Crónica de Política

Reprobada diplomáticamente

September 30, 2009

— 12:00 am

En términos de forma, bien podría decirse que fue una comparecencia de lo más diplomática. Con decir que hasta Porfirio Muñoz Ledo fue prudente e incluso se dirigió a la secretaria de Relaciones Exteriores como “querida y estimada Patricia”. Tal sería el tono formal de la comparecencia. Pero en cuestiones de fondo, le llovieron las críticas a Patricia Espinosa Cantellano.

Y le llovieron de todos los partidos, con excepción del PAN. Como muestra, van aquí algunos de los calificativos que le endilgaron sobre la manera en que se ha manejado la política exterior: pasiva, tibia, gris, conformista, trastabillante, inapetente, poco clara, dócil, entreguista, de bajo perfil, sin rumbo claro, sin identidad, ausente de reflejos,  sin visión estratégica,  sin voz ni peso diplomático…

De los principios de política exterior, ni qué agregar: “Los tienen colgados en la Presidencia como si fueran esferas de navidad”, dirían.

Respecto de nuestra relación con Estados Unidos, lo menos que señalaron los diputados durante la comparecencia es que era una relación “complaciente, desigual, de sometimiento y subordinación” hacia el vecino del norte.

Pero la canciller tan tranquila. Enfundada en un traje sastre naranja, Patricia Espinosa dejaba correr el agua y se mantenía en su dicho inicial: Somos escuchados en América del Sur, del centro y del Norte; y somos respetados en Asia, África y Europa.

Ya podían burlarse los legisladores y soltarle que de la “enchilada completa” en materia de migración se había pasado “al plato vacío”; que en lugar de que la política exterior fuera palanca del desarrollo se había convertido en “palanca del subdesarrollo”; o que la política exterior hubiera caído “al mismo nivel que los índices económicos”. ¡Lo que fuera!. Patricia Espinosa permanecía ecuánime.

Además, la mayoría de los señores diputados andaban en otra cosa. De no ser aquellos que debían participar en tribuna y unos cuantos más, los demás deambulaban por los pasillos y otros salones inquiriendo sobre las negociaciones de sus coordinadores parlamentarios en la integración de las Comisiones que debían estar listas para esa misma noche. Y no era cosa de quedar fuera. ¡Todos querían una comisión, una presidencia, una secretaría cuando menos…, y para esas horas –según trascendía—ya se habían inventado decenas de secretarías para darle gusto (y más dinero) a los ansiosos legisladores.

Entre tanto, la secretaria de Relaciones Exteriores escuchaba a la priista Maria Esther Sherman decirle que la política exterior “carece de sentido y visión estratégica”; que observaban “un bajo perfil y ausencia de reflejos”, donde más que hacer política exterior se administraban los problemas; que se dejaba pasar el tiempo y las oportunidades.

Es necesario –apuntaba– que la política exterior “recupere su identidad a partir de una agenda de Estado y no del gobierno en turno”, porque hoy en día México “carece de una estrategia clara de posicionamiento con identidad propia”. El resultado de eso, es la constante pérdida de prestigio de México ante América Latina.

A Ifigenia Martínez, del Partido de Trabajo, alegar: No hay un proyecto de país. Hay ingobernabilidad en las relaciones internacionales. México está sin voz ni peso diplomático, ahora son Brasil y Argentina los interlocutores. Nos hemos marginado de los foros económicos que se gestan en Sudamérica. Desde la Presidencia de Carlos Salinas de Gortari no hemos recuperado una diplomacia digna. Tenemos que transitar de una política exterior trastabillante a una política clara, estratégica, tanto en lo económico, lo político y lo social.

A la perredista Indira Vizcaíno inquirir: ¿Por qué Zelaya habrá preferido refugiarse en la Embajada de Brasil y no en la nuestra?

A Laura Arizmendi, de Convergencia, señalar: Pareciera que la política exterior no hace mucho ruido o navega con bajo perfil. Después de una política exterior frívola, la ha reemplazado un enorme vacío en el que no pasa nada.

A Carlos Samuel Moreno, del Verde Ecologista, lamentar: “Seguimos extrañando el activismo de la política exterior”.

Pero a cambio, la canciller se había llevado un aplauso –prácticamente el único– por parte de los suyos, de los panistas, al explicar que en el caso de Honduras “no defendemos individuos ni gobiernos en particular, sino la vigencia de las instituciones democráticas y del Estado de derecho en la región”.

Fuera de eso, la oposición le seguía tundiendo –diplomáticamente– al son de “querida y estimada Patricia”, recordándole que la secretaria de Relaciones Exteriores de una secretaría de Estado, pero que se ha puesto al servicio del gobierno.

Era Muñoz Ledo quien lo decía y asentaba: Cuando la conducción de un gobierno pierde la brújula, la cancillería debe resistir, en espera de tiempos mejores.

La parte final, y señaladamente los priistas, insistieron en el tema de los migrantes: María Isabel Talavera dijo que “pareciera” que la reforma migratoria hubiese sido borrada de la agenda como tema prioritario y que México está de acuerdo con la situación que viven los migrantes. En tanto que Héctor Murguía deploró que “la pasividad, el conformismo y la inercia” sean las únicas fuerzas que muevan nuestras acciones diplomáticas vis a vis de Estados Unidos.

Reprobaron a la canciller, pues, pero de una manera muy diplomática.

Magistrados ignorantes

September 29, 2009

— 12:00 am

Dentro y fuera de la Sala Regional del Tribunal Electoral, los panistas celebraban. Mariana Gómez del Campo y Carlos Orvañanos se abrazaban. Medio centenar de simpatizantes del ya confirmado jede delegacional en Cuajimalpa, alzaban sus pancartas –Carlos, los ciudadanos respaldamos tu triunfo”, “Respeto al voto de los ciudadanos”; gritaban “¡Sí se pudo!”, y dejaban volar sus globos azules.

Sí, en apenas una hora, los magistrados Eduardo Arana Miraval, Roberto Martínez Espinosa y Angel Zarazúa Martínez, revocaron por unanimidad el fallo del tribunal electoral del DF y declararon el triunfo de Orvañanos. Media hora más tarde, harían otro tanto con el caso de Demetrio Sodi para la delegación Miguel Hidalgo.

Pero no todo eran sonrisas frente a estos fallos inapelables. Eduardo Huchim, ex consejero  del Instituto Electoral del DF, reaccionaba indignado ante los argumentos que se habían expuesto para revertir las resoluciones del Tribunal local: “¡Vergonzosas!”, resumía, los argumentos de los magistrados “no fueron convincentes, suenan falsos, retóricos”.

Quien más lo había indignado era Roberto Martínez: “Parecía el abogado de Demetrio Sodi –señalaba–; no que va, ni su abogado lo hubiera hecho mejor! Pero qué ignorancia tan lamentable mostró sobre los procesos electorales locales…”

Y en el caso de Cuajimalpa, añadió Huchim, los oíste…, “lo que menos les importaba es si se rebasó no el tope de campaña, sino si les avisó oportunamente o no…¡puros subterfugios técnicos”.

Efectivamente, durante la sesión se esgrimieron tecnicismos a más mejor. Aducían errores metodológicos, falta de definición en el alcance de las facultades investigadoras por parte de la autoridad, inestabilidad en la investigación, ejercicio discrecional de la facultad de investigación, para envolver una resolución que a lo que menos se avocó fue a corroborar si hubo o no rebase en el tope de gastos de campaña, sino a inquirir por qué se había sumado tardíamente el cierre de campaña del candidato, cuando no estaba en la denuncia original, y cosas por estilo.

Por lo que toca al caso de la Miguel Hidalgo, el tema de la entrevista a Sodi por parte de Televisa durante la transmisión de un partido de futbol, simplemente se escudaron en el razonamiento de la Sala Superior de que “posiblemente hubo transgresión a la norma, pero no se comprobó la contratación de ese tiempo”. Y como tal, no se puede contemplar como gasto de campaña.

Ésta, opinaría Huchim, sería la parte más grave de lo ocurrido este lunes en la Sala Regional, “porque se le abre la puerta a la propaganda encubierta”.

Pero sus temores no acababan ahí. Mientras los panistas seguían celebrando los fallos en su favor, Eduardo Huchim advertía:

“Las resoluciones de la Sala Superior y de la Sala Regional constituyen la mayor preocupación de cara a las elecciones de 2012. Sus resoluciones han sumido en la incertidumbre a la mayor delegación del Distrito Federal: Iztapalapa. Mi gran temor es que mañana esa inestabilidad abarque a toda la nación.”

Y no es una cuestión partidista, que tengan preferencia por tal o cual partido –aduce–, sino que emiten sentencias con criterios erráticos.

Pero ello no era razón para que los panistas no celebraran. No sólo confirmaban su triunfo en Miguel Hidalgo una vez más, sino que arrebataban al PRD uno de sus bastiones: Cuajimalpa. Lo demás, era lo de menos…

El convidado de piedra

September 25, 2009

— 12:00 am

Genaro García Luna aguantaba silencioso e inmóvil, girando tan sólo su pluma entre las manos, en aquella tribuna de San Lázaro plagada de cruces rosas.

Durante dos horas seguidas permanecería así, como un mero “convidado de piedra” –según descripción de Porfirio Muñoz Ledo–,  luego de que su comparecencia se salió de control. Y lo más increíble fue que quienes provocaron que aquello se convirtiera en un desgarriate fueron… ¡los propios panistas!.

Claro, azuzados por Gerardo Fernández Noroña, del PT y por Alfonso Navarrete Prida, del PRI. Pero al querer responder los panistas a los señalamientos de estos personajes –en voz de María Antonieta Pérez, Ezequiel Retiz y Javier Corral—se armó tal lío que a punto estuvieron de regresar a García Luna sin concluir su comparecencia.

Todo comenzó con un grito de Noroña al iniciarse los posicionamientos:

-¡Asesino!-, le soltó  al secretario de Seguridad Pública.

Nadie le respondió en su momento, pero los blanquiazules tomaron nota.

Más adelante tocó el turno al ex procurador del Estado de México, Alfonso Navarrete Prida. Subió a la tribuna de San Lázaro animado por los gritos ¡duro! ¡duro! De sus compañeros. Y así lo hizo:

El priista aseveró que las estrategias de seguridad pública y seguridad nacional eran un “fracaso”, que su única “victoria” había sido la salida de Eduardo Medina Mora de la Procuraduría General de la República, que lo único que hacían era establecer un Estado de corte policiaco y autoritario.

Los señalamientos de Navarrete Prida encendieron a los panistas. En cuanto les tocó su turno en la primera ronda de preguntas, la juarense María Antonieta Pérez Reyes acusó:

-¡Que fácil es lanzar amenazas y ofensas ¡ ¡Qué fácil es acusar de asesino con el fuero detrás! No volvamos a los tiempos en que la paz se negociaba con los delincuentes…

Fernández Noroña pidió  palabra para alusiones personales. Se la negó el Presidente de la Mesa, Francisco Ramírez Acuña, en razón de un formato de comparecencia previamente acordado.

Ahí comenzó un toma y daca para permitir responder a las alusiones personales. que logró salvar el jalisciense a pesar del enojo del petista: “¡Acción Nacional quiere debate y se esconden en el acuerdo de no responder a alusiones personales… ¡eso sí es cobardía!”, diría. Pero la comparecencia siguió.

Ramírez Acuña le otorgó  la palabra a otro panista para seguir con la comparecencia: Ezequiel Rétiz. Pero resulta que Ezequiel señaló a los gobiernos del Estado de México, del DF y de Veracruz como los peores en datos delincuenciales; y señaló directamente a Navarrete Prida como el “exonerador” de Arturo Montiel y de haber dejado inconcluso el expediente de la muerte de Enrique Salinas de Gortari.

Y ahí sí que se armó. Los priistas se levantaron de sus curules, gritaron, chiflaron, protestaron, demandaron la palabra. Ante semejante escándalo, Ramírez Acuña accedió a otorgarle la palabra desde su curul. Los priistas no aceptaron. Javier Corral, del PAN, pedía a gritos la palabra. Los gritos aumentaban por todo el recinto. Desde las curules se rechazaba que no se permitiese responder a alusiones personales.

No había manera de seguir la comparecencia. Ramírez Acuña se vio obligado a poner a votación si se permitían las alusiones personales. Se aceptó sin mayor reparo por todos los diputados. García Luna tendría que esperar a que se desahogara el debate entre los diputados.

Entonces desfilaron desde el propio Navarrete Prida para defender sus posiciones, Fernández Noroña, para reiterar lo antes gritado; Javier Corral, quien más que hablar parece que se proclama como el defensor de la moral y de la patria; Teresa Inchástegui, del PRD, para que explicaran las magras cifras de su combate “frontal” al narcotráfico; y otra vez Navarrete Prida para responderle Corral…

Decía Corral: Cuando los escucho pienso en la desmemoria… ¡Tienen una historia detrás! No les permito venir a dar clases de moral. (Y que les receta la lectura de parte de la entrevista que le hizo Carmen Aristegui a Miguel de la Madrid en la que el ex Presidente se refería a la corrupción de la familia Salinas y sus nexos con los narcos)

Navarrete Prida: le diría a Corral que va a ser inútil cubrir con velo oratorio los resultados en materia de seguridad de su gobierno. No es un tema de memoria.., pero si así lo quiere, le recuerdo que nosotros detuvimos al Chapo y que ustedes lo dejaron ir y al día de hoy no lo pueden encontrar.

Los ánimos estaban bien caldeados. ¡Estás ardido!, le gritaban a Corral. ¡Fíjense que no!, les respondía  éste.

García Luna seguía ahí, sentado, sin moverse. Era su comparecencia, pero ya ni quien se ocupara de él.

Entonces pidió la palabra Porfirio Muñoz Ledo, por el PT. Comenzó con una felicitación para Ramírez Acuña por permitir “que esto se convierta en un verdadero debate parlamentario”. Y a renglón seguido apuñaló:

-El señor García Luna está  aquí como convidado de piedra. Y no porque traiga una piedra en la cabeza, o porque traiga piedras en las manos…, pero el señor Genaro García Luna debe salir de este recinto para que continuemos el debate de cómo México pasó en 25 años de ser un consumidor de baja intensidad y de un país de tránsito, a ser el corazón del crimen organizado…

“¡Que haya un eclipse de Luna!”, pidió. “¡Sírvase renunciar!”, agregó. Luego llamó a un voto simbólico en el pleno:

-¿Quién está por la renuncia del secretario? Sírvanse ponerse de pie por favor los que estén por la renuncia…

Ramírez Acuña intentaba parar aquello, pero Muñoz ledo ni caso le hacía. Los priistas no se pusieron de pie. Los que estaban de pie, se sentaron rápidamente en la primera curul que encontraron.

El yucateco Carlos Ramírez (PRI) subió entonces a la tribuna. Alegó: “hacer que se vaya García Luna sería un retroceso. ¡Seamos diputados, no sólo histriones de la tribuna!

El panista Carlo Alberto Pérez tomó la palabra. Le bajó el tono a los señalamientos anteriores de su partido. Llamó a “buscar caminos que nos puedan unir”. Y, por supuesto, a que siguiera la comparecencia de García Luna.

Jaime Cárdenas (PT) pidió  entonces: que se vote si se queda o no García Luna dado que tres partidos (PAN, PRI y PT) han fijado posición sobre su permanencia.

Hasta entonces se dieron cuenta muchos en el garlito en el que habían caído. Ramírez Acuña salió con que eso ya se había votado cuando se acordó el formato de las comparecencias. Muñoz Ledo le instruyó que los acuerdo parlamentarios eran revocables. Y agregó:

“Es obvio que el señor García Luna no tiene ya nada mas que decir. El escarnio tampoco…, creo que lo ha recibido. También existe la dignidad personal. Por su propio decoro, abandone este recinto”, le indicó.

García Luna seguía mudo, inmóvil, con la vista fija al frente.

El priista Heliodoro Díaz volvió entonces a la tribuna: “No seamos descorteces –pidió–, honremos para lo que estamos aquí reunidos…”

El perredista Armando Ríos se sumó a la propuesta. Lo dijo así: “Estamos en la intención de escucharlo, pero queremos respuestas, y queremos decirle lo mal que está trabajando”.

Con ello la comparecencia se salvaba. Volvería a retomar su curso. Pero durante dos horas –de las 14:30 a las 16:30–,  hicieron de García Luna un “convidado de piedra”.

Las preguntas de Pablo

September 24, 2009

— 12:00 am

Esta mañana, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado se notaba muy contento. Apostaba incluso “doble contra sencillo” que Arturo Chávez Chávez será ratificado esta mañana en el pleno de Xicoténcatl como Procurador General de la República.

Claro, conocida ya la definición del PRI a favor de ratificar a Chávez, no se necesitaba ser muy ducho para apostar en esta partida. Pero lo que realidad seguía comentándose este día en los pasillos del Senado eran las preguntas a bocajarro que le soltó Pablo Gómez a Chávez en su comparecencia ante la Comisión de Justicia, y los balbuceos del próximo Procurador ante éstas.

Y es que el formato que eligió  el perredista para cuestionar a Chávez fue durísimo, de pregunta-respuesta rápida, inmediata, adobadas por añadiduras por comentarios mordaces por el “examinador”. Van aquí algunos de los momentos que se vivieron en esa comparecencia:

Pablo Gómez (PG): ¿Qué  clase de órdenes aceptaría usted del Presidente de la República?

Arturo Chávez (ACH): Mire, la Constitución le atribuye al Procurador muy claramente sus obligaciones. Y las obligaciones del procurador son: investigar y perseguir delitos. En función de eso, las instrucciones las da la Constitución.

PG: Señor licenciado, ¿no quisiera usted ser tan amable de responder mi pregunta? No la está usted respondiendo. Aquí conocemos la Constitución, no solamente la conocemos, también la hacemos. ¿Qué clase de órdenes aceptaría usted del Presidente de la República?

ACH: El Procurador tiene que buscar la coordinación con las diferentes instancias de seguridad pública, con las Fuerzas Armadas y desde luego necesita buscar la coordinación con las entidades federativas, con las diferentes procuradurías. De manera que, insisto, las instrucciones para el Procurador general provienen de la Constitución y de las leyes secundarias.

PG: Yo no he visto nunca que la Constitución de una instrucción, hasta hoy; las personas sí. Veo que no quiere responder mi pregunta. La voy a repetir para que quede clara: ¿Qué clase de órdenes aceptaría usted del Presidente de la República? Si no la quiere responder paso a la siguiente.

(A esas alturas ya podrán imaginar a los diputados panistas cómo se removían en sus asientos. Y es que la presión a la que sometía Pablo Gómez a Arturo Chávez era durísima. Al grado que el senador González Alcocer, presidente de la comisión intervino para tratar de disipar la presión. Pero el perredista seguiría tan a gusto su batería de preguntas, demandando respuesta una a una, antes de pasar a la siguiente).

PG: ¿La PGR requiere de una fuerza armada civil, es decir, tropas de policía para desempeñarse adecuadamente?

ACH: Definitivamente, yo creo, yo sostengo, que el Ministerio Público sí necesita tener bajo su mando una policía que aterrice las investigaciones e, insisto, lo haga de una manera profesional, honesta y eficiente.

PG: A ver. Perdóneme, pero yo le pregunté otra cosa: ¿La PGR requiere de una fuerza armada civil, es decir, tropas de policía para desempeñarse adecuadamente?

ACH: Y la respuesta es que necesita una policía federal ministerial capacitada que coadyuve en la investigación y en la persecución de delitos.

PG: O sea, no.

(A estas alturas Arturo Chávez estaba más que tenso. Tenía la boca seca, remojaba apenas sus labios con el paso de su lengua por el labio superior, se veía traslúcido y cada vez se notaba más inseguro en sus respuestas. Pablo Gómez seguía torturándolo.)

PG: ¿Nos puede brindar una definición sociológica de delito?

ACH: Es el que realiza una conducta antisocial, tipificada como tal en el Código Penal.

PG: Sí, eso es lo que dice el artículo segundo, yo le preguntaba más allá de eso, una definición sociológica del delito… Veo que no la tiene, le hago la siguiente pregunta: ¿Nos podría explicar la diferencia entre los conceptos de crimen y delito?

ACH: Mire, partiendo de la base de que el delito es la realización de una conducta antisocial, crimen es el estudio de la criminalística, es el estudio del delito, de manera que el término crimen es más amplio que el término delito.

PG: Sin duda es más amplio, pero no era a lo que yo me refería. Yo me refería a la diferenciación. Para entender el fenómeno delincuencial es necesario entender la diferencia entre crimen y delito…

(Rebumbio en la sala. Los senadores del blanquiazul volvieron a desesperar. Le pidieron a Pablo que parase sus preguntas y dejase a otros intervenir. Ya le volverían a dar la palabra más adelante para que siguiera con su cuestionamiento)

PG: ¿Podría definir un concepto muy discutido, muy rebatido en los años recientes, el concepto de control de la delincuencia. ¿Lo puede usted definir?

ACH: A la delincuencia se le tiene que combatir no se le tiene que controlar. Si una persona comete un delito tiene que ser perseguido por eso, no controlado por eso.

PG: Creo que no entendió  mi pregunta…, creo que no conoce el concepto, entonces no le puedo hacer la siguiente pregunta…

(La lista de preguntas y respuestas es aún larga. Pero aquí la paramos. Es sólo un botón de muestra de lo que aconteció entre Pablo Gómez y Arturo Chávez el lunes pasado por la noche. Una confrontación dura –insolente, dirían algunos—de la que aún se sigue hablando).

Agarrón por coalición en Oaxaca

September 23, 2009

— 12:00 am
El motivo fue Oaxaca. Específicamente, la alianza que establecieron los panistas con los partidos de izquierda para contender en las próximas elecciones para gobernador.Ocurrió poco antes de la comparecencia del secretario de Desarrollo Social ante los diputados, y cuando se trenzaban en fuerte discusión Javier Corral (PAN) y Gerardo Fernández Noroña (PT). El motivo de su discusión era otro: los “insultos” lanzados por el petista a Fernando Gómez Mont en la comparecencia anterior.

Y cuando en eso estaban, subiendo y bajando de la tribuna uno y otro, el priista oaxaqueño Héctor Pablo Ramírez Puga alzó su voz desde su curul para cuestionarles:

-Quiero decirles a los dos diputados federales, del PAN y del PT, que si con esas graves diferencias todavía quieren hacer alianzas en Oaxaca y Guerrero…, ¡que pena nos dan!

Risas y festejos por el Bronx priista. Pero Corral no la dejó pasar. Respondió al de Miahuatlán:

-A nosotros, el debate casi personalizado con el diputado Noroña no nos va a hacer perder la visión de lo que tenemos que reconstituir en Oaxaca. En Oaxaca vamos a hacer una convocatoria, lo más amplia posible, no sólo con el PRD sino con todas las fuerzas políticas y sociales de Oaxaca, para que rescate y recupere de uno de los peores autoritarismos, y quizás de uno de los peores rostros de su partido en un gobierno estatal, al gobierno de esa entidad. Vamos a ir a recuperar Oaxaca de la pobreza, de la corrupción, del autoritarismo, del cinismo político…

Carcajadas, gritos y rechiflas se alzaron desde el ala priista. Omar Fayad pidió la palabra y le soltó al del blanquiazul:

-Primero, ¿no cree que lo que dijo sobre Oaxaca se llama “prostitución política”. Segundo, ¿cómo piensan recuperar Oaxaca si no pueden recuperar a México de cómo se los dejó Vicente Fox?

La algarabía se levantaba en el recinto de San Lázaro. Javier Corral alegó:

-Si las coaliciones electorales entre partido políticos en México son prostitución, le recuerdo que ustedes acaban de salir de una julio pasado. Si las coaliciones electorales entre partidos diferentes es un acto de prostitución política, su partido no las hubiera incorporado en la legislación electoral.

“No, señor diputado Fayad –siguió–, Oaxaca es una parte del país que le  duele a México. Sé que le va a doler que fuerzas tan disímbolas podamos empezar a construir un campo de neutralidad… Yo me voy a empeñar en apoyar ese campo de coincidencia, un campo de visión de futuro en Oaxaca. Sé que le va a poder porque va a ser un giro de un cambio de vida en el país. Va  avenir por Oaxaca un rescate fundamental en el rescate de la democracia”.

Los priistas volvían a la rechifla, a las carcajadas en el pleno. César Augusto Santiago, que seguía el debate con los brazos cruzados y recargado en su curul, subió entonces a la tribuna:

-Acabo de escuchar al diputado Corral en una improvisada convocatoria a rescatar Oaxaca de la pobreza. Yo les digo a todos ustedes que falta muy poco para que vean el debate que va a seguir cómo han rescatado a México de la pobreza… Si esa es la forma en que pretenden rescatar Oaxaca, voy a decirlo en términos panistas, ¡Dios nos libre!

“Vamos a escuchar al secretario (Ernesto Cordero) –siguió el chiapaneco del PRI–, vamos a ver cómo rescatan al país de la pobreza. Después de eso escuchemos una vez más la convocatoria a reconstituir zonas del país donde sólo se justifica por un…¡oportunismo desesperado!

“En Oaxaca, señores y señores, va a ganar el PRI otra vez, como ganamos las diputaciones locales, como ganamos las diputaciones federales. Dudo mucho que la prédica del diputado Corral rescate a Oaxaca que, de suyo, está sólidamente trabajando sin necesidad de estas convocatorias de última hora.”

El Bronx oaxaqueño festejaba a su compañero de partido. Francisco Rojas, en su curul, seguía perplejo el debate. Del lado del PAN, Josefina Vázquez Mota ni se inmutaba. Petistas y perredistas simplemente sonreían, y Porfirio Muñoz Ledo decidía dejar al PAN y al PRI trenzarse entre ellos en este debate inesperado. Prefería ocuparse de lo que vendría después: la comparecencia del secretario de Desarrollo Social, del hombre que Felipe Calderón está proyectando hacia la candidatura presidencial del blanquiazul.

Mientras tanto, en la tribuna, César Augusto Santiago y Javier Corral seguían discutiendo. Del tema de Oaxaca saltaron al de los poderes fácticos, al del policía bueno y malo, a si eran progresistas o no, a si eran congruentes con sus dichos y sus hechos. El Presidente de la Mesa Directiva, Francisco Ramírez Acuña, ya no hallaba cómo para aquello. Pasaban de las doce del día y Cordero aún no podía comparecer.

Pero el ambiente en el salón de plenos de San Lázaro estaba más animado que nunca. Y mientras el panista y el priista se pegaban hasta con la cubeta, otros priistas –sumados con perredistas—organizaban las mantas que alzarían ante el titular de Sedesol apenas comenzara a hablar: “¡No más impuestos!”

García Luna salió más revolcado que Chávez

September 22, 2009

— 12:00 am

“Este arroz ya se coció”, resumió el senador Jesús Garibay luego de las cuatro horas de comparecencia de Arturo Chávez Chávez.

Y sí, la última intervención del priista Jesús Murillo Karam bien prefiguraba por dónde vendrá el voto priista. Lo dejó ver así:

-Con que usted cumpla con lo que dijo aquí yo me doy por bien servido y ya no tengo preguntas que hacer…

Esa frase fue la que aclaró a los perredistas el rumbo que tomaría la votación de los priistas para la ratificación de Arturo Chávez Chávez como Procurador General de la República y así lo hicieron notar no sólo Garibay sino también Tomás Torres.

La señal enviada por Murillo Karam no le hizo ninguna gracia a su compañero de partido, Fernando Castro Trenti, quien saltó para aclarar que el PRI aún no fijaba su posición y que ello ocurriría hasta este martes en una reunión con toda la bancada.

El senador Torres soltaría la carcajada y aduciría su derecho “a tener percepciones”. Para él y los suyos era claro que los priistas avalarán a Chávez en el pleno.

Así terminaba la presentación del hombre que fue propuesto por el presidente de la República para suceder en el cargo a Eduardo Medina Mora. Una presentación que, valga señalarlo, resultó bastante incómoda para él, sobre todo por las preguntas a bocajarro que le soltó Pablo Gómez como si se tratase de un sinodal ante un estudiante presentando su examen de titulación.

Pero en realidad quien salió más revolcado durante la comparecencia de Chávez fue el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Las referencias hacia él y su actuación surgieron una y otra vez durante las distintas intervenciones de los senadores que integran la Comisión de Justicia:

-Parece que al Presidente Calderón le simpatiza mucho el estilo de García Luna, de “rambito”… –apuntaría el perredista Silvano Aureoles–. ¿Será usted coadyuvante de García Luna? ¿Va usted también a hacerle el trabajo sucio al secretario de Seguridad Pública?

El priista Pedro Joaquín Coldwell lo plantearía también, aunque con mayor elegancia:

-En estos tres años de gobierno se percibe una dinámica de hegemonía de la Secretaría de Seguridad Pública y de una disminución de la Procuraduría General de la República. Pareciera que desde las altas esferas no se quisiera una Procuraduría con el empaque que debiera tener, sino más bien una agencia de ministerios públicos que coadyuven a la SSP. ¿Usted va a aceptar esta relación de subordinación? ¿Qué va a hacer para recuperar los espacios que ha ido perdiendo la PGR?

Huelga decir que Chávez le dio la vuelta a los cuestionamientos. Es más, ni siquiera mencionó el nombre de García Luna en todo el tiempo que estuvo ante los senadores. Sólo mantenía su dedo índice bajo la nariz mientras escuchaba aquellos planteamientos. (El mismo gesto, por cierto, que tenía Manuel Bartlett cuando era secretario de Gobernación)

Tomás Torres también haría referencia a la “disputa por los laureles” entre el Procurador saliente y García Luna, y mencionaría “la espectacularidad de los operativos” que no garantizan eficiencia.

Arturo Chávez lo más que alcanzaría a decir sería: “El Presidente no tiene favoritismos con alguna dependencia…”

Pero quizás la parte más dura corrió a cargo de Fernando Baeza. Y no fue precisamente en contra de Chávez Chávez sino del Presidente de la República, particularmente cuando habló del “diagnóstico equivocado” con que se inició la guerra contra el narcotráfico; del mismo modo que consideró equivocado el despliegue de las fuerzas militares en territorio nacional.

“Ha habido una gran soberbia para tratar el problema”, afirmó de manera contundente. ¿Bajo qué fundamento de derecho llegan y detienen corporaciones completas?, preguntó. ¿Por qué tenemos que echar los cadáveres encima de los gobernadores?, insistió.

Pablo Gómez insistió una y otra vez:

-¿Qué clase de órdenes aceptaría usted del Presidente de la República?

La insistencia llegó a tal punto que Chávez Chávez –que respondía ya con frases lo más cortas posibles—terminó diciendo:

“Tengo la plena convicción de que el Presidente nunca pediría algo que se apartara del Estado de Derecho”. O bien, “bajo ninguna circunstancia sería un Procurador de consigna”.

Y en cuanto al operativo realizado en Michoacán en el que barrieron con más de una docena de presidentes municipales, salió por peteneras: “No conozco las averigu8aciones, no tengo acceso a ellas. Si me ratifican le ofrezco analizarlas y entonces podría dar mi opinión.”

Pero ya era lo de menos. Para entonces, Arturo Chávez parecía tener se ratificación en el bolsillo.

Carstens visto por Bernal

September 21, 2009

— 12:00 am

El dirigente cenopista Marco Antonio Bernal se regodeó bien y bonito este domingo de la comparecencia que tuvo hace unos días en la Cámara de Diputados el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.

Comienza por decir que el Gobierno Federal vive “una aguda crisis existencial” que le impide reconocer y diferenciar lo importante de lo urgente y tomar las decisiones adecuadas en consecuencia; que es una administración pública “que sí vive en la ficción y que se niega a reconocer la realidad que se vive en el país”.

Luego, Bernal apunta:

-En su exposición ante los legisladores, Carstens argumentaba que nuestro país ya no puede seguir viviendo en la ficción, que había que tomar las medidas necesarias y urgentes por muy dolorosas que éstas fueran para salir de la crisis y poder construir, ahora sí, un país con bases sólidas.

Pues bien –advierte el priista–, a Carstens ya se le olvidó que fue el Gobierno federal, al que sirve actualmente, el que negó la realidad de una crisis internacional y fue esta administración calderonista la que se opuso a hacer las modificaciones presupuestales que se requerían para hacerle frente a la adversidad, y ahora salen con argumentaciones que se contraponen con los hechos: Que expliquen: ¿cuál es la realidad y cuál es la ficción?

Ahora nos dicen –continúa Bernal—que sí han leído objetivamente la realidad y que estamos todos viviendo en la ficción, por lo que habremos de actuar para acercarnos a su realidad. ¡Vaya confusión existencial!

Y como remate, el dirigente de la CNOP apunta:

-Es cierto, la realidad pro fin los alcanzó y que bueno que el secretario de Hacienda tenga reparo en decir que han vivido en la ficción.

Pero en la exposición de Marco Antonio Bernal hay algo que hace “ruido” y que no tiene que ver precisamente con la “crisis existencial” que padece el Gobierno, sino más bien con la de los propios priistas.

Asevera tajantemente: “no es posible aplicar al pueblo mexicano una mayor carga impositiva a través del IVA, gravamen que la Federación pretende imponer a alimentos y medicinas”.

Cuando uno escucha esas declaraciones tan determinantes se pregunta: ¿qué Bernal no es y ha sido portavoz de Manlio Fabio Beltrones –líder de la bancada priista en el Senado– quien más bien se ha manifestado por que se analice todo el paquete económico, dejando entrever la posibilidad de aceptar ese impuesto del 2%? ¿Hubo ya cambio de señales? ¿Están jugando a dos voces, a dos posicionamientos contrapuestos?

Sumémosle además otro posicionamiento: el de Francisco Rojas, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados. Rojas declaró contundentemente, antes de la comparecencia de Carstens, que el 2% era inaceptable para los priistas (posición similar a la de Bernal este domingo pero opuesta a la Beltrones). Pero he aquí que ahora Rojas matizó su postura.

Luego de meditar en todo lo que les dijo Agustín Carstens en San Lázaro, Francisco Rojas señaló ayer que, dada la situación, el PRI actuará “como una oposición responsable y decidida a proponer soluciones y construir acuerdos por el bien de México”, por lo que llamó a todas las fuerzas políticas representadas en la Cámara de Diputados, “para autorizar la creación de una comisión que se avoque a revisar la estructura y composición del presupuesto de gastos fiscales”.

¿Qué significa lo anterior? ¡Quien sabe! Lo que sí es claro es que los dirigentes priistas tantito dan señales para un lado como para el otro. Es decir, también traen su propia “crisis existencial”.

Y ya no digamos la de los perredistas, ¿verdad? Porque mientras Carlos Navarrete ve con buenos ojos el incremento del Impuesto Sobre la Renta, Andrés Manuel López Obrador ya adelantó que en la propuesta que presentará este lunes por la tarde no se propone ningún aumento en el ISR.

En fin, cada quien con su crisis…

Mucha retórica y poco contenido

September 18, 2009

— 12:00 am

Desde el mismo PAN lo pidieron: “Menos rollo y más resultados”. Priistas y petistas se sumaron a la convocatoria. Pero Fernando Gómez Mont se refugió en la retórica y las generalidades.

Ni siquiera en la Reforma del Estado –tema central que el secretario de Gobernación intentaba impulsar ante los diputados–, se atrevió a profundizar.

Javier Corral, último de los legisladores del blanquiazul en participar en la comparecencia, insistió con una sola pregunta ante el compareciente: ¿Hacia dónde va la Reforma Política que plantea el Presidente Calderón?

Fernando Gómez Mont le dio vueltas y vueltas al pozo. Que si este era un año en que todos debíamos estar unidos, que si es momento de respetar las diferencias, que si es la hora de dejarse de mezquindades, que hay que establecer acuerdos… ¡Pero ni una respuesta de fondo!

Su discurso, como diría el diputado Jaime Cárdenas, se ahogaba en la misma vaguedad del discurso del Presidente de la República: “No fue claro, nunca determinó el tamaño de la Reforma de Estado ni su calado; ni siquiera enlistó los temas que incluiría…Me quedó una sensación de gran pobreza propositiva, mucha retórica pero nada de contenido.”

Seis horas de posicionamientos, de preguntas y respuestas; seis horas en las que el titular de Bucareli urgía a reconocerse unos a otros, a retomar los trabajos de la Reforma Política, pero toparía con pared por lo que a los priistas se refiere. El jalisciense Arturo Zamora le respondería con una sola frase en la última intervención del tricolor: “Su propuesta es tardía…”

Y de paso le restregó que habían desperdiciado nueve años para hacer esa reforma, que ellos mismos –los panistas—se opusieron a ella todo ese tiempo y que habían privilegiado el “haiga sido como haiga sido”.

Era la misma línea que había apuntado su coordinador, Francisco Rojas, antes de iniciarse la comparecencia. Puros “clichés” había dicho sobre los llamados del gobierno a lograr acuerdos. “Que digan realmente qué quieren”, pidió.

Pero Gómez Mont insistía: “ No rehuyamos a la contraposición respetuosa de ideas. Es sólo mediante el diálogo y el cuestionamiento que podemos garantizar un análisis profundo y serio de las propuestas que afectarán la vida de todos los mexicanos. Pero tampoco rehuyamos al acuerdo, a la tolerancia, a la aceptación. El país no tiene tiempo, ni ganas de ser testigo de luchas mezquinas sólo por poder o por reconocimiento”.

Todo ello ocurría en medio de los desplantes de Gerardo Fernández Noroña de tirar a los pies de Gómez Mont el III Informe de Gobierno, de llamarle “secretario de Gobernación de facto”, “secretario del gobierno usurpador”, y de las protestas panistas llamándole “¡ardido!”

La indignación panista por los “insultos” del petista se manifestaría en voz de Javier Corral quien, desde la tribuna de San Lázaro: Nada hace tan ineficaz la crítica como el insulto –iniciaría–. Nada se construye en la amargura porque nace del odio. El señor diputado Gerardo Fernández Noroña ha descendido a un nivel que nosotros rechazamos como trato al secretario de Gobernación y a cualquier secretario de Estado. Ha caído tan bajo que ni siquiera ‘Juanito’ le hace caso”.

La bancada panista ovacionaba a Corral. Fernández Noroña, quien había salido del salón de sesiones, volvió rápidamente al recinto. Pero Corral tenía todavía una última frase para él, cortesía de Porfirio Muñoz Ledo: “el insulto es el mejor homenaje que la mediocridad le hace al talento”.

Escaramuzas en esta comparecencia en la que Gómez Mont procuró conciliar a pesar de los riflazos pero en la que, a fin de cuentas, sobre lo importante muy poco quedó en claro. Fue mucha retórica y poco contenido.

Sólo para recordar

September 17, 2009

— 12:00 am

¿Recuerdan lo que ocurrió hace dos años en la Cámara de Diputados?

El secretario de Gobernación era entonces Francisco Ramírez Acuña, hoy presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro. El jalisciense comparecía entonces ante los diputados, como hoy lo hará el actual titular de Bucareli, Fernando Gómez Mont.

Los temas en la agenda eran entonces el EPR, el Cisen y el fracaso de los servicios de inteligencia. Hoy, los temas no distarán mucho de aquellos por los que Ramírez Acuña fue calificado entonces de “mentiroso”, “farsante”, “censor”, “represor”, “frívolo”, “cínico” y de no poder siquiera los zapatitos de Santiago Creel.

De hecho, la comparecencia de Ramírez Acuña como secretario de Gobernación –hace dos años—se distinguió por la apatía de los legisladores hacia su persona. A mitad de su comparecencia cerca de doscientas curules estaban vacías, los coordinadores de las principales fuerzas parlamentarias se habían ido a sus oficinas, el quórum estaba a punto de perderse.

“Mire, este el poder de convocatoria que tiene… ¡Ni a los diputados de su partido les interesa lo que diga usted!”, le soltó el entonces diputado perredista Francisco Javier Santos Arreola.

El priista Víctor Valencia de los Santos le reclamaba en aquellas fechas de la llamada “glosa” del Informe: “Vino aquí como Secretario de Estado. Esperábamos también respuestas de Estado y no fue así.”

Alfredo Ríos Camarena, desanimado, reconocería ante aquel fiasco: “¡Ya no sirven las comparecencias! ¿De qué no sirve el preguntar y el decir del secretario? Si acaso es un poco de ‘carnita’ para los medios.”

Ramírez Acuña ni se inmutaba, ni se despeinaba. Seguía leyendo las tarjetitas que le enviaban sus asesores.

El momento más incómodo de su comparecencia ocurrió cuando Santos Arreola le dijo que era “una pena” que los estudios de inteligencia del Cisen los hiciera el Grupo GEA, la firma encuestadora para la que trabajó el actual director del organismo, Guillermo Valdés. Fue lo único que hizo levantar la voz al jalisciense: negó que así fuese, rechazó que el Cisen tuviese algún contrato con GEA.

Incluso se dijo el lujo de revirar a todo aquellos que pedían la cabeza de Valdés: “Le dieron mal la información señor diputado…”

Pero poco le duraría el gusto a Ramírez Acuña. Cuando tocó al diputado replicar le soltó: “El que se me hace que no está informado y que no está haciendo la chamba, es usted, porque esta información –la de la contratación de GEA– la muestra la propia página del Cisen…”

Ramírez Acuña simplemente se hundió en su silla.

Eso fue hace dos años en la tribuna de la Cámara. Hoy le toca presidirla.

Carstens se les fue vivo

September 16, 2009

— 12:00 am

-¡Que vergüenza!-, soltó Porfirio Muñoz apenas concluyó la comparecencia de Agustín Carstens.

Sólo que el implacable diputado del Partido Trabajo no estaba molesto con el secretario de Hacienda sino con sus propios compañeros de legislatura: “¡Es un parlamento escolar –rabiaba–, Carstens debió haber salido de aquí con su renuncia en la mano y se les fue vivo!”

Tal era la impresión no sólo de Porfirio sino de buena parte de los diputados porque, la verdad, Agustín Carstens estuvo muy bien en su comparecencia a pesar de mantas, cartelones y de la andanada que le soltaron desde la tribuna Mario Di Constanzo (PT), Alberto Cano (PRI) y Esthela Damián (PRD).

-Es un hombre muy estructurado, muy completo-, reconocía a su vez el priista Oscar Levin Coppel mientras la coordinadora panista Josefina Vázquez Mota enfilaba hasta la curul donde se encontraba Francisco Rojas y se sentaba en plena burbuja tricolor a platicar con él.

Pero no fue sólo la solidez del titular de Hacienda lo que lo sacó adelante en esta comparecencia. Fue también su personalidad afable lo que le permitió transitar y sonreír ante el rosario de cuestionamientos y adjetivos que le llovieron a lo largo de las cinco horas que compartió con los legisladores.

-¡Es fantástica la tranquilidad de este hombre! –apuntaría Muñoz Ledo desde otra perspectiva–. Ahora sí ya entendí lo del catarrito: todo le vale… ¡Es un irresponsable!

Del lado de los diputados, fue Mario Di Constanzo quien tuvo la mejor intervención en tribuna. Sus señalamientos y cifras fueron puntuales, agudas. Habló de lo “paradójica” que resultaba su propuesta económica, de los contrastes entre la caída del 44% en el poder adquisitivo del salario y la existencia de 26 multimillonarios que, por cierto, no pagan impuestos.

Este gobierno, le recordó, dijo que iba a rebasar a la izquierda por la izquierda y a tres años de distancia usted acude a esta tribuna “completamente derrotado”, viene a hablarnos “de un catarrito que se convirtió en cáncer pulmonar” y propone “recaudar de los pobres para dárselo a los más pobres en el mejor de los casos”. Su propuesta, definiría el petista, “es absurda, es demagógica, es inflacionaria y pone en riesgo la estabilidad social”. No la aprobaremos aunque haya sido acordada con los operadores salinistas, los Manlio Fabio Beltrones y compañía.

Carstens dejó de juguetear con su pluma.

El priista sonorense Jesús Alberto Cano también puso algunas banderillas en el listón. Comenzó con una pulla: “Parece ser que hay un lugar en el gabinete al que no le han avisado que el PAN perdió las elecciones…”

Carstens sonrió.

Cano se refirió luego al crecimiento de la alta burocracia al grado de convertirse en una “casta numerosa”, dijo que este gobierno “no sabe crear empleos pero sí sabe crear impuestos” y sostuvo que era tiempo “de dar el gran viraje” y que a ellos, a los priistas, “no nos va a temblar la mano”.

Eso fue durante los posicionamientos de los partidos. Cuando tocó el turno al secretario de Hacienda de intervenir soltó lo que sería “la nota”: que estaban decididos a combatir a los monopolios y por ello en las próximas semanas los diputados recibirían una iniciativa de ley en ese sentido.

El diputado Oscar González Yáñez le preguntó de manera sencilla por qué querían gravar a los pobres. Y con esa misma sencillez don Agustín contestó: “No le queremos cobrar impuestos a los pobres sino ampliar la base tributaria… ¡Estoy a favor de los pobres!… Los pobres saldrían ampliamente beneficiados.”

La perredista Esthela Damián le inquirió de entrada: “¿Qué trae usted contra las mujeres?” Carstens se sorprendió y sonrió. Las cifras de la diputada daban cuenta de las reducciones en los programas en salud reproductiva, en fomento a la equidad de género, en proyectos por la mujeres rurales que sumaban 1 500 millones de pesos menos.

Carstens le dio vuelta a las cifras. Sólo hay una reducción de 0.76%, indicó. Y si se toma en cuenta lo que se les da a través de Oportunidades reciben 24% más. A lo que la perredista repuso: “¡Es una cifra tramposa!”.

Los priistas volvieron a la carga en voz de Sebastián Lerdo de Tejada. Pero Carstens los dejó patidifusos cuando contestó: “ya su partido (refiriéndose a las declaraciones de Beltrones) dijo que lo va a analizar (el paquete económico)”.

Y ya ni mencionar al último priista en turno, Jorge Herrera (de Durango), que prácticamente fue bajado de la tribuna a chiflidos. Primero habría que enseñarlo a leer antes de lanzarlo al ruedo.

En fin, muchas críticas sí, lo que hace avizorar una negociación complicada; pero Agustín Carstens también supo defender su lado y lo hizo mucho mejor que la mayoría de los diputados que subieron a la tribuna, de tal manera que –como dijo Muñoz Ledo—, al secretario de Hacienda “lo dejaron ir vivo”.

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