Crónica de Política

A seis años de los videoescándalos

March 1, 2010

— 12:00 am

Vivimos tiempos dignos de reseñarse, de ocupar páginas en los libros de historia que se escribirán con el tiempo.

¿Cómo nos mirarán dentro de cincuenta, cien o doscientos años?

¿Van a sacralizar a Vicente Fox por ser el primer mandatario de la alternancia después de siete décadas del PRI en el poder? ¿Verán a Andrés Manuel López Obrador como el héroe de estos tiempos, o terminará siendo el gran villano? ¿Existirán todavía el PRI y el PAN? ¿Serán en ese futuro un solo partido? ¿La izquierda habrá finalmente desaparecido, o estará en el poder?

No lo sé… Lo que sí sé es que ahora hay muchos periódicos, existe la radio, la televisión, internet; tenemos videos, libros que documentan el acontecer cotidiano.

Cierto que en cuestiones de política ni por el hecho de que nuestros futuros historiadores cuenten con más instrumentos que en el pasado para documentarse, lleguen a ponerse de acuerdo en sus visiones. Será sin duda la visión de los vencedores la que dará su versión. Sin embargo, lo que sí podrán hacer es mirar con mayor detalle nuestro tiempo.

Si hojeasen los periódicos de estos días –algo que sería seguramente algo exótico para los seres del futuro–, encontrarían sus páginas repletas de sangre y noticias de miles de ajusticiados, ahorcados, degollados, asfixiados, entambados, encajuelados; se toparían con que existió un hombre al que llamaron “el pozolero” cuyo trabajo consistía en remover los cuerpos hasta que se deshicieran.

Escucharían los gritos indignados de madres de jóvenes masacrados, desparecidos y levantados, alzando voces y brazos acusadores de una guerra que no pidieron, frente a un Presidente que les mira y se niega a retirar al Ejército de sus calles.

Sabrían también que aquellas voces doloridas se sumarían a tragedia tras tragedia: la de más de 30 niños muertos por el incendio en una guardería llamada ABC y otros tantos mineros sepultados en Pasta de Conchos; a desapariciones continuas y muertes de periodistas.

Mirarían fotografías y videos mostrando restoranes y plazas cerradas, mientras los capitalinos caminan por calles semidesiertas con sus rostros cubiertos con tapabocas ante el temor de contraer un nuevo virus  que se descubrió en nuestro país y alarmó al mundo entero, sin que a fin de cuentas resultara tan virulento como se creyó.

Encontrarían  que hubo una terrible contingencia en el valle de México por unas lluvias fuera de temporada que reventaron canales y nos cubrieron de aguas negras y malolientes en el año en que  festejábamos el centenario de la Revolución y del bicentenario de la Independencia, como si la escena misma simbolizara la podredumbre política, económica, social y ética que se vivía entonces.

Se toparían también con los embates de la iglesia y las fuerzas de derecha contra el estado laico, los matrimonios entre personas del mismo sexo y su derecho de adopción.

Sabrían, como tantas otras veces en nuestra historia, que las elecciones presidenciales habían sido cuestionadas, que se habló de fraude, que nunca se recontaron los votos y que hubo un enorme plantón durante más de un mes que ocupó toda la avenida Reforma hasta el mismísimo zócalo y que ahí se proclamó al derrotado como Presidente legítimo.

Leerían a los analistas y encontrarían que hablaban de un Estado desmantelado, incapaz e impotente frente a rapaces poderes fácticos que  crecieron al cobijo de los propios mandatarios; que calificaban de “pequeños y mediocres” a la clase política del momento; y que toda negociación política se convertía en chantaje en aras del poder…, migajas del poder.

Eso, ¡y más, mucho más! encontrarían quienes volteasen a mirar esta etapa del México de la primera década del siglo XXI.

¿Cuál sería su conclusión? Sin duda no muy buena.

Parecería que después del destello que nos encaminó hacia etapa que prometía mayor democracia, acabó por ser todo lo contrario. Nos retrotrajo a las antiguas luchas entre liberales y conservadores; hubo un intento de desafuero malintencionado, se ensuciaron las elecciones; se abrió de nuevo las puertas a la iglesia para inmiscuirse en la política y nuestras legislaciones; se sacó al ejército de sus cuarteles y, por encima de la Constitución, su jefe Máximo declaró una guerra para legitimarse.

A diferencia de hace 200 años, que se conspiró y luchó por un México mejor, hoy lo que vivimos parece ser una conspiración contra México. Una conspiración que inició abiertamente hace seis años, en un día como éste, primero de marzo, con un video que daría paso a la etapa de los llamados “videoescándalos”, que buscaba acabar con la figura del hombre que apuntaba para llegar a Los Pinos en el año 2000.

Entramos desde entonces en una etapa oscura y triste, cada vez más dolorosa, que nos desliza hacia una especie de Edad Media en pleno despuntar del siglo XXI.

Giras a modo

February 26, 2010

— 12:00 am

Ésta vez, en Yucatán, no sólo fueron el miedo y las medidas extremas de seguridad que impone en cada gira el Estado Mayor Presidencial, los causantes del desencuentro entre el Presidente Felipe Calderón y la gobernadora priista Ivonne Ortega.

Fue también el intento de los colaboradores de los Pinos por utilizar la presencia de Calderón y su anuncio de ampliación del programa Oportunidades, como un acto partidista, pintado de azul y blanco, con vistas a las elecciones para diputados locales que se llevarán a cabo el próximo 4 de marzo.

Y claro, la yucateca no se dejó. A punto estuvo de no participar en la gira, y sólo aceptó  acompañar a Calderón hasta que el propio Presidente le garantizó su seguridad

Pero las cosas comenzaron mal. Primero, ni siquiera le informaron de la gira presidencial como indica el protocolo. Se enteró por trasmano y tuvo que hablar con el secretario de Gobernación para confirmar si efectivamente el Presidente viajaría a Yucatán.

Segundo, la noche previa a la gira presidencial, “se hizo un pacto para no llevar identificaciones”, contó la gobernadora. Sin embargo, a la hora de la hora –cuando aún no aterrizaba el avión presidencial– la gente de Sedesol dio unos “estiquers” a la entrada del gimnasio Polifuncional de San José Tecoh, donde tendría lugar el acto más importante y no dejaron pasar a sus colaboradores, sólo gente del ayuntamiento identificada con el PAN

Ante esa situación, contó la gobernadora, ordenó a sus colaboradores que se retiraran.

Cuando el Presidente bajó  del avión, Ortega estaba trinando, hablaba por teléfono con el secretario particular del Presidente, Luis Felipe Bravo Mena señalándole que habría enfrentamiento entre grupos en esta situación.

Ivonne calculaba lo que le esperaría si acudía al evento en las condiciones que habían organizado los funcionarios de Sedesol y el EMP: ¡habían llenado el auditorio de puros simpatizantes blanquiazules traídos expreso en camiones! Eso le habían informado.

Cuando menos, imaginaba la gobernadora, la expondrían a una enorme rechifla. Y ya, para rechiflas, había tenido suficiente con la que le lanzaron el sábado pasado antes de la pelea entre Guty Espadas y Elio Rojas.

En fin, en este marco recibió al Presidente de la República (diez minutos tard) y le informó cuál era la situación en el Polifuncional. Y por ello, le diría, no lo acompañaría en su gira.

Calderón se sobresaltó.  ¡Lo que le faltaba! Tomó cartas en el asunto y le ofreció a Ivonne Ortega velar por su “seguridad” si le acompañaba. Le ofreció que no habría abucheos, rechiflas ni nada por estilo.

Ivonne aceptó y Felipe Calderón cumplió su palabra. Solicitó a los suyos ser “respetuosos”, permitir que todos la pasaran bien, que no ofendieran a nadie, que no hubiera rechiflas, que estuvieran contentos.

Le hicieron caso. Así  que sólo hubo aplausos durante el evento, pero sólo para él.

Valga el incidente para mostrar lo caldeados que andan los ánimos en Yucatán a dos semanas de las elecciones locales. Y de paso, échele un ojo a lo que se escribe, porque pocas veces he leído un editorial tan agresivo contra el Presidente como el que apareció en el periódico Por Esto!, precisamente ayer, el día de la visita de Calderón.

Huele a rancio en el PRI

February 25, 2010

— 12:00 am

¡Vaya manera de exhibir al PRI!

Y no me refiero tan sólo a la rancia “celebración” del 74 aniversario de la CTM  –entre trompetas, gritos, porras, mariachis, lluvia de papelillos tricolores—y la reelección, ¡hasta el 1016!, del jovencísimo Joaquín Gamboa Pascoe; sino también por la demoledora carta que le envió el senador Mario López Valdez a la presidenta del PRI, Beatriz Paredes.

¿Qué le dice “Malova” a su máxima dirigente?

En pocas palabras, que no va a ser “comparsa” de un juego “previamente arreglado y decidido” y que por ello no participará en el proceso interno de selección de candidato a la gubernatura de su estado, Sinaloa.

Pero no sólo eso, López Valdés desglosa punto por punto cómo se están pasando por el arco del triunfo las propias reglas del partido. Dice:

-No he encontrado condiciones de apertura, puesto que el método de selección será por medio de una elección cerrada, en la que no podrán participar todos los sinaloenses.

-No he encontrado condiciones para una elección justa, cuando muchos seguidores que se han adherido a nuestro proyecto han sido blanco de distintas presiones.

-No he encontrado condiciones de equidad, como me lo indican tanto las declaraciones públicas como las actuaciones de miembros del Gabinete Estatal, de la dirigencia del PRI–Sinaloa y titulares de sectores y organizaciones, que no dejan espacio a la duda, en Sinaloa se trabaja sólo para uno de los aspirantes: Jesús Vizcarra Calderón.

-Desafortunadamente, en nuestro Estado los tiempos se acortan y el proceso electoral ha dado ya inicio, sin que a la fecha se perciba la intención de respetar y cumplir uno de los principales objetivos de los procesos internos para postulación de candidatos: Fortalecer la democracia interna del Partido y la unidad de las fuerzas que lo integran, así como lograr la mayor representatividad de los candidatos.

Por todo ello, agrega Malova, y por la dignidad y lealtad al movimiento que me han empujado miles y miles de ciudadanos sinaloenses sin partido y de otros partidos, así como las bases priístas a las que respeto, he tomado la decisión de no participar en el proceso interno del Partido Revolucionario Institucional, para evitar ser comparsa de un juego previamente arreglado y decidido.

No para ahí, el párrafo siguiente es un verdadero bofetón a Beatriz Paredes. Le restriega directamente:

“Parafraseando su discurso en ocasión de su registro como candidata a la Presidencia del CEN del PRI, en el sentido de que “las bases de nuestro Partido son mejores que su cúpula”, tomo esta decisión en estricto apego a lo que las bases del priísmo estatal me exigen y lo que mi consciencia en la búsqueda de un mejor Sinaloa me dicta.

Un buen lector entiende aquí que Malova le está diciendo a Beatriz y a la cúpula priista que son una porquería (por decirlo suavemente).

La misiva no habla sin embargo de su salida del partido. Tan sólo se centra en su retiro del proceso de selección del candidato a gobernador.

Y mientras la carta se difundía la mañana de este miércoles, Beatriz Paredes ratificaba su alianza con la gerontocracia de la CTM.

No cabe duda, huele a rancio en el PRI.

Matar al dinosaurio

February 24, 2010

— 12:00 am

Contra viento y marea, pero se hizo.

Gabino Cué parece no creerlo. Es el precandidato de la alianza “Unidos por la Paz y el Progreso”.

César Nava levanta manos y brazos: puño cerrado, de un lado; y el otro acompaña la mano de Gabino por todo lo alto.

Jesús Ortega luce exultante. Al igual que el líder panista, vive el momento como un triunfo personal: es un golpe al mismísimo Andrés Manuel López Obrador.

Manuel Camacho Solís, artífice en buena medida de esta alianza PAN, PRD, PT, Convergencia, que busca llevar al ex contendiente de Ulises Ruiz a la gubernatura de Oaxaca, apunta el objetivo:

“No se trata de matar al dinosaurio, sino de estar en igualdad de condiciones en la competencia electoral que viene”.

Más de mil quinientas personas los miran, los escuchan y gritan ¡vivas!, como si el sólo hecho de formalizar la candidatura común significase el triunfo en las urnas.

En las oficinas de gobierno oaxaqueñas los rostros denotan enojo, pero sus palabras arrojan desprecio: “Ni con ese imbécil nos ganan…”

Camacho subraya que no se trata de “matar al dinosaurio” priista en estas elecciones, pero César Nava y Jesús Ortega aseguran que se trata de “acabar con los cacicazgos, la corrupción y la opacidad en el uso de recursos públicos.”

Es más, el líder del sol azteca responde a los ataques que le ha lanzado Ulises Ruiz y asevera: “Vamos a derrotarlo porque esta alianza tiene el objetivo también de poner en su lugar a aquellos gobernadores que pactan las elecciones en las mesas oscuras de Bucareli”.

Nava hace como que no escucha aquello de las “mesas oscuras de Bucareli”.

En el ambiente huele a revancha. Una revancha guardada durante casi seis años. Ya hay hasta quienes imaginan al propio gobernador tras las rejas. “Y si no, cuando menos algunos de sus secretarios…”, comentan entre los asistentes.

Por las calles y en algunos medios locales, hay quienes afirman que esta alianza “nació muerta”, que el poder de Ulises, del PRI, va mucho más allá de este intento por arrebatarle el estado al tricolor: “Son los usos y costumbres…”, sueltan y ríen.

Gabino Cué llama a todos los sectores a promover su voto razonado por un cambio en las formas de hacer política.

Su mirada está puesta en el palacio de gobierno.

“¡Huele a triunfo y huele a victoria!”, grita César Nava.

La aventura que culminará  el próxima 4 de julio –y cuya construcción ya dejó varios damnificados en el camino–, ha comenzado. Y, reconózcanlo o no, intentarán matar al dinosaurio.

¡Chuza de Bartlet!

February 23, 2010

— 12:00 am

Manuel Bartlett celebró  ayer con enorme sonrisa su triunfo en la Suprema Corte sobre el ex líder del PAN, Germán Martínez. ¡Estaba eufórico él solito a mitad del salón de sesiones!

Había que ver al ex secretario de Gobernación en esos momentos. Seguía palabra por palabra lo que cada ministro arguyó ante el proyecto –a su favor– presentado por el ministro Juan Silva Meza. Parecía que con ello la historia lo absolvía…

Pero no, no era para tanto; aunque de paso les ganó en la suerte al hoy secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont y al propio Presidente de la República, Felipe Calderón, con la votación otorgada por la mayoría de los ministros:

“¡Eché abajo todo su escudo…!”

Y ahora, Germán Martínez habrá de ser sancionado por daño moral. Por dolo y mala fe, según nos explica Bartlett.

¿De qué estamos platicando?

Esta es una historia que comenzó  hace casi cuatro años, cuando Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador estaban en plena campaña por la Presidencia de la República y Roberto Madrazo parecía haber perdido toda oportunidad.

Se alzaron entonces voces de políticos e intelectuales llamando al voto útil a favor del PAN. Bartlett salió a contrapelo demandando el voto útil para el PRD, por el Peje. Aquello irritó al entonces diputado Germán Martínez y representante del PAN ante el IFE.

Faltaban unas semanas para la elección y en una discusión en el IFE a propósito de la visita que había hecho el ex Presidente español José María Aznar en la que manifestó su apoyo por Calderón, se hicieron de palabras el perredista Horacio Duarte y Germán. Y ahí, sin venir realmente a cuento, Germán Martínez acusó a Bartlett de ser el artífice del fraude del 88 y de ser el presunto autor intelectual del asesinato del periodista Manuel Buendía.

Manuel Bartlett, senador de la República cuando el exabrupto de Germán en el IFE, le pidió al panista que probara sus dichos y además lo demandó por la vía civil de daño moral.

El proceso en distintas salas de justicia del Distrito Federal fue largo y no prosperó gracias a la defensa integrada por el penalista Fernando Gómez Mont, hoy secretario de Gobernación. El Tribunal Superior de Justicia determinó que Martínez no podía ser juzgado porque contaba con fuero al momento de hacer sus comentarios.

Bartlett promovió un amparo y así llegó esta historia hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Y la discusión de fondo sería si había límites o no, a las opiniones que pudieran emitir diputados y senadores en actividades ajenas a su función legislativa.

La discusión en el pleno fue interesantísima, larga, hasta que los ministros resolvieron que los legisladores sí pueden ser demandados y sometidos a juicios civiles por daño moral, por las opiniones que emitan y que afecten a terceros, cuando no estén ejerciendo actividades o funciones relacionadas con su cargo.

Es decir, cuando viertan opiniones en funciones ajenas a su labor legislativa, no gozan de la protección que les otorga la Constitución.

Y en el caso de Germán Martínez, por ejemplo, sus dichos los hizo como representante del PAN ante el IFE y no como diputado.

Así que don Germán Martínez habrá de recibir su sanción. Mal y de malas el panista.

Bartlett, en cambio, no para de celebrar: “¡Hice chuza!”.

Idiotas útiles

February 22, 2010

— 12:00 am

-Quedamos como meros “idiotas útiles”.

Así se califica –y de paso a la mayoría de sus compañeros legisladores–, el senador Ricardo García Cervantes.

Y tiene razón. Porque después de ver que los líderes de sus partidos y sus coordinadores legislativos –él incluye expresamente a Josefina Vázquez Mota y a Gustavo madero—negociaron en la secretaría de Gobernación un no a las alianzas electorales PAN-PRD a cambio del aumento de impuestos, todos los demás –los legisladores de a pié, quedan como meros comparsas, como “idiotas útiles”.

Ya podrán salir ahora Manlio Fabio Beltrones, Carlos Navarrete, Gustavo Madero, Francisco Rojas, o Josefina Vázquez Mota, a anunciar alguna de sus maravillosas iniciativas o acuerdos logrados en tal o cual tema, y la sospecha de una negociación ignominiosa caerá sobre ellas.

Es más, la sombra de la duda se ha levantado ya hacia iniciativas que aprobaron en meses pasados o que se han congelado inexplicablemente. El propio senador panista apunta algunas en su entrevista con Proceso:

-¿Se negoció la concesión para no cobrar derechos al nuevo tramo del espectro radioeléctrico?

Vistos los resultados, no cabe duda.

-¿Por qué está  parada la Ley de Seguridad Nacional?

Seguramente pronto lo sabremos.

Y no es que uno esté  en contra de los acuerdo per sé. La esencia de la política radica en ello. Lo que es aberrante es que estas negociaciones sean producto “de la colusión del poder económico y del político para intereses de grupo”. O que se saque una negociación del ámbito legislativo hacia el ámbito electoral.

¿Y quiénes realizan todo ello? Las cúpulas, la élite política: comenzando por el Presidente de la República y su equipo más cercano; el secretario de Gobernación, los líderes de los partidos (o sus factótum detrás de ellos, como Elba Esther Gordillo) y sus allegados; los coordinadores parlamentarios y sus respectivas “burbujas”.

Los demás, que apenas si enteran de las malhadadas negociaciones de sus jefes, no hacen más que levantar el dedo para votar y “legitimar” así los acuerdos en los oscurito. Son los perfectos idiotas, los “idiotas útiles” que describe García Cervantes.

Si ya tiempo atrás se hablaba del deterioro de las instituciones –hasta “al diablo” las mandó Andrés Manuel López Obrador–, con lo develado a raíz de las alianzas, el Senado de la República y la Cámara de Diputados se hunden aún más en el cieno.

Eso sí que es una pena, sobre todo porque parecía que de unos años acá el Senado volvía por sus fueros después de décadas de letargo y sumisión. Pero no es así. La sospecha los cubre ahora todos.

Y si, como dice Ricardo García Cervantes, la mayoría de los legisladores simplemente hacen el papel de “idiotas útiles”, qué podemos decir de nosotros los ciudadanos, dónde quedamos: igualmente como “idiotas útiles”.

AMLO, con licencia del PRD

February 19, 2010

— 12:00 am

La pregunta se imponía de nuevo: ¿está o no está Andrés Manuel con el PRD?

La respondió así  los periodistas en la región de la Montaña, en Guerrero:

“Soy militante del PRD, fundador del PRD, ahora tengo como una licencia..”

La interrogante se impuso entre los periodistas luego de que López Obrador  afirmó que los líderes de las tres fuerzas políticas que van en alianza “sólo están buscando que nos roben hasta la cartera y por ello tenemos que guardar distancia ante esa mafia”.

Entonces, se preguntaron, si tiene una especie de “licencia”, ¿qué hace o a qué partido representa?

Les explicó:

“Estoy dedicado a la organización del movimiento para la transformación del país y muchos se confunden o piensan que ya no estoy en el PRD, porque aparezco en mensajes de radio y televisión que corresponden a los tiempos oficiales del PT. Yo apoyo a los tres partidos y si aparezco en los medios electrónicos es para que se sepa que el movimiento está vivo”.

Cuando ocurrió esta conversación, López Obrador se acababa de reunir con integrantes de los comités municipales del “Gobierno Legítimo”. Les había explicado las tres tareas fundamentales que tendrían que llevar a cabo los integrantes de los comités municipales:

-Uno, Formar comités en cada comunidad, en cada pueblo, en cada colonia y en cada barrio.

-Dos, inscribir a nuevos representantes del Gobierno Legítimo

-Tres, entregar casa por casa el periódico Regeneración, con el objetivo de informar a la gente y despertar las conciencias dormidas que hay en el país.

El tema de las alianzas lo había puesto sobre la mesa y se los explicó así:

“Lo que queremos es que se unifique el PRD, PT y Convergencia, especialmente aquí en Guerrero como se hizo en el 2005 y en 2006, donde sí ganamos, porque ¿para qué queremos al PAN y al PRI..? ¡Sólo serviría para que nos desacrediten…!”

No queremos alianzas electorales del PRD, PT y Convergencia “con los partidos de la derecha” porque –insistiría– “no es posible que los partidos de izquierda se alíen a los partidos de la mafia del poder…; eso no lo vemos bien”.

Les contó que la noche anterior tuvo una reunión de trabajo con miembros de la Comisión Política del Partido del Trabajo, en donde “dejé en claro” que “no apoyaré” a los candidatos surgidos de las alianzas entre los partidos que actualmente integran el Diálogo por la reconstrucción de México (PRD, PT y Convergencia) y los partidos de la derecha.

-¿No importa perder?

-No-, reiteraría.

Su proyecto va más allá  del 2010.  Mira al 2012.

Para reír a carcajadas

February 18, 2010

— 12:00 am

¡Jajajaja, jajajaja…! Ahora sí podemos reír a carcajadas: ¡Hasta Beatriz Paredes intentó ayer lavarse las manos del desaguisado de las alianzas (o no alianzas) a cambio de votos para subir los impuestos!

Que no, que no fue “moneda de cambio”; que no, que ella no…

Va el teatrito que nos han armado en cinco actos:

Primero: el Presidente de la República no tenía idea de los acuerdos que hacía su secretario de Gobernación con el PRI para sacar adelante su paquete económico. ¡jajajaja!

Segundo: César Nava, líder del PAN, declara que no sabía de los acuerdos que hizo Fernando Gómez Mont con los priistas. ¡Jajajaja!

Tercero: El hombre del palacio de Covián salta y le restriega en la cara a Nava que sí sabía y que estuvo de acuerdo en la negociación. ¡Jajajajaja! Prácticamente lo tilda de mentiroso y de traidor, de ahí los términos de sus renuncia al PAN.

Cuarto: Sale a la palestra el coordinador priista en la Cámara de Diputados, Francisco Rojas, e intenta lavarle el rostro a su partido justificando los votos priistas a favor del aumento al IVA y al ISR a cambio de no hacerse alianzas entre el PAN y el PRD, para lograr mayor “equidad” en las contiendas. ¡Equidad!, jajajajajaja.

Quinto: Beatriz Paredes, presidenta del PRI, se tira un rollazo absurdo en el noticiero de Joaquín López Dóriga para tratar de justificar la posición del PRI (aquí no hay carcajadas, sólo aburrimiento), pero luego el periodista la arrincona y Beatriz termina balbuceando que sí, que efectivamente ella estuvo en las negociaciones pero que el pacto para que no se hicieran las alianzas “no fue moneda de cambio”. ¡Jajajajajaj… Jajajajajajaja!

Increíble, la actitud de todos estos actores.

Gómez Mont intentando salvar el barco luego de su renuncia al PAN y tratando de limpiarle la cara al Presidente  con aquello de que Felipe calderón  “tomo consciencia” de los acuerdos con el PRI mucho después de que éstos se realizaron.

¡No lo ayudes compadre! Por lo menos, no así, porque ahora resulta que el Presidente de México no se entera de lo que pasa en el país que gobierna. Y si no se entera de algo tan importante como la negociación que se hizo para sacar nada menos que el paquete económico, ¡que Dios nos proteja a los simples mexicanos!

Y todos los demás –Nava, Rojas (léase Peña Nieto), Beatriz—procurando sólo por su imagen al grito de ¡sálvese el que pueda!

¡Jajajajaja…! Prefiero reírme que tomar en serio esta tragicomedia.

Beatriz fue quien negoció con Gómez Mont

February 17, 2010

— 12:00 am

No fue el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien acordó con el secretario de Gobernación el “trueque” del apoyo del PRI al aumento de impuestos a cambio de que el PAN no estableciera alianzas con el PRD en las elecciones.

Quien realmente puso sobre la mesa de Fernando Gómez Mont la propuesta, y la negoció directamente con él, fue la Presidenta del PRI, Beatriz Paredes.

Que Ulises era el más interesado en lograr el acuerdo, cierto; pues el fantasma de Gabino Cué le persigue desde que ambos compitieron por la gubernatura de Oaxaca en 2004 y Ruiz terminó en la Casa de Gobierno tras una elección sumamente cuestionada; y más aún, al ver su adversario recorriendo el estado de la mano de Andrés Manuel López Obrador

Pero Beatriz Paredes pensaba en algo más. Tras su largamente aplazada y tardía decisión de mantenerse al frente del PRI en lugar de optar por la coordinación de la bancada tricolor en la Cámara de Diputados, sabía que su carta para posicionarse en la carrera a la candidatura presidencial pasaba –y pasa—por ganar las elecciones en los estados que gobierna su partido y, de ser posible, arrebatar alguna más a sus opositores.

No tuvo duda alguna en impulsar la idea. Cerrar las puertas a las alianzas, ponía a su partido –y a ella misma con un poco de suerte—en una supercarretera hacia Los Pinos en el 2012.

A contracorriente de la opinión del senador Manlio Fabio Beltrones, quien rechazaba los aumentos al IVA y tuvo un enfrentamiento abierto con Beatriz y la bancada priista en la Cámara de Diputados, la tlaxcalteca se impuso.

Eso sí, Beatriz Paredes estableció  con Gómez Mont un acuerdo de confidencialidad sobre su negociación. Negociación que, por lo que se trasluce de las declaraciones que ha dado el titular de Bucareli, es más profundo, pero del cual el abogado no dirá una sola palabra en tanto no le obsequien el permiso de hablar “las personas que me pidieron el sigilo”.

Una de ellas, precisamente Beatriz Paredes.

Pero quien ayer dio la cara por ella fue el diputado mexiquense Francisco Rojas. Triste defensa la del coordinador de la bancada priista en San Lázaro para justificar la postura de rechazo del PRI frente a las alianzas PAN-PRD a cambio de su aprobación al paquete presupuestal: que las condiciones electorales fuesen “equitativas”.

Argumento que se cae por sí solo, que arranca carcajadas y hizo sonreír a los propios priistas. Cinismo puro.

El secretario de Gobernación, por su parte, no se fue por la libre en la negociación con el PRI. Hasta el momento ha reconocido que expuso a César Nava, líder del PAN, lo que el PRI ponía en la mesa de negociación. Y estuvo de acuerdo.

Nava lo negó en las primeras horas de la renuncia de Gómez Mont al PAN, pero el secretario de Gobernación reiteró sus palabras ayer mismo e insistió en que Nava estuvo al tanto de la negociación en todo momento, otorgando su aquiescencia.

Es decir, Nava faltó  a su palabra, a su compromiso de no establecer alianzas con el PRD. Traicionó el acuerdo que estableció el secretario de Gobernación con el PRI para sacar adelante la reforma fiscal el año pasado. Traicionó a Gómez Mont.

En medio de esta telenovela –de chantajes, traiciones y cinismo–, Gómez Mont intenta salvar la imagen del Presidente de la República, declaró que Felipe Calderón tomó consciencia clara de los acuerdos posteriormente, no en el momento. Difícil creerle, pero es lo que ha externado en distintas entrevistas y por lo que se ve, no piensa ir más allá:

“Soy un soldado del Presidente”, le dijo a Joaquín López Dóriga; y no pasó de ahí.

Va un chiste

February 15, 2010

— 12:00 am

Va un chiste. Se titula “El infierno”:

Se encuentran  Felipe Calderón, Obama y la Reina de Inglaterra en el Infierno.
Obama le contaba a la Reina de Inglaterra que había un teléfono rojo en el infierno y que iba a hablar con el diablo para pedirle autorización para usarlo.

Rápidamente, Obama fue y le pidió al diablo permiso para hacer una llamada a los Estados Unidos para saber cómo se quedaba el país después de su partida.

El diablo le concedió la llamada y habló durante 2 minutos.

Al colgar, el diablo le dijo que de la llamada eran 3 millones de dólares; Obama le hizo un cheque y la pagó.

Al enterarse de esto, la Reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo y llamó a Inglaterra durante 5 minutos y el diablo le pasó la cuenta de 10 millones de libras y también la pagó.

Felipe Calderón también sintió ganas de llamar a México para ver cómo había dejado el país y habló por 3 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que era un peso con 48 centavos.

Calderón se quedó  atónito, pues había visto el costo de las llamadas de los demás y le preguntó por qué era tan barato llamar a México.

Y el diablo le respondió: ‘Mira cabrón panista…  con el desempleo, las tenencia vehicular, el precio de la gasolina, el miserable salario mínimo, las reformas que aprobaste, tus nuevas políticas, la ley del ISSTE , las reformas a PEMEX, la desaparición de varias Secretarías de estado, el decreto para desaparecer el sindicato de luz y fuerza, el aumento al ISR,IVA, etc..el pinche tráfico… El costo de la vida en México  se ha convertido en un verdadero infierno… Y pues, de infierno a infierno, la llamada es local.

Éste es uno de tantos chistes que circulan por la red. Digamos que es uno de los “publicables” o de los menos agresivos que me han tocado ver en el ciberespacio en relación al Presidente de la República, porque vaya que hay algunos realmente grotescos. Tanto o más como algunas de las leyendas que luego aparecen en mítines y plantones.

Viene el tema a colación porque si bien es costumbre muy nuestra caricaturizar y hacer chistes a costa de nuestros mandatarios –hay hasta libros y compendios de ellos, particularmente sobre Luis Echeverría y Vicente Fox –, no a todo mundo le cae en gracia tal actitud; mucho menos en los tiempos que hoy vivimos.

Y uno de estos personajes a quienes no le hacen ni tantita gracia los chistes a costillas del Presidente Felipe Calderón, es el secretario de la Defensa, el general Guillermo Galván Galván.

Pero no sólo eso, el general secretario tampoco aprueba lo que llama “la crítica destructiva” y  lo subrayó en su discurso del Día de la Lealtad, al recordar lo que le aconteció a Francisco I. Madero hace 97 años: “el rumor, la intriga y la crítica destructiva crearon un ambiente de descomposición social que culminó en amargos desenlaces”.

No cabe duda que el general ve semejanzas –en términos de expresiones públicas al menos–, entre aquella etapa que culminó con el asesinato de Madero y ésta. Y eso, ciertamente, no es para hacer reír a nadie.

Pero cabe la pregunta: ¿qué  o quiénes provocaron entonces –y ahora—los chistes, los rumores, las intrigas y las críticas?

Más allá de responder a la pregunta, lo cierto es que, en México, nos gustan los chistes; son también una válvula de escape para el descontento popular; y además, un indicador del pensamiento de algunos segmentos de la población.

En vez de censurarlos –cosa que ahora es difícil con la presencia de internet—habría que seguirlos… y reírnos un poco, aunque estemos en el infierno.

« AtrásSiguiente »