Crónica de Política

Navarrete: veo un ejecutivo abrumado

December 15, 2009

— 12:00 am

No observo del Ejecutivo una intención de regresión a viejos tiempos. Lo que  entiendo y veo –dice el senador perredista Carlos Navarrete– es a un Ejecutivo abrumado  por muchísimos asuntos, por muchísimos presiones y que no logra  asentar a su equipo para conducir el gobierno, y se le van hasta los tiempos con el Congreso y se le van algunos detalles. Pero no veo más allá de eso.

Primer político de las filas de la izquierda mexicana que ocupa la presidencia de la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República, Carlos Navarrete rechaza que el Ejecutivo trate al Senado como una mera oficialía de partes:

-No, fíjate que no… –responde el guanajuatense–. Lo que hay es algo que cuando no se prueba y no se le conoce el sabor, se le extraña: lo que hay es una auténtica división de poderes, lo que hay es un Congreso  donde el Presidente no tiene mayoría, lo que hay un Senado que toma sus decisiones con autonomía. El Senado ha dejado de ser oficialía de partes del Ejecutivo.

-Pero parece que el Ejecutivo insiste en tratarlos así.

-Y está recibiendo respuesta…

-Por eso las fricciones, ¿no?

-Bueno, pero es un problema del Ejecutivo, no del Congreso.

-En la cena que tuvo con los senadores del PAN, reconoció Calderón desencuentros con los legisladores.

-Bueno, yo no sé si el Presidente anda extraviado con el Congreso. El Congreso no anda extraviado con el Presidente. Simplemente, somos otro poder.

La charla con Carlos Navarrete transcurre en la amplia oficina de la presidencia del Senado en Xicoténcatl. Aún no había tenido que tragarse sus palabras por “cerrar la ventanilla” de la Cámara para atender la propuesta del Presidente de la República para que Agustín Carstens ocupara la gubernatura del Banco de México. Estaba aún de buen humor.

-¿Qué tal ha sido la experiencia como Presidente del Senado?-, iniciamos.

-Ha sido una experiencia intensa, que se ha desarrollado por etapas. La primera semana como Presidente en esta oficina, tenía una sensación…, como si el saco me pesara demasiado, como si el saco fuera de otra textura, como si fuera mucho más pesado. Al mes, me di cuenta de que ya tenía claro: facultades, alcances, toma de decisiones, equipo…; creo que tenía ya bastante claro el panorama. Y debo reconocer que a tres meses y medio de distancia, terminando diciembre, me siento perfectamente normal ya. ¡Ejerciendo el cargo sin mayor dificultad!

-¿Como para quedarse?

-Bueno,  hasta agosto del 2010.

-¿Y el 2012?

-El 2012 es una fecha mítica para los políticos, esperanzadora para muchos mexicanos y complicada para los partidos. Y es una fecha para la renovación de poderes.

-¿Y para usted, para la candidatura a la Presidencia de la República?.

-Yo creo que lanzar varias precandidaturas, tener a varios dirigentes o personajes de izquierda caminando durante dos años, hablando con sectores, teniendo interlocución con mexicanos del más diverso tipo, es útil. He señalado que no me descarto para el 2012 porque quiero participar y contribuir a la construcción de este proceso, quiero desplegarme junto con otras destacadas personalidades de la izquierda, hablar con muchos mexicanos –los más que pueda–, y ser parte de la construcción del acuerdo en el último trimestre de 2011 para determinar cómo nos unificamos alrededor de uno sólo. ¿Quién?: el que esté con la mejor propuesta, la mejor respuesta, la mejor intención del voto, y el que sea capaz de construir una propuesta común.

-¿No es meterse de nuevo en dos carriles: Chuchos y obradoristas?

-Marcelo dónde está, en qué parte está… No,  yo creo que ésta no va a ser una lucha de corrientes, ni una disputa de tendencias, sería una error…¡una locura!

-Pareciera que es así.

-Pues lo que parece no es. Recordando a Reyes Heroles: lo que pudiera parecer no será. ¿Por qué? Porque no se trata de una disputa por corrientes alrededor de precandidatos, sino de un despliegue político para que haya varios trabajando con diversos sectores de la sociedad y con diversos grupos.

Andrés Manuel ha hecho lo suyo y lo ha hecho bien, desde su perspectiva. Lleva tres años recorriendo, cuatro días por semana, municipio por municipio, y reúne al pueblo pobre y reúne al pueblo esperanzado en las plazas municipales; y a veces se reúne con veinte o con cien o con dos mil en los municipios. ¡Ese es su estilo, esa es su vocación, esa es su convicción! Está bien

Marcelo es el jefe de Gobierno de la capital. Su mejor carta de presentación es el trabajo que realice como jefe de gobierno, y ha dicho: yo aspiro a ser considerado. Me parece muy bien.

Los perredistas, los petistas, los convergentes y otras organizaciones, ¿vamos a agruparnos atrás de dos y a polarizarnos con dos? No creo que sea la mejor decisión. Yo he dicho: no me descarto. Pero además creo que hay otros que harán lo mismo.

-¿Cómo quién?

-Hay otros…, no quiero entrar a hacer un destapadero de todo el mundo; que cada quien determine sus decisiones. Pero observo en el panorama, en el próximo año, a otros nombres dentro de las izquierdas mexicanas, que deberán tener o que ya tienen perfil, trayectoria, experiencia, nombre, para inscribirse en esto. Si somos cuatro, cinco o seis aspirantes, no importa. ¡Mejor para las izquierdas mexicanas!. Con un solo compromiso: nos vamos a unificar con un solo candidato llegado el momento, y que lo que cada quien obtenga de simpatía por interlocución o de respuesta de los mexicanos, tenemos que ponerlos a servicio de un solo proyecto electoral y  de gobierno en el 2012.

-El Congreso Nacional no tuvo nada de fondo.

- A ver… ¿cuál es el principal logro?

-Dicen que mantener la unidad.

-Ah bueno, pues dicen que no es importante. Que es una cosa así: ah, pues ya sabíamos… ¡No, no! El PRD este año estuvo a punto de fracturarse. Hubo un periodo más grave que el de 95 cuando Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas debatieron  intensamente en Oaxtepec y parecía que el partido se quebraba. Éste 2009 fue ¡peor! El riesgo fue mayor.

¿Pero qué fue lo que logró el Congreso de Oaxtepec reciente? Logró reconstruir el pacto de convivencia plural que firmamos en mayor del 89. No es menor. El PRD nunca ha sido de una misma tela, ni de una sola consistencia. El PRD tiene militantes y dirigentes del más diverso origen: en 89 nos reconocimos como diferente: comunistas, socialistas, anarquistas, dirigentes sociales, ex guerrilleros, dirigentes juveniles, campesinos… de todas las tendencias: priistas, nacionalistas revolucionarios. Fue una confluencia de lo más diverso. Hicimos un pacto: vamos a unirnos y a trabajar juntos, y vamos a conciliar nuestras diferencias para equilibrar.

-¿René Arce se queda?

-No lo sé…; bueno, sí lo sé pero no me toca anunciarlo.

-Pues sí hay desgarramientos.

-No va a haber desgarramientos. Yo sé lo que son desgarramientos del corazón, por los amores y desamores… éste no es un desgarramiento. Prueba de ello es que René se va a quedar dentro  del grupo parlamentario del PRD en el Senado… Tenemos senadores que no son del PRD y son externos, tenemos una senadora como Rosario Ibarra que está prestada en el PT. Aquí hay una convivencia y una aceptabilidad de lo que somos sin mayor problema.  No tiene por qué haber desgarramientos dramáticos. Estoy seguro que con René, en el futuro muy cercano, nos volveremos a reencontrar, como con muchos. Y no será la primera vez.

1 Comentario »

  1. El Presidente mando su propuesta al Senado en tiempo y forma, de acuerdo a la ley. O, como casi siempre, el PRD sigue la ley cuando cree que le conviene y la viola o la desconoce cuando no le conviene?
    Los abrumados son los del PRD, que no quieren al Lopez, pero no se animan a decirlo.

    Comment by peje — December 15, 2009 @ 11:03 am

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