Estrictamente Personal

Otra vez Josefina

February 27, 2009

— 4:00 am

Raymundo Riva Palacio

Fernando Yáñez fue todopoderoso, en la medida que lo mecía la mano de Elba Esther Gordillo. Como parte del cobro por la ayuda en las elecciones de 2006, el presidente Felipe Calderón le dio a la Maestra un paquete de cargos dentro del gobierno federal, entre los cuales se encontraba la Lotería Nacional -una cuota desde el sexenio pasado-, cuya dirección recayó en Yáñez. No tardó mucho su viejo operador financiero en olvidar en qué establo abrevaba y comenzó a moverse como si los hilos del poder los hubiera construido él, y no que fuera una pieza que se movía al ritmo que le marcaba la lideresa nacional del sindicato de maestros.

Durante largo tiempo desafió Yáñez a su protectora, rompió con ella y la ignoró el año pasado cuando le pidió, por el bien del grupo político que encabeza, que renunciara a la Lotería Nacional porque el escándalo en el que se metió por conseguir la libertad de la hermana de su novia, que a su vez era pareja de uno de los líderes del Cártel de Juárez, iba a salpicarlos a todos. Él había sido designado por el Presidente, le espetó a la Maestra, por lo que la renuncia se la debía pedir Calderón, no Gordillo. La ruptura era total. ¿De dónde abrevó tal soberbia Yáñez? Le pregunta se la hacían muchos, sin saber que el ex director de la Lotería Nacional había sido seducido inteligentemente por una enemiga de la maestra, que ahora movía los hilos de Yáñez.

La autora intelectual de lo insuflado de Yáñez es la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, quien le dio cobijo político para que enfrentara a la Maestra y debilitara a la dirigente magisterial que la había derrotado en las jugadas del sector, y en las confianzas del Presidente. Vázquez Mota y Yáñez son de Chihuahua, y lo fue acercando con otro chihuahuense que había sido su suplente cuando la secretaria fue diputada en la primera legislatura del sexenio de Vicente Fox, Abelardo Escobar, actualmente secretario de la Reforma Agraria. Yáñez comenzó a volar solo. O al menos eso creía a partir de sus alianzas tácticas dentro del gobierno.

Una de las más sólidas era con Miguel Ángel Yunes, director del ISSSTE, con quien la Maestra tuvo desde el año pasado un enfriamiento. Yunes alegaba, en defensa y justificación de ese alejamiento, que él no era un funcionario puesto por la Maestra, sino que había llegado ahí, se mantenía y tenía posibilidades de avanzar, en virtud de sus propios méritos. A diferencia de Yáñez, Yunes puede argumentar su afirmación, aunque sí se asomaba claramente la mano de Gordillo en su designación al ISSSTE, otra de las dependencias que forman parte de su cuota política desde el foxismo.

Yáñez se despachaba en grande. Se enfrentó con una parte del equipo cercano a la maestra, como su yerno, el subsecretario de Educación, Fernando González -detestado por Vázquez Mota-, y amenazó a quien funge como enlace con medios de la Maestra, Pablo Marentes, a quien acusó de haber filtrado a la prensa los primeros detalles de su relación amorosa con una ex Miss Chihuahua y su hermana, detenida en flagrancia con drogas y armas en aquél estado, y puesta en libertad por gestiones de Yáñez y sus amigos. Empapado por ese poder prestado, trató también de darle una vuelta al negocio de las apuestas en México y conseguir nuevos aliados.

En 2007, de la mano de Ramón García, director de Comunicación Social del ISSSTE, viajó al Reino Unido para buscar un contrato con una casa de apuestas en internet a fin de colocar máquinas tragamonedas en México. El contrato no se hizo, pero había involucrado a un importante funcionario de la Secretaría de Hacienda para que le ayudara a concretar ese negocio. Para seguir allegándose favores, Yáñez tocó la puerta de la secretaría particular del Presidente, a donde comenzó a entregar información y expedientes sobre la Maestra.

Nada de lo que hizo Yáñez cuajó, en parte porque se metió en conflicto directo con Gordillo, quien finalmente logró que el Presidente lo despidiera. Vázquez Mota entró al rescate y al saber de la salida de Yáñez de la Lotería Nacional, logró que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, que nombrara representante de Nafin en Washington, donde iba, en palabras del ex incondicional de la Maestra, a arreglar todos los créditos para el desarrollo de infraestructura del gobierno para estos tiempos de crisis. La gestión de Vázquez Mota, la intervención de Carstens y las habladurías de Yáñez se desmoronaron cuando la DEA, que levantó muy alto las cejas cuando el ex funcionario rescató a su cuñada de las garras de la justicia, lo declaró non-grato para ir a ocupar un cargo a Estados Unidos.

La osadía de Yáñez tuvo su primer encuentro con la realidad. Y vienen más. Una batería de auditorías se han iniciado sobre su gestión, ordenadas por el nuevo director de la Lotería Nacional, Miguel Ángel Jiménez, íntimo del subsecretario González y miembro del grupo que había sido desplazado en los conflictos en el entorno próximo a la Maestra, el año pasado. Por ahora, Yáñez está como desahuciado político, con Yunes en un repliegue táctico en su relación con la Maestra, y Vázquez Mota exhibida. Él, al final de cuentas, es un accesorio. La pieza importante que viene en piada es la secretaria de Educación, a quien las jugadas políticas le están fallando.

r.rivapalacio@ejecentral.com.mx

El paradigma de Calderón

February 25, 2009

— 4:00 am

Raymundo Riva Palacio

El Presidente se enoja y todo retiembla a su alrededor. Estalla contra los medios y contra su equipo. Recrimina a los políticos, se enfrenta con los empresarios y a los periodistas le echa en cara que no lo entiendan. A su equipo le reclama que en la lucha contra el narco ha perdido totalmente el frente de la comunicación. La paja en el ojo ajeno, como dice el refrán, es el mal de Felipe Calderón, que por más extraño que parezca en un político de su experiencia, no está viendo que buena parte de lo que está sucediendo en su administración -con la notoria excepción de la crisis económica- es consecuencia de sus actos y de aquellos en que lo han metido sus cercanos.

El Presidente no se dice derrotado, pero así parece. Ya no es sólo el discurso reiterativo de que van ganando los buenos sobre los malos, tan desgastado que la percepción de que los malos le van ganando ya se internacionalizó. Es su trato con los interlocutores. A empresarios de Ciudad Juárez, quienes le expresaron en el segundo semestre del año pasado su preocupación por la violencia, les dijo en un gesto rápido de intolerancia que las cosas se iban a poner peor. Y cuando admitió que el gobierno no podía proveerles las garantías de seguridad que le exigían, les recomendó que hicieran lo que los empresarios de Monterrey: contratar escoltas.

Pero cuando un regio importante, el propietario principal del Grupo Reforma, Alejandro Junco, lo fue a ver a Los Pinos con un video amenazante que mostraba un día en la vida de su esposa, sus hijos y sus nietos -de aparente manufactura del Cártel del Golfo-, el Presidente le dijo que no podía hacer nada, y que en efecto, las cosas se pondrían peor. Junco y toda su familia, se fueron al autoexilio en Estados Unidos, como también lo hicieron varios de los empresarios de Juárez que hablaron con Calderón. Ante la claudicación del Presidente para proveerles seguridad, varios de los más grandes empresarios del país evalúan la contratación de guardias blancas en países generadores de  este tipo de soldados, como Israel y Sudáfrica.

La crítica sobre la estrategia de la lucha contra el narcotráfico es que la estrategia no está funcionando. El Presidente dice lo contrario, aunque la percepción de inseguridad crece exponencialmente. Es verdad que no hay balaceras en todas las calles del país, como dijo en un discurso secreto ante la asamblea plenaria de Banamex el viernes pasado, pero en la política, la percepción siempre construye la realidad para gobernar. Si no se domina la percepción, la realidad termina por atropellar al gobierno.

Lo vimos la semana pasada, cuando en un intento por arropar al Presidente, los secretarios de Turismo, Relaciones Exteriores y Economía, además del líder nacional del PAN, saltaron a la tribuna pública para exponer las molestias  que ha expresado en privado el Presidente, que la cobertura de medios es excesiva y lacerante, que los muertos se encuentran focalizados en las zonas donde los cárteles disputan los territorios después de que se desintegró la Federación, que la creciente penetración del narco en la política, llevado al extremo para argumentación, podría terminar imponiendo a un presidente, y que el fenómeno no nació con el gobierno calderonista, sino que arrastra una falta de acción, o exceso de iniciativa hacia el lado malo, desde hace varias décadas.

Sin embargo, hay indicadores de que el Presidente no está viendo el bosque, sino el árbol. Argumenta internamente que el problema es de comunicación. Su director de Comunicación Social, Max Cortázar, reaccionó y el viernes pasado convocó a todos los responsables de comunicación en el gobierno federal para pedirles que refuercen la estrategia, enfocándose a la seguridad y la economía. El lunes los volvió a llamar para lo mismo, y este jueves tiene programada una nueva reunión. Siente que su pescuezo está a punto de llegar a la guillotina, y trata de salvarlo. Pero la comunicación no lo es todo. La política, que debe de dar sentido y dirección a la comunicación, es lo que está faltando.

La política no ha funcionado, por tanto ni la comunicación, ni el discurso ni  la estrategia, que ya no tienen rumbo. De acuerdo con sus interlocutores fuera del gobierno, Calderón está cada vez más irritable. La semana pasada tuvo un enfrentamiento con varios gobernadores priistas a propósito de la violencia en varios estados, y se tradujo, en el caso de Chihuahua, en una declaración del secretario de Gobernación de que el problema no era federal, sino de los chihuahuenses, y en otra afirmación más del líder nacional del PAN de que eran los gobiernos priistas los que deseaban negociar con el narco.

El choque no es saludable para nadie, y mucho menos para Calderón si quiere mantener la gobernabilidad que los líderes priístas le han dado durante su atribulada primera parte de sexenio. Pero el problema no para ahí. Su asesor de seguridad nacional dijo en enero que se debía pactar con el narcotráfico, aunque luego rectificó. No le dijo nada el Presidente, que tampoco ha sido capaz de resolver el conflicto entre su secretario de Seguridad Pública y su procurador, a quien no ha cambiado porque, le ha dicho a más de uno, no hay nadie que quiera aceptar el cargo.

Los problemas de Calderón son más grandes de lo que parece. Uno es de manufactura externa, la economía. Otro es interno, donde los presupuestos con los que inició su estrategia contra el narco, han cambiado. Él no, por lo que se mantiene en su misma lógica. Con referentes distintos, su liderazgo debería de ser distinto. Al no ser así, el liderazgo ha naufragado, los desafíos crecen, su preocupación también y el enojo se eleva. Si hay tanto consenso en que su visión y proceder es lo que no está funcionando, lo que más sorprende es que no se esté dando cuenta. Calderón, puede uno argumentar, se ha metido a su propio Paradigma de la Rana.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

PRI prepara contraataque contra Germán Martínez

February 22, 2009

— 10:16 pm

Germán Martínez, el líder nacional del PAN, saltó nuevamente hacia la confrontación.

“Ahora no falta quienes desde el fracaso de los gobiernos del PRI sugieren la rendición en esta lucha (contra el narcotráfico)”, argumentó.

La dirigencia y los gobernadores priístas se encolerizaron.

En una serie de comunicaciones durante el día de ayer domingo, decidieron que nuevamente darían una respuesta a Martínez, y acordaron que sería la presidente nacional del PRI, Beatriz Paredes, la encargada de hacerlo.

Pero no va a quedar ahí.

Varios gobernadores comenzaron a plantear el rechazo a la iniciativa sobre narcomenudeo que está planteando el gobierno de Felipe Calderón, donde trasladaría la corresponsabilidad de ese combate a gobiernos estatales y municipales.

“¿Cómo quiere todavía el Presidente que lo apoyemos después de estas acusaciones?”, dijo el vocero de uno de los gobernadores.

Martínez reavivó con su declaración una semana de conflicto entre el gobierno federal y los gobernadores, que inició cuando la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, dijo el 16 de febrero que más del 60% de los asesinatos se concentraban en tres estados, lo que motivó una respuesta inmediata de los gobernadores de esas entidades.

DESPLEGADO DE REYES BAEZA

Este enfrentamiento público tuvo una secuela el martes, cuando en una cena privada con dirigentes priístas en Los Pinos, dos de ellos increparon al presidente Calderón por las imputaciones, y provocaron en él una molestia que tensó la reunión.

Los gobernadores le dijeron al Presidente que no tenían la capacidad policial para enfrentar a los narcotraficantes.

Sin mencionar esos desencuentros, Martínez afirmó este domingo que los priístas pretenden la rendición del país ante los ataques del narcotráfico.

En su mensaje semanal por internet, el líder blanquiazul también criticó la propuesta que hiciera el ex presidente Ernesto Zedillo de someter a debate la legalización de la mariguana.

Las sugerencias de negociar con los narcotraficantes, no obstante, han llegado de los panistas. El primero en hablar públicamente de ello fue el vocero del ex presidente Vicente Fox, quien propuso en una entrevista con el periódico Frontera de Tijuana, que el gobierno tendría que modificar su estrategia de lucha contra el narco y negociar con ellos.

Aunque esa declaración generó mucha controversia, los representantes del gobierno no cejaron en plantearlo.

A principio de enero, durante una reunión con todos los embajadores de México en el mundo, el asesor de seguridad del presidente Calderón, Jorge Tello Peón, dejó entrever que sí se tenía que negociar con los narcotraficantes en lugar de pretender aniquilarlos.

El procurador general, Eduardo Medina Mora, dijo coincidir con Tello Peón.

El asesor de seguridad nacional se vio obligado a rectificar públicamente su afirmación, que se filtró a la prensa, durante un discurso en la Universidad de California en San Diego.

Gánster de cuello blanco

— 9:19 pm

Raymundo Riva Palacio

Para nadie fue nunca un secreto que la batalla por la supremacía en telecomunicaciones en México iba a ser feroz. Los protagonistas son poderosos y los intereses económicos en juego tan grandes, que los escrúpulos se comienzan a perder. Pero lo que nadie se podía haber imaginado hasta hace muy poco es que es lucha que se decía a muerte, dejara de ser una metáfora para empezar a construirse como realidad. ¿O alguien duda de la seriedad del nuevo problema gansteril que se está viviendo en México con las amenazas al secretario de Comunicaciones y Transportes y al presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable?

Los casos de las amenazas a Luis Téllez y a Alejandro Puente en menos de una semana tienen analogías alarmantes. Ambos han estado batallando por romper monopolios, uno mediante los mecanismos de regulación y el otro como cabeza de grupo que se opone a uno de los gigantes del sector. Tanto uno como el otro tienen problemas con alguna televisora nacional. Y los dos recibieron sus amenazas tanto por teléfono como por correo electrónico. ¿Quién los está amenazando?

En el caso de Téllez, las amenazas coincidieron con la difusión de una serie de grabaciones realizada por la ex subsecretaria Purificación Carpinteyro, quien tiene un fuerte diferendo con su ex jefe, y que fueron producto de un espionaje en contra del secretario de Comunicaciones y Transportes. Las amenazas han rebasado el señalamiento individual, y en una de ellas, el mensaje es que procederán -de un modo no precisado- en contra de su familia si no renuncia al cargo. Los avances de la investigación sobre estas amenazas están permitiendo encontrar vínculos entre los autores y Carpinteyro, aunque todavía no se puede establecer si actuaron en forma concertada.

En el caso de Puente, las amenazas se inscriben en el mismo contexto de descomposición del tejido político en el sector de las telecomunicaciones, en el cual tampoco se excluye la figura de la señora Carpinteyro. A fines de 2008, Puente acusó a la entonces subsecretaria de “complicidad” con Carlos Slim por avalar la alianza de Telmex con la estadounidense DISH y MVS para transmitir servicios de televisión, señalando que violaba su título de concesión. (http://www.canitec.org/noticia.php?idNoticia=1026). También denunció que estaba apoyando los intereses de Slim cuando Carpinteyro detuvo el proceso que eliminaría los costos de larga distancia en telefonía fija. En el entorno de Puente existe la sospecha de que las amenazas de muerte podrían provenir del círculo cercano a ellos, que en los últimos meses habían desarrollado una fuerte relación de trabajo.

Hay varios vasos comunicantes entre Téllez, Puente y Carpinteyro: la discusión sobre las tarifas de larga distancia de telefonía fija, Slim y MVS.

Carpinteyro llevaba años enemistada con Slim, a quien llegó a señalar de haber provocado su salida de México. Al llegar a la Subsecretaría recibió la encomienda de negociar una agenda de 10 puntos con Slim y su gente. Carpinteyro le llevó un acuerdo sobre 7 puntos, pero Téllez lo rechazó por lo que aún faltaba por concluir, lo que motivó la molestia del empresario. Carpinteyro ya había solucionado el diferendo con Slim, pero su forma de negociar con Telmex y Telcel le abrió a Téllez uno con él. A Puente, ni Slim ni su equipo lo pueden ver, y lo señalan como el brazo armado de sus principales enemigos en el ramo, Televisa y Telefónica. MVS y su deseo por hacer la competencia a Sky, es el último gozne, y punto de arranque del escándalo.

La embestida contra Téllez comenzó en el noticiario matutino de Carmen Aristegui en MVS, quien difundió contenidos de correos electrónicos de vida privada del secretario con una mujer llamada Diana Pando, quien trató infructuosamente de hacer que diversos periodistas los difundieran a lo largo de los dos últimos años. Cuando estalló el conflicto entre Téllez y Carpinteyro, Pando se le acercó a la ex subsecretaria, le dio el material y esta se lo dio a MVS, que lo hizo público. El segundo golpe, al día siguiente, fueron grabaciones de Téllez que entregó Carpinteyro a la revista electrónica Reporte Índigo, que los difundió sin contexto y sugiriendo, incorrectamente, que había ilegalidad en el actuar de Téllez.

En la manipulación política de MVS y Reporte Índigo está la mano de Carpinteyro y el beneficio directo, ya sea en omisión o por comisión, de Slim. Carpinteyro ha diseminado materiales producto de un ilícito, lo que la puede poner en problemas legales, pero sobretodo, que ayudaron a allanar el camino que permitieron las amenazas de muerte y de destrucción de personas y familias. La investigación de las amenazas establecerá si Carpinteyro es autora intelectual o no de ellas, y de ello derivarán indudablemente conexiones hacia los grupos de interés que están detrás de todo estos episodios. Es probable que las amenazas a Téllez y Puente sólo busquen un efecto intimidante y que no pretendan ir más allá de los amagos para congelarlos. Pero creación de condiciones como las presentes, son muy peligrosas. Durante menos de 90 días en 1994 se construyeron condiciones sociopolíticas ominosas para la vida pública, y se soslayaron las advertencias de lo que estaba sucediendo. Se materializaron con el asesinato de Luis Donaldo Colosio. Hay que  aprender del pasado para no repetir los errores. Ni la histeria, ni la locura ni la irresponsabilidad deben ser permitidas, pues nadie en México puede darse esos lujos.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

Gánster de cuello blanco

— 6:00 pm

Raymundo Riva Palacio

Para nadie fue nunca un secreto que la batalla por la supremacía en telecomunicaciones en México iba a ser feroz. Los protagonistas son poderosos y los intereses económicos en juego tan grandes, que los escrúpulos se comienzan a perder. Pero lo que nadie se podía haber imaginado hasta hace muy poco es que es lucha que se decía a muerte, dejara de ser una metáfora para empezar a construirse como realidad. ¿O alguien duda de la seriedad del nuevo problema gansteril que se está viviendo en México con las amenazas al secretario de Comunicaciones y Transportes y al presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable?

Los casos de las amenazas a Luis Téllez y a Alejandro Puente en menos de una semana tienen analogías alarmantes. Ambos han estado batallando por romper monopolios, uno mediante los mecanismos de regulación y el otro como cabeza de grupo que se opone a uno de los gigantes del sector. Tanto uno como el otro tienen problemas con alguna televisora nacional. Y los dos recibieron sus amenazas tanto por teléfono como por correo electrónico. ¿Quién los está amenazando?

En el caso de Téllez, las amenazas coincidieron con la difusión de una serie de grabaciones realizada por la ex subsecretaria Purificación Carpinteyro, quien tiene un fuerte diferendo con su ex jefe, y que fueron producto de un espionaje en contra del secretario de Comunicaciones y Transportes. Las amenazas han rebasado el señalamiento individual, y en una de ellas, el mensaje es que procederán -de un modo no precisado- en contra de su familia si no renuncia al cargo. Los avances de la investigación sobre estas amenazas están permitiendo encontrar vínculos entre los autores y Carpinteyro, aunque todavía no se puede establecer si actuaron en forma concertada.

En el caso de Puente, las amenazas se inscriben en el mismo contexto de descomposición del tejido político en el sector de las telecomunicaciones, en el cual tampoco se excluye la figura de la señora Carpinteyro. A fines de 2008, Puente acusó a la entonces subsecretaria de “complicidad” con Carlos Slim por avalar la alianza de Telmex con la estadounidense DISH y MVS para transmitir servicios de televisión, señalando que violaba su título de concesión. (http://www.canitec.org/noticia.php?idNoticia=1026). También denunció que estaba apoyando los intereses de Slim cuando Carpinteyro detuvo el proceso que eliminaría los costos de larga distancia en telefonía fija. En el entorno de Puente existe la sospecha de que las amenazas de muerte podrían provenir del círculo cercano a ellos, que en los últimos meses habían desarrollado una fuerte relación de trabajo.

Hay varios vasos comunicantes entre Téllez, Puente y Carpinteyro: la discusión sobre las tarifas de larga distancia de telefonía fija, Slim y MVS.

Carpinteyro llevaba años enemistada con Slim, a quien llegó a señalar de haber provocado su salida de México. Al llegar a la Subsecretaría recibió la encomienda de negociar una agenda de 10 puntos con Slim y su gente. Carpinteyro le llevó un acuerdo sobre 7 puntos, pero Téllez lo rechazó por lo que aún faltaba por concluir, lo que motivó la molestia del empresario. Carpinteyro ya había solucionado el diferendo con Slim, pero su forma de negociar con Telmex y Telcel le abrió a Téllez uno con él. A Puente, ni Slim ni su equipo lo pueden ver, y lo señalan como el brazo armado de sus principales enemigos en el ramo, Televisa y Telefónica. MVS y su deseo por hacer la competencia a Sky, es el último gozne, y punto de arranque del escándalo.

La embestida contra Téllez comenzó en el noticiario matutino de Carmen Aristegui en MVS, quien difundió contenidos de correos electrónicos de vida privada del secretario con una mujer llamada Diana Pando, quien trató infructuosamente de hacer que diversos periodistas los difundieran a lo largo de los dos últimos años. Cuando estalló el conflicto entre Téllez y Carpinteyro, Pando se le acercó a la ex subsecretaria, le dio el material y esta se lo dio a MVS, que lo hizo público. El segundo golpe, al día siguiente, fueron grabaciones de Téllez que entregó Carpinteyro a la revista electrónica Reporte Índigo, que los difundió sin contexto y sugiriendo, incorrectamente, que había ilegalidad en el actuar de Téllez.

En la manipulación política de MVS y Reporte Índigo está la mano de Carpinteyro y el beneficio directo, ya sea en omisión o por comisión, de Slim. Carpinteyro ha diseminado materiales producto de un ilícito, lo que la puede poner en problemas legales, pero sobretodo, que ayudaron a allanar el camino que permitieron las amenazas de muerte y de destrucción de personas y familias. La investigación de las amenazas establecerá si Carpinteyro es autora intelectual o no de ellas, y de ello derivarán indudablemente conexiones hacia los grupos de interés que están detrás de todo estos episodios. Es probable que las amenazas a Téllez y Puente sólo busquen un efecto intimidante y que no pretendan ir más allá de los amagos para congelarlos. Pero creación de condiciones como las presentes, son muy peligrosas. Durante menos de 90 días en 1994 se construyeron condiciones sociopolíticas ominosas para la vida pública, y se soslayaron las advertencias de lo que estaba sucediendo. Se materializaron con el asesinato de Luis Donaldo Colosio. Hay que  aprender del pasado para no repetir los errores. Ni la histeria, ni la locura ni la irresponsabilidad deben ser permitidas, pues nadie en México puede darse esos lujos.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx