Los panistas llegaron a Xicoténcatl echando pestes: ¡Que no sean cobardes, que no se echen para atrás! ¡Los acuerdos se cumplen y punto! ¡Si el PRI no vota, nosotros tampoco!
El aumento al IVA era el motivo. Llevaban cuatro horas encerrados en la Torre Azul. Los priistas los habían sorprendido en horas de la noche con la novedad de que se iban a abstener y dejarían que el PAN (y el partido Verde) cargaran con toda la responsabilidad del incremento de 15 a 16 por ciento al Impuesto al Valor Agregado.
De por sí divididos frente a esta medida aprobada en la Cámara de Diputados, al enterarse de la decisión de los senadores priistas, los blanquiazules reventaron y, encabezados por Santiago Creel, se le rebelaron a su coordinador Gustavo Madero. El de Chihuahua intentó calmarlos, les pidió que lo hicieran por el país, que apoyaran al Presidente de la República, que recordaran que él mismo se los había pedido, que fueran leales con él.
Ricardo García Cervantes le respondió: “Te equivocas, nuestra lealtad es con el pueblo, con quienes nos eligieron.”
Otro chihuahuense, Ramón Galindo, espetaba: “Si el PRI no vota, nosotros tampoco… ¡que no haya IVA! No vamos a aceptar este chantaje.”
Santiago Creel demandaba que se obligase a los priistas a cumplir los acuerdos que hicieron en la Cámara de Diputados, y que si no era el caso, pues entonces se replantearan todos los términos. Su posición era: “Todos votan (es decir, PRI y PAN) o nadie vota”.
Más voces se alzaban. Reclamaban que la negociación del uno por ciento se había hecho con el PRI, no con el PAN; que se había negociado con los gobernadores priistas, que a los panistas no los habían tomado en cuenta, que no se había negociado con ellos y ahora les querían cargar el muerto; que Manlio Fabio Beltrones había dado su palabra a Hacienda para ir con el aumento al IVA y ahora se echaba para atrás.
Así, mientras en la Torre Azul los panistas se desgarraban las vestiduras, los priistas aguardaban tan campantes en sus curules que llegasen los blanquiazules a la sesión. Es más, hasta temprano aparecieron por el salón de sesiones. Pero de su lado lo que había llamado la atención es que no hubiera sido su coordinador, Manlio Fabio Beltrones, quien diera a conocer oficialmente la noticia de su decisión de abstenerse en el aumento al IVA.
Fue el senador Carlos Jiménez Macías quien ofreció la conferencia de prensa para confirmar lo que ya había trascendido horas antes: “El PRI tomó la decisión de no votar el uno por ciento, de abstenerse”.
- ¿Es irreversible la decisión?
-Es una posición evidentemente mayoritaria de mi grupo parlamentario. Nadie podría afirmar que es una posición única, no me atrevo a decirlo…, pero evidentemente la inmensa mayoría hemos manifestado esa posición.
-¿Por qué descargan toda la responsabilidad en el PAN?-, cuestionó un reportero.
-El grupo parlamentario en el Gobierno tiene que tener claro que gobernar implica costos y los deben de asumir, y no tienen por qué buscar que los asuman otros.
Pasada la una de la tarde aparecieron los panistas en Xicoténcatl. Llegaron con la espada desenvainada. Se detuvieron a hacer declaraciones a diestra y siniestra. Por un lado, Santiago Creel rechazaba que hubiese división en las filas blanquiazules:“Estamos totalmente unidos. Lo que deseamos es que se respeten los acuerdos logrados en la Cámara de Diputados y que se honre la palabra dada, eso es todo.”
-Pero se ve que hay divisiones en el PAN-, le insistieron.
-Es correcto que existan divisiones en cuanto a puntos específicos, pero es muy claro lo que estamos pidiendo y es solamente una cosa y es muy clara: ¿se van a respetar o no los acuerdos que se tomaron en la Cámara (de Diputados) y si se van a respetar, ¿en qué medida van a plantear cambios nuevos y cuáles son éstos?
Unos metros más allá, el senador Ramón Galindo explicaba que el PRI, en la Cámara de Diputados, había pedido como justificación para que pasara el aumento del uno por ciento al IVA, el que hacienda se responsabilizara del aumento. “¡Y lo hizo!”. Pero hoy el PRI, “de manera muy cobarde, ¡se echa para atrás! Pero que no se preocupen, si el PRI no vota, nosotros tampoco… Aunque no haya IVA, no vamos a aceptar ese chantaje”, repitió ante grabadoras.
José González Morfín, secretario general del PAN, lamentaba que los priistas estuviesen “regateando y chantajeando” en estos momentos su responsabilidad. Quizás, apuntaba, ahora que se deslinde la parte política podamos avanzar.
-¿Son unos cobardes (los priistas?-, le soltó una reportera.
-Usted califíquelos…-, repuso.
Para las dos de la tarde, unos cuantos miembros de las Comisiones unidas de Hacienda y Estudios Legislativos asomaban al salón en que habían sido citados para sesionar. Nada auguraba que pudiesen reanudarse los trabajos. Volvió a posponerse la reunión para las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde ocurrió otro tanto. Se pospuso para las nueve de la noche.
El estallido en el PAN paralizó todo.
