Crónica de Política

Estallido en el PAN

October 30, 2009

— 12:00 am

Los panistas llegaron a Xicoténcatl echando pestes: ¡Que no sean cobardes, que no se echen para atrás! ¡Los acuerdos se cumplen y punto! ¡Si el PRI no vota, nosotros tampoco!

El aumento al IVA era el motivo. Llevaban cuatro horas encerrados en la Torre Azul. Los priistas los habían sorprendido en horas de la noche con la novedad de que se iban a abstener y dejarían que el PAN (y el partido Verde) cargaran con toda la responsabilidad del incremento de 15 a 16 por ciento al Impuesto al Valor Agregado.

De por sí divididos frente a esta medida aprobada en la Cámara de Diputados, al enterarse de la decisión de los senadores priistas, los blanquiazules reventaron y, encabezados por Santiago Creel, se le rebelaron a su coordinador Gustavo Madero. El de Chihuahua intentó calmarlos, les pidió que lo hicieran por el país, que apoyaran al Presidente de la República, que recordaran que él mismo se los había pedido, que fueran leales con él.

Ricardo García Cervantes le respondió: “Te equivocas, nuestra lealtad es con el pueblo, con quienes nos eligieron.”

Otro chihuahuense, Ramón Galindo, espetaba: “Si el PRI no vota, nosotros tampoco… ¡que no haya IVA! No vamos a aceptar este chantaje.”

Santiago Creel demandaba que se obligase a los priistas a cumplir los acuerdos que hicieron en la Cámara de Diputados, y que si no era el caso, pues entonces se replantearan todos los términos. Su posición era: “Todos votan (es decir, PRI y PAN) o nadie vota”.

Más voces se alzaban. Reclamaban que la negociación del uno por ciento se había hecho con el PRI, no con el PAN; que se había negociado con los gobernadores priistas, que a los panistas no los habían tomado en cuenta, que no se había negociado con ellos y ahora les querían cargar el muerto; que Manlio Fabio Beltrones había dado su palabra a Hacienda para ir con el aumento al IVA y ahora se echaba para atrás.

Así, mientras en la Torre Azul los panistas se desgarraban las vestiduras, los priistas aguardaban tan campantes en sus curules que llegasen los blanquiazules a la sesión. Es más, hasta temprano aparecieron por el salón de sesiones. Pero de su lado lo que había llamado la atención es que no hubiera sido su coordinador, Manlio Fabio Beltrones, quien diera a conocer oficialmente la noticia de su decisión de abstenerse en el aumento al IVA.

Fue el senador Carlos Jiménez Macías quien ofreció la conferencia de prensa para confirmar lo que ya había trascendido horas antes: “El PRI tomó la decisión de no votar el uno por ciento, de abstenerse”.

- ¿Es irreversible la decisión?

-Es una posición evidentemente mayoritaria de mi grupo parlamentario. Nadie podría afirmar que es una posición única, no me atrevo a decirlo…, pero evidentemente la inmensa mayoría hemos manifestado esa posición.

-¿Por qué descargan toda la responsabilidad en el PAN?-, cuestionó un reportero.

-El grupo parlamentario en el Gobierno tiene que tener claro que gobernar implica costos y los deben de asumir, y no tienen por qué buscar que los asuman otros.

Pasada la una de la tarde aparecieron los panistas en Xicoténcatl. Llegaron con la espada desenvainada. Se detuvieron a hacer declaraciones a diestra y siniestra. Por un lado, Santiago Creel rechazaba que hubiese división en las filas blanquiazules:“Estamos totalmente unidos. Lo que deseamos es que se respeten los acuerdos logrados en la Cámara de Diputados y que se honre la palabra dada, eso es todo.”

-Pero se ve que hay divisiones en el PAN-, le insistieron.

-Es correcto que existan divisiones en cuanto a puntos específicos, pero es muy claro lo que estamos pidiendo y es solamente una cosa y es muy clara: ¿se van a respetar o no los acuerdos que se tomaron en la Cámara (de Diputados) y si se van a respetar, ¿en qué medida van a plantear cambios nuevos y cuáles son éstos?

Unos metros más allá, el senador Ramón Galindo explicaba que el PRI, en la Cámara de Diputados, había pedido como justificación para que pasara el aumento del uno por ciento al IVA, el que hacienda se responsabilizara del aumento. “¡Y lo hizo!”. Pero hoy el PRI, “de manera muy cobarde, ¡se echa para atrás! Pero que no se preocupen, si el PRI no vota, nosotros tampoco… Aunque no haya IVA, no vamos a aceptar ese chantaje”, repitió ante grabadoras.

José González Morfín, secretario general del PAN, lamentaba que los priistas estuviesen “regateando y chantajeando” en estos momentos su responsabilidad. Quizás, apuntaba, ahora que se deslinde la parte política podamos avanzar.

-¿Son unos cobardes (los priistas?-, le soltó una reportera.

-Usted califíquelos…-, repuso.

Para las dos de la tarde, unos cuantos miembros de las Comisiones unidas de Hacienda y Estudios Legislativos asomaban al salón en que habían sido citados para sesionar. Nada auguraba que pudiesen reanudarse los trabajos. Volvió a posponerse la reunión para las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde ocurrió otro tanto. Se pospuso para las nueve de la noche.

El estallido en el PAN paralizó  todo.

Carstens sí se despeinó

October 29, 2009

— 12:00 am

Esta vez Agustín Carstens sí se despeinó. Y no sólo por la cantidad de veces que jaló  y jaló mechones de su cabello mientras ofrecía o encontraba una respuesta a los senadores, sino por el comentario que se aventó en plena comparecencia sobre las opiniones de los Premios Nobel.

Respondía a la primera ronda de preguntas. Acababa de decir que México era el país que menos recauda en América Latina y la OCDE, y de pronto, en medio de la defensa de su paquete fiscal soltó:

-Y con todo respeto a los Premios Nobel, que no hablen si no conocen, son ignorantes de lo que pasa en México…:y algunos de ellos fueron mis profesores.

Sonrió el secretario de Hacienda ante su propio devaneo y levantó de nuevo otro mechoncito de su cabello, recorriéndolo con la punta de sus dedos, hasta que volvió a caer.

La reunión de las Comisiones unidas de hacienda y Estudios Legislativos con Carstens transitaba –por usar el término de moda—entre lo que se ha discutido a lo largo de los últimos días y los deslindes de los priistas sobre la paternidad de la propuesta del aumento al IVA:

El propio Carstens lo asumió:  “Hacienda propuso un menú amplio de propuestas… y de ahí, de su combinación, salió el resultado del uno por ciento…”

No pareció suficiente a los del tricolor. Francisco Labastida insistió: “El señor (César) Nava dijo que no le quedaba más opción que tomar el uno por ciento. Y yo que, estuve en todas las reuniones del PRI y vi todo el menú de opciones, nunca nos mencionaron una opción de este tipo.”

El hombre de hacienda levantó otro mechoncito de su cabellera, pero fue el senador panista Rubén Camarillo quien salió al quite con voz estridente y en tono de reclamo: “Que desafortunado es el que se vea a quien le toca pagar el costo político de una decisión. A los mexicanos les importa poco quien los propuso, si traían un pin del PRI o del PAN… Y rechazo también que se interprete que le corregimos la plana a los diputados, o que estemos deslindado al PRI, al PAN o al gobierno.”

¡Rataplán! El tema no se volvió a tocar.

Pero lo que no paró fueron las críticas al paquete fiscal a cargo de la oposición en pleno: que si el paquete era recesivo, que no creaba empleos, que no incentiva la inversión, que protege a 422 conglomerados y ahorca a más de cien millones de mexicanos.

Con toda paciencia y comedimiento, Agustín Carstens dio sus argumentos. En diversas ocasiones coincidió  con los propios senadores, en otras difirió, pero lo que más le entusiasmó  fue la propuesta priista de entrarle, más adelante, a un cambio de fondo en la política económica:

“Estaría más que satisfecho, contento y estimulado con una discusión a fondo. Es de responsabilidad y urgencia para redondear ese tema. Le damos la bienvenida a esa propuesta”, respondió de inmediato. Y todavía en su última intervención, cerca ya de las nueve y media de la noche –luego de cuatro horas de comparecencia— él mismo insistiría: “Sí, necesitamos una verdadera reforma fiscal, incluido el federalismo fiscal.”

Ya para entonces, a Carstens le habían puesto como ejemplo al presidente de Chile, Ricardo Lagos, quien en su momento como mandatario –para subir un punto el impuesto—visitó pueblo por pueblo para explicar en qué iba utilizar ese dinero. Cosa que aquí, dejaría ver Pedro Joaquín Coldwell, ni la molestia se tomaron.

En cuanto a algunos de los reproches concretos al paquete fiscal –apapacho del mechó de pelo de por medio–, repuso:

-Respecto de estar protegiendo a los 422 conglomerados, nuestra propuesta de consolidación fiscal rebate esa opinión. La propuesta está sustentada, es constitucional y hay jurisprudencia en la Corte al respecto. Conociendo los balances de las empresas, el impacto no sería significativo y sí ayudará a limitar ciertas fugas que tenemos.

-Hay que hacer los cambio y aumentar los impuestos porque los ingresos petroleros no van a regresar al menos en los próximos ocho o diez años.

-Telecomunicaciones ha crecido de manera exponencial en los últimos diez años y los impuestos que pagan sólo en una décima parte, por elusión o evasión. El 3% no va a afectar su crecimiento. Es una renivelación.

-La temporalidad de los impuestos estará en manos del Congreso. Será su decisión. La temporalidad es factible.

-Los gastos de administración se han reducido a tal grado que “estamos tocando hueso”.

-La mayor parte del gasto corriente programado va para Oportunidades, Seguro Popular, seguridad, algo en educación. No contempla aumento de salarios nominales, se prevé  un leve aumento para la burocracia, no hay apertura de plazas.

En fin, muchísima información y muchísimas críticas por parte de los senadores, al punto que casi para terminar –intentando subrayar sus deficiencias—le pusieron como ejemplo al ex secretario de Hacienda Antonio Ortiz Mena, recién laureado con la medalla Belisario Domínguez. Sin embargo, en esta ocasión, sí contestó Carstens:

“Sí, sólo que en su época el mundo crecía al 6 y 7 por ciento, y ahora es completamente al revés…, me hubiera gustado ser secretario de Hacienda en su época”.

Otro mechoncito acariciado y finalizó la comparecencia.

Golpes bajos

October 28, 2009

— 12:00 am

¿Está Manlio Fabio Beltrones detrás de la aprobación del artículo que exenta del pago de derechos a nuevos competidores en telefonía celular? ¿Lo negoció con Televisa?

Se lo preguntamos ayer en el Senado. Su primera respuesta fue así:

-¿Acaso yo dos las concesiones?

-No, pero podrías acomodar la canasta para ponerla a modo…-, reviramos. Entonces acotó  de otra manera:

-Yo…¡no! ¡Ni me interesa!

Estaba a punto de entrar al salón de sesiones de Xicoténcatl luego de la larga reunión plenaria que sostuvieron los senadores priistas. Beltrones se volvió de nuevo y agregó:

-Alguien más está ganando con eso…

No dijo más. Pero otros legisladores apuntaban a la intención del gobierno de dividirlos y unos más reconocían “fuego amigo” en torno a la discusión del paquete fiscal y al juego de poderes que, quiérase o no, se está dando al interior del PRI.

En los pasillos, fuera de grabadora, un senador apuntaba:

-Fíjate en quién se lo atribuyó  a Manlio…

-Javier Corral (diputados del PAN).

-Sí, pero no fue el primero; ya corría la versión en la Cámara de Diputados antes de que él lo hiciera…-, apuntó.

-¿Insinúas que salió de las filas del propio PRI?

La respuesta ya no fue verbal. Simplemente se alzó los hombros.

Oficialmente los priistas sostienen que no están divididos, que es el gobierno quien intenta dividirlos. Traen como consigna aparecer cohesionados. Pero lo cierto es que se están golpeando por lo bajo y aún por interpósitas personas.

Del lado de Manlio Fabio Beltrones, por ejemplo, está el senador perredista Carlos Navarrete. Él se ocupa de atizarle al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto; de señalarlo como cabeza del bloque de gobernadores que negoció el aumento al IVA a cambio de prevendas para sus estados.

Ayer mismo insistiría en el tema:

-Enrique Peña Nieto declaró  que el aumento al IVA a 16% era por bien del país…, pues que diga por qué, que lo defienda con argumentos, con razones; porque si no queda la impresión de que Peña Nieto está haciendo acuerdos al margen del Congreso… peña Nieto tiene la obligación de argumentar el incremento al IVA.

Entre tanto, los priistas avocados a buscarle una salida distinta al incremento al IVA, seguían entrampados. Francisco Labastida calculaba incluso que bien podrían irse hasta el sábado en la negociación. Por lo pronto, decidieron llamar para este miércoles al secretario de Hacienda, Agustín Carstens, para intercambiar opiniones.

Entre tanto, seguirán los golpes bajos.

La culpa es de los gobernadores

October 27, 2009

— 12:00 am

Si ya de por sí los priistas vivían un cisma en sus interior, la mañana y el día entero tuvieron que enfrentar –además—una bomba mediática que les lanzaron el dirigente perredista Jesús Ortega y el senador Carlos Navarrete: acusaron abiertamente a los gobernadores del PRI de  presionar a los senadores de su partido para que ratifiquen lo que aprobaron sus diputados.

Hecho que, ciertamente, se había estado comentado y señalando desde hace días, pero que este lunes tomó fuerza al verse que, por más que pasaban las horas, los priistas seguían sin lograr un consenso.

Navarrete salió incluso hasta en un par de ocasiones para ratificar su dicho: “reitero –dijo—el llamado de hoy a mis compañeros del Senado para rechazar las presiones políticas de los gobernadores priistas, particularmente del gobernador Fidel Herrera, de Veracruz; de Ulises Ruiz, de Oaxaca; y de Enrique Peña Nieto, del Estado de México, que encabezan el bloque de gobernadores…”

Sus dichos salían desde la casona de Xicoténcatl mientras los priistas se encontraban encerrados en la Torre del Caballito buscándole la cuadratura al círculo del paquete fiscal aprobado en la Cámara de Diputados, sin llegar –una vez más—a lograr un consenso.

-Es la lucha de titanes-, definiría uno de sus compañeros, refiriéndose a las fuerzas políticas que al interior del PRI se enfrentaban en esos momentos.

Carlos Navarrete insistía entre tanto en su denuncia ante los medios: Ayer, y hoy mismo, el bloque de gobernadores han multiplicado sus presiones sobre senadores del PRI “pidiéndoles disciplina partidaria al viejo estilo”.

Fidel herrera no tardó  en contestar y negar semejante versión. Enrique Peña Nieto haría otro tanto más tarde señalando que la decisión de aumentar el IVA era una decisión de todo el PRI y no de los gobernadores. Y ya de noche, luego de que finalmente se instalaron las Comisiones de Hacienda y Estudios Legislativos, el senador Fernando Castro Trenti alegaría de nuevo, ya exasperado: No estamos recibiendo ninguna presión de los gobernadores… ¡Déjenos trabajar!

Los mensajes de las distintas fuerzas políticas iban y venían por más que cada grupo estuviese reunido en distintas sedes y aún en distintas Cámaras. Lo que salía de un lado, de inmediato tenía repercusión en los otros. El ambiente estaba más que tenso y enrarecido. Y todos, todos, aguardaban inquietos el resultado de la reunión de los priistas, pues de ello dependerá qué tanto se podrá cambiar la minuta fiscal enviada por la Cámara de Diputados.

Los senadores panistas decían poco. Se encontraban a la defensiva luego de la desestabilizada que les provocaron las declaraciones de César Nava adjudicándole al PRI la culpa del aumento en los impuestos tal y como se dio en san Lázaro. Cada vez que asomaban la cabeza, el tema se les aparecía como un fantasma. Y a ellos no les quedaba otra más que intentar bajarle el tono al suceso:

-Yo quisiera que tratáramos de sacar la dinámica del partidista-electoral de la discusión fiscal…, hemos cometido errores todos los grupos parlamentarios, yo quiero también asumir la parte nuestra y corregirlo…-, diría el senador panista Gustavo Madero.

-Creo que el ambiente se enrareció  (por las declaraciones de Nava), pero no quisiera hacer juicios de valor, máxime de alguien que es el presidente del partido-, apuntó a su vez el presidente de la Comisión de hacienda en San Lázaro, Mario Alberto Becerra.

Los perredistas estaban en otro ánimo y se manifestaban en pie de guerra. Guadalupe Acosta Naranjo insistía en que la secretaría de Hacienda negoció directamente con los gobernadores del PRI el dictamen convertido en minuta en la Cámara de Diputados, y sostenía que esto se los habían informado algunos diputados del PRI y que hasta el mismo panista Manuel Clouthier lo había denunciado en la tribuna.

Pero era el senador Carlos Navarrete el más aguerrido. Llamaba al PRI a “rectificar su error” y hablaba de hacaer un enorme esfuerzo para intentar convencer a la bancada del PRI para “rectificar decisiones equivocadas” tomadas por los diputados y se declaraban en sesión permanente.

Todo era intenso este día. Pero allá, en la torre del caballito la sorda disputa entre los poderosos del PRI no lograba un desenlace. Los titanes siguen enfrentados. Aún no hay ganador…, ni perdedor.

En busca de una salida

October 26, 2009

— 12:00 am

Horas decisivas. Y son los priistas quienes tienen la sartén por el mango. Sólo que en esa sartén brinca el aceite ardiente como si se le hubiese volcado agua.

Durante más de cuatro horas estuvieron encerrados en su sede nacional la dirigencia del partido –Beatriz Paredes y Jesús Morillo Karam–, los coordinadores parlamentarios –Manlio Fabio Beltrones y Francisco Rojas—, los gobernadores del tricolor –con excepción de Yucatán y Quintana Roo—y los miembros de la Comisión de Hacienda del Congreso.

Iban en busca de “una salida” a la confrontación –hacia fuera y hacia adentro—provocada por el paquete fiscal impulsado por los propios priistas y aprobado por la Cámara de Diputados. Intentaban encontrar “una salida” distinta a la que se tomó en San Lázaro.

Resultado: Confrontación interna. Posiciones encontradas. Ríspidos reclamos de unos hacia otros. Gobernadores disgustados y amenazantes. Diputados contra senadores. Beatriz Paredes frente a Manlio Fabio Beltrones. Lucha de poderes.

Fue tal el ambiente y la animosidad mostrada por los asistentes durante la encerrona –manotazos y mentadas de madre formaron parte de la discusión– que, para cuando salieron de ahí los gobernadores, iban poco menos que furiosos.

-No fue una reunión resolutiva-, repuso escuetamente el oaxaqueño Ulises Ruiz, cuando se le preguntó  acerca de la posición que habían definido.

-Vamos a seguir platicando-, agregó apenas, apresurando el paso.

- ¿Hay acuerdo en mantener en sus términos a la Ley de Ingresos?

- Hay posiciones diferentes…-, admitió escuetamente, sobre lo que a ojos vistas se ha manifestado desde la casona de Xicoténcatl apenas se aprobó el paquete fiscal.

Fidel Herrera, en otras ocasiones abierto y dicharachero como buen veracruzano, tampoco salió de ahí de buen humor. No quiso aceptarlo, pero por su estado de ánimo quedaba la impresión que el famoso aumento al IVA por el que tanto trabajó junto con buena parte de los gobernadores, estaba por derrumbarse.

Así salían los gobernadores. Pero la reunión en el PRI no había concluido. Adentro continuaban el cónclave Beatriz Paredes, Murillo Karam, Beltrones, Rojas, y los integrantes de las Comisiones de Hacienda de las dos Cámaras. A ellos correspondería –se decía—encontrar “una salida” que respondiese a los intereses de todos.

Pero no tendrían la última palabra. Después de hallar la “salida” –si es que la encontraban—tendrían que consensuarla después con los gobernadores.

Para las ocho de la noche, los priistas seguían encerrados haciendo números y la dirección de Comunicación Social emitía un boletín en el que, entre otras cosas, se asienta que los asistentes al cónclave coincidieron en:

a) Rechazar categóricamente la actitud oportunista e irresponsable del Presidente del PAN, Lic. César Nava, cuyas declaraciones enrarecen el ambiente político y reflejan el doble discurso del Gobierno y su partido.  Los impuestos los propuso el Gobierno, y una vez más, se ve que el PAN rehúye a su responsabilidad de gobernar. Que el PAN responda ante la sociedad por los planteamientos del Gobierno de Felipe Calderón.

b) Seguir dialogando internamente, con objeto de que la revisión sobre el dictamen de la Ley de Ingresos, y otros, del paquete económico, revisión que corresponde hacer al Senado, se realice en estrecha comunicación con los Diputados de la bancada del PRI.

c) Subrayar que el proceso parlamentario está en marcha, y que es habitual en un sistema bicameral, que haya un enriquecimiento de las iniciativas.

Tanto Diputados y Senadores asistentes, manifestaron que el clima de linchamiento que ha pretendido provocar el líder blanquiazul, con motivo de las cuestiones fiscales, tiene como propósito sembrar la división entre el priísmo, “lo que no se va a permitir”.

Para dar continuidad a las pláticas, se integró una Comisión con Senadores, Diputados y Comité Ejecutivo Nacional, quienes estarán en contacto permanente, sin menoscabo del trabajo legislativo que corresponde a cada una de las Cámaras, e incluso a trabajar en Conferencia Parlamentaria.

Hasta aquí  el boletín. Extraoficilamente simplemente se comentaba de manera coloquial: “Están duros los cocolazos”.

Manlio vs Calderón

October 23, 2009

— 12:00 am

Ambos estaban en la tribuna del Senado de la República. Felipe Calderón como testigo de honor en la entrega de la medalla Belisario Domínguez. Manlio Fabio Beltrones como orador.

Así, mirándose al sesgo, el senador priista le soltó al Presidente de la República para terminar su discurso:

“El voluntarismo político hace sólo buenos discursos, pero sólo la verdadera voluntad política, comprometida con México, hace las reformas.”

Calderón acusó el golpe. Alzó la barbilla, miró a Manlio por unos instantes y aguantó la frase. Uno más, de una serie de reclamos y demandas que virtió el coordinador de la bancada tricolor a lo largo de su exposición.

Y es que el ambiente en el Senado estaba calientito. Irritados estaban sobre todo los priistas “por el chilletas” de César Nava –presidente del PAN– que quería endilgarle al PRI la responsabilidad del aumento en los impuestos.

Es más, ya soltaban con el machete desenfundado que harían cambios a lo aprobado por los diputados. El tono mascullado en las palabras de Jesús Murillo Karam describía perfectamente el estado de ánimo: “Vamos a retomar nuestras propuestas… Si dicen que es nuestra propuesta la que se aprobó, ¡pues que sea la nuestra de verdad!”.

Era el marco en el que transcurría la ceremonia de la entrega póstuma de la medalla al ex secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena, padre del llamado “desarrollo estabilizador”. Un hombre sin compromiso ideológico, que concibió la política económica como un instrumento para el desarrollo y para invertir en la sociedad.

Ello es lo que aprovecharía Beltrones para demandarle a Felipe Calderón firmeza; para alegar que había que “dejar atrás lo gobiernos divididos e iniciar los gobiernos compartidos”. Dar el “salto cualitativo”. Y ello, recordó, sólo se podía lograr con “firmeza en los objetivos, creatividad en los medios, capacidad de gestión en los asuntos públicos, y liderazgo para construir los consensos indispensables”.

Guillermo Ortiz Martínez, gobernador del Banco de México, escuchaba sin pestañear. Agustín Carstens, secretario de Hacienda, revisaba su celular. La bancada panista escuchaba en silencio. Manlio Fabio Beltrones seguía desde la tribuna su llamado a la tolerancia, su demanda de dejar atrás la confrontación y respetar las diferencias:

“Esta es la política que debemos y podemos practicar. Aquí en el Senado, sin importar las difíciles circunstancias, lo hemos hecho… El resultado está a la vista: hoy, junto al ciudadano Presidente Constitucional, preside la Mesa Directiva un firme militante de la oposición de izquierda (Carlos Navarrete); el Presidente de la Junta de Coordinación Política, es un sobresaliente miembro del partido en el gobierno (Gustavo Madero); y el que hace uso de la palabra milita en otro partido político de oposición que, hasta hace poco tiempo gobernó por muchas décadas”.

Para entonces, en el salón de sesiones del Senado no se escuchaba un solo murmullo. Sólo la voz del priista llenaba el recinto y demandaba al titular del Ejecutivo: “Hay que integrar las diferencias, no erradicarlas. Si el consenso no existe, hay que crearlo y trabajarlo. No se trata de unanimidad sino de la formación de mayorías”.

En pocas palabras, le decía al Presidente de la República que hiciera su tarea, que hiciera política y que dejara la intolerancia de lado.

Lo más insólito fue, sin embargo, que cuando el Beltrones concluyó su discurso ¡todos!, todos los senadores se levantaron a aplaudirle. Incluidos los panistas.  Y el aplauso fue largo, muy largo.

Madrugada tragicómica

October 22, 2009

— 12:00 am

Iba a dar la una de la mañana cuando, enardecido, el panista Mario Becerra Pocoroba levantó  la voz –latigueó con el índice al aire una y otra vez—y arremetió contra los legisladores que habían tomado la tribuna:

-¡El paquete del Ejecutivo cumple cabalmente! ¡Enfrenten su realidad! Nosotros sí defendemos a nuestros estados, no como ustedes que toman tribunas.

Un coro de “¡No-más-impuestos! ¡No-más-impuestos!” le respondió desde la tribuna encabezados por Gerardo Fernández Noroña, Jaime Cárdenas y Mario Di Constanzo.

El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados –el tono aún más enardecido, las exclamaciones entremezclándose de uno y otro lado del recinto legislativo– asestó:

- ¡Nosotros sí tenemos valentía! ¡Nosotros sí somos responsables! ¡Nosotros sí tomamos cabal conciencia de nuestra responsabilidad, no como ustedes que se esconden en la tribuna..! ¡Viva México!

Aplausos de la bancada panista. Risas entre los priistas. Gritos de protesta entre los petistas retrepados en la tribuna y el estribillo constante, agotador, desesperante, de toda la noche: “¡No-más-impuestos! ¡No-más-impuestos!”.

Los perredistas no estaban contentos con el aumento de impuestos, pero –obligados o chantajeados con el aumento al techo de endeudamiento del gobierno del Distrito Federal–aguantaban en sus curules.

Pero al poco rato, a Jesús Zambrano se le oyó responder:

-Aunque griten ¡viva México!, están ahondando la tragedia en la que nos han sumido desde hace nueve años. Dijeron que nos rebasarían por la izquierda y terminaron rebasando al viejo régimen por la derecha.

Los priistas pararon oreja a pesar del coro petista que invadía el salón de sesiones. El del sol azteca –como todos los oradores—siguió desde su curul:

-¿Dónde está y dónde quedó el discurso de Calderón? Resulta que el gobierno panista va a la cola del PRI, que es el que le está marcando la pauta. Ya esto no es sólo una tragedia, ¡es una tragicomedia! Ni siquiera un debate de altura estamos dando ante el país… ¿Dónde quedó el discurso del PRI, dónde quedó el discurso de Francisco Rojas de ir por una nueva economía? ¿Dónde quedó? En lugar de ir contra los paraísos fiscales, ¡pellizcan a los que menos tienen! Esos que más tienen los jalan al infierno…

Sebastián Lerdo de Tejeda salió en defensa del tricolor con un golpe bajo:

-Otra vez, la izquierda pegando la izquierda y cobrando con la derecha… No se vale este tipo de discursos, no seamos hipócritas, hablemos con verdad. Vamos construyendo, no destruyendo. La responsabilidad no está a debate. O se tiene o no se tiene. Para nosotros, ¡primero México!

Zambrano respondió de inmediato:

-No se a qué se quiera referir. Aquí no hay izquierda vergonzante, aquí no andamos con chantajes vendiendo convicciones a cambio de un voto, O como cuando quisieron doblegarnos con el techo de endeudamiento del DF para ver si cambiábamos nuestras posiciones…

En este punto, la burbuja se puso de pie. Con Oscar Levin al frente comenzaron a gritarle a los perredistas: “¡No-más-deuda! ¡No-más-deuda!”

En lo alto de la tribuna, Francisco Ramírez Acuña disfrutaba el enfrentamiento. Sonreía abiertamente.

El panista Pablo Rodríguez trató de mediar: A ninguno nos agrada pagar más impuestos, reconoció;  “seguramente si hace una encuesta aquí sale peor que el 70 por ciento en contra”.

El coro griego de los petistas aumentó de volumen: “¡No-más-impuestos!”

“El PRI ha asumido su responsabilidad. ¿Por qué el PRD no asume un poquito de responsabilidad?”

La gritería aumentó  aún más. Entonces Pablo Rodríguez se volvió hacia ellos y soltó:

“Con la frente en alto les decimos que las medidas son dolorosas, pero es la medicina necesaria”.

Había transcurrido dos horas para entonces, eran las dos y media de la mañana. La discusión sobre el alud de impuestos y demás (ISR, IDE, IVA, Código Fiscal Federal, Unidades de Inversión, Código Fiscal de la Federación) llegaba a su fin. Se pondría a votación en lo general.

A las 2:45, se dio el resultado: 337 votos a favor, 113 en contra, 19 abstenciones.

Se hizo el silencio. Nadie festejó abiertamente. Ni roqueseñal ni aplausos. Panistas, priistas, perredistas, verdes, aliancistas, se quedaron petrificados ante sus curules. Hasta el coro de diputados del PT calló entonces.

¡Nos están madreando!

October 21, 2009

— 12:00 am

Eran las ocho y media de la noche y llevaban ya tres horas encerrados en la “burbuja”. Los diputados priistas analizaban sus votos, hacían cuentas de cuántos votarían en el pleno en contra de aumentar el IVA de 15 a 16%.

-Entre veinte y treinta-, calculaban.

Beatriz Paredes los tranquilizaba. Traducida en palabras de Sami David, les había dicho:

-No hay fijón, cada quien puede tomar la postura que quiera. No habrá problema con eso.

Pero no era ese tema el que más le inquietaba a la bancada priista a esas horas. Tampoco la toma de la tribuna por el Partido del Trabajo.

-¡Ese es asunto de la Mesa Directiva!, que lo resuelvan ellos-, resolvía la tlaxcalteca, y así  se lo había hecho saber al Presidente de ésta, el panista Francisco Ramírez Acuña.

Lo que traía a los legisladores priistas enchilados era que en los medios de comunicación les estaban atribuyendo a ellos la paternidad del aumento al IVA:

-¡Nos están madreando bien y bonito!-, reclamaban el regiomontano Rogelio Cerda y otros compañeros suyos.

Beatriz Scherman los miraba. Ya no tenía que repetirlo, se los había advertido desde la madrugada.

Tenían que hacer algo. Esta era la batalla que no querían perder: “Si la gente nos atribuye la autoría del aumento de impuestos estamos jodidos…”

Entonces, como por arte de magia, pusieron sobre la mesa un oficio –del día anterior, lunes 19 de octubre– dirigido al presidente de la Comisión de Hacienda, Mario Becerra Pocoroba y firmado por el subsecretario de Hacienda, José Antonio Meade, en el que se lee:

1.- Esta Secretaría considera que la primera alternativa continúa siendo el establecimiento de una contribución para el combate a la pobreza con una tasa de 2%, aplicable de manera general al consumo de bienes y servicios.

2.-No obstante, para resolver este punto del paquete fiscal al cual no se ha llegado a un acuerdo, y con el ánimo de construir los consensos necesarios, esta Secretaría considera una alternativa el incrementar en un punto porcentual la tasa al Impuesto al valor Agregado, tanto la general, como la aplicable en la frontera. Esta alternativa permitiría recaudar un monto de 29,796 millones de pesos.

Apenas concluyó el cónclave, el documento comenzó a circular entre los periodistas.

Para las nueve y media de la noche aún no había trazas de que la sesión se reanudara. Sólo los petistas se encontraban en el recinto con la tribuna tomada y un titipuchal de carteles y mantas de todos colores y sabores que lo mismo se encontraban en la tribuna que en los costados del salón.

En ellos se leía: “¡NO MÁS PRIVILEGIOS fiscales a los protegidos del PRIAN”, “El silencio de Hacienda = Complicidad de empresas”, “Empobrecer al pueblo es un crimen”, “¡No más impuestos al pueblo! ¡que paguen los grandes ricos!”, “Calderón es el VERDADERO PELIGRO para México”, “México es mejor que las Islas Caimán”, 2Ley contra los privilegios fiscales”, “Los ricos no pagan”, “Cumplan su palabra. El PRI hoy, experiencia probada, la misma actitud”.

El número de petistas oscilaba entre nueve y doce. Los encabezaban Mario Di Constanzo, Pedro Vázquez, Gerardo Fernández Noroña y Jaime Cárdenas. Amadeo Espinoza lucía su mano lastimada por un esguince luego de caer durante la toma la de tribuna siete horas atrás.

Di Constanzo pedía que Hacienda les respondiera algunas preguntas a cambio de dejar la tribuna:

-¿Cuál es la recaudación  estimada si se desaparecen los regímenes fiscales?

-¿Cuánto se ahorrarían si bajaran el salario los funcionarios y legisladores 50 por ciento?

-¿Cuál es el banco que tiene 25 mil millones de créditos fiscales y que fue denunciado por la Auditoría Superior de la Federación?

La respuesta no llegaba. Eran las nueve y media de la noche y el reloj seguía su marcha. La sesión debía reanudarse antes de la media noche para poder “parar el reloj legislativo”.

Manuel Minjares se asomaba al “corral” de los periodistas y miraba la tribuna. Estaban decididos a no permitir que unos cuantos diputados les impidiesen sesionar en el salón de sesiones. A su lado, Gonzalo Altamirano Dimas recordaba una frase que solía utilizar José Angel Conchello en momentos como éste: “He visto otros tiempos y otras tempestades…”

Ramírez Acuña propuso entonces a los coordinadores parlamentarios sesionar en el salón de plenos aún y con la bancada del PT ahí instalada, y hacer un llamado a la no violencia, para poder votar el paquete fiscal dentro del plazo legal.

Se aceptó. Pero por aquello de las dudas se preparó también el auditorio del edificio “E” del palacio legislativo.

Para entonces eran ya las once de la noche. Fue entonces que los diputados ingresaron al salón de sesiones. Una mesa se dispuso al pie de la tribuna para la Mesa Directiva. Y sí, hasta ahí llegó Ramírez Acuña a presidir la sesión, escoltado por toda la bancada panista que formó un círculo en su entorno mientras los petistas gritaban: “¡No más impuestos” “¡No más impuestos!”

Todos los diputados estaban de pie ante sus curules. Lo mismo priistas que perredistas, verdes, aliancistas; mientras los blanquiazules escoltaban a Ramírez Acuña formando un cinturón en su derredor.

A las 23: 10, el jalisciense sonó la campanilla para reanudar la sesión, mientras continuaba la protesta de los legisladores del PT desde la tribuna: “”A luchar/ a luchar/ los impuestos a tumbar!”

Se modificó el orden del día para meter de inmediato la discusión de los dictámenes de Hacienda. Pero fue todo. Quince minutos después, dadas las condiciones que se vivían al interior del recinto –imposibles para sesionar–, Ramírez Acuña decretó un nuevo receso. Éste, según diría, de media hora.

La ventaja era que para entonces, en términos legales ya se había abierto la discusión del paquete fiscal. El reloj podía seguir marcando los minutos ya sin temor alguno para ellos. El “reloj legislativo” tomaba su lugar.

Estiró la patita

October 20, 2009

— 12:00 am

Hace 37 días –el 13 de septiembre pasado–, el Presidente de la Mesa Directiva del Senado, Carlos Navarrete, anunció: El impuesto del 2% para la pobreza está “muerto y enterrado” y tiene tres cruces: una amarilla, del PRD; una azul, del PAN; y una tricolor, del PRI.

Gritos y sombrerazos por la declaración del perredista.

Ayer, luego de una reunión de la bancada panista con el Presidente Felipe Calderón en Los ¨Pinos,  el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez Acuña, reconoció finalmente: “El impuesto a la pobreza está muerto, yo creo que no va a transitar.”

Caras largas entre los integrantes de la bancada blanquiazul a pesar de los ánimos que había intentado imbuirles Calderón en ese encuentro a puertas cerradas para que pudieran “transitar en los últimos acuerdos” que se tomarían horas después en la Comisión de Hacienda.

Pero por más que evadían y hasta había quienes aseguraban que aún no se había dicho la última palabra sobre el tema –como el diputado Rogelio Cuadra–, lo cierto es que los panistas salían de la residencia oficial con la certeza de que ya habían perdido la batalla.

Según les dijo el Presidente, la negociación de Hacienda con los priistas se estaba dando “en términos aceptables” pero no les especificó cuáles eran dichos términos ni abundó en los detalles. Sólo les pidió que siguieran luchando por lograr lo más posible de su propuesta.

Pero los términos de dicha negociación ya los tenía claros la “burbuja” panista: IVA de 16 por ciento en el país y del 11 por ciento en la frontera. Aumentar el déficit a 0.6 por ciento, fijar el barril de petróleo en 59 dólares, disminuir el impuesto a la cerveza en 1.5 por ciento y bajar a 3 por ciento el impuesto a telecomunicaciones.

Sin embargo, para la tropa panista los mensajes de Calderón les resultaban contradictorios. Por un lado –nos comentaría uno de los diputados presentes–, les informaba que la negociación de Hacienda iba bien con los priistas y que aceptaran los términos que se plantearían. Y por otro, les pedía pelear hasta el último momento.

-¡Nomás hacemos el ridículo!-, soltó otro de sus compañeros.

Entre tanto, Ramírez Acuña reconocía abiertamente con los periodistas hacia dónde se dirigía ahora la “negociación”: El 16% al IVA –respondía a pregunta expresa— “viene teniendo mayor fortaleza momento a momento… Ante la sepultura del 2% , es probable que pueda pasar.”

Josefina Vázquez Mota se escabulló  y no dijo ni pío. César Nava otro tanto.

Para entonces en la Cámara de Diputados los priistas debatían el aumento del IVA del 15 al 16 por ciento. Una parte de ellos no lo aceptaba. Francisco Rojas, su coordinador, les arguía que era mejor que se aumentaran los impuestos mientras el PAN estaba en el gobierno y no a ellos (a los propios priistas). Nada parecía convencerlos.

Mario Di Constanzo, secretario de la Comisión de Hacienda, simplemente no daba crédito a lo que ocurría con los priistas. Calificaba su discusión de “aberrante” –pues ya el SAT había demostrado que son las grandes empresas las que a través del régimen de consolidación fiscal las que más han dañado las finanzas públicas, y a esas no las tocaban “ni con el pétalo de una rosa”–.

Y su posición en torno al aumento al ISR como “sucia y cobarde” pues fingían estar protegiendo el poder adquisitivo, cuando no habían dicho nada del incremento de las tasas marginales que van a afectar a los que menos tienen.

Del lado de los perredistas –cuyo papel en esta historia parece la del chinito, nomás milando–, Alejandro Encinas consideraba “regresivo” el aumento de un punto porcentual al IVA y sostenía que no apoyarían tal medida.

En fin, reuniones, llamadas, consultas, discusiones y declaraciones a lo largo de todo el día.

Sería cerca de las siete de la noche que los priistas –luego de seis horas de debate y de escuchar a no menos de veinte oradores– finalmente llegaron a un acuerdo.  Aceptaron el aumento de un punto porcentual al IVA –: pasaría de 15 al 16 por ciento–, en una votación de 124 a favor y 41 en contra.

Lo demás giraría en ver cómo echarle la bolita del aumento al IVA al gobierno, a Hacienda, a quien fuera, y no ser ellos –los priistas—quienes cargaran con “el impuesto disfrazado”.

En ese tenor, el 2% para la pobreza –final y oficialmente–, había estirado la patita.

El oráculo de Volpi

October 19, 2009

— 12:00 am

¿Podríamos imaginar el retorno del PRI en el 2012? Sí, eso parece estar a la vista. Pero, ¿y el triunfo de una coalición de izquierda en México en el 2018? ¿O la caída del régimen de Raúl Castro en el 2013? ¿A Hugo Chávez aparatado del poder hasta el 2018? ¿Una tercera Guerra del Golfo en el 2027? ¿La legalización de la droga en todos los países de América y el fin oficial de la guerra contra el narcotráfico hasta el año 2070?

Esto –y más– aventura para el futuro el escritor y hoy director de Canal 22, Jorge Volpi, en su novela “El insomnio de Bolívar”, ganadora del Premio Debate 2009, en la que el autor reflexiona hacia dónde va el proyecto continental que un día soñó el Libertador.

Es en la última parte del libro donde Volpi juega al futurólogo luego de un análisis del pasado y presente de nuestro continente. Van aquí algunos de los apuntes de la Cronología del futuro de Jorge Volpi:

2010.- Raúl Castro consolida su poder tras la reciente desaparición de su hermano en Cuba.

2011.-Ante las primeras medidas reformistas de Raúl Castro, el gobierno estadounidense cancela el embargo contra la isla/ El desempleo en América Latina alcanza cotas nunca vistas/ Primer triunfo de la derecha en Chile.

2012.- El Partido Revolucionario Institucional vuelve al poder en México/ Reelección de Barack Obama en Estados Unidos.

2013.- Caída del régimen de Raúl Castro, quien gravemente enfermo abandona el poder. Establecimiento de un gobierno de unidad nacional./ Inicio de la recuperación económica en el mundo.

2014.- El narcotráfico controla ya prácticamente todo el norte y el occidente de México y distintos enclaves en el sur de Estados Unidos, así como grandes zonas de Colombia, Brasil y Bolivia.

2015.- Fin del régimen comunista en Cuba y reinstauración del libre mercado y la democracia.

2018.- Hugo Chávez es apartado del poder./ Por primera vez en su historia, una amplia coalición de izquierda gana las elecciones en México.

2020.-Atentados terroristas islámicos simultáneos en India, China, Irak, Estados Unidos y Francia, con un saldo de tres mil muertos.

2024.- Inicio de una nueva etapa de recesión en todo el mundo, que golpea especialmente a América Latina/ Golpe de Estado en Venezuela e instauración de un régimen militar.

2035.- Fundación de la Alianza del Sur, en la que participan los países sudamericanos, con la excepción de Colombia y Chile.

2038.-Creación del Estado palestino./ Israel, objeto de nuevas sanciones por parte de Naciones Unidas y la OTAN.

2043.- Incorporación de Colombia y Chile a la Alianza del Sur.

2044.- Creación de la Unión Norteamericana entre Canadá, Estados Unidos, México, Cuba y la República Dominicana, con los países centroamericanos como socios adherentes. / El término América Latina cae en desuso.

2046.- Ruptura de relaciones diplomáticas entre Norteamérica y China.

2048.- Inicio de las tensiones entre Norteamérica y la Alianza del Sur.

2049.- Desmilitarización de Centroamérica como resultado de las tensiones Norte-Sur.

2050.- El presidente de la Alianza del Sur, Rubem de Campos, ordena la invasión de la Zona del Canal.

2070.- Legalización de la droga en todos los países de América Latina y fin oficial de la guerra contra el narcotráfico, que dura ya casi un siglo.

2098.- Creación formal de los Estados Unidos de las Américas, con un régimen confederal.

2101.- Revueltas urbanas en todas las grandes capitales latinoamericanas, en las que se cuentan miles de muertos y heridos/ Varios gobiernos locales se derrumban.

2110.- Promulgación de la Constitución de los Estados Unidos de las Américas.

Esta es una probadita del  oráculo de Jorge Volpi desde su novela “El insomnio de Bolívar”. ¿Qué opinan?

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