Crónica de Política

El brujo de Beatriz

November 30, 2009

— 12:00 am

Pues sí, resulta que Beatriz Paredes –al igual que Marta Sahagún—también ha acudido a los brujos para lograr su cometido. Ella acudió a uno de los personajes de Catemaco, Wenceslao Flores Xala, el Gato Negro, “para tener más poder” y convertirse en “la candidata” del PRI a la Presidencia de la República.

Esto se lo contó el propio brujo al reportero José Gil Olmos, quien ahora presenta ésta y otras historias de las andanzas de muchos políticos en el mundo de la brujería, en su segundo libro “Los Brujos del Poder 2”, editado por Random House Mondadori y que presenta ahora en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Según la historia que aparece en Los Brujos del Poder 2, luego de la derrota del PRI a la Presidencia de la República en el año 2000 y tras haber perdido Beatriz Paredes la contienda por la presidencia del partido frente a Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo en el 2002, la Tlaxcalteca decidió no sólo hacerse una “limpia” sino acudir a un chamán para salir de tantos tropiezos y abrirle su camino.

Fue en ese entonces, le cuenta el propio Gato Negro a José Gil, que llegó a verlo a Catemaco una enviada de la actual dirigente del tricolor; una mujer que se presentó como Doña Eli y quien le expuso el motivo de su visita: ayudar a Beatriz Paredes a salir de la mala racha y hacerle a un lado a sus enemigos para poder enfilarse en el camino de la silla del águila.

El Gato Negro le explicó que sí podía hacerle el trabajo –serían siete sesiones– pero que Beatriz debía estar presente.

Así las cosas, según se narra en el libro, Paredes enfiló a Catemaco donde el Gato Negro la llevó a un lugar sagrado que tiene en el bosque, donde realizó el acto de magia negra e invocó “a los espíritus de los grandes hombres” para poder alcanzar el poder que tanto deseaba.

Sacrificó, según narra, una gallina negra y lanzó los conjuros necesarios en una ceremonia que duró todo el día. Y le oró además a la Santa Muerte durante nueve días seguidos “para que Beatriz Paredes tuviera poder, potestad y autoridad donde pisara, para que realizara todo lo que deseaba y para hacer a un lado a sus enemigos”.

Según cuenta el brujo, las otras sesiones las llevó a cabo en la ciudad de México. En todas ellas, asevera, estuvo presente Beatriz.

Esta historia –de las que normalmente guardan reserva los brujos—la dio a conocer el Gato Negro, porque afirma que él cobró seis mil o siete mil pesos por sesión; pero que la amiga de doña Beatriz, la tan doña Eli–según se enteró después–, le cobró a Paredes  600 mil pesos. Y eso sí que le enojó:

“Se aprovecharon de mi trabajo”, afirma. Sin embargo, el brujo también advierte: “pero las malas acciones también se pagan”.

Gómez Mont en el super

November 26, 2009

— 12:00 am

Si quieren encontrar al secretario de Gobernación después de las ocho de la noche, “búsquenlo en su casa porque es el día que le toca dormir a su hija”, contó Fernando Gómez Mont ante un auditorio que disfrutaba enormemente sus palabras ayer por la mañana en el Museo de Antropología.

Pero no sólo eso, los sábados –confesó—“lo encuentran en el súper con su familia; y sepan que allí es muy feliz y que se siente muy hombre”.

Esto venía a cuento porque el titular de Bucareli inauguraba en esos momentos el Seminario Internacional Mujeres Seguras en las Ciudades Futuras. Muy a gusto ante los asistentes –particularmente damas–, Gómez Mont hablaba de la necesidad de asumir un cambio de roles “en la hombría y en los hombres respecto a las prácticas domésticas mismas”.

Pedía entender que hoy, la erradicación de la violencia contra las mujeres, “pasa por una modificación profunda de los roles masculinos” y sostenía que los viejos arquetipo del “proveedor y de la mujer resignada; del que trabaja y provee y de la mujer como crisol del hogar” tienen que ser modificados profundamente.

Su palabras no parecían las de un panista clásico (o estereotipado). Imaginémonos incluso lo que diría don Carlos Abascal si viviera. ¡Nada que ver con lo que ahora expresaba quien hoy ocupa su mismo cargo.

Pero Gómez Mont seguía. Mencionaba incluso que pertenece a una generación que logró salir “de la presión de estos roles tradicionales” e identificarse de otra manera con las mujeres:

Yo puedo decir que eso no es ajeno a mí –agregaría–. La presencia de mujeres fuertes en mi vida ha sido una condicionante que me ha llevado a respetarlas amorosísimamente y convencidísimamente de que son elemento central del desarrollo de la cultura, del país y del mundo.

Los aplausos no se hicieron esperar. Y él seguiría encantado con sus confidencias:

“A mí me toca ser criado por una mujer por una mujer que a los 50 años se queda viuda con trece hijos. Y no fue menos, sino más mujer cuando nos sacó adelante…”

Si para entonces no se había ganado a alguno de los asistentes, ahí cayó redondo. Pero aún siguió: “Tener a una esposa que a la fecha trabaja junto conmigo, ella en lo suyo y yo en lo mío, y juntos compartimos las labores de la intimidad doméstica…”

Bueno, eso ya sería lo máximo. Cuántas mujeres no anhelan otro tanto de sus parejas.

En fin, sería un magnífico día para el secretario de Gobernación. Un día que coronaba la encuesta que le situaba con la preferencia más alta por parte de simpatizantes panistas para ser candidato a la Presidencia de la República por el blanquiazul, aunque él rechace tener interés alguno en ocupar la silla presidencial.

De ser así, seguramente lo seguiremos viendo los sábados en el súper con su familia.

Derrota de los electricistas

November 25, 2009

— 12:00 am

La derrota estaba frente a ellos, a minutos de consolidarse. Iracundos, los electricistas se quitaron los tapabocas con que habían seguido la sesión desde la galería de la Cámara de Diputados y comenzaron a gritar: “¡Traidores! ¡Pinches traidores!”. Martín Esparza agitó los documentos que llevaba en mano, muestra –denunciaba—de un fraude cometido por la Comisión Federal de Electricidad y partía enfurecido bajo el silencio de priistas de panistas.

Apenas minutos antes Gerardo Fernández Noroña había reconocido que no lograron reunir las 251 firmas necesarias para promover la controversia constitucional por la extinción de Luz y Fuerza. Intenso, como suele ser, en un tono duro, amenazante, advirtió desde la tribuna que esta lucha del SME, cerrada la vía de la Suprema Corte, se iría a las calles y terminará con la renuncia de Felipe Calderón:

“Esta Cámara tendrá que decidir sobre el sustituto… ¡vamos a hacer que renuncie, nos va la vida en ello!

Los panistas se removían incómodos en sus curules. La Cámara estaba rodeada por los electricistas. Los priistas hacían como quien les habla la virgen; incluso muchos de ellos habían salido del recinto. Víctor Flores Olea, líder ferrocarrilero descansaba luego de haber distribuido aquí y allá un documento en el que se advertía que la controversia “es improcedente”. En los corrillos se contaba que el PRI negoció no apoyar al SME  a cambio del presupuesto para los estados.

Eran las cuatro de la tarde. Faltaba una hora para que concluyera el término para juntar las firmas necesarias. PRD, PT y Convergencia no sumaban lo suficiente.  Y los priistas figuraban por su ausencia. Los perredistas se sentían birlados. Del PRI les habían dicho que si no llevaban el tema a la tribuna muchos de ellos otorgarían su firma. No fue así. Lo único que lograron los del Frente fue subir el tema a la tribuna de última hora vía la “agenda política”.

El perredista Víctor Manuel Castro tomó  el micrófono y advirtió a su vez a priistas y panistas: “Hoy no están derrotando sólo a los electricistas, sino a la forma de abordar estos problemas… El silencio de ustedes hoy debe apenarlos, vinieron a votar (en contra de tratar como “urgente y obvia resolución” el tema de Luz y Fuerza) y se largan. ¡Pobre victoria, no les va a traer beneficios…”

Francisco Hernández Juárez (PRD), líder de los telefonistas, soltó en su turno: “Sólo queríamos que les dieran la oportunidad a los trabajadores para no utilizar otras vías para encauzar su situación y su enojo, lo único que les pedimos es su firma. ¡Ni siquiera quieren la controversia…! ¿qué quieren, que los trabajadores se metan aquí a la fuerza, que hagamos una huelga nacional?”

Jesús Zambrano (PRD) acusó a su vez. “Hubo venta de voluntades a cambio de ciertas privatizaciones para fortalecer ciertos cotos de poder…¡Están jugando con lumbre al tomar estas decisiones por lo que a lo mejor hay un incendio en 2010”

Le siguió el también perredista Guadalupe Acosta Naranjo en el mismo tono: “nos estamos pegando un balazo en el pie, estamos debilitando este poder; es un día de luto para la Cámara de Diputados”. Y luego Avelino Méndez para añadir que éste era “un poder que se niega a ser poder”

Tras la batería perredista subió  finalmente un panista a la tribuna, Oscar Arce Paniagua, para alegar que ellos no le apostaban a la violencia sino al derecho. Y mostró como prueba de que el Presidente había actuado legalmente al extinguir Luz y fuerza, un documento de la Barra mexicana de Abogados asentando esa postura.

Le respondió el petista Oscar González Yáñez: “Nosotros tampoco somos partidarios de la violencia, pero hay que ver quien genera la violencia…Estamos en un Estado donde ya se perdió el derecho, no nos extrañen entonces de lo que pase los próximos días.” Luego llamó la atención a los panistas sobre la actitud del PRI: “Ojo, los están cazando…, y ustedes ingenuamente se dejan atrapar; reflexionen sobre sus relaciones”.

Laura Itzel Castillo (PT) también hizo uso de la tribuna. Habló del “gran miedo” con que transita Calderón, del enrarecimiento del clima político y del hecho de que no hubiesen otorgado su firma para interponer la controversia constitucional: “lo único que demuestra es la gran cobardía que los caracteriza”.

Otro panista respondió entonces. Carlos Alberto Cuevas declaró que si no subían a la tribuna era porque “amenazas, chantajes, descalificaciones, injurias” no eran debate, y porque además ellos estaban seguros de que la controversia no procede en términos legales.

Y Roberto Gil, también del PAN, concluiría diciendo que la decisión de Calderón de liquidar Luz y Fuerza fue “oportuna, valiente y decidida”.

Con ello concluía la sesión. Los priistas, hasta entonces en silencio, nadando de “muertito”, sonrieron por fin. Qué importaba que se hubiera que para ellos el SME fuese tan sólo “un insumo de negociación de política”. Volvían a sentirse ganadores.

Hermanos, los decálogos de AMLO y Calderón

November 24, 2009

— 12:00 am

César Nava, líder de Acción Nacional, consideró que la propuesta presentada por Andrés López Obrador (AMLO) el domingo en el zócalo, “entra en el terreno de lo ridículo” y por ello, ni siquiera se tomaría la pena de comentarla.

Muy su opinión. La pregunta, sin embargo, es si piensa lo mismo del decálogo que presentó el presidente Felipe Calderón el pasado 2 de septiembre en el Palacio Nacional porque, si se fijan, tienen varios puntos en común.

Va una rápida revisión de ambas propuestas:

Calderón, en su punto número uno, dijo que había que “destinar toda la fuerza del Estado para frenar el crecimiento de la pobreza”. AMLO señala algo semejante en su artículo 9, cuando habla de “establecer el Estado de bienestar” y “proteger a los pobres ante la desigualdad social”.

Calderón habla de “alcanzar la cobertura universal de salud” (punto dos) y “alcanzar una educación de calidad”. AMLO señala otro tanto –con matices sobre la forma de abordarse– en su punto 9: “debe garantizarse el derecho a la educación, al trabajo, a la salud…”

Calderón indica en el punto 4 de su decálogo que se requiere “una reforma profunda a las finanzas públicas para hacer más con menos” y “lograr reformas para reducir la evasión fiscal”. AMLO habla en sus artículos tercero, cuarto y quinto de “cambiar la actual política económica”, de “combatir las prácticas monopólicas” y de “abolir los privilegios fiscales”.

Calderón demanda en su artículo séptimo una  reforma económica de fondo, que implicaría  “una nueva generación de reformas al sector energético”. AMLO habla en su primer punto de “Rescatar al Estado”, de “reintegrar las riquezas y los bienes públicos entregados o concesionados ilegalmente, fundamentalmente la industria eléctrica y el petróleo”.

Calderón dice que se requiere una “reforma política de fondo”. AMLO va más allá y propone “promover una nueva corriente de pensamiento”

Podrán argüir que cada uno haría las cosas de distinta manera y tendrán razón. Pero el hecho es que ambos personajes han puesto la mira en temas muy semejantes y apuntan hacia los mismos problemas y la necesidad de solucionarlos.

Los decálogos del Presidente Felipe Calderón y de Andrés Manuel López Obrador no son gemelos, pero sí parecen hermanos. Aunque sólo uno de ellos le parezca “ridículo” al líder nacional del PAN.

Ya huele a presidente

November 23, 2009

— 12:00 am

Zócalo lleno. “¡Ya huele a Presidente…, parece que nos llega un viento fresco de allá del Metro!”, suelta Jesusa Rodríguez desde el micrófono. Clara Brugada mete el hombro, empuja, y logra situarse en la primera fila del templete entre Porfirio Muñoz Ledo  y Lenia Batres.

Herón Escobar da un paso al frente y Porfirio lo jala de la panza para que no lo tape. Gerardo Fernández Noroña sonríe, Martí Batres está hasta la orilla. Alberto Anaya ya logró situarse al frente. Atrás, apenas alcanzan a distinguirse los rostros de Alejandro Encinas, José Agustín Ortiz Pinchetti, Rosario Ibarra de Piedra, Ricardo Monreal, Jaime Cárdenas, Pablo Gómez, Federico Arreola, Jesús González Schmall y José Ramón, el hijo mayor de Andrés Manuel López Obrador.

Al otro lado de la plancha del zócalo –allá por donde va a ingresar el tabasqueño, en la entrada de Madero–, una desmadejada y sucia muñeca de trapo, de nombre “Patria”, cuelga de largo palo con esta leyenda: “Soy lo que queda después de los gobiernos nefastos del PRI-PAN sobre todo del actual, ilegítimo, impuesto, para rematar los pocos bienes que tenemos”.

Las huestes de (Victor Hugo) Lobo entran en ese momento a la plaza a tambor batiente. Son un titipuchal los de la Gustavo A. Madero. Los barzonistas , con sus banderas rojas, ya se acomodaron. Los “voladores” de Papantla se ponen frente a la catedral para tomarse la foto. Los del “TEQUIO” de Iztapalapa, alzan sus banderas blancas con letras verdes.  Las brigadas Flor y Canto están desde hace buen rato bajo el sol. Y los electricistas, el SME, dejan escuchar su grito de guerra.

María Inés Ochoa termina su homenaje a Mercedes Sosa al son de “Si se calla el cantor…”.  Toma su lugar el “Tata” y le mete sabor salsero al ambiente con “Este es un pueblo al que tratan como gato, al que pisan como sapo y la justicia la aplican al revés…”. Las nieves se venden “a cuatro varos”, los tacos a ocho x diez, el DVD de AMLO a cinco pesos y las camisetas del SME a tostón.

Son las 10:55, ya va entrando Andrés Manuel a la Plaza de la Constitución. A uno y otro lado de la valla metálica sus seguidores le tienden la mano. Él “legítimo” va saludando. Viste elegante traje negro, camisa blanca y corbata a rayas negra con blanco (dejó la clásica corbata amarilla del PRD). Se le ve sonriente. Su rostro aparece en las cuatro enormes pantallas distribuidas en la plancha.

A un lado del templete, Carmelo Ramírez, de 60 años, lleva puesta una gorra con el logotipo de LyFC y porta en cada mano enormes pancartas con coloridos dibujos de los “malinches” (PRI y PAN) y del águila que cae, Cuauhtémoc con su escudo (el pueblo). Está ahí, dice, “porque me duele que vivamos de rodillas y la gente tan indiferente”.  Advierte a quienes le rodean que el gobierno está usando un sistema de programación mental psicotrónico para lavarles el cerebro, para hacerlos olvidar su historia.

Unos pasos más allá, junto a la brigada Comandante Ché Guevara, una mujer “soy pueblo” porta una pancarta que reza: 1810-1910-2010 Mexicano Despierta. Revolución ¡YA!. Le pregunto: ¿de veras quiere otra revolución? Responde afirmativamente porque, dice, “ya ve que ahora quieren privatizar las escuelas”. Sus hijos están con ella. Aún no concluyen su enseñanza, van apenas en la secundaria.

López Obrador sube a la tribuna. A uno y otro extremo se alzan banderas mexicanas. En el atril hay también un pendón con el águila con las alas desplegadas. Como telón de fondo del templete, una enorme manta anuncia: “Tres años de resistencia pacífica, esfuerzo y organización para RESCATAR A MÉXICO. Más unidos que nunca.”

El “presidente legítimo” recorre el templete. Saluda desde ahí a la gente que llena la plaza –lenta la mano derecha, apunta el índice hacia el horizonte–, a aquellos que aún están ahí con él, luego de tres años de resistencia civil, después de haber recorrido los 2 456 municipios del país. Asiste mucha gente de los estados.

Martín Esparza, líder del SME, se acerca a saludarlo. Será el segundo orador –luego de Bertha Luján—y advertirá que cada humillación que les ha endilgado Calderón “se la tenemos que cobrar sacándolo de la Presidencia de la República.”

A las 11:35 toma el micrófono López Obrador. Todas las banderas, mantas y cartulinas se han bajado para que los de atrás puedan ver. Él inicia: “Hoy nos congregamos dirigentes, representantes y simpatizantes del Gobierno Legítimo de toda la República, con el propósito de conmemorar tres años de resistencia y trabajo para salvar a México”.

La gente lo escucha. Les cuenta que llegó a la conclusión de que una “mafia” en el poder, “insaciable, enferma de codicia” dispuesta a conspirar contra la paz pública y la estabilidad social. Que son intereses muy poderosos, que son “siniestros pero no son tontos” y que ya decidieron que el PAN “no les funciona” y que “han convertido a Calderón en su chivo expiatorio”.

Ahora, les explica el tabasqueño, “toda su apuesta es al PRI y (Enrique) Peña Nieto; piensan que con esta operación van a engañar al pueblo…”Al gobernador del Estado de México, sostendría,  lo protege Televisa y lo ha proyectado “como se introduce al mercado un producto chatarra, de telenovela”.

Una mujer muestra su camiseta roja con el logotipo de Televisa y esta frase al calce: “Televisa idiotiza”.

La gente sigue las palabras de Andrés Manuel en silencio. Las campanas de catedral llaman a misa, es el segundo toque. López Obrador suelta: “¡No han logrado destruirnos ni lo lograrán!”

Se preguntarán –agrega–, ¿y ahora qué sigue? Entonces enumera un decálogo de propósitos para la transformación del país “y con miras al 2012”. Es el nuevo Proyecto Alternativo de Nación cuyo documento definitivo deberá estar listo a más tardar en junio del 2010. La tarea estará coordinada por Ignacio Marván, Luciano Concheiro, Rogelio Ramírez de la O, Héctor Díaz Polanco, José María Pérez Gay, Víctor Manuel Toledo y Bolívar Echeverría.

Pero por lo pronto, señala los temas que habrá de abordar: Rescatar al Estado, democratizar los medios de comunicación, combatir las prácticas monopólicas, abolir los privilegios fiscales, ejercer la política con ética, fortalecer el sector energético,  alcanzar la soberanía alimentaria, establecer el Estado de bienestar, promover una nueva corriente de pensamiento .

El sol caía a plomo sobre las cabezas. Muchos se protegían bajo los arcos o se cubrían con los cartelones. López Obrador sonreiría finalmente: “Estoy optimista –confesaría–. Estoy seguro que no volverán a impedir la alegría y la felicidad del pueblo…”

Las palabras dejaban ver, así  lo entendieron muchos, que López Obrador volverá a postularse para el 2012.

El mitin se cerraba y Jesusa Rodríguez repetía: “¡Ya huele a Presidente…!

Se engallan senadores panistas

November 20, 2009

— 12:00 am

-¡Que aguantarnos ni que nada! ¡No tenemos por qué doblar las manos!-, refutaba el grupo de senadores creelistas del blanquiazul.

-No podemos vetar el presupuesto-, aducían unos en la reunión de la bancada a puertas cerradas.

-Pero podemos encontrar otra salida legal-, aducían otros, para lograr al menos algún control sobre el dinero que recibirán los gobernadores y evitar que utilicen a sus anchas el presupuesto en las próximas campañas.

El aguascalentense Felipe González era uno de los más combativos. (Su entidad es precisamente una de las diez donde habrá elecciones para gobernador el años entrante y él es uno de los aspirantes a la candidatura por el PAN).

Apenas salió de ahí y solicitar a los asesores estudiar el tema junto con la Fundación Preciado, enfiló al Senado a declarar que analizarán, de aquí al lunes o martes, la forma de interponer un recurso legal contra la aprobación del Presupuesto 2010, “única y exclusivamente, en opacidad y falta de rendición de cuentas”.

El recurso, especificó, se interpondría ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con el apoyo –espera—de algunos de sus propios compañeros del PAN, alrededor de 43 “al menos”, pero sobre todo –también espera– con las firmas de los perredistas.

¿Están en rebelión contra su propio coordinador y su postura de no impugnar el presupuesto?

Sonrió, lo negó de dientes para afuera. Y luego agregó que él le hace caso a quienes lo eligieron, a la ciudadanía que se ha inconformado con el presupuesto.

Minutos después apareció por el patio de Xicoténcatl su coordinador, Gustavo Madero. Lo primero que negó el de Chihuahua es que hubiera división al interior de su bancada por el tema del Presupuesto. A renglón seguido perfiló una propuesta que parecía más bien dirigida a calmar a sus propios correligionarios: la creación de una Comisión “para darle seguimiento al Presupuesto de Egresos y al gasto de las entidades federativas.”

En tanto las partes panistas soltaban sus alegatos en la patio del Senado, la bancada priista –encabezada por Manlio Fabio Beltrones—recibía y escuchaba a los diputados que llevaron la batuta en el Presupuesto en San Lázaro: Luis Videgaray, Sebastián Lerdo de Tejada, Alberto Cano Vélez y Felipe Enríquez.

La reunión, más allá de que los diputados les explicaran los términos en que quedó el Presupuesto, llevaba otro mensaje implícito: dejaban de lado el enfrentamiento que tuvieron con motivo de la Ley de Ingresos y reunificaban fuerzas para defender las decisiones que tomaron con el Presupuesto.

En palabras del mexiquense Luis Videgaray, la reunión se daba en el contexto de “una práctica frecuente, de estar en permanente comunicación y trabajando como un solo equipo”.

En palabras de Manlio Fabio Beltrones, con este encuentro estaban “saludando el ejercicio de carácter presupuestal que se llevó a cabo en la colegisladora.”

Y por lo que toca a la posible impugnación del Presupuesto por parte de los panistas, Lerdo de Tejada respondió ante los periodistas: “Si la pregunta es ¿está blindado el decreto?, la respuesta contundente es sí. Sí está blindado el decreto. No invade atribuciones del Ejecutivo, no va más allá de las leyes ni de la propia Constitución.”

Beltrones, con su clásica ironía, añadiría a propósito del amague del panista Felipe González: “He escuchado opiniones distintas de diputados y senadores del grupo parlamentario al que pertenece el senador Felipe González; confío en que estos diferentes puntos de vista se allanen hacia el interior y permitan que el país, sobre todo el Gobierno que surgió de su partido, pueda trabajar con mayor comodidad”.

Así, mientras los senadores panistas andaban furiosos y se jaloneaban, los diputados y senadores priistas –divertidos– hacían frente común.

Un bello discurso

November 19, 2009

— 12:00 am

Sucedió en el patio del antiguo Palacio del Ayuntamiento. Y el bello discurso corrió a cargo de Jacobo Zabludovsky.

El motivo fue la entrega del Diploma de Honor Bi-centenario que recibieron, de manos de Marcelo Ebrard, catorce personajes que han “propuesto, defendido, modificado, recordado, inventado”, nuestra ciudad.

José  Iturriaga, Salvador Orozco Camacho, Guillermo Tovar y de Teresa, Carmen Beatriz López Portillo, Pedro Bocker, Amador Bernal, Julián Pablo Fernández, Luis Ávila Blancas, Tito Briz Garizurieta, José Herrera Padilla, Elda Lucía Guisar de Arias, Rafael Guillén Rioja y Guadalupe Gómez Collada y Jacobo Zabludovsky, fueron los galardonados.

En nombre de todos ellos habló el periodista. Sus palabras, lo verán ustedes mismos, dibujaron un fresco intenso y multicolor de lo que fue y es –en mucho casos apenas si algo queda de ella– nuestra ciudad, ésta que algunos llaman hoy en día, con amor-odio: chilangolandia.

Pero no digo más, los dejo con Jacobo:

Se nos premia hoy no por ser los héroes de mil batallas, sino los vencedores de mil derrotas, los que tuvimos y tenemos la calle por campo, campo de combate, la voluntad como trinchera y hacemos del trabajo diario una disciplina casi mística, leales al oficio y a la rutina.

Somos los de la esquina, somos los de aquí a la vuelta, los que vivimos en el estanquillo y la peluquería, los del pantalón de los domingos y las medias suelas, los que vestimos las piñatas y cargamos los peregrinos; somos los de junto, los de la accesoria, los del cuarto de servicio, los que esperan el pan caliente y van por la leche con sus botellas. Los que compran el carbón para el anafre y la leña los sábados para el baño; comerciamos con sombrero, zapatos y ropa usada que vendan; los que ocultan la “bolita” bajo la cáscara de nuez; los que trabajan atrasito de la raya si se juntan 20 quintos.

Somos los de la “grasa, joven”, los de la tintorería con plancha de vapor, los del mole en el zaguán los domingos; somos del Peralvillo-Viga y las planillas a tres por 25; los del tranvía a Tacubaya para bajar en las rejas de Chapultepec; los de las angas del Politiama; somos los que vieron a Cantinflas en el Polis y al “Chango” Casanova sirviendo helados en La Lagunilla, antes de que lo noqueara Joey Conde.

Somos los que veíamos salir de la vecindad vestido de luces al puntillero del toreo; los que oyeron cantar a Lucha Reyes; los que vieron llegar a los refugiados; los que usaron los últimos huaraches de llanta.

Somos los que le dábamos “cran” a los coches; los que comíamos los tacos del Charro después de la corrida; los de las gelatinas rosa y los de las tortas de Armando; los que alguna vez ascendimos al Prendes.

Los que pudimos invitar a la vecina a la galería del Cine Mundial. Somos los de las matinés de la Alameda y los del cumpleaños en el Taquito; los que estrenamos las licuadoras en los portales del Zócalo, los que ayudábamos a tender la ropa en la azotea, los que despertábamos con el silbato de la fábrica de San Antonio Abad, los que aplaudíamos a los bomberos en el desfile; los que esperábamos al de las paletas.

Somos los del concurso del yoyo, los que gastábamos nuestro domingo en una canica, los del trompo del tornillo, los del tacón cubano, campeones de danzón, los que preparábamos los 10 centavos del portero por abrirnos tarde.

Los que rodeábamos al ciego que tocaba ocho instrumentos al mismo tiempo, los del libro usado y la biblioteca enfrente, los del Tío Polito y la inauguración de Bellas Artes.

Somos los que salimos a leer la noche en la que pusieron luz en la esquina, los que nos alegramos con la feria frente a San Miguel, los que bajábamos el volumen del radio cuando había velorio.

Somos los que presumimos el calcetín eterno, somos el que vio llorar a su mamá  el Día de las Madres. Somos amigos del que vendía camotes asados. Somos los que aprendimos que un kilo tenía mil gramos. Somos los que vimos a Manolete y los jueves taurinos. Somos los que rescatamos un vecino el día del temblor.

Somos amigos del “Tecolote”, del Gendarme, del “Azul”. Somos los que conocimos a Santa y sus veladoras, los que a media noche atravesamos sin temor La Candelaria de los Patos, los que comíamos tamales de charal tatemado, los que vimos nevar un día, los que llevamos serenata con el Trío Bucaneros, de los que esperamos al Cuatro Vientos que nunca llegó.

Somos los que respiramos copal el Día de Muertos, los que vimos el incendio del circo, los que cantamos el Himno, la Marsellesa y la Internacional en la escuela, los que íbamos al Árbol de Oro por las galletas de animalitos, los del curado de piñón en una cacariza, los que imitamos al ventrílocuo, los que bombardeábamos con “flig” a las cucarachas y colgamos del foco la tira de papel atrapamoscas.

Los que llevamos cada año la lista de útiles al Lápiz del Águila, el que sopló vidrio en carretones, el que se fue de pinta a los llanos de Balbuena, el que vio pelear a Nacho “El Jitomatero” sólo contra todos los de la porra del sol.

Somos los que rompimos el cochinito para pagar la expropiación petrolera, los que vimos abrir 20 de Noviembre y ensanchar Pino Suárez y San Juan. Somos el niño ese domingo en la Alameda. Somos la que compra un retrato de percal para una falda, el del radio con “ojo mágico”, el corbatón que saca a los presos pobres, Pedro Rendón, candidato vitalicio a la presidencia y el que vende los anillos de plata alemana y las gotas para el dolor de callos y de muelas, los que sabemos que meneando despacito no se hace bolas el engrudo.

Somos servidores y servidos, sacerdotes que oficiamos en esas parroquias llamadas talleres, tiendas, oficinas, consultorios, cajones de bolero.

Somos los vecinos de la calle del Indio Triste, de la buena muerte, de la machicuepa y del callejón del Cuervo, donde nació Agustín, en el Centro Histórico, en una casa azul, como ojera de mujer.

Vimos a los zopilotes comerse la basura a la hora de la merienda, pisamos la huella del que se quedó sin pies porque se los quemaron; la llorona nos enseñó el falsete. Don Juan Manuel sabía que estamos curados de espanto y le dio miedo preguntarnos la hora.

Invertimos en Bonos del Ahorro Nacional que duplicaba nuestro dinero en 10 años; compramos en abonos el comedor de Lerdo Chiquito, los que sabíamos que al amanecer en Indianilla un “tostón” alcanzaba si el caldo iba sin pollo.

Somos céntrico, un estado de ánimo, un orgullo que tiene su premio cada día y no requiere otro. Pero siempre es grato recibir un diploma, testimonio del reconocimiento a un trabajo modesto, hecho honradez y dignidad.

Gracias por no hacernos esperar otros 200 años. Muchas gracias.”

Los aplausos estallaron en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento. Recuerdos y lágrimas entre los asistentes. Pinceladas de una ciudad que queda en el recuerdo y que algunos intentan recuperar.

Ulises Ruiz cambia de caballo

November 18, 2009

— 12:00 am

Caía ya la noche en la ciudad de Oaxaca. En los jardines de La Chata (una casa de cultura), Ulises Ruiz festejaba su Quinto Informe de Gobierno. A su lado, el líder de la CNOP, Marco Antonio Bernal figuraba como principal invitado del convivio.

A diferencia del año anterior, Manlio Fabio Beltrones no estaba presente. Figura principalísima en aquella ocasión, esta vez el líder de la bancada priista en el Senado ni siquiera acudió a escuchar el mensaje del mandatario oaxaqueño, a diferencia de ocho gobernadores del PRI que, aunque de pisa y corre, estuvieron presentes en el Museo de Palacio.

Y es que, como comentarían algunos de los asistentes, Ulises Ruiz “ya cambió de caballo”.

Sí, el invitado especial en esta ocasión fue el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Las porras, el aplauso general y la forma en que fue presentado –a la par de Ulises aún cuando aún no ponía pie en el lugar—lo evidenciaba. (También la lideresa del partido figuraba como invitada de lujo, pero la discusión del presupuesto en la Cámara de Diputados hizo que cancelara de última hora.)

Pero aquí lo interesante, y era lo que se comentaba durante la cena bajo las notas de Lágrimas Negras, eran las ausencias sin motivo. Y dos resaltaban notablemente: la de un representante del gobierno federal (hecho que sí ocurrió en el Informe del domingo pasado de Fidel Herrera en Veracruz con la presencia del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont) y la del sonorense Beltrones, considerado en otro momento importante aliado del gobernador oaxaqueño, o viceversa.

¿Hubo ruptura?

Según nos contaron, sí  la hubo. Ello ocurrió luego de que Beltrones fue dejado de lado por los diputados en la negociación del Presupuesto con la secretaría de Hacienda. Gobernadores que en otro momento se acercaban más a Beltrones –como parecía ser el caso de Ulises–, decidieron unir fuerzas con el que consideraban su principal adversario, Enrique Peña Nieto.

De esa manera, presionaron todos juntos para obtener resultados que les beneficiaron a ellos y a sus estados. La Ley de Ingresos –donde el Senado es Cámara revisora–, fue finalmente decidida por los gobernadores, vía sus legisladores en la Cámara de Diputados y aún cuando Beltrones intentó descarrilar la negociación en el Senado, no lo logró. Pero fue tal el enfrentamiento que hubo entre el líder de la bancada priisita en el Senado y los gobernadores de su partido, aún los que eran sus aliados, que la relación entre ellos quedó lastimada.

Del Presupuesto, ni se diga. Ahí el Senado ni siquiera tiene vela en el entierro. Beltrones quedó por completo fuera de la jugada y Enrique Peña Nieto se alzó con el triunfo, realineando a su favor las fuerzas al interior del PRI. Y esta noche, en el festejo de Ulises Ruiz, esto se hacía patente.

Ahora, comentaba entre otros Nahum Acosta, a Beltrones sólo le queda lograr la Reforma del Estado para ver si consigue ser Jefe de Gabinete en la próxima.

Entre tanto, Marco Antonio Bernal –hombre cercanísimo a Beltrones—compartía la mesa, codo a codo, con Ulises Ruiz en lo que algunos llamaron “operación cicatriz”.

Arropan a Ulises en su despedida

November 17, 2009

— 12:00 am

El Informe estaba por comenzar. Allá llegaba, rozagante, el veracruzano Fidel Herrera. Presumía:

-!A Veracruz le fue mejor…!

Unos pasos más atrás, Roberto Madrazo recibía abrazos:

-¿Participando en todos los informes?-, le preguntamos

-En el de Calderón no-, reviraría el tabasqueño.

Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec, camina trabajosamente con su enorme cruz al pecho.

-¿Qué anda haciendo por estos lares?

-México es mi lar-, replica.

Humberto Roque Villanueva, ex presidente del partido y famoso por la llamada “roqueseñal” cuando se estableció el impuesto del 15%, sostiene que “aún no le encuentran la cuadratura a la política económica”, que el PRI está absorbiendo un costo político que no debiera si las cosas se hubieran hecho de otra manera.

Marco Antonio Bernal, Melquiades Morales, Mariano Palacios Alcocer, Maximiliano Silerio, Humberto Lugo Gil, Beatriz Pagés, Luis Martínez y Carlos Jiménez están entre la multitud que ya acapara las primeras filas.

Don Modesto Seara Vázquez presume el mejor sistema de calidad en educación, 14 campus, ocho universidades distintas.

De hecho, entre tantos y tantos invitados sólo se echa de menos a los diputados oaxaqueños. Pero ellos tuvieron que quedarse en la ciudad de México para la aprobación del presupuesto, “no sea que a la hora de la hora nos quiten algo…”

El alcalde de la ciudad, José Antonio Hernández Fraguas cede su lugar a Enrique Peña Nieto, quien llega cuando está  iniciándose el acto.

La tarde pinta bien para Ulises Ruiz a pesar de los sillazos con que se agarraron los del Frente Popular Revolucionario con policías afuera del palacio de Gobierno una hora antes de iniciarse el Informe.

Y es que era prácticamente la despedida del gobernador. Quinto Informe de Gobierno de Ulises Ruiz, el último con las riendas del poder aún en sus manos. En unos meses más, habrá ya candidato electo y los oaxaqueños mirarán hacia otro lado, hacia otros personajes.

Pero, por lo pronto, buena parte de los gobernadores de su partido lo arroparon. Incluso los maestros de la Sección 22 de la CNTE, si bien hicieron acto presencia a las afueras del Palacio de Gobierno y lanzaron su “contrainforme”, bien podría decirse que le dejaron hacer, que le permitieron despedirse.

Y aún bajo el tronar de cohetones que retumbaban al interior del patio del Museo del Palacio, ocho gobernadores del Revolucionario Institucional le escuchaban advertir que, en las próximas elecciones en su estado:”No sería justo arriesgar lo hecho por la polarización política”

Enrique Peña Nieto, Yvonne Ortega, Jorge Eduardo Calzada, Ismael Hernández, Fidel Herrera, Humberto Moreira, Fernando Ortega, Miguel Osorio, ocupaban lugar en primerísima fila al lado de su anfitrión, el mandatario oaxaqueño. Junto con ellos, Fernando Toranzo, Roberto Madrazo y el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, cuya salud no parece estar en el mejor momento.

Todos ellos al interior del Palacio, frente a las pantallas que mostraban la labor del mandatario durante el último año, siguiendo el larguísimo discurso de Ulises Ruiz; mientras afuera, en pleno zócalo, los maestros e integrantes del Frente Popular Revolucionario (los más rijosos) terminaban prácticamente cotorreando con la policía, luego de la lluvia de sillas y empujones que sostuvieron una hora antes del inicio de la ceremonia.

Al verlos así, los propios periodistas comentaban: Quien iba a decir, hace tres años se estaban matando unos a otros, y ahorita míralos, hasta se están apapachando…

Otros tiempos, sin duda. Al grado que, mientras Ulises daba su informe, afuera todos los comercios estaban abiertos; y mientras los maestros soltaban sus arengas y sus discursos a las afueras del palacio, bajo las arcadas de la plaza, en todos los restoranes, la gente disfrutaba sus bebidas y sus tlayudas.

Y Ulises, que comienza el tramo de su gobierno, apuntaba sus palabras a la búsqueda de una “transición ordenada”, donde las elecciones próximas se conviertan en verdad en una “fiesta democrática”. Comenzaba así, el final de su gobierno.

Otra vez los gobernadores

November 13, 2009

— 12:00 am

Si ya de por sí los perredistas estaban inquietos porque priistas y panistas no los incluían en las negociaciones del presupuesto, su rabia se desató cuando Luis Enrique Mercado declaró abiertamente que en el reparto de los dineros se verían favorecidos los gobiernos de aquellos partidos que cargaron con el costo políticos del alza de impuestos. Es decir, PAN y PRI.

La revuelta se inició  de inmediato. Se lanzaron hacia los oficina del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, el propio dirigente del sol azteca, Jesús Ortega; el coordinador parlamentario en la Cámara de Diputados, Alejandro Encinas; los gobernadores de Zacatecas y Baja California Sur, Amalia García y Narciso Agúndez; los secretarios de finanzas de Guerrero, Chiapas, Michoacán y del Distrito Federal; además de los diputados Jesús Zambrano, Guadalupe Acosta, Vidal Llerenas y Armando Ríos.

Le hicieron una petición: que no se excluyera al PRD de la negociación de la negociación del Presupuesto de Egresos para 2010.

Y un planteamiento: evitar que se llevara a cabo lo adelantado por el diputado panista Luis Enrique Mercado, de hacerles pagar su rechazo a la Ley de Ingresos.

Jesús Zambrano se veía realmente airado. Advirtió: “No queremos un PRD excluido, y si nos excluyen estamos en pie de guerra…Esperaremos en las próximas horas de esta tarde y noche un cambio de señal, un diálogo fluido que, hasta ahora, no ha habido con nosotros.”

De no ser así, indicó, iniciarían movilizaciones para presionar. “No vamos a quedarnos cruzados de brazos, ni a esperar a ver qué pasa…”

Según Vidal Llerenas, secretario de la Comisión de Presupuesto, los priistas sólo les han dado largas para incorporarlos en la negociación. De hecho, explicó, los propios gobernadores de Zacatecas y Michoacán han buscado al coordinador priista Francisco Rojas para gestionar los recursos para sus estados, en un intento de abrir la negociación.

Jesús Ortega acusó además que algunos gobernadores del PRI se quieren sobrepasar, “hay uno especialmente que se quiere agandallar a todos… Ya lo saben, es vecino de aquí, el gobernador del Estado de México. Entonces, hay unos gobernadores del PRI que están protestando por el agandalle y no se ponen de acuerdo entre ellos.”

Al parecer, Ortega tenía razón. Lo que aparentemente marchaba sobre ruedas, de pronto se vio que estaba completamente enredado. Se alzaron las voces de distintos gobernadores del PRI. Llamadas y reclamos hacia Rojas. Los números aprobados para sus entidades distaban mucho de lo que esperaban y, sobre todo, notaban claramente la preferencia para con Enrique Peña Nieto.

Pasaron las horas. Dieron las ocho de la noche, hora fijada para la instalación de la Comisión de Presupuesto. No había aún consenso entre los priistas. Se decidió entonces instalar los trabajos de la Comisión y declararse en sesión permanente. Sesión en la que, de inmediato y por unanimidad, se decretó un receso.

Será hasta mañana por la tarde-noche que reanuden y elaboren el dictamen que habrá de ser votado en el pleno antes de las medianoche del próximo domingo. Pero, para ello, habrá que lograr de nuevo un acuerdo entre los gobernadores… Los del PRI, por supuesto, que son los que tienen la sartén por el mango.

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