La campaña mediática de la familia de Sergio Humberto Ortíz, “El Apá”, he tenido grandes resultados. Primero paralizó las investigaciones en torno a más de 10 secuestros donde presuntamente participó desde 2001, y ahora, a unos días de haber muerto en prisión, se está convirtiendo de verdugo en víctima. Su abogado Rodrigo Higuera presentó en la PGR una querella en contra del procurador general de Justicia del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, acusándolo de falsificar documentación para inculpar a su ex cliente. En los medios, la imputación de Higuera voló libremente.
Hábil, Higuera aprovechó la trampa del silogística en la que se encuentra la opinión pública: como “El Apá” no participó en el secuestro y asesinato de Fernando Martí, el hijo del empresario, Alejandro Martí, la acusación con la cual lo detuvo la Procuraduría capitalina es inocente. Higuera entró en la dinámica de confrontación que tuvieron el año pasado las autoridades capitalinas con la Secretaría de Seguridad Pública Federal, que encontró a los verdaderos culpables del crimen de Martí. El choque político entre dependencias levantó tanta tolvanera que hasta hoy en día nubla el panorama.
“El Apá” puede no estar, en efecto, involucrado en el asesinato de Martí. Pero, ¿es inocente en otros casos? Hay evidencias de que no es así. En agosto de este año se publicó en este mismo espacio parte de la investigación sobre el Caso Martí que se había cruzado con las víctimas de otro secuestro. Era el testimonio de “Filadelfo”, quien señaló a “El Apá” como la persona que lo secuestró junto con un niño al que llevaba a la escuela, e identificó como su cuidador a Noé Robles Hernández, el asesino confeso de Fernando Martí. El vínculo unía a dos grupos de criminales.
Las pruebas aportadas por “Filadelfo” no quieren decir que “El Apá” participó en el secuestro de Martí. Significa que sí cometió, cuando menos, el secuestro de él y el niño que llevaba a la escuela en febrero del año pasado. “Filadelfo” no tiene ninguna duda de quién se trata. “El fue quien nos detuvo en el retén y se asomó para vernos las caras”, recordó en una entrevista reciente. El niño lo identificó también. Lo vio en el retén, donde había dos patrullas de la Policía Judicial del Distrito Federal y dos autos Stratus. Lo vio tres veces más en la casa de seguridad, por un espacio que dejó el antifaz colocado sobre sus ojos. Fue él, dijo el niño en otra entrevista, quien amenazó con matar a su abuela, “la persona que yo más quiero en la vida”.
El niño reconoció a Robles Hernández. “Era quien nos cuidaba y nos daba de comer”, dijo el niño. El niño recuerda claramente el momento del secuestro, lo que sucedió en los primeros minutos y la estadía de casi dos semanas en la casa de seguridad. También las amenazas a su abuela, y la manera como le decían que “Filadelfo” era un narcomenudista y su papá era narcotraficante. No recuerda, como sí lo hace “Filadelfo”, las angustias que tenía en las noches, donde no podía dejar de moverse en la cama. Ya no le sucede eso, pero cada vez que ve una patrulla, se congela y se esconde.
Para “Filadelfo”, además del trauma siguen las huellas físicas, después de 22 meses. Los secuestradores lo golpearon, lo ahorcaron y lo tiraron en la calle, antes de hablar al padre del niño que lo habían matado, como un mensaje de que hablaban en serio. “Filadelfo” tiene todavía las marcas de la cuerda en el cuello, cicatrices en los puños por la golpiza y una hematoma en la rodilla izquierda que no quiere desaparecer.
Sus vidas cambiaron radicalmente. Se quebró por completo la vida privada de “Filadelfo”, que vive con miedo. Al niño le dijeron tantas cosas sobre él, su familia y todo lo que lo rodeaba de una forma tan precisa, que rompieron la certidumbre sobre su seguridad y lo que lo rodea. Su familia cambió patrones de comportamiento y conducta. Su padre sufre cuando recuerda que estuvo a punto de ya no poder negociar, y cuando los expertos de la policía le dijeron que si se retiraba de la nagociación, pondría en peligro la vida de su hijo, como había pasado en otro caso, donde ya no pudo más el padre, dejó la negociación a su hermano, y los secuestradores mataron a su hija. Por todas esas experiencias, “pesadillas en vida”, como las llama, no entiende cómo es posible que “El Apá”, se esté convirtiendo en víctima.
Cualquier persona que tiene la oportunidad de hablar con el niño secuestrado, no tendrá la menor duda de la certeza con la que habla de “El Apá” en el momento del secuestro y del cautiverio. Cualquiera que platica con “Filadelfo”, puede ver los vasos comunicantes entre el secuestro de ellos y el de Fernando Martí. Para la Procuraduría capitalina, “Filadelfo” es el testigo clave en el Caso 1; para Seguridad Pública Federal, “Filadelfo” es testigo clave en el Caso 7. Por eso se desespera el padre del niño secuestrado y siente impotencia. “¿Qué importa si secuestró o no a Fernandito?”, explotó. “Es un secuestrador”.
Convertir un verdugo en víctima no es necesariamente culpa del abogado Higuera que hace su trabajo al defender a su cliente. Es un asunto jurídico, no moral. Las culpas vienen en otros lados. Por ejemplo, ¿qué hizo la PGR que nunca liberó consignaciones en los más de 10 casos donde “El Apá” fue acusado de secuestro? ¿Por qué la Procurauría del Distrito Federal no ha continuado con los casos pendientes? ¿Cuál es la responsabilidad de los medios, de todos nosotros, al hacer causa por un lado sin explorar de manera menos pasional el otro? La culpabilidad parece ser de todos nosotros, de aquellos que, paradójicamente, no fuimos las víctimas del secuestro.
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Esta situación vergonzosa, se repite todos los días en las Agencias del Ministerio Público y en los Juzgados Penales de cualquier parte de México. El violador de una mujer o un niño, después de que su abogangster negocia con el MP o el Juez Penal en turno, termina siendo el violado, o como bien dice el artículo “la víctima” y las verdaderas víctimas, los responsables del crimen, así las víctimas después de sufrir el delito en su contra, tienen que soportar, el maltrato verbal y la burla del personal del ministerio público o de los juzgados penales. Y observar asombrados, como sus verdugos, son protegidos por las autoridades encargadas de procurar y administrar Justicia. Para esto, basta que un familiar del criminal, saque su “charolastra” o el fajo de billetes, que comprara la impunidad del criminal. Lo mismo le ocurrió a la Abogada Digna Ochoa, le comente a alguien el crimen: “Digna Ochoa, se suicido, concluyo el Procurador Batíz, primero se disparo en la pierna, para revisar que el revolver no se le trabara y después se disparó en la cabeza”, me contesto mi interlocutor: “No, primero se disparó en la cabeza y luego en la pierna”. O tenemos la causa penal radicada en Oaxaca, por la violación de un niño en un Jardín de Niños, vimos a la pobre madre, relatándonos el crimen en televisión, nos contó que el violador tiene relaciones con el Procurador oaxaqueño y camina libre por las calles de Oaxaca, el Gobernador priísta Ulises Ruíz, no se pronuncio al respecto, en ningún momento. O el caso de la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora, donde murieron quemados 49 bebitos, por la omisión de los dueños de la guardería de no cambiar el material de las colchonetas, por uno menos inflamable y no haber construido salidas de emergencia y ya ven, están amparados. Nos sorprendemos por tanta Injusticia y nos preguntamos ¿estamos desamparados ante nuestros verdugos? La Vida es así como así, alguien hace algo malo y así se quedan las cosas. No lo creo, muestra de ello, es la muerte del secuestrador conocido como el apa, no en su cama tranquilo, sino humillado y acusado de un crimen en la cárcel. Al Abogado Rodrigo Higuera, si no le alcanzan las leyes penales mexicanas, le recomiendo ocurrir a la Corte Penal Internacional ¡a defender a su secuestrador! Mirando el Popocatépetl.
Comment by Fmmartínez — November 20, 2009 @ 5:06 am
Es evidente que la justicia se pierde en los caminos de la corrupción, la falta de denuncias y la negilgencia de las autoridades, si a esto le sumamos que en México existe más del 95% de impunidad en muchos hechos delicitivos, para los delincuents es rentable serlo.
Los medios buscan “ganar la nota” y la vorágine de violencia, no permite dar seguimiento claro a muchos casos y hechos, cosa que todo medio reponsable debe hacer.
Pero el rating y la audiencia mandan y se da un caso tras otro sin profundizar en ninguno de ellos.
Como sociedad nos hace falta más participación, mientras sigamos agachando la cabeza, viviendo en el “si no lo veo no existe”, continuaremosm permitiendo esta impudnidad, los excesos de los congresistas, gobernadores, alvaldes y funcionarios y sumándonos como pasajeros del tren del atrazo al que se está conduciendo al país, la pregunta entonces es ¿Cuando se descarrilará?
Comment by Miguel Torres — November 20, 2009 @ 7:21 am
EL TESTIMONIO DEL “FILADELFO” ME RECUERDA LA “PACA, AMBOS SON UNA VERDADERA VERGUENZA QUE AFRENTA A LAS INSTITUCIONES POLICIACAS Y ES ESCARNIO DE LA SOCIEDAD CIVIL.
LA CURRUPCIÓN INICIA CON LAS INTITUCIONES, ES AHI DONDE SE DEBE DE ERRADICAR LA IMPUNIDAD.
EN MEXICO SE CONDENA CON ACUSACIONES Y NO CON PRUEBAS. PARA PODER VIVIR EN SOCIEDAD ES MENESTER RESPETAR LAS LEYES. NADIE ES CULPABLE HASTA QUE SE DEMUESTRE LO CONTRARIO.
Comment by GUTIERRITOS — November 20, 2009 @ 9:24 am
YO CREO QUE EL GOBIERNO CAPITALINO COMETIO UN GRAN HERROR Y LO MEJOR ES QUE LA SSP DEMOSTRO EL PROFESIONALISMO CON EL QUE REALIZA SU TAREA
Comment by Alberto Lozano Vite — November 20, 2009 @ 11:32 am
Coincido con el Sr. Martí haya si o no es fue un secuestrador y pues su penar será ETERNO y ahí ni el poder ni el dinero lo ayudarán.
Comment by Rosendo Alvarez Valenzuela — November 20, 2009 @ 11:43 am
NO HAY QUIEN SALVE A LA AL GOBIERNO DEL D.F. POR CULPAR A ESTE TIPO DE UN CASO EN CONCRETO, PERO COINCIDO CONTIGO RAY, ESE TIPO ESA UNA FICHA… UN FICHA, TAL VEZ NO ES CULPABLE DE LO DE APA, PERO NO ES UNA ANGEL
Comment by Yadira Gama — November 20, 2009 @ 11:48 am
El asunto del “apá” ya traspasó al nivel de las emociones, y dejó su plataforma legal. Y la responsabilidad compartida es de los medios (tan proclives a “victimizar” sin analizar) y de las autoridades (tan proclives a no investigar). En efecto, el abogado de la familia del señr Sergio Humberto Ortíz tiene todo el derecho de echar mano de sus mejores recursos, las procuradurías todo el derecho de presunción con pruebas e investigaciones, y los medios todo el derecho de informar de casos socialmente sensibles. Pero también existen obligaciones éticas: los abogados deben probar sus argumentos de defensa, las procuradurías deben realizar trabajo de investigación sin distingo alguno, y los medios debieran identificar la delgada línea entre sus labores y el amarillismo y manipulación que tan bien se les conoce.
Con todo mi merecido respeto por las víctimas de secuestro y por quienes son injustamente juzgados.
Comment by Fernando Jiménez Rivera — November 20, 2009 @ 11:51 am
NO SIENTO LA MÍNIMA TRISTEZA DE QUE ESTE MUERTO, PORQUE CIERTO QUE NO ES CULPABLE DEL CASO MARTI, TENIA MAS COLOTA QUE PISAR
Comment by Oscar Ontiveros Castañeda — November 20, 2009 @ 11:54 am
Quien puede confiar en sistema judicial, sobre todo el del D.F. ?
A Bejarano, el que salio en la tele embolsandose el dinero que le daba Ahumada, lo trataron como un heroe los de la procuraduria del D.F. a cargo del ‘maestro’ Batiz, el procurador ad hoc, del Peje.
Y la misma procuraduria fue muy benevolente con Imaz (esposo de la secretaria de hacienda del Peje), el ahora politico y ex lider de la UNAM, por haberse embolsado ‘nada mas 50 mil dolares. El mismo ‘procurador de justicia’, Batiz, hundio al que extorcionaban (Ahumada) y favorecio al extorcionador.
Comment by peje — November 20, 2009 @ 11:59 am
Si el APA es delincuente, lo cual es muy probable, no es el mayor problema. La importancia de esto radica en la forma de tratar los casos por parte de la PGJ-DF, muchos nos preguntamos dos cosas ¿Cuántos inocentes hay en las cárceles del DF? ¿Cuántos delincuentes estarán afuera delinquiendo en el DF con la venia de la policía y procuraduría capitalina?, ese es el verdadero problema, si se quiere hacer justicia debe hacerse al margen de la ley y no con montajes.
Comment by Gerardo López Estrada — November 20, 2009 @ 12:11 pm
Además, en lo particular del caso Martí, considero que la percepción es que se tiene mayor confianza en las investigaciones y pruebas presentadas por la SSP federal y no en las de la PGJ-DF, por eso digo que lo importante no es si es inocente o culpable, lo importante es hacer justicia conforme a la ley.
Comment by Gerardo López Estrada — November 20, 2009 @ 12:28 pm
aunque es una persona, pero no sufrimos por la perdida de este tipo de lacras, es mas se deberian morir todos asi de una vez
Comment by Said Espidio Piña — November 20, 2009 @ 1:41 pm
NO HAY QUE OLVIDAR QUE QUIEN COMENZO EL JUICIO MEDIATICO Y SENTENCIO ANTE LA SUPREMA CORTE TELEVISA DE LA MUERTE DEL NIÑO MARTI FUE EBRARD. QUIEN NO LO RECUERDA PRESUROSO SALIR EN HORARIO TRIPLE A QUE HABIA ENCONTRADO AL CULPABLE DEL ASESINATO.
SE LE CAYO EL TEMPLETE A EBRARD NO PORQUE LA FEDERAL TUVIERA ANIMOS DE RESOLVER EL CASO SINO PORQUE ESTABAN ENLODANDO A UNA SUBALTERNA CERCANA DE PALOMINO.
EFECTIVAMENTE EL APA NO ERA UNA BLANCA PALOMA PERO A CUALQUIERA DE NOSOTROS NOS PUEDE CAMBIAR LA VIDA CON UNA SENTENCIA MEDIATICA QUE SIRVE COMO ESCALON PARA LAS ANSIAS DE PODER DE UN POLITICO HACIA EL 2012.
HACE UNOS AÑOS DETUVIERON A UN ARQUUITECTO EN EL AEROPUERTO PORQUE ERA IDENTICO A CIERTO NARCOTRAFICANTE AL MES LO SOLTARON PORQUE EFECTIVAMENTE NO TENIA NADA QUE VER CON EL CRIMEN ORGANIZADO ILEGAL (PORQUE EL OTRO CRIMEN ORGANIZADO LEGAL SON LOS GOBERNADORES Y CLASE POLITICA EN SU CONJUNTO) PERO EL ARQUITECTO SALIO EN LA TELE Y POR SUPUESTO QUE HUBO UN DAÑO MORAL A TODA SU FAMILIA.
LOS COMUNICADORES NO TIENEN DERECHO A TRATAR A UNA PERSONA EN LA TELE COMO DELINCUENTE SIN JUICIO PREVIO.
Comment by papy voyington — November 20, 2009 @ 1:56 pm
Cierto, señor Riva Palacio, pudiera ser que el señor Sergio Humberto Ortiz Juárez no tuviera injerencia directa en e secuestro y posterior asesinato de Fernando Martí, pero como usted mismo dicen que se ha determinado que sí tuvo participación en otros secuestros, dado que durante la investigación se descubrió mucha información comprometedora en su computadora, y hasta donde tengo entendido, eso no es ningún invento sino la puritita realidad, entonces no puede decirse ahora que el señor Sergio Humberto Ortiz es una víctima.
Comment by Cristina Cruz Juárez — November 20, 2009 @ 6:15 pm
Peje.
segun tu cual fue el delito de Bejarano,¿recibir dinero de un particular sin ser funcionario?, ¿es trato de hèroe entrar a la carcel(supongo que sabes que si entrò a la carcel)? es obvio que el dinero se lo dieron por algo, pero no se sabe porque, con ese ejemplo tu pretendes hacer ver que la procuraduria del df es lo peor, yo creo que lo de bejarano en comparaciòn con lo de pasta de conchos (que todavia no se resuelve), lo de la guarderia de hermosillo son cosas mucho peores.
coincido con Rivapalacio en que aunque no hubiera participado en el secuestro de Martì, definitivamente el apa deberìa haber estado en la carcel porque esta iplicado en otros casos.
Comment by Adolfo Bolaños — November 20, 2009 @ 8:24 pm
…por eso tambien Florence Cassez tarde o temprano sera liberada!
La sociedad mexicana esta secuestrada por quienes tendrian que velar por ella.
Comment by Jorge Rebolledo — November 22, 2009 @ 6:20 pm