Los tienen a todos juntos en el auditorio de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO). Ahí, los 29 funcionarios públicos detenidos por el operativo en Michoacán -a quienes ayer se les permitió recibir un cambio de ropa–, han ido escuchando a lo largo de la madrugada, día y noche, de qué se les acusa.
Van pasando uno a uno. La acusación general es vinculación y protección al crimen organizado. Concretamente, al grupo conocido como La Familia michoacana.
Según narró Ismael Jiménez –asesor jurídico de José Cortés Ramos, presidente municipal de Aquila–, la SIEDO presentó dos “pruebas” en su contra:
1.- Copia fotostática de una hoja elaborada en Excel en la que aparece señalado con marcador amarillo el nombre del munícipe, José Cortés; luego se lee su cargo, presidente municipal; y después aparece esta cantidad: 50,000 (sin indicar si se trata de pesos o dólares).
Dice el abogado que no les permitieron ver el resto de la hoja. Únicamente vieron el renglón en el que aparece su nombre, por lo que tampoco conocen el encabezado de la página ni quién firma o algo parecido.
Según les indicaron las autoridades, esa hoja se la atribuyen a La Familia michoacana, de acuerdo al dicho de las autoridades federales, la encontraron en una camioneta, durante una investigación.
¿Qué camioneta, de quién, en qué investigación? No hay, señala Jiménez, acta circunstanciada de tal hoja. O, al menos, no se las mostraron, indica.
2.-Que de acuerdo a una denuncia anónima, la campaña del presidente municipal de Aquila fue financiada por un tal Cervando Gómez.
En este punto el abogado afirma que eso es totalmente falso. Que los ciento treinta y cinco mil trescientos treinta y tres pesos que costó la campaña del priista fue financiada en su mayoría por el propio aspirante y la otra parte la puso el Comité Ejecutivo del PRI.
Y agrega una tercera, cuenta el abogado, que se hace de viva voz: “Usted está brindando protección a los narcos, les está avisando que el ejército va a venir…”
La conferencia de prensa transcurre en un salón del Cencos. Al lado del abogado se encuentra Juan Sapien, tesorero de Aquila. Lleva consigo tanto la comprobación de los gastos de campaña revisados y aprobados por Instituto Electoral de Michoacán, como las distintas declaraciones patrimoniales del alcalde de Aquila, un hombre que fue regidor del lugar del 96 al 98, regidor propietario del 99 al 2001; y que en 2006 fue Presidente del Comisariado.
Esas serán, por su parte, las pruebas que ellos llevarían a la SIEDO unas horas después para defender a su presidente municipal, explican.
Aquila (palabra de origen náhuatl que significa “aplanadores” o “bruñidores”) es el más grande de los municipios michoacanos (del tamaño de Colima, para darse una idea) y de los más marginados del estado. Está conformado por cuatro comunidades nahuas, dos ejidos y una pequeña propiedad.
Y ahí, comentan a los periodistas, se asienta un destacamento militar. “Nosotros siempre les ayudamos, hasta les damos gasolina para que puedan moverse dentro del municipio… ¡Es incongruente lo que está pasando!”
Según refieren Ismael Jiménez y Juan Sapien, ellos (el gobierno de Aquila) no han tenido “amenazas ni encuentros” con grupos delictivos. Reconocen en cambio que la zona serrana es de difícil acceso.
El caso es que “metemos las manos al fuego”, por José Cortés. Y sostienen que las “pruebas” de la SIEDO que supuestamente vinculan a su presidente municipal con La Familia son “inaceptables” para cualquier juez.
