Crónica de Política

El brujo de Beatriz

November 30, 2009

— 12:00 am

Pues sí, resulta que Beatriz Paredes –al igual que Marta Sahagún—también ha acudido a los brujos para lograr su cometido. Ella acudió a uno de los personajes de Catemaco, Wenceslao Flores Xala, el Gato Negro, “para tener más poder” y convertirse en “la candidata” del PRI a la Presidencia de la República.

Esto se lo contó el propio brujo al reportero José Gil Olmos, quien ahora presenta ésta y otras historias de las andanzas de muchos políticos en el mundo de la brujería, en su segundo libro “Los Brujos del Poder 2”, editado por Random House Mondadori y que presenta ahora en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Según la historia que aparece en Los Brujos del Poder 2, luego de la derrota del PRI a la Presidencia de la República en el año 2000 y tras haber perdido Beatriz Paredes la contienda por la presidencia del partido frente a Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo en el 2002, la Tlaxcalteca decidió no sólo hacerse una “limpia” sino acudir a un chamán para salir de tantos tropiezos y abrirle su camino.

Fue en ese entonces, le cuenta el propio Gato Negro a José Gil, que llegó a verlo a Catemaco una enviada de la actual dirigente del tricolor; una mujer que se presentó como Doña Eli y quien le expuso el motivo de su visita: ayudar a Beatriz Paredes a salir de la mala racha y hacerle a un lado a sus enemigos para poder enfilarse en el camino de la silla del águila.

El Gato Negro le explicó que sí podía hacerle el trabajo –serían siete sesiones– pero que Beatriz debía estar presente.

Así las cosas, según se narra en el libro, Paredes enfiló a Catemaco donde el Gato Negro la llevó a un lugar sagrado que tiene en el bosque, donde realizó el acto de magia negra e invocó “a los espíritus de los grandes hombres” para poder alcanzar el poder que tanto deseaba.

Sacrificó, según narra, una gallina negra y lanzó los conjuros necesarios en una ceremonia que duró todo el día. Y le oró además a la Santa Muerte durante nueve días seguidos “para que Beatriz Paredes tuviera poder, potestad y autoridad donde pisara, para que realizara todo lo que deseaba y para hacer a un lado a sus enemigos”.

Según cuenta el brujo, las otras sesiones las llevó a cabo en la ciudad de México. En todas ellas, asevera, estuvo presente Beatriz.

Esta historia –de las que normalmente guardan reserva los brujos—la dio a conocer el Gato Negro, porque afirma que él cobró seis mil o siete mil pesos por sesión; pero que la amiga de doña Beatriz, la tan doña Eli–según se enteró después–, le cobró a Paredes  600 mil pesos. Y eso sí que le enojó:

“Se aprovecharon de mi trabajo”, afirma. Sin embargo, el brujo también advierte: “pero las malas acciones también se pagan”.

2 Comentarios »

  1. Espero se paguen con votos en contra a la líder de un partido que no defiende los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres mexicanas¡¡

    Comment by Pola — November 30, 2009 @ 10:00 am

  2. Pués que poca ética del GATO NEGRO, eso ya se está volviendo costumbre, exhibir a las personas que buscan otro tipo de “ayuda”, ¿qué solamente a la Virgencita de Guadalupe se debe acudir?, cada quién es libre de ir y hacer así como profesar el culto que mejor lo acomode.

    Lo malo sería que las “limpias”, las paguen con dinero de nosotros, como lo hizo la virulenta de la Sahagun, por lo demás ¿quién puede decir de los que están en el poder que no “se hacen algo” para ayudarse?

    Es más que bueno que exploren, examinen y comprueben a “los famosos brujos de Catemaco”, que sólo quien no los conoce se la cree y ahora se daran cuenta, que no sólo son estafadores (algunos), sino que mantienen muy poca ética, si quiere Doña Betriz, yo le recomiendo uno, que no se anuncia, que no pública, que no crítica y que guía espiritualmente a sus ahijados, incluso puede ponerlo a prueba.

    Comment by JUAN PABLO TORRES — November 30, 2009 @ 9:05 pm

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