De Orden Superior

Militares y civiles, cero inteligencia antinarco

February 2, 2010

— 12:00 am

Podrá decirse aquí y allá que la matanza de jóvenes en Ciudad Juárez el pasado fin de semana tiene una explicación lógica.

Que se debe a salida de los militares y al repliegue gubernamental; que se dio en un impasse mientras la Policía Federal tomaba posiciones y se desplegaba para actuar; que es producto de la venganza de los cárteles que operan ahí; que es una respuesta sangrienta con la que se vuelve a recuperar la plaza de Juárez o peor aún: que los masacrados seguramente tenían algo qué ver con el narco.

Por eso siempre acaban así, entre las patas de los caballos, pisoteados o muertos, dirán los más confusos, los menos iluminados o los malintencionados.

La gran verdad es que estos hechos de sangre se dan ante escenarios igualmente inocultables, como la carencia de una estrategia de combate antidrogas real, medible, profunda, con plazos, supervisión y metas mínimas a alcanzar en tiempos programados, y sobre todo por la inexistencia de una estructura de inteligencia sólida, completa y eficaz, sea esta civil o militar.

Lo que hemos visto a la fecha en Juárez o en cualquier otro sitio ha sido la aplicación de operativos de reacción, con un amplio despliegue militar y policiaco basado en la recopilación de datos pero sin una aportación o sin un horizonte más allá de la respuesta in situ a la acción de los sicarios o de delincuentes presuntamente ligados con cárteles.

Por más que los adoradores de la mano dura y de las ideas innovadoras en materia de seguridad pública federal o local insistan en defender la existencia y la efectividad y eficacia de los operativos conjuntos como el de Chihuahua, la evidencia en contra sigue siendo contundente.

NI CIVILES, NI MILITARES NI NAVALES.

Pese a los cambios y golpes de timón (literalmente) para darle a la Armada de México un protagonismo inusitado en la lucha contra el crimen organizado, y aún con la llegada de más mandos navales a posiciones clave de la seguridad pública, el panorama sigue siendo sombrío y se agrava en el norte del país y en otras entidades.

A esto se suman los titubeos de los mandos militares en la Sedena, quienes se sienten no solo relegados, sino también menospreciados en sus aportaciones en materia de inteligencia y contrainteligencia.

El reciente documento filtrado por el Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMADEN) a la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados que encabeza Ardelio Vargas Fosado, y entregado a su vez a Excélsior, en el que se da cuenta de los reacomodos de los ocho cárteles del país en dos bloques rivales, es una muestra de las fracturas que tiene el aparato de inteligencia del país, sea civil o militar.

Los datos contenidos en ese informe bastan para documentar la manera en que trabajan por su cuenta, recabando cifras, nombres, lugares, hechos, tanto la Marina como la Sedena y la PGR o el CISEN o la SSP Federal.

El aparato de inteligencia nacional sigue resquebrajado y es incapaz de armonizar mínimamente para ofrecer resultados concretos y aplicables a nivel operativo.

Es decir, que la masacre de Ciudad Juárez, aunada a otros hechos brutales ocurridos no solo en Chihuahua sino en otros puntos del país, ocurrió como resultado de la ausencia de toda una estrategia de inteligencias y contrainteligencia capaz de penetrar pandillas, bandas y grupos de sicarios no solo con agentes civiles o militares, sino mediante sistemas de escucha de última generación o a través de sofisticados equipos de intercepción, previo seguimiento y mapeo territorial para establecer zonas conflictivas y de fuerte actividad criminal.

Nada de esto sucedió ni ha sucedido en Ciudad Juárez. Puede haber muchas explicaciones y se podrán aportar infinidad de cifras, de números y estadísticas y sobre los logros del operativo pero en lo esencial la finalidad del mismo sigue incumplida y esta es la de darle y garantizarle a los ciudadanos paz y tranquilidad y la posibilidad de vivir y desarrollarse en un estado de derecho verdadero, no discursivo y ficticio.

BANDAZOS CALDERONISTAS.

Si a lo anterior le sumamos el manejo turbio, ventajista y político que el gobierno de Felipe Calderón ha hecho de la justicia y de las leyes en lugares como Michoacán, para beneficiar a sectores de la ultraderecha panista en Los Pinos, tenemos entonces un panorama más que delicado.

Tenemos una estructura de aplicación de la justicia torcida, manipulada, desconfiable, políticamente ocupada más en apretar y reventar ciertos escenarios de conveniencia, que preocupada y ocupada en reconstituirse, en rearmarse y fortalecerse para enfrentar al crimen organizado y prever escenarios de ingobernabilidad.

La liberación de la mayoría de los 21 ex ediles perredistas, así como ex funcionarios de seguridad pública y de varios niveles de la administración en cabildos de de Michoacán, desnuda una vez más a una PGR fatua, controlable y distante de las necesidades de certeza jurídica que demanda el país.

¿Quién falló?; ¿Eduardo Medina Mora, un ex procurador a modo para el golpeo político del rival en las urnas? ¿La Subprocuradora Marisela Morales, titular de la SIEDO, enarbolada como funcionaria a toda prueba e inmune a las averiguaciones previas por consigna? ¿Sus Ministerios Públicos Federales, siempre bajo la sombra de la ineptitud para armar expedientes decentes y apegados a la realidad? ¿O falló todo el aparato judicial porque está hecho para funcionar asi?

Fueron días aciagos, de golpeo brutal a un rival político en la tierra de Felipe Calderón, días de show mediático y exhibición de fuerza con el manoseo al se sometió a los militares, a la Policía Federal y a la PGR en aras de intereses palaciegos.

El teatro se vino debajo de madrugada, aprovechando la noticia del ataque a un futbolista que si bien es deplorable, no puede ser más grave ni terrible que la masacre en contra de 16 jovencitos reunidos para celebrar una tarde cualquiera y no para acabar acribillados ante la ineptitud e inutilidad de 1,800 policías federales, cerca de 5 mil militares y 2 mil policías municipales cuya misión y aportación a la sociedad sigue siendo un misterio.

Esos son los niveles de trabajo, profesionalización y compromiso de la PGR.

Esa es la estructura operativa y de reacción de la comunidad de inteligencia en México,

Esos son los resultados y niveles de efectividad de una estrategia antinarco que cada vez consume más recursos financieros y presenta menos resultados positivos.

Ese es el estado que guarda la generación, uso y aplicación de la información de inteligencia en el país, segmentada por instituciones, decantada a conveniencia dependiendo del golpe, del objetivo y de los fines que se quiera alcanzar para lograr los fines comunes.

¿Los fines de quién?

jorgemedellin@hotmail.com

14 Comentarios »

  1. ¿Que es lo que hace mas feliz al narco? el hacer que la gente dude de su gobierno y de quien los protege. De esa manera, el indispensable apoyo que se requiere de parte de la sociedad hacia las fuerzas del orden simplemente no existe y los únicos beneficiados son los delincuentes. Y ¿cuanto les cuesta? simplemente el enviar un convoy que seguramente muchos vieron y nadie denunció. La sociedad de Juarez ha abrazado al narco y sacarlo va a ser muy dificil. Todos debemos de hacer nuestra parte

    Comment by Salvador Lopez Olivas — February 2, 2010 @ 12:14 pm

  2. Ya lo habia comentado en tu publicacion donde dabas cuenta del relevo de la P.F. al Ejercito, La preparacion profesional de los nuevos elementos de la P.F. todavia deja mucho que desear, se quejaban que las policias estatales no estaban fortalecidas pero adivina donde hicieron su curso policial los jovenes profesionistas que ingresaron a la nueva policia federal, en las academias de esas policias estatales; asi que como vamos a profesionalizar en cuestiones policiales a la gente que esta ingresando si no hay una carrera policial de calidad y acorde a las necesidades del pais. Ahi esta el resultado.

    Comment by Pez Gordo — February 2, 2010 @ 12:39 pm

  3. No creo que todos los que estaban en la fiesta tenían que ver con el narco, pero con un solo chavo que si andaba en malos pasos y que tal vez a ese fueron a acribillar, de paso se llevaron a inocentes.

    Comment by Juan Miguel Gabriel Patron — February 2, 2010 @ 1:18 pm

  4. Es tan sencillo con escribir y aventarlo para ver que sucede pero sabes perfectamente que gran culpa de esto que sucede no sólo en Juárez si no en todo el país es la falta de compromiso que tenemos todos(incluyéndote)de denunciar y hacerse de la vista gorda y que a dado como resultado esto que sólo nos quejemos de lo que nosotros mismo participamos en mayor o menor medida y de es tan sencillo echarle la culpa.

    Comment by Galia Gonzalez Ochoa — February 2, 2010 @ 1:23 pm

  5. Galia, respeto tu punto de vista pero tambipen debo decirte que estás completamente equivocada…
    Escribir esto, aquí, es una forma inicoal, de denuncia…Por desgracia, la prensa local, en los estaods, vive bajo un intenso fuego (verbal y real) por parte del crimen organizado…
    Quienes llevamos años como periodistas y hemos cubierto este tipo de información durante años, no solo sabemos lo que sufren los compañeros en provincia, quienes deben callar a riesgo de perder la vida…
    También es cierto quen hay muy contadas y vergonzosas excepciones de periodistas con intereses ligados al narco ( a querer o no)…

    Y por supuesto es completamente falsa o equivocada tu percepción de que escribir sobre estos temas es algo que ocurre desde la tranquilidad de una oficina o una redacción, detras de una computadora y arropado por un café o un cigarro.

    Mentira.

    Al igual que muchos otros compañeros, he sido amenazado, intervenido telefónicamente y he recibido la visita en la redacción de EL UNIVERSAL de gente dedicada a saldar cuentas porque una nota o un reportaje afectó a takl o cual personaje.
    No hagas juicios a la ligera.
    Quienes nos dedicamos a esto damos la cara, damos nuestros nombres y no tenemos ninguna, absolutamente ningun a protección de nadie al momento de investigar, escribir y publicar.
    Reportear, como le hecho, como la hacen diariamente cientos de compañeros, es denunciar.
    Saludos.

    Comment by jorgemedellin — February 2, 2010 @ 1:53 pm

  6. De acuerdo con Galia, todavía existen muchos periodistas que como en este espacio, lo único que saben hacer es quejarse y quejarse y seguirse quejando sentados atrás de sus caros escritorios y computadoras, en sus cómodas y amplias oficinas, pero, ¿qué hacen ellos?. Tienen en sus manos la poderosa posibilidad de manipular la opinión de sus lectores, pero fuera de usarla para en beneficio del país se dedican agregar retocar sus trabajos con frases, palabras y datos que aseguran un éxito para la venta de su información, aunque ésta carezca de toda veracidad y beneficio común.

    Comment by AlmaNohemi — February 2, 2010 @ 2:26 pm

  7. Además, considero que el interés tan específico del valiente y arriesgado autor, por tan insistentemente, tratar de hacer notar que la delincuencia es más fuerte que el Estado, tiene más buenos y obscuros beneficios para su bolsillo que los que tiene para el país. No me imagino la reacción de frustración que pueda tener un policía federal o un soldado, o las familias de éstos, al momento de leer el trabajo de este osado escritor con cero inteligencia periodística, en el que se atreve a descalificar el esfuerzo y la vida de valientes hombres que exponen su integridad y futuro familiar todos los días. Trabajos como éste me hacen comprender el ¿por qué? de la inestabilidad e incertidumbre que se vive en mi país.

    Comment by AlmaNohemi — February 2, 2010 @ 2:37 pm

  8. Militares, policías federales, marinos; no importa. Lo importante es que su presencia me hace sentir seguridad, me hace pensar en equipo y en que se requiere el apoyo de la sociedad para acabar con el cáncer que representa la delincuencia. Soy una convencida de que todos nosotros debemos de solucionar lo que nosotros mismos hemos creado y permitido. Tenemos el valor y la fuerza por parte de nuestras fuerzas federales, ahora lo que necesitamos es ponerle ojos y extender las manos de la justicia a través de nuestra participación y denuncia. Hablar mal y quejarse es fácil, lo difícil es hacer que las cosas cambien para ¿los fines de quién?… pues de todos.

    Comment by Edelia Rios — February 2, 2010 @ 2:59 pm

  9. Alma Nohemí…Galia…

    La delincuencia no es ni debe ser mas fuerte que el Estado…al menos asi debe ser en teoría…
    El problema radica en la desorganización del Estado y de sus instituciones para combatirla…
    En el recelo y las pugnas internas que hay entre secretarias y cuerpos policíacos encargados de velar por la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos…

    Quienes escribimos sobre estas cosas hemos hecho propuestas claras y avaladas por análisis y centros de estudio, por académicos y por profesionales de la seguridad pública y nacional…
    Sería bueno que ambas se tomaran la molestia de investigar un poco, al menos, sobre lo que un servidor y muchos autores especializados hemos escrito y propuesto en torno al tema…

    Tal vez les tome varios minutos, pero es más rentable que lanzar comentarios y críticas sin conocer lo que se ha hecho….
    La frustración de soldados y policías de la que hablan ustedes es real, sobre todo cuando no se les paga bien y a tiempo, cuando se juegan la vida por un sueldo de risa, cuando se les somete a vejaciones por parte de sus superiores, cuando se le envíoa a operativos sin el armamento y la capacitación e informacio´n de inteligencia necesaria, cuando deden lidiar todos los dias con la cadena inimaginable de corrupción imperante en los cuerpos policiacos estatales y municipales, cuando se dan cuenta de que la estrategia anticrimen no llega a ningun lugar y cuando descibren que pese a las miles de detenciones, capturas de capos, decomisos de droga, armas y dinero, NADA HA CAMBIADO y estas organizaciones se dan el lujo de reestructurarse y conformar nuevos bloques de ataque, con ofensivas como als que estamos viviendo desde el fin de semana en varios estados.

    Por lo demás, hoy mismo -martes 2 de febrero- el gobierno federal ha reconocido que la estrategia antinarco ha fracasado en Ciudad Juárez y que es necesario reestructurarla a fondo, con una amplia y correcta -ahora sí- utilización de los militares y generando primero la inteligencia para luego traducirla en operaciones concretas…
    Eso es lo que hemos sostenido desde hace mucho tiempo en este y en otros foros…
    Los textos están ahi para avalarlo.
    No ve el que no quiere ver.
    Saludos.

    Comment by jorgemedellin — February 2, 2010 @ 3:11 pm

  10. Edelia…
    estoy perfecta y completamente de acuerdo con su comentario…es claro, fuerte, sentido, preciso…Es lo que hace falta, quizá solo el principio…Cerrar filas de verdad con las fuerzas que combate al narco y que de la manera mas brutal y cínica arrancan vidas de jóvends, de niños, d eancianos, de cualquier persona..
    Si usted tiene una propuesta, como la partcipación ciudadna, la unión vecinal, comandos de vigilancia, mecanismos pera presionar y hacer que las autoridades rindan cuentas, hágala pública y avancemos todos, pero no se le escape este punto: es el Estado, por ley, por naturaleza, por obligación, por definición, el primero que debe responsabilizarse por ofrecer garabtizzarle a sus habitantes la seguridad y la tranquilidad.

    Todo es debatible, menos eso, menos la actual incápacidad del Estado mexicano para cumplir con esta parte de su responsabilidad.

    Comment by jorgemedellin — February 2, 2010 @ 3:19 pm

  11. se ha publicado que La matanza de 16 personas, en su mayoría jóvenes estudiantes, ocurrida el pasado 31 de enero en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue obra de un “comando paramilitar”, dice un comunicado del Frente Nacional contra la Represión.Cipriana Jurado señala que esos asesinatos son “una estrategia de limpia programada por una fuerza militar superior, en el marco de una campaña de terror” y que en México esa política la han llevado adelante “con un grupo dentro del Ejército mexicano que a la postre se convertiría en Los Zetas y que ha trabajado tanto con las policías federales como con los carteles de la droga, dentro y fuera del ejército”.

    Que hay de esto? que tan verdad es?

    saludos – MAxi

    Comment by maximiliano — February 2, 2010 @ 4:16 pm

  12. Maxi…ese tema es uno de los mas espinosos que han surgido en los últimos meses…

    Hay datos y denuncias, sobre todo hechos documentados de ejecuciones contra militares en Guerrero y y Monterrey que habrían sido perpetredas por sicarios como venganza a una especie de guerra sucia, subteránea, de comandos militares que estarian dado golpes bajos (por llamarlo de alguna manera) a ciertos cárteles mpara obtener información de alto impacto…

    Es una versión, pero hasta el momento nadie ha demostraado nada de esto.

    Comment by jorgemedellin — February 2, 2010 @ 4:26 pm

  13. Para quienes quieren creer que la culpa de los delitos relacionados con el narco “son de todos”, nada más revisen ¿cuántos empresarios organizadores del narco y políticos han sido procesados y encarelados bajo proceso judicial fundado?
    en el gobierno de Fox se detuvieron 37,000 personas relacionadas con el narco y solo 7 eran capos que debían ser sustituídos, según la decisión de quienes controlan ese negocio desde el Estado y con la activísima participación de la DEA, que es la que parte y recomparte el negocio.

    Comment by ernesto benítez — February 2, 2010 @ 8:39 pm

  14. Nadie puede contra el cartel número 1 en México. Ese cartel es el de la charola.

    Comment by Pedro Osorno — February 5, 2010 @ 5:40 am

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