN por Veracruz se limite a una pelea de egos entre Yunes y cualquiera que sea el candidato del PRI, delfín o no de Herrera, quien seguro buscará llevar la fiesta en paz para que no se haga ruido en el camino hacia una eventual precandidatura presidencial. Ambos son, pues, cartuchos quemados, de tanto que se han desgastado en cubrirse la espalda.
De los señores Buganza y Bueno Torio solo añadiríamos que el perfil más débil es el de éste último: recordemos su cuestionado paso por PEMEX, y que ha ocasionado que se le señale y cuestione acerca de diversos negocios al amparo de su fuero.
Y todo esto nos dibujaría el tamaño de la cobija que están peleándose la dupla Flores-Zavala: una cobija que ya está “jalada” en el centro, y que amenaza con romperse. El ocupante de Los Pinos está equivocado si cree que jalando la cobija ésta se hace más grande.
Y una reflexión más: ¿cómo es que dos encuestas arrojan resultados distintos para un mismo perfil de candidato?… se podrá aducir a las metodologías que se emplean, pero la idea comprada ampliamente por la sociedad es que cada quién hace las encuestas a su modo.
Comment by Fernando Jiménez Rivera — February 8, 2010 @ 11:10 am
Pues nada más porque al ir Yunes a Veracruz el que se quedaría en su lugar con toda seguridad sería el yerno de Gordillo, que si no, pues se les enviaba como regalito a Veracruz a Yunes (hasta con moñito y todo).
Comment by cristina Cruz Juárez — February 8, 2010 @ 5:25 pm