Estrictamente Personal

Pelota envenenada

November 6, 2009

— 12:00 am

En medio de todo el griterío político, el Senado envió sin ruido alguno una pelota envenenada a la Suprema Corte de Justicia que lleva adentro un recurso de controversia institucional contra las instituciones bancarias y financieras que operan en México y que tienen, por razones de rescates o de diseño, entre sus principales accionistas a los gobiernos donde están sus matrices. En esa categoría se encuentran los bancos españoles Santander o BBVA, el canadiense Scotiabank Inverlat, el británico HSBC, así como varias aseguradoras. Pero sobre quien realmente apuntan las baterías del Senado es Banamex.

La controversia es un cóctel muy explosivo. Aunque ponen en el banquillo a varias instituciones mundiales, la principal es Citigroup, rescatada hace casi un año por el gobierno de Estados Unidos, con lo cual es titular del 36 por ciento de las acciones comunes de esa institución. Como Citigroup posee 99.86 por ciento del Grupo Financiero Banamex, y el 99.99 por ciento de Banamex, las alarmas sobre quién realmente controla el sistema de pagos mexicano, sonaron. Con el artículo 13 de la Ley de Instituciones de Crédito, que establece que de ninguna forma podrían participar personas morales extranjeras que ejerzan funciones de autoridad en el capital social de las instituciones de banca múltiple, empezó la embestida contra Banamex.

El tema entró en una etapa de hibernación hasta que el PRI ganó la mayoría en la Cámara de Diputados y Francisco Rojas, brazo parlamentario del ex presidente Carlos Salinas, lo incluyó como uno de los temas de la agenda legislativa bajo el enunciado  de “la mexicanización de Banamex”. Los diputados se trenzaron en una discusión por ese punto. Quien se opuso a la personalización del tema fue el ex secretario de Finanzas de Enrique Peña Nieto en el gobierno del estado de México, Luis Videgaray, que ganó el debate y se dejó la “mexicanización” en términos generales. Según ejecutivos de Banamex, la acción de Peña Nieto-Videgaray estuvo inspirada en cuestiones electorales, cuyo horizonte es 2012.

De acuerdo con los ejecutivos, los mexiquenses buscaban evitar que Banorte aprovechara la crisis de Citigroup para adquirir Banamex, y que su presidente Roberto González Barrera forjara una alianza político-electoral con el senador Manlio Fabio Beltrones -que inició el debate público sobre la mexicanización del banco-, para las próximas elecciones presidenciales. Colaboradores de Beltrones han negado que exista esa alianza, y en cambio, han señalado a Banamex como la fuente de esas imputaciones. Ciertamente, si bien ambos actores pueden estar interesados en la mexicanización de Banamex, hay segmentos en la lógica de los ejecutivos de Banamex que no cuadran.

Rojas es alfil de Salinas, no de Beltrones, e incluso tensaron su relación por las posiciones encontradas sobre el incremento en el IVA. Todavía es menos cercano Rojas a González Barrera quien, a su vez, mantiene un fuerte enfrentamiento con Salinas. El ex Presidente no está apostando al 2012 con Beltrones, sino con Peña Nieto, mientras que González Barrera, tras sus profundos diferendos con Salinas, inyectó recursos a la campaña presidencial de Felipe Calderón a través de su cercana -y espera sea candidata presidencial-, Josefina Vázquez Mota, coordinadora de los panistas en la Cámara de Diputados.

Es decir, en el juego de alianzas e intereses, la mecánica Beltrones-González Barrera se atora. Pero si en el juego de intereses de las élites la correlación de fuerzas está clara a partir de las relaciones personales y los objetivos de mediano y largo plazo, los caprichos del realineamiento temporal en función de la misma meta incorpora a otro actor, Andrés Manuel López Obrador, el ex candidato presidencial y líder de la izquierda social. Es decir, cuatro cabezas de intereses, Salinas, Beltrones, González Barrera y López Obrador, algunos de ellos enemigos entre sí, o que ni siquiera se dirigen la palabra y desconfían uno de otros, están aliados en la cruzada por la mexicanización de Banamex.

La racional que los inspira varía. González Barrera busca el negocio. Salinas, empapado en el rencor contra el ex presidente Ernesto Zedillo, está empeñado en recuperar para el país el sistema de pagos que se perdió por Fobaproa. Beltrones, por las mismas razones de Salinas, pero desde otra trinchera, quiere lo mismo. López Obrador, que coincide teóricamente con ambos, está movido por impulsos ideológicos. Son enemigos muy fuertes los que tiene enfrente Banamex, la Secretaría de Hacienda que defiende la legalidad del rescate de Citigroup y su relación con Banamex, y el propio gobierno de Calderón, que de avanzar la controversia institucional quedaría expuesto a un conflicto con el presidente Barack Obama.

En el ideal de la teoría, todo se resuelve con la venta de Banamex por parte de Citigroup. Sin embargo, Banamex –que tiene un valor de 8 mil millones de dólares- es la joya de la corona de Citigroup –que vale 5 mil-. La institución estadounidense necesita a su hija mexicana para poder tener posibilidades de salir de la etapa de pre-quiebra en la que se encuentra. Alega que la intervención gubernamental se dio en situaciones extraordinarias y es temporal, considerandos que no figuran, por cierto, en la Ley de Instituciones de Crédito.

En Banamex aseguran que si procediera la controversia constitucional, México entraría en un diferendo comercial con Estados Unidos por el Tratado de Libre Comercio, pero los abogados del Senado aseguran que los negociadores de ese acuerdo blindaron a México contra una eventualidad de esa naturaleza, y que ha lugar a que, como dice la Ley, “en el supuesto de que la autoridad extranjera no vendiera sus acciones o partes sociales, entonces automáticamente la Institución de Banca Múltiple perderá su concesión o autorización”. Dicho esto, la Suprema Corte de Justicia tendrá en sus manos, una de las decisiones estratégicas más importantes que haya tenido: si Banamex regresa o no, a manos mexicanas.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx
www.twitter.com/rivapa

6 Comentarios »

  1. No hay duda que el próximo Presidente de México lo pondrá Carlos Salinas, y que cada día son más graves las violaciones a nuestra Carta Magna, y el derecho financiero mexicano sigue rezagado ante el mercado de valores
    Hace 2 segundos

    Comment by José Chablé — November 6, 2009 @ 1:58 am

  2. El asunto no sería si Banamex tiene mayormente capital mexicano o no, o que sea productivo y eficiente. El asunto ES la pelea por una de las rebanadas más grandes del pastel, que pudiera proveer de recursos a las campañas de quienes promuevan la “mexicanización” de Banamex. Por eso tiene las manos metidas ahí Salinas y Beltrones. Entendamos que quiren quedar bien con los señores del dinero para obtener respaldo. ¿Y los usuarios de la banca?… ¿y las leyes?… ¿y la calidad del servicio?: eso no importa…

    Comment by Fernando Jiménez Rivera — November 6, 2009 @ 10:13 am

  3. SÓLO BANAMEX? OSEÁSE, LOS OTROS BANCOS QUE ESTÁN EN MANOS DE EXTRANJEROS YA SE ALINEARON? COMO DIRÍA EL PELONCHAS DE SALINAS, QUE ESTÁ PELÓN PORQUE NO TIENE UN PELO DE TONTO, NO SE HAGAN BOLAS, SON TODOS, LA OLIGARQUÍA FINANCIERA.

    NO BUSQUEMOS TECNICISMOS PARA JUSTIFICAR EMBESTIDAS CONTRA PARTICULARES O GRUPOS OPUESTOS AL DEL PODER. EN MÉXICO, LAS LEYES SE LAS PASAN POR EL ARCO DEL TRIUNFO.

    Comment by GUTIERRITOS — November 6, 2009 @ 10:53 am

  4. La banca fue nacionalizada por López Portillo y regresada a la iniciativa privada por Salinas y entregada a extranjeros por Zedillo, quien además avaló, junto con Calderón, el Fobaproa, que incluía deuda privada que se hizo pública y que todavía los mexicanos seguimos pagando.

    Y el que se mexicanice o no Banamex, tiene que ver más con un ajuste de cuentas político-financiero que una acción patriótica; tiene que ver más con los movimientos del ajedrez político rumbo al 2012.

    La Suprema Corte de Justicia la tiene fácil si se trata de aplicar la ley, es decir, decretar que Banamex está en la ilegalidad al participar el gobierno de EU en sus acciones; pero sabemos que va a sancionar con evidentes criterios políticos y entonces quién sabe.

    Si se trata de justicia, la Suprema Corte deberían empezar por repudiar los altísimos intereses que cobran estas instituciones bancarias, y en donde Hacienda sólo deja pasar los abusos que se dan en este sentido.

    Comment by Beto — November 6, 2009 @ 2:26 pm

  5. En este merequetengue político-financiero, señor Riva Palacio, lo único que debe prevalecer, como dice el comentarista cuatro, es la justicia, y hacer lo posible porque los bancos bajen supremos interese que exijen, y no importa cuál de los políticos salga, por así decirlo perjudicado (Beltrones, González Barrera, Zedillo, el innombrable, etcétera). Ojalá y la Suprema Corte, haga honor al tercer término de su nombre (Justicia) y decida lo que que mejor convenga a la mayoría de los ciudadanos y no de los políticos insanos. Es más yo propongo que haya un año sin políticos, a los mejor al desaparecer los políticos desaparecen los maleantes.

    Comment by Cristina Cruz Juárez — November 6, 2009 @ 7:04 pm

  6. Checar:
    http://columnas.ejecentral.com.mx/lacostumredelpoder/2009/11/09/apuntes-alrededor-de-una-pelota-envenenada/

    Comment by Joe Teuffer — November 9, 2009 @ 7:13 pm

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