Crónica de Política

Periodismo crucificado

July 30, 2010

— 12:00 am

Desde hace buen rato –aún antes de que Felipe Calderón le declarara la guerra al narcotráfico—había ya algunas zonas del país donde los corresponsales vivían amenazados por los narcos.

Tamaulipas era uno de esos espacios. De hecho, fue uno de los primeros estados –casi a la par con Michoacán—en los que los focos rojos se encendieron en las redacciones de los diarios nacionales. La ciudad de Tijuana se cocinaba aparte, como foco infrarrojo por sí sola.

Recuerdo conversaciones con algunos de nuestros corresponsales –buenos y probados periodistas que trabajaban para Excélsior—que comenzaron por pedirnos que no firmáramos sus notas relacionadas con el narcotráfico. Habían sido amenazados por los capos si difundían algo, ya fuesen balaceras, ejecuciones, y no se diga algo relacionado con su identidad o vida personal.

Pidieron luego, ante sucesos de fuerte impacto, que enviásemos algún reportero con base en el Distrito Federal –a los que ellos los apoyarían en todo–, para evitar que los señalados por las investigaciones periodísticas tomaran represalias contra ellos, que ahí vivían.

Así lo hicimos. Estábamos ya en la década de los noventa del siglo pasado. Los enviados investigaban con apoyo de los corresponsales en los estados y guardaban el material hasta volver a la ciudad de México. Ya aquí, se procesaba el material y se publicaba con la firma del enviado, aunque en ocasiones también éste llegó a omitirse a petición del propio enviado.

Desde la redacción del diario, el tema del narcotráfico comenzó a recibir un tratamiento semejante al que dábamos a los conflictos armados, en el sentido de enviar a la cobertura o la investigación de algún hecho relacionado con el tema, únicamente a reporteros que se ofrecieran a ello. Es decir, no recibían una orden. Se les planteaba el tipo de reportaje que buscábamos y ellos decidían si se animaban o no. (Valga señalar que nunca contaron con un seguro de vida, ni había sobresueldo ni nada que se le pareciera).

Más adelante, hará unos siete u ocho años, corresponsales de muy distintas zonas del país –ya no fueron sólo de prensa escrita, sino también de radio y televisión–dejaron de plano de enviar información sobre cuanto acontecía con el crimen organizado. Fueron acallados en su mayoría en las zonas “calientes”.

Ese era en términos generales la forma en que se vivía el vis a vis de los periodistas con el narcotráfico antes de que Felipe Calderón le declarara la guerra y sacara al ejército a las calles para enfrentarlo.

Ahí comenzó otra historia para la prensa. El tema pasó a ocupar primeras planas de manera casi cotidiana con versiones del propio gobierno sobre los enfrentamientos. Recordemos incluso homenajes con el título –y homenaje– de “héroes”, presididos incluso por los máximos jerarcas del Ejército Mexicano, que recibieron los primeros caídos en batalla.

Entramos luego a la etapa del narcoterrorismo: las granadas que estallaron la noche del 15 de septiembre en Morelia, Michoacán. Enfrentamientos cada vez más cruentos aquí y allá: decapitados, “pozoleados”, ahorcados bajo puentes, ajusticiamientos en bares y fiestas, y todo el rosario de horror que hoy nos llena.

En medio de todo ello, las dos partes presionaron aún más a los periodistas y a los medios de comunicación. Del lado del gobierno se pidió “apoyo” a su estrategia, a tratar de evitar  la “percepción” de inseguridad que provocaban los medios con la transmisión de las noticias de roja al darles tanta preeminencia.

Los narcos, por su parte, comenzaron a comunicarse a través de mantas y pintas, lanzaron granadas en instalaciones de Televisa en Monterrey; han “levantado”, desaparecido y matado a reporteros; la “Tuta”, uno de los principales capos de “La familia” de Michoacán, se comunicó directamente a un noticiero para hacerse oír; el “Mayo” Zambada buscó a uno de los periodistas insignes, Julio Scherer, para hablar con él y enviar mensajes.

Pero no sólo eso, los narcos encontraron otros medios para hacerse escuchar ante la “cerrazón” o “silencio” de los medios sobre sus mensajes: internet y twitter. Youtube es uno de los espacios que más utilizan hoy: videos de interrogatorios y ejecuciones aparecen frecuentemente. Uno de los últimos es realmente increíble, el interrogatorio a un policía sobre la autoría de los crímenes en Durango, en los que resultó que eran los propios reos quienes salían por la noche a realizar las ejecuciones.

Y a la par de ello, la “toma de rehenes” de cuatro periodistas para tratar de obligar a Televisa y a Multimedios a transmitir ciertos videos e informaciones.

Así, en medio de esta guerra, el periodismo y los periodistas están siendo crucificados.

Calambre para Navarrete

July 29, 2010

— 12:00 am

Apareció publicado en la Gaceta, el órgano del Congreso que da cuenta de los temas a tratar en la sesión. Era un punto de acuerdo que sería sometido a la Asamblea por el grupo parlamentario del PRI “relacionado con la actuación de la Presidencia de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente”.

Es decir, sobre el comportamiento del perredista Carlos Navarrete.

El texto, tras mencionar en la exposición de motivos la pluralidad que hoy se vive en el Congreso y la rotación de los cargos en las Mesas Directivas que ha abierto incluso paso a la tercera fuerza (el PRD), advierte precisamente que “atendiendo a dicha pluralidad la Presidencia de la Cámara no se puede ejercer en representación de una de las partes”

Citan los artículos de la Ley Orgánica sobre los que se finca la imparcialidad con que debe actuar quien ostente el cargo de Presidente de la Mesa Directiva, y de ahí se arrancan contra los priistas contra Navarrete:

“Es de extrañar –indican– la conducción del Presidente de la actual Mesa Directiva de la Comisión Permanente, que claramente violenta las disposiciones legales señaladas. Su desempeño, frecuentemente incurre en la unilateralidad, muchas veces con tintes partidistas y otras, contraria al sentir de todos los senadores y diputados que la integramos. Ello se ha presentado como una constante en semanas recientes, por varios casos, como los que me permito referir a continuación:

  1. El día 27 del presente, en una conferencia de prensa, sin mediar un punto de acuerdo o un dictamen, juzgó, recriminó y condenó al gobernador de Durango por los recientes hechos en el CERESO estatal, que ya han sido atendidos por el Ejecutivo del estado.
  2. Otro caso lo constituye el anunciar, sin acuerdo ni consulta con los grupos parlamentarios, que la reforma política está asegurada para el próximo periodo de sesiones, lo que parece claramente destinado a agradar al Ejecutivo Federal y al nuevo titular de Gobernación, extralimitándose a todas luces, en sus declaraciones.
  3. Un tercer caso, muy frecuente, es su desempeño al dar seguimiento a las comparecencias, ya que, a pesar de los dictámenes que votamos, acuerda que los funcionarios determinen los plazos, como ocurre con el caso del Secretario de Comunicaciones y Transportes, que se ha anunciado que ocurrirá hasta el próximo mes.

“Esta fiebre declaratoria y el protagonismo que ejerce –agrega–, parece estimulada con el activismo que el país vive desde el pasado domingo, pero nada tiene que ver con la necesidad de los acuerdos, el diálogo y el respeto que debe dársele a una encomienda tan delicada como es dirigir la mesa Directiva de un órgano representativo.

“Por todas estas consideraciones, mi Grupo Parlamentario considera que debe hacerse un extrañamiento a esta conducta y un exhorto a recobrar la imparcialidad y la objetividad que exige este elevado cargo para el que fue electo no por una, sino por todas las fuerzas políticas aquí representadas”.

El punto de acuerdo proponía: “que el Pleno de la Comisión Permanente, haga un severo extrañamiento al Presidente de la Mesa Directiva, Senador Carlos Navarrete Ruíz, a efecto de que cumpla cabalmente sus funciones, respetando el interés de todos los integrantes de este órgano colegiado.”

Tal era el texto que aparecía en la Gaceta. La noticia corrió rápidamente. La sesión, incluso, aún no iniciaba. Los coordinadores estaban reunidos.

Al poco rato apareció Navarrete ante los periodistas. Minimizó el hecho y alegó: “Todos los políticos somos protagónicos, si no, no fuéramos políticos, seríamos investigadores de laboratorio para estar siempre encerrados… todos.

Dijo que todos los legisladores tienen libertad para expresar sus puntos de vista y que él como Presidente del Senado y como Presidente de la Comisión Permanente, “he velado y seguiré velando por la absoluta libertad de todos los legisladores de opinar lo que crean, de acuerdo  a su conciencia y a sus puntos de vista”.

Y luego deslizó:  “Estén atentos a si el punto se mantiene para subirse a Tribuna o no…”

Efectivamente, a la hora de la hora, el punto de acuerdo no pasó, no llegó a tribuna. Hubo un “acuerdo” tras bambalinas. El “calambre” funcionó.

Contra el pacto de los “Chuchos”

July 28, 2010

— 12:00 am

Afirma el senador Ricardo Monreal que el pacto entre Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador no está roto; que el acto de AMLO el domingo en el zócalo no es incompatible con lo que se ha pactado entre ambos aspirantes a la candidatura presidencial.

El zacatecano es ciertamente un hombre cercano de Andrés Manuel, pero sus dichos distan mucho de lo que ocurre, se ve y se dice en el entorno y aún frente al propio tabasqueño.

Comencemos por lo que ocurrió  en la plaza de la Constitución: una y otra vez los delegados  de los estados manifestaron que iban con López Obrador por el 2012, “queremos a Andrés Manuel, no a otro”. Lo dijeron de modos muy distintos pero a ello se redujo.

Mantas y carteles se sumaban a ello, comenzando por el “¡Vamos!” que aparecía como telón de fondo en plena tribuna, mirando hacia el Gobierno del DF.

La misma propuesta que planteó  Andrés Manuel a sus seguidores para portar la candidatura presidencial en el 2012 va en ese sentido: ser él quien vuelva a competir por la silla del águila.

Podrán argüir que esto es sólo para “posicionarse” vis a vis de Marcelo para cuando llegue el momento de decidir quién es el mejor posicionado, pero lo cierto es que el evento del zócalo no se vivió así entre los seguidores de AMLO. Se vivió como un lanzamiento inequívoco de Andrés Manuel, sin pauta para otra posible decisión.

El mismo Peje, en su mensaje semanal al día siguiente del mitin, subrayó como lo más importante del acto el hecho de que volverá de nuevo a contender por el 2012.

¿Qué eso abre la puerta a que lo haga por el PT y Convergencia únicamente y que el PRD lleve a otro candidato?

Sí, es probable; sin embargo los pejistas van también tras el PRD. En los próximos meses intentarán de nueva cuenta quitarles las riendas del sol azteca a Jesús Ortega y los suyos, además de hacer a un lado a Marcelo ubicándolo entre los miembros de “la derecha del PRD” y de “apuntalar” el régimen de Felipe Calderón.

De hecho, la guerra ya comenzó. El periódico marxista “Militante” –distribuido por cierto a manos llenas durante la asamblea de AMLO—refería las “lecciones” del proceso electoral del 4 de julio y entre otras cosas apuntaba que una de ellas era “el destape” de Ebrard como precandidato a la presidencia de la República “por parte del PRD”.

Esto lo desprenden por su participación en la mayoría de los mítines de la coalición PAN-PRD, y a “su toma de posición” a favor de las alianzas. Ello, señalan, “representa toda una declaración de rompimiento respecto a Andrés Manuel López Obrador””.

Marcelo, escriben en su editorial, “es ya el virtual candidato de la derecha del PRD y de ahora en adelante toda la política de la derecha del PRD estará encaminada a forzar a AMLO a declinar a favor del delfín de Manuel Camacho Solís”.

Ante esta situación, advierten, se “debe obligar a los sectores de izquierda a deslindarse abiertamente de las pretensiones de Marcelo y lanzar una batalla interna por recuperar al partido de manos de la derecha chuchista”.

Esto es parte del editorial de “Militante”. Y es, a la vez, el rostro verdadero de miles y miles de seguidores de López Obrador. Para ellos, hay dos pasos a seguir: hacer a un lado a Marcelo de la candidatura (borrar el pacto) y recuperar el PRD.

AMLO, primer capítulo

July 27, 2010

— 12:00 am

Si para los seguidores de Andrés Manuel López Obrador el acto de ayer en el zócalo significó, sin duda alguna, que el tabasqueño será el candidato de la izquierda en 2012, para muchos otros no es tal y se aprestan a contenerlo.

Si los lopezobradoristas piensan que con la demostración de fuerza del domingo ya doblaron los brazos de Marcelo Ebrard, Manuel Camacho Solís y de los “Chuchos”, pues tampoco debieran cantar victoria.

Si en el movimiento del Peje algunos dan por seguro que el Partido del Trabajo ofrecerá su membrete para la candidatura presidencial de López Obrador, más valdría que se fueran con tiento con sus actuales aliados.

Las reacciones provocadas por el lanzamiento formal de Andrés Manuel para contender por el Presidencia de la República en el 2012 comenzaron a mostrar ayer su rostro y a delinear la ruta por la que intentarán acotarlo:

Primero: los perredistas solicitarán al IFE “que norme lo que pueden y no pueden hacer los precandidatos presidenciales, de acuerdo con las reglas de sus partidos”.

Segundo: demostrar que AMLO es ya, oficialmente, precandidato presidencial para obligarlo a que se sujete a la norma que fije su partido, es decir, el PRD y no que se siga moviendo por la libre y continúe recorriendo el país cobijado bajo el paraguas del “movimiento”.

Tercero: adelantar fechas y lanzar otras candidaturas.

Cuarto: operar políticamente en los meses por venir para, llegado el momento, “convencer” al PT y a Convergencia de no otorgarle el registro a Andrés Manuel.

Ese es parte del plan que se está delineando desde el DIA (Diálogo para la Reconstrucción de México) para enfrentar al ex candidato presidencial en sus aspiraciones y evitar que les gane de mano la partida en la candidatura para el 2012.

Ven y saben que AMLO va con todo por esa posición, que se moverá en un terreno que, de confrontarlo sin inteligencia, bien puede derivar en la salida de López Obrador del PRD y/o en el fracaso del cacareado candidato de unidad de las izquierdas.

Pero ambos grupos han decidido caminar por el filo de la navaja hacia esa fecha. Andrés Manuel ya dijo que va con su movimiento por el 2012 –no mencionó bajo qué partido—y que seguirá recorriendo el país. Desde el DIA (y seguramente con el apoyo del PRI y del gobierno, además de la dirigencia del PRD) iniciarán su propia ruta para contenerlo.

Bien delineó  ayer el senador Carlos Navarrete (miembro de los “Chuchos”) lo que se viene. Con tacto, pero con jiribilla, dio la bienvenida “a la primera candidatura formal de las fuerzas de izquierda”. Andrés Manuel, subrayó, “tiene el honroso cargo de precandidato presidencial para el 2012.”

Acto seguido mencionó así como al pasar: “ya habrá tiempo de que tanto los partidos, PRD, PT y Convergencia, como en Instituto Federal Electoral normen lo que pueden hacer y lo que no pueden hacer los precandidatos presidenciales, de acuerdo con las reglas de sus partidos”. Lo cual podría, por ejemplo, prohibir que AMLO recorriera el país de nueva cuenta puesto que ya sería considerado precandidato.

Insistió  luego en que “por ahí de octubre o diciembre de 2011” (Uffff!), el PRD, PT y Convergencia tendrían que determinar bajo qué método medir quién de los candidatos formales que se presenten tiene mejores preferencias y condiciones para competir y elegir así a un candidato único.

Por ahora, precisó Navarrete, digamos que “apenas está empezando a escribirse esta historia y el primer capítulo ya está escrito: un precandidato presidencial que se llama Andrés Manuel López Obrador”.

Es su punto de vista. AMLO tiene otra apuesta: una historia de un solo capítulo.

El Zócalo de AMLO

July 26, 2010

— 12:00 am

“¡VAMOS!”

Ese era –es– el verbo, la propuesta, la invitación, el ánimo, la provocación, el desafío con que Andrés Manuel López Obrador arengó y cobijó a sus seguidores este domingo.

Un “¡VAMOS!” así, escrito con mayúsculas en el telón de fondo del presídium. Enormes y únicas letras negras sobre la franja blanca de los colores de la bandera nacional recostada, a unos pasos de la catedral y mirando hacia el viejo palacio del ayuntamiento.

No, no sólo mirando, ¡gritándole!, advirtiéndole entre exclamaciones al titular de la jefatura de Gobierno del Distrito Federal: “¡Vamos!”.., vamos por el 2012.

Un mensaje de cinco letras. Pero un mensaje que no luce precisamente como una invitación a Marcelo Ebrard, sino como una advertencia. Así se lee, se siente, en las primeras horas de la mañana, cuando el zócalo de la ciudad de México comienza a recibir a los primeros fieles del tabasqueño que atestiguarán la Asamblea Nacional.

Ejemplares del número 194 del “Militante” (voz marxista de los trabajadores) se obsequian aquí y allá. Trae en su portada el rostro aguerrido de López Obrador con el monumento a la revolución de fondo y esta cabeza en tinta roja: “AMLO TIENE QUE SER EL CANDIDATO DE LA IZQUIERDA”.

Carpas con decenas de ejemplares de los libros de López Obrador “La mafia que se adueñó de México…y el 2012” y “La mafia que se adueñó de México”, están más que instaladas y listas para vender a cien pesos cada volumen. Pero más llaman la atención las mantas que aparecen al lado de cada una de esas carpas. En una se lee: “Voy por la Presidencia en 2012: AMLO”; otra interroga: “¿Listos para ganar la Presidencia en 2012?”

Las leyendas de las camisetas (de a 50 y 60 pesos) van a la zaga. Siguen con las estampas del “gobierno legítimo” al frente y por la espalda la frase: “Sólo el pueblo organizado salva a el pueblo”. Aún no aparecen las del 2012.

Pero algunos de los contingentes que van llegando a la plancha del zócalo sí están a tono con lo que se espera de ellos: el apoyo y la lucha por el 2012. La UPREZ afirma en sus mantas: “¡Andrés Manuel para el 2012! Todos vamos con él!”. Las del distrito 2 de la delegación Gustavo A Madero lo expresan de esta manera: “Nada es para siempre… en el 2012 vamos por lo imposible”. Los del Campamento 2 de Octubre indican: “la esperanza viviente- AMLO presidente 2012”.

La cifra mágica se pasea por toda la Plaza de la Constitución, se detiene, se mueve o se contonea al paso de los miles de asistentes, mientras Jesusa Rodríguez anima el cotarro desde la tribuna y los de Xochimilco entran a caballo entre la gente con banderas mexicanas en ristre.

Contrastan ante ese bullicio los vacíos y cerrados balcones y puertas del Palacio Nacional y del Gobierno del DF. No hay ni quien se asome por esos rumbos. Marcelo Ebrard ya declaró que nada tenía hacer aquí. Y, claro, no está presente.

Tampoco se ven las clásicas banderas amarillas y negras del sol azteca. El PRD pareciera no existir en este mitin. Y, por supuesto, no está presente su dirigente, Jesús Ortega; ni se ve al senador Carlos Navarrete, ni mucho menos a la derrotada gobernadora zacatecana Amalia García. De hecho, sólo alcanzamos a ver al ex regente y hoy diputado Alejandro Encinas en el templete.

Contrastaba también el silencio del Partido del Trabajo frente al arrojo de cientos de mantas y carteles mencionando la candidatura de AMLO en el 2012. El PT no expresa nada al respecto en sus carteles, aún y cuando Alberto Anaya, su dirigente, estaba entre lo de la tribuna, al igual que Dante Delgado, de Convergencia.

La suspicacia no es gratuita con el PT. El editorial del “Militante” menciona en uno de sus párrafos que si bien “el PT ha continuado su campaña a favor de la candidatura de AMLO, no se puede descartar un cambio de opinión”.

Pasaditas las once de la mañana entra López Obrador a la plancha del zócalo. Sus hijos ya han subido a la tribuna, al igual que Rosario Ibarra y los 32 representantes de los estados y el DF que van a hablar y que Armando Bartra y Elena Poniatowska

Se oye al representante de Campeche decirle a Andrés Manuel: “¡En 2012 lo vamos a tener como Presidente!”

Al de Colima: “Licenciado…, la esperanza es usted, no otro”

Las campanas de catedral llaman a misa. A sus puertas, otros sonidos, otras voces, llaman a ganar la Presidencia de la República en el 2012 y dan a conocer los principales del enésimo Proyecto de Nación.

López Obrador asevera ante el micrófono que su interés no es buscar el poder por poder sino sacar al país del atraso. Va por el 2012, reitera. Alza el rostro e interroga a la masa informe que casi llena la plaza:

-Les pregunto, ¿están de acuerdo…?

Se escucha un sí un tanto difuso, entreverado con el clásico grito “¡Pre-si-dente!”

-No escucho, ¿están de acuerdo?-, insiste el tabasqueño.

Entonces el “Sí” cimbra el zócalo y vuelan miles de papelillos tricolores.

Ese es el zócalo de AMLO, así se viven –todavía—sus mítines, asambleas o como quieran llamarle. Un zócalo que ayer tenía como gran propósito anunciar “¡Vamos!”

Nos quieren robar

July 22, 2010

— 12:00 am

Lo que ha resuelto la Suprema Corte de Justicia (¿?) de la Nación es un atraco infame. No sólo no es ética su resolución sobre el límite de las pensiones que recibirán los trabajadores jubilados –por cesantía o vejez– bajo la ley del Seguro Social de 1973 y vigente hasta junio de 1997, sino que es un robo con todas sus letras.

¿Qué quieren? ¿Más conflictos? ¿Crear “narcojubilados”? ¿Matar de hambre a los de la tercera edad? A todo ello conduce la decisión de la Suprema Corte de Justicia (¿?) de la Nación.

¿Por qué? Porque no sólo nuestros ministros y funcionarios aguardaron a que miles de trabajadores entregaran –y sigan dando– mes con mes sus aportaciones, y no sólo esperan a que cumplamos sesenta años, para salir en el último momento con que quienes aportaron 25 salarios mínimos de sus ingresos a lo largo de su vida laboral, reciban como pensión nada más el equivalente ¡de diez!

Vaya un ejemplo. Lo da el presidente del Comité Técnico Nacional del Seguro Social, Carlos de la Fuente: si un trabajador alcanza un monto de 32 mil pesos mensuales en su jubilación, con la resolución que tomó la Suprema Corte sus ingresos no superarán los 13 mil pesos.

Es un robo que no debemos permitir. Un asalto miserable en descampado. Es algo que, como bien describen los cibernautas en las redes, equipara a los insignes ministros con los peores ladrones de nuestra historia. Y no sólo es una opinión personal, basta con leer los comentarios que ha suscitado la noticia de esta decisión en la red, cuyos adjetivos van mucho más allá de lo aquí anotado:

-O sea, que para nosotros los viejos no hay trabajo, estamos cobrando una pensión que en la mayoría de los casos nos da para sobrevivir pero a los señores ministros que reciben sueldos de super primer mundo y pensiones idem se les hace que ganamos mucho dinero y además en que ley dice que sólo son 10 salarios mínimos, la ley dice 25 salarios mínimos y amables lectores mi sospecha es que esto viene de la presidencia y la cámara de diputados, que no han querido ensuciar su reputación con tan borchonoso asunto y se lo endilgaron a la Suprema Corte, pero en resumidas cuentas ¡¡¡¡Que asco de gobierno!!!!! ¿cuándo cambiaremos?-anota Viejo.

-HABRA NARCOJUBILADOS ESO ES SEGURO, las condiciones objetivas que el día de ayer señaló el rector de la universidad señor Narro producen e incrementan la inseguridad nacional , tienen hoy otro factor producido por una pésima decisión de la SCJN , YO LA CALIFICO DE INDOLENTE ,APATICA ,NEGLIGENTE E INHUMANA. NO LOS PERDONARA DIOS se necesita ser más que tolerante para no faltare a respeto a la mas santo de su familia, sin más comentarios que poca tienen…-,escribe Víctor M. González Cosío.

-Me parece una total agresión y aberración a los que verdaderamente hacen crecer a este país, la clase trabajadora. Aquellos que día a día dejan todo por sacar adelante una familia, una región, un estado y al mismísimo México. Que me dicen de la altas pensiones y compensaciones que tienen los jubilados de Pemex y CFE de verdad lo merecen? Como se dice que hay democracia e igualdad en este México-, apunta Agredido.

-Efectivamente es una injusticia, los ministros se jubilan con pensiones de hasta 3000 o 4000 veces el salario mínimo, así es que les vale madre lo que les suceda a los pensionados, habrá que hacerles llegar un alud de protestas con respecto a su INJUSTA Y ESTUPIDAMENTE IRRESPONSABLE DECISION,VERDADERAMENTE QUE ESTOS FULANOS NACIERON EN UN TUBO DE ENSAYO,CON GENES DE ACEMILA-, agrega Margarita Hernández Pons.

Estas son algunas de las reacciones ciudadanas. Otras, llenan de improperios a los de la Suprema. Ya las imaginarán.

El caso es que esta decisión de la SCJN afecta a cerca de un millón de trabajadores, según calcula el presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, Gustavo Rodarte y provocará una disminución de hasta 60 por ciento en los montos promedio de jubilación.

Nada más y nada menos. Otra bandera más de lucha que le obsequian a Andrés Manuel López Obrador: el robo de nuestros ahorros en el IMSS.

Ejércitos de pandillas

July 21, 2010

— 12:00 am

Ayer, no menos de 250 efectivos del Ejército Mexicano, acompañados de agentes federales y de perros entrenados, “barrieron” por tierra y aire la zona centro de Tijuana –aquella que por muchos años fue el refugio de la pandilla de Los Ortiz o Los Ortices—en busca de armas, drogas y explosivos.

Podría parecer que el tema de las pandillas es “muy menor” frente al problema que representan los narcotraficantes y un problema distinto al del narco, pero no es así. Ya no.

Si hasta hace unos tres o cuatro años narcotraficantes y pandilleros vivían dinámicas diferentes y sus propios mundos, a partir de que Felipe Calderón declaró la “guerra” contra el narcotráfico los capos vieron la necesidad de engrosar sus filas para hacer frente a  las Fuerzas Armadas y pusieron su mirada precisamente en las pandillas.

¿Qué ganaban con ello? No sólo más miembros para su causa sino, además, gente ya organizada, hecha y probada en la violencia, sin miedo a matar y a morir, y conocedora del terreno. Carne de cañón lista para ser armada y actuar.

Así, prácticamente en un santiamén, los cárteles de la droga se hicieron de otro ejército. Un ejército de mercenarios, de criminales, surgido de las pandillas, para atacar in situ, sin necesidad de trasladar grandes caravanas de sicarios de otros estados de la República.

Para darnos una idea de la capacidad de estos nuevos “ejércitos de pandillas” recordemos tan sólo que a principios de este año, en Tijuana, las autoridades contabilizaban la existencia de 900 pandillas, y calculaban sus integrantes por arriba de los 20 mil efectivos.

(Los Mexicles, Los Aztecas y Los Artistas Asesinos, son  a la fecha las pandillas más importantes de Tijuana y se les dice vinculadas a los cárteles de Sinaloa y Juárez.)

Tal es el escenario y tal es la razón por la cual ahora se habla de persecución de “pandillas”, aunque en realidad más que enfrentar a las clásicas “pandillas” delincuenciales de la década de los 80’s o 90’s, se trata de combatir con los nuevos brazos armados de los narcotraficantes, de sus nuevos ejércitos.

Insisto en ello para darnos una idea de la magnitud que ha alcanzado esta “guerra”, ahora renombrado “combate contra la delincuencia”, porque a contrapié de la degradación del membrete de esta lucha por parte del gobierno, los narcotraficantes han ampliado su capacidad criminal con una maniobra aterradora: la conversión de las pandillas en sus ejércitos.

¿Qué pasa en Juárez?, le preguntó un corresponsal extranjero al procurador general de la República, Arturo Chávez Chávez, en un desayuno la semana pasada, cuando recién había estallado el carro-bomba.

El abogado hizo el recuento de la descomposición social que llevó a Juárez hasta el punto en que se encuentra: la proliferación de pandillas, ahora “exponenciadas” con la participación de los cárteles de la droga.

En la visión de Chávez Chávez, la cantidad de muertos que han existido en Ciudad Juárez, resulta de la guerra intestina entre los cárteles, de que “las pandillas se están matando en donde se encuentran”.

Eso es sólo parte de la verdad.

Penuria del espíritu

July 20, 2010

— 12:00 am

Flotaba en el ambiente el espíritu de Martín Luis Guzmán. Voces y frases del primer libro del novelista de la Revolución, aquel que escribió en 1915: “La Querella de México”.

Lo invocó –lo trajo– hasta el patio poniente del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro Robles, para recordar que un siglo después de aquellas líneas, diagnóstico y parte de la solución a nuestras penurias, siguen presentes.

Decía el novelista de la Revolución:

“No cabe duda de que el problema que no acierta a resolver, es un problema de naturaleza principalmente espiritual. Nuestro desorden económico, grande como es, no influye sino en segundo término y persistirá en tanto que nuestro ambiente espiritual no cambie. Padecemos penuria del espíritu”.

Padecemos penuria de espíritu… Narro subrayó las palabras. Miró a sus interlocutores, aquellos que al igual que la UNAM recibían la Medalla 1808. El rector no celebraba, más bien transmitía su tristeza, su desazón.

De hecho, comenzó  su intervención de fondo con un lamento: México…, “no merece lo que le pasa”.

A los problemas seculares que nos han acompañado –pobreza, desigualdad, exclusión, muertes prematuras, ignorancia–, se suman hoy en día nuevos azotes, indicó, como la inseguridad, el narcotráfico, las primeras consecuencias del deterioro ambiental, las penurias de nuestros migrantes.

“Y lo que es peor a mi juicio –agregó– la falta de expectativas, el desánimo y las desavenencias entre grupos y sectores.

¡México no merece eso!”

Sus reflexiones abarcaban a nuestra clase dirigente, la de todos los sectores, la de todos los niveles:

“Falta en general –indicaría– visión de largo plazo, compromiso con el porvenir, sacrificio en lo inmediato. Bien nos haría el debate informado, las propuestas por consenso, los acuerdos alcanzados para el bien de la mayoría. La puesta en práctica de soluciones que resuelvan los problemas más urgentes y que articulen el conjunto de la sociedad en su operación”.

Su tristeza devino de pronto grito de guerra. Narro Robles demandó:

-Reconocer que para contar con verdaderos conductores del desarrollo nacional, debemos aceptar que el modelo que hemos seguido ya no sirve para atender nuestras necesidades, que hay que cambiarlo y que junto al cambio se debe pensar en grande y a largo plazo

-Que hay que renunciar a las ambiciones del poder y a los resultados de la próxima elección para fijar metas para el porvenir y medios para alcanzarlos.

-Abandonar la búsqueda de culpables en la historia para definir tareas para el futuro.

-Entender que la política no se sustituye con la obediencia y tampoco con negociaciones o con falta de articulaciones.

Narro hablaba de la mano de Martín Luis Guzmán. Diagnosticaba en nuestro tiempo, como hace 100 años, “penuria del espíritu”.

A Rojas no le fue bien con Calderón

July 19, 2010

— 12:00 am

Al coordinador de los priistas en la Cámara de Diputados, Francisco Rojas, no le fue muy bien en su encuentro con el Presidente Felipe Calderón. Los comentaron sus allegados horas después y la “tarjeta informativa” que envió su oficina de prensa este domingo lo termina de constatar.

¿Qué lo constata? El tono de este comunicado dominguero. Porque a diferencia de los textos que suele enviar Ramiro Pineda de las palabras de su jefe en reuniones con los diputados de su partido –normalmente en tono mesurado–, éste se bota por completo del paisaje a que nos tiene acostumbrados.

Ahora hay párrafos aguerridos, con frases como éstas: “nos enfrentamos a fuerzas que utilizarán todos los recursos a su alcance, lícitos e ilícitos, para retener el poder…”, “no podemos confiar en la palabra de quienes asumen conductas contrarias a lo que pregonan y perpetran actos al margen de la ley…”, “no legitimaremos ocurrencias, caprichos ni torpezas…”

¿Y a cuenta de qué? Pues la propia tarjeta lo indica, recordándonos que Francisco Rojas se reunió con el Presidente de la República “en días pasados”. El viernes 16, para ser exactos. Y para mayores datos añadamos nosotros que tres días antes, el martes 13, quien cruzó la misma puerta de Los Pinos fue el senador Manlio Fabio Beltrones.

¿Cosa de celos entre los líderes camarales? Seguramente algo hay de esto pero no es lo único. En las conversaciones que ambos priistas sostuvieron con Calderón llama la atención una disonancia si nos atenemos a los comunicados dados a conocer por la Presidencia de la República: con Rojas sí se trató el “clima postelectoral” y con Beltrones no.

Y es precisamente ese tema el que da pie al comunicado de la oficina de Francisco Rojas este domingo, el electoral. Según el texto, en la reunión con Calderón ambos –Rojas y el Presidente—coincidieron “en la necesidad de que todas las fuerzas políticas contribuyan a que el tema electoral concluya definitivamente con apego a la legalidad y el respeto a los ciudadanos”.

Sin embargo, a la hora de platicar con sus compañeros diputados, Rojas les expuso que “está claro que nos enfrentamos a fuerzas que utilizarán todos los recursos a su alcance, lícitos e ilícitos, para retener el poder, a pesar de que la estrategia de confrontación ha retrasado la solución de los problemas que asuelan a México”.

Les expuso que las tácticas “ya fueron probadas y seguramente las utilizarán en futuras elecciones: continuarán con el activismo al más alto nivel sin diferenciar la investidura con que se realice, y se intensificará la “guerra sucia” para desacreditar a los opositores y a las instituciones, fabricando pruebas para utilizarlas en alegatos judiciales posteriores, para intentar revertir resultados electorales adversos”.

Esas fueron las conclusiones a las que llegó el coordinador del PRI en San Lázaro luego de su intercambio de opiniones con Felipe Calderón sobre el clima post electoral.

De ahí  a lo que agregaría después ya no hay gran trecho: “El PRI es una oposición responsable, más no ingenua. Siempre hemos estado dispuestos al diálogo y negociación de buena fe, pero no podemos confiar en la palabra de quienes asumen conductas contrarias a lo que pregonan y perpetran actos al margen de la ley”.

Rojas, pues, no salió muy contento de Los Pinos. Eso sí, con la claridad de que la lucha post electoral será dura y de que no hay, por ahora, ninguna  intención del gobierno y/o del PAN de negociar las gubernaturas que van a tribunales

¿Vuelta a la página?

July 16, 2010

— 12:00 am

El nuevo secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, no se cansó de repetir ayer que había ya que dejar atrás las diferencias, darle vuelta a la página y avanzar por la ruta de la conciliación.

¿Así de fácil, luego de todo lo que se vivió previo a las elecciones del 4 de julio pasado?

Pues no…, al menos los priistas no lo ven así.

Es más, ni siquiera rendía como protesta como sucesor de Fernando Gómez Mont al frente de Bucareli, cuando el coordinador de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, advertía desde el patio de Xicoténcatl que no sería así. (Y eso que acababa de reunirse con Felipe Calderón la tarde anterior)

Hubo un momento durante la conferencia de prensa que se le preguntó a Beltrones si luego de su diálogo con el Presidente de la República en Los Pinos había ya quedado zanjado el capítulo del 4 de julio: ¿Le darán la vuelta, es borrón y cuenta nueva?, cuestionó una periodista.

El sonorense respondió  así:

-Sería una síntesis muy mala el que pueda ser borrón y cuenta nueva…

Y agregó textual:

-Este es un tema que necesariamente los partidos políticos y el Presidente de la República deben agotar en un diálogo.

La respuesta de Manlio –quien suele elegir con cuidado las palabras—sugiere que Calderón trató el tema con él durante su encuentro el martes pasado; que sondearon la posibilidad de una reconciliación para poder seguir adelante y sacar juntos algunas de las reformas estructurales que están sobre la mesa.

El verbo “agotar” utilizado por el senador sugiere asimismo que él, y el grupo que encabeza dentro y fuera de Xicoténcatl, estarían en posibilidad de caminar hacia la ruta de la reconciliación (¿a cambio de qué, quién sabe?) pero que aún faltaría que Calderón hablara con el partido. O sea, con la presidenta del partido, Beatriz Paredes, para llegar al acuerdo formal del partido en su conjunto.

Esa misma mañana, Manlio Fabio Beltrones advirtió que ningún cambio en el gabinete o en el equipo presidencial sería bueno si los nuevos funcionarios no saben qué hacer “y si piensan que su única obligación es complacer al Presidente y decirle: sí Señor Presidente”.

Evidentemente, sabía ya quiénes llegarían a Gobernación y a los otros puestos en que hubo cambios.

El caso es que Blake comenzó  ayer su tarea y pidió candorosamente a los actores políticos “darle vuelta a la página”.

No será así. Lo ocurrido en torno a las elecciones del 4 de julio –antes, ahora y según como se resuelvan– tendrá sus costos. Para que haya una reconciliación con el PRI –nos guste o no– falta camino por recorrer.

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