Crónica de Política

Mujeres enojadas

January 29, 2010

— 12:00 am

Las reunió su “enojo”.

Enojo, según expondría Alejandra Latapí, provocado por los recientes eventos de agresiones a las mujeres desde distintas instancias del Estado, y un enojo por ser excluidas de la Reforma Política.

Quienes allí se encontraban –en el Sheraton de la Alameda– para manifestar de viva voz su enojo, eran Rosario Robles, Ruth Zavaleta, Patricia Olamendi, Clara Scherer, Alejandra Latapí, Martha Tagle, Angélica de la Peña, Margarita Guillén y Elsa Conde. (parte del grupo, pero ausentes en ese momento, Patricia Mercado y Dulce María Sauri)

Ante una larga mesa –chocolate caliente y conchas con nata para endulzar un poco el momento—las doñas indicaban que no se iban a quedar calladas ni con los brazos cruzados con lo que estaba ocurriendo. Cada una tenía algo qué decir sobre los distintos temas y no eran precisamente flores lo que salía de sus labios.

La ex perredista y ex jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles, era una de las que mayor indignación mostraba. Su malestar provenía de la advertencia emitida por la lideresa del PRI, Beatriz Paredes, sobre a las candidaturas independientes. Su combativo “¡no pasarán!”

Robles espetaba:

-¿Acaso nos cree (Beatriz) menores de edad, que los partidos fácticos nos van a manipular? ¡Ese era el argumento para no darle el voto a la mujer a principios del siglo pasado…!, que nos iba a manipular la Iglesia, por eso no nos daban el voto a las mujeres!

Más aún, acusó: “¿Acaso no lo hicieron ya al interior de los partidos?”

Vean quiénes ejercen el poder –pedía–, un poderosos senador, el Presidente de la República, el secretario de Gobernación. Vean las fotos, ahí se ven sentados con sus corbatas… Sólo falta que pidan: derecho de admisión, corbata….”

Calificó a los partidos y a la clase gobernante como “patriarcales”, “misóginos” –los derechos de las mujeres no aparecen en la iniciativa de Reforma Política de Felipe Calderón–, por lo que anunció que irán al Senado para “exigirle un debate con nosotras”.

Patricia Olamendi, quien representó  a México ante el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), lamentaba que los principales actores en esta iniciativa de reforma “tengan una enorme ignorancia en cuanto a libertades democráticas”, pues en lugar de ampliarlas las están reduciendo.

La reforma política que ha propuesto Calderón, sostuvo, “no está encaminada a lograr la participación ciudadana”. Exigía que se incorporara el referéndum y pedía además que la reforma fuera encaminada a “dignificar la política”, que considerara eliminar la corrupción y se establecieran auditorías al manejo de los recursos públicos.

Y, por supuesto, lo que todas las presentes enarbolarían: “La paridad política”.

Clara Scherer, especialista en cuestiones de género, recordó a viejos maestros que bien decían: “ninguna reforma política afecta de la misma manera a hombres y mujeres”. Por ello, comentaba, “la reforma política debió haberse presentado en clave de género…, y ninguno de los diez planteamientos fue visto bajo esta perspectiva.”

La ex perredista y ex Presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, llamó a su vez a rescatar las conclusiones que sobre la reforma del Estado realizó el Cenca, así como aquellas iniciativas congeladas en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Pidió suscribir en todas las propuestas la perspectiva de género, y se integre un proyecto para combatir la pobreza dada la “femenización de la pobreza”

Elsa Conde, de la Red Nacional de Refugios para Mujeres Violentadas, demandó “transitar del tema de las cuotas al tema de la paridad”, así como el derecho a la elegibilidad. Puso como ejemplo que en 20 años no se ha movido el índice –entre 3 y 4%– de participación de las mujeres en los municipios, el espacio cotidiano por excelencia.

Margarita Guillén de plano concluiría: ésta ha sido una “década perdida para los derechos políticos de las mujeres” pues éstos no han funcionado…”¡no nos ven!”.

A estas alturas, el chocolate caliente se había terminado; pero aún así, había un sabor amargo en sus bocas. Las mujeres estaban enojadas.

4 Comentarios »

  1. Adelante Señoras, no se quedaen cruzadas de brazos, adelante Ruth Zavaleta, es tiempo de que una Mujer nos Gobierne, y si los partidos no valoran a las mujeres, PUES A LAS CANDIDATURAS INDEPENDIENTES!, LOS CIUDADANOS QUEREMOS UN CAMBIO, Y SI ÉSTE ES GENERADO POR LAS MUJERES, VIENVENIDO Y A DEMOSTRAR QUE NO SOLO CON PANTALONES SE EJERCE EL PODER; SE EJERCE CON INTELIGENCIA, VALENTÍA, AMOR POR LA PATRIA, EMPEÑO, DEDICACIÓN Y TANTOS OTROS ATRIBUTOS QUE A LAS MUJERES LE SOBRAN, Y NO HABLO PARA NADA DE LA BELLEZA, ATRIBUTO PRINCIPAL DE LA MUJER, SINO DE LAS CAPACIDADES QUE POR SIEMPRE NOS HAN DEMOSTRADO.
    BIEN POR USTEDES.
    RUTH ZAVALETA, QUERIDA PAISANA, RECIBE SALUDOS FRATERNOS DESDE CHILPANCINGO, GUERRERO.

    Comment by jose ariel — January 29, 2010 @ 11:44 am

  2. el asunto es que por ejemplo, Ruth Zavaleta ya esta pensando en formar otro partido o sea otro negocito, porque los partidos son el mejor negocio. si no pudo defender sus ideas en el PRD, tampoco las va a defender en otro lado.La Zavaleta siempre trato de quedar bien con Lopez y al mismo tiempo tener un respaldo de los otros partidos.Y de Rosario, que hariamos con otro ahumada?

    Comment by peje — January 29, 2010 @ 12:37 pm

  3. Una pregunta.

    ¿dijeron algo de las mujeres que cedieron sus curules? ¿esto aporta algo a sus exigencias en las cuotas de género?

    Comment by Adolfo Bolaños — January 29, 2010 @ 1:35 pm

  4. Adolfo: sí, denunciamos la grosera impunidad con que 16 mujeres han entregado sus curules y propusimos que las fórmulas de candidaturas sean del mismo género. Propuesta que lleva años y años ignorada.

    Comment by Alejandra Latapi — January 30, 2010 @ 1:03 am

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