Crónica de Política

"Prueba rápida" al gabinete

April 30, 2009

— 11:59 pm

La orden salió de Los Pinos: todos los secretarios de Estado ofrecerán conferencia de prensa para dar a conocer las medidas que cada una de las dependencias está tomando ante la emergencia sanitaria.

Juan Molinar Horcasitas, secretario de Comunicaciones y Transportes, fue de los primeros en responder al llamado. Llegó a la Secretaría de Salud al medio día, pasó a saludar a José Ángel Córdova Villalobos a su oficina y a las 12:30 en punto inició su conferencia ante los medios.

Tranquilo, suelto, sin tapabocas, Molinar centró su mensaje en transmitir los dos objetivos fundamentales de la SCT: Garantizar la continuidad operativa de telecomunicaciones y transportes para el adecuado funcionamiento del país, y hacerlo con los más altos estándares sanitarios.

Sin embargo, las preguntas de los periodistas giraban más en torno al impacto de las medidas que se han tomado aquí y en otras partes del mundo, como saber el número de vuelos y cruceros cancelados, o la disminución del tránsito de pasajeros y del tráfico en carreteras.

Le insistieron una y otra vez, hasta que Molinar Horcasitas terminó diciendo: “¡No tengo los datos ahorita! Eso es para nosotros secundario en estos momentos. La prioridad es la continuidad operativa y después veremos el conteo.”

Muina de los reporteros. La conferencia del titular de la SCT se extendió más de una hora. De hecho, hubo que pedirle que la detuviera para dar paso a la siguiente, la del secretario de Salud junto con el representante de la Organización Mundial de la Salud, Philippe Lamy. Sin embargo, puede decirse que Molinas Horcasitas “la libró” razonablemente, y más si le compara con otros de sus colegas. A saber:

Unas horas atrás, la noche del miércoles, en esa misma mesa instalada bajo un gran toldo en el patio central de la Secretaría de Salud, se sentaron ante los micrófonos -además del secretario de Salud–, los titulares de Hacienda, Trabajo y Economía, Agustín Carstens, Javier Lozano y Gerardo Ruiz Mateos.

De Ruiz Mateos, de una vez decirlo, ¡ni figuró, ni se movió! Se la pasó quieto, en silencio, con los ojos muy abiertos y la espalda pegada al respaldo de su silla. Daba la impresión de que quería esconderse.

Javier Lozano, en cambio, no hallaba cómo intervenir. Escribía y escribía presuroso con su Mont Blanc mientras Carstens y Córdova respondían preguntas. Ninguna de las interrogantes de los periodistas fue dirigida al Secretario del Trabajo, pero éste aprovechó una respuesta de Carstens para tomar el micrófono y pedirles a todos los trabajadores que fueran a trabajar al día siguiente para que pudieran pagarles su quincena.

En otro momento, volvió a hacer lo mismo, Jaló el micrófono de Carstens para puntualizar los dichos de su colega:

“Como bien decía el señor Secretario de Hacienda, cada titular de las dependencias y entidades habrá de determinar cuál es el mínimo necesario para que funcione con la normalidad, oportunidad y eficiencia que se requieran los distintos servicios o provisión de bienes de que se trate y adscribirá el personal correspondiente para que así pueda suceder…”

Dicho lo cual, tomó un libro que tenía frente a sí y nos endilgó la lectura del el Artículo 73, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Uno de los corresponsales internacionales recién llegado se volvió extrañado y preguntó: ¿quién dijeron que es este señor tan insoportable?

Agustín Carstens masticaba una pastilla (supongo que de menta o algo así). Parecía que hacía pucheros mientras hablaba Córdova Villalobos. Pero cuando le tocó el turno de hablar no le dio grandes vueltas para responder. Dio el cálculo del posible impacto económico sin mayores matices en la voz, dijo que había que aprovechar los días de asueto para tener el menor costo posible y que había que ver las cosas “como una inversión para salir antes de la problemática”.

Ni congoja, ni aspavientos por parte del titular de Hacienda. En lo suyo y concreto. Lo más que podría leerse de su actitud y el tono de sus comentarios es que parecía decir: ¡pues ya ni modo!

Del secretario de Salud, José Córdova Villalobos, mucho se ha dicho. Me sumo a aquellos que consideran que inspira confianza y seguridad. De su actitud ante los medios me llama la atención los levantones de ceja que da. Cuando eso ocurre (casi siempre es la ceja derecha la que se alza) es que la pregunta le caló en algún punto en particular. Como cuando un corresponsal le preguntó si la emergencia “se le salió de las manos al gobiernos”

No respinga, ni se enoja, ni responde de mala manera por lo general. Eso le da puntos a favor ante los medios. Pero también es cierto que algunos se están exasperando porque no da información completa como se le solicita. La necesidad, por ejemplo, de que ya se de a conocer el patrón socioeconómico (sexo, edad, zona)de quienes se han contagiado de la famosa influenza porcina que acaba de cambiar de nombre.

Las “comparecencias” siguen. En un rato más, ocho de la noche de este jueves, llegará hasta la improvisada sala de conferencias Ernesto Cordero, secretario de Desarrollo Social. Tocará su turno en esto que entre los periodistas -irónicos y sarcásticos como de costumbre– se ha denominado “la prueba rápida”.

Estrellita para el Secretario de Salud

April 28, 2009

— 11:59 pm

Le pidieron una evaluación de cómo han actuado las autoridades hasta el momento frente a la epidemia de fiebre porcina. El senador perredista Carlos Navarrete no regateó:

-Lo primero a destacar, dijo, es la coordinación que el gobierno federal y los gobiernos estatales han tenido.

-Segundo: Yo quiero reconocer el profesionalismo, la dedicación que el secretario de Salud le ha dado a este tema y también a los gobiernos estatales, el gobierno del Distrito Federal, del Estado de México, de San Luis Potosí, que han actuado en concordancia con la Secretaría de Salud.

-Tercero: Nuestro mayor reconocimiento es a la gente. Creo que la gente se ha portado a la altura, tenemos un pueblo con un alto sentido de solidaridad y tenemos un pueblo que está atento. Y creo que si la emergencia no se ha ampliado, es en gran medida porque la población civil ha respondido a las medidas de prevención.

Tiempos de tregua en el Senado. Nada de amarrar navajas y sí, en cambio de calificar de “fariseos” a quienes medran políticamente de la emergencia sanitaria, como parece ocurrir en Nuevo León.

Tiempos en que, ¡por fin!, se aprueba la Ley contra el narcomenudeo. A puertas cerradas ciertamente, y con tapabocas en el rostro, pero se aprobó con 87 votos a favor y 10 abstenciones, y fue finalmente enviada a la Cámara de Diputados para su discusión y análisis.

En otro momento, esto hubiera sido motivo de celebración, de brindis. Pero, dada la situación, apenas unas sonrisas en los rostros de los legisladores que los periodistas pudieron captar en las pantallas de la sala de prensa.

En la Cámara de Diputados, otro tanto. Aprobaciones y aprobaciones de dictámenes con tapabocas al rostro. En proporción, más numerosos aquí quienes los portaban que en Xicoténcatl. Imágenes nuevamente en las que apenas se adivinaban las sonrisas desde las pantallas.

Cercos sanitarios a ojo de buen cubero en uno y otro lado. Recintos semifantasmas, quasi profilácticos. Y, en uno y otro lado, buena disposición y calificación hacia el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos.

Ya habrá tiempo de hacer una evaluación post mortem, comentan, pero por ahora es tiempo de solidaridad. Es una tregua de conciencia.

Marcelo Ebrard no parece correr con la misma suerte. Los restauranteros se le echan encima, los de turismo gritan sus pérdidas, los del trasporte se quejan por las medidas que les imponen, los directivos del futbol reniegan en privado por haber tenido que cerrar las puertas de los estadios, a los empresarios de espectáculos se les retuerce el hígado.

Sin embargo, la gente nos responde -señalan en el Gobierno del Distrito Federal–, y eso nos indica que los ciudadanos sí entienden el por qué de estas medidas que tomamos. ¡Y las respaldan!

-¿Por qué cerrar restoranes, estadios, gimnasios, bares…,  y no el Metro, como algunos plantean?-, les preguntamos.

Uno de sus altos funcionarios nos responde:

-¡No es lo mismo! El Metro es importantísimo para que la gente pueda ir a trabajar en esta ciudad. Los restaurantes, en cambio, son centros de esparcimiento. No son indispensables en estos momentos de emergencia.

Viven el día bajo “los cocolazos” pero, dada la tendencia de contención en las cifras de contagio de la epidemia que han conseguido, se les ve -y así lo aseveran ellos mismos-”más relajados”.

¿Del trabajo de secretario Salud qué opinan?

“¡Espléndido!”, califican, sin más.

La salud del presidente, extreman prevención

April 27, 2009

— 6:00 pm

Inusitadamente, el domingo por la noche los principales directores de área en Los Pinos fueron convocados a una reunión urgente. Pasadas las diez de la noche se les informó: La situación es grave.

Por una cuestión de seguridad nacional, había que tomar medidas de salud extremas en Los Pinos, en todos y cada uno de los que laboran en derredor del Presidente de la República. Su estado de salud se convertía en una cuestión de seguridad nacional.

Había que tomar precauciones todos: Desde el secretario particular del Presidente, miembros del Estado mayor Presidencial que se mueven en su entorno; el personal que trabaja en las oficinas que se encuentran dentro y fuera de Los Pinos. Todos. Desde jefes hasta choferes y personal de aseo.

Que ninguno de los que presenten el más mínimo síntoma del virus de la influenza porcina se presente a trabajar. Es más, ni siquiera una leve gripa, se les advirtió. La situación es seria. Hay que evitar el contagio.

Por ello se les pidió además cancelar las juntas que tiene habitualmente, evitar acudir al gimnasio que se encuentra dentro de las instalaciones, evitar reuniones con grupos y no permitir el acceso de sus empleados con menores de edad. Todos, claro, debían presentarse a trabajar con tapabocas.

Con esas instrucciones se presentaron muy temprano a sus oficinas esta mañana. Una de las primeras medidas que se tomó respecto de la logística, fue trasladar el corte informativo que se estaba dando a los periodistas, sobre la influenza porcina, de Los Pinos a la Secretaría de Salud.

La agenda del Presidente Felipe Calderón se anunció como “actividades privadas”, cancelándose así la gira que tenía programada para este día. Es decir, ningún evento público. Y es muy posible que, por cuestión de seguridad, así se mantenga los próximos días para tratar de evitarle un posible contagio del virus. Sus reuniones con el gabinete las lleva a cabo a puertas cerradas.

En la sala de prensa de Los Pinos también los periodistas y quienes ahí trabajan deben portar tapabocas.

Las medidas de seguridad en torno del Jefe del Ejecutivo fueron seguidas por otras instancias este lunes. En el Senado de la República y en la Cámara de Diputados se revisaba minuciosamente a todos los trabajadores. Se regresaba a sus casas a aquellos que tenían el más mínimo síntoma.

Tan sólo en San Lázaro, tras no pasar el cordón sanitario que se implantó, se regresó a 73 personas que laboran ahí, según informó vía telefónica el Presidente de la Mesa directiva, César Duarte. Y en ninguna de las dos Cámaras se están permitiendo visitas.

La reunión de la Junta de Coordinación Política del Senado, programada para el medio día, fue pospuesta para el próximo miércoles. La inauguración de la exposición en memoria del Embajador Gilberto Bosques, programada para este martes, fue cancelada.

En la Suprema Corte de Justicia, donde hay sesión pública todos los lunes, los ministros sesionaron a puerta cerrada y decidieron así seguir a lo largo de la semana: con los 11 ministros, el secretario general de acuerdos, dos asistentes y dos encargados de recabar la versión taquigráfica.

Y apenas el secretario de Salud , José Cordóva Villalobos, informó que estábamos “en el momento más álgido de la epidemia”  por lo que se reforzarían todas las medidas preventivas, un titipuchal de cancelaciones de actos y reuniones se sumaron a las ya habidas o anunciadas.

Son tiempos en que la salud está en peligro y es un problema de seguridad nacional.

Psicosis en la ciudad de México

April 25, 2009

— 9:31 am

Martha Anaya

La inquietud estalló el jueves por la noche. Para el viernes a media mañana se había convertido en sicosis. La voz se regaba por toda la ciudad, alcanzaba el valle de México, salía al país entero y se leía en todo el orbe: ¡Un nuevo virus!

En unas cuantas horas nos convertimos en especialistas en la materia: Sí, lo que se detectó fue una variante de la influenza. Se llama “gripe porcina”, decían unos. No, es “influenza porcina”, corregían otros en la esquina de Sonora e Insurgentes.

¡Pa´l caso, de cualquier modo nos vamos a morir todos!-, intervino un tercero.

El grupo se volvió a mirarlo con azoro. Ninguno consiguió ya tapabocas en la farmacia. Sólo uno alcanzó alcohol en gel para las manos. “Tengo miedo”, confesó Cinthya. “Yo también”, concedió Silvia. “A mí me preocupa que esto se le vaya de las manos al gobierno”, indicó Manuel.

Como ellos, no había lugar en que dejara de comentarse la alerta sanitaria. Telefonemas y recados por internet cruzaban de un lado a otro previniendo sobre lo que acontecía. Los niños fueron guardados en las casas. La gente que se atrevía a salir a la calle miraba con desconfianza en su derredor. En el metro, unos se vigilaban a los otros. Un estornudo o un tosido casual causaba espanto.

La ciudad parece vivir un estado de emergencia. Desde los sismos del 85 no veíamos una alarma semejante. Los centros de salud reciben y reciben gente que pide les vacunen contra la influenza. Aún no saben que esa vacuna no sirve para enfrentar el nuevo virus, que son otros los antivirales con los que se le combatirá. Las farmacias se ven concurridas de manera inusual. Los subrebocas se agotaron rápidamente.

Los noticieros no paran de hablar del brote de esta nueva cepa de influenza. No faltan quienes se sugestionan con lo que ocurre. Comienzan a tener dolor de cabeza, se ven, se revisan. Desde hace días ando desguanzado, se dicen. Se angustian. Van al médico aterrados de la posibilidad de haber contraído el virus.

El secretario de Salud, José Ángel Córdova, anuncia que no habrá clases hasta nuevo aviso. El Presidente de la República convoca a una reunión urgente en Los Pinos a todos los secretarios de salud del país, así como a los titulares del Seguro Social, del ISSSTE, del DIF, de Educación, de la Secretaría de la Defensa Nacional y de Marina.

Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, cuenta que ha propuesto a la Federación Mexicana de Futbol que los partidos de futbol del domingo se lleven a cabo a puertas cerradas si es que, como dicen, no se puede cambiar la fecha de los encuentros.

En el Senado de la República y la Cámara de Diputados retiran a quienes llegan por ahí. Comienzan a fumigar. El diputado César Duarte pide de las autoridades información verídica y sólida sobre el alcance y el impacto de la epidemia “porque la psicosis que se está generando se presta a la especulación”.

Ya mismo ellos han detectado algunos compañeros de trabajo con gripa. Están preocupados. Han instruido a la Secretaría General para que el lunes, a la entrada, se revisen síntomas y condiciones de todos los empleados de San Lázaro, mientras el senador Ricardo Monreal   pide que el gobierno aclare bien la situación pues “frente a los datos de muertos y hospitalizados parecieran desproporcionadas las medidas” que se han tomado.

En Xicoténcatl se intensificaron las medidas de limpieza en todos los lugares de reunión. Han dado la orden de reforzar las medidas de higiene en la cocina y el comedor. El área de servicios médicos repartirá cubrebocas entre todos los servidores públicos. Javier González Garza, líder d ela fracción perredista, propone sesionar “al aire libre” la próxima semana, por aquello de las dudas.

Al correr del día son más y más los avisos de medidas que se toman para enfrentar la alerta de salud pública –como llenar formularios en el aeropuerto, invitar a los pasajeros a no viajar si tienen algún síntoma viral–, y actividades que se suspenden: clases, conciertos, reuniones culturales, fiestas e incluso citas de tipo personal.

¿Qué extrañas cosas nos están pasando, verdad?, comentan algunos amigos. Y veo en sus ojos el temor a lo desconocido.

General Secretario, ¿Tiene usted conocimiento?

April 24, 2009

— 12:00 am

Desayunaban con el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván. El general había invitado a los senadores del Partido de la Revolución Democrática para explicarles el estado de indefensión jurídica en que se encontraban con las labores que hoy realiza el Ejército Mexicano en la lucha contra el narcotráfico.

Era viernes, 3 de abril. El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, también estaba presente. Pero una llamada inesperada del Presidente de la República requiriéndolo en Los Pinos hizo que se levantara y dejara al general secretario solo con los perredistas.

La conversación, entonces, derivó a otros temas. Fue cuando el senador Carlos Navarrete le mencionó a Galván algo que había escuchado en un viaje que hizo recientemente a Chiapas: que una
delegación del Ejército Popular Revolucionario (EPR) había ido a buscar a la gente del EZLN para proponerle acciones armadas conjuntas para el 2010.

El general Galván escuchó a Navarrete en silencio. El perredista insistió entonces:

-¿Tiene usted conocimiento de esto?

El general Galván le clavó la mirada y respondió lacónico:

-Sí.

Arturo Núñez intervino a su vez:

-¿Sabe que grupos islámicos están trabajando en Chiapas, que están dando entrenamiento religioso desde hace dos años?

El secretario de la Defensa asintió:

-También señor senador.

Esto es lo que hoy recordaban algunos legisladores cuando vieron publicada en la Gaceta del Senado el Proyecto de decreto por el que se reforma la Ley de Seguridad Nacional. Tema del que habían hablado con el secretario de la Defensa, sí, pero que no estaban dispuestos a aprobar de última hora y en “fast track”.

Apenas llegó a Xicoténcatl este jueves por la mañana y aún antes de entrar al salón de sesiones, Carlos Navarrete advirtió: “El tema es de tal proporción y de tal importancia que nadie debiera pretender prisas irresponsables ni vías rápidas que no se pueden conceder de ninguna manera.”

En la Palestra, el órgano informativo del grupo parlamentario del PRD en el Senado, varios senadores habían subrayado un párrafo a propósito de lo que el proyecto de Ley considera que afecta la seguridad interior: “cualquier acto que ponga en peligro el orden y la capacidad de las instituciones competentes para ejercer sus funciones, así como cualquier otra situación que, de no atenderse de inmediato, podría derivar en una perturbación grave del orden.”

¿Te imaginas? –nos comentaba un senador–, si esto se hubiese aplicado hace dos o tres años, tal como está en la iniciativa, a López Obrador lo habrían acribillado o lo habrían al menos recluído en el Campo Militar Número 1. Acuérdate que el propio Presidente (Vicente Fox) lo consideraba “un peligro” para México…

Navarrete no quiso entrar en detalles sobre la iniciativa. Pero aseguró que no pasaría en este periodo, ni habrá periodo extraordinario para ello. Más bien propuso –y eso lo platicaría luego con Manlio Fabio Beltrones y Gustavo Madero—ocupar el receso del periodo ordinario para preparar la convocatoria a “un gran foro” donde puedan participar especialistas, militares, civiles, gente estudiosa de las fuerzas armadas, juristas, académicos, “de tal manera que sepamos qué vamos a hacer con nuestras fuerzas armadas”.

-¿Y si el PAN lo toma como pretexto para emprender campaña contra la oposición?-, preguntó un reportero.

-Yo espero que ningún dirigente cometa la irresponsabilidad de jugar con fuego. Con el Ejército mexicano nadie debe jugar.

Las preguntas seguían: ¿Ésta iniciativa es para legalizar la permanencia del Ejército en las calles?, ¿es para crear un estado de excepción en determinados supuestos, como la sublevación?, ¿su partido está de acuerdo en que el Ejército continúe haciendo labores de policía?, ¿pugnarían ustedes porque (la presencia del Ejército en las calles) fuera temporal y se retiraran antes del 2013?

El líder de la bancada perredista capoteaba las preguntas. Aducía que no había leído aún las iniciativas, que tenían que analizarla a profundidad, que sólo conocía los títulos aparecidos en la Gaceta…, hasta que finalmente paró el interrogatorio así:

“Mejor hago una reflexión para quienes quisieran militarizar la vida civil del país: ¿por qué no empezamos a civilizar el mando militar..”?

“Lo digo con claridad –agregó Navarrete–, ¿qué no en una reforma de esta naturaleza debemos evaluar la posibilidad de arribar a una situación como la que muchos países tienen, en el que el mando militar esté al mando de un civil, o esté bajo la jefatura de un civil como Secretario? Así está en Chile, así está en Estados Unidos, así está en varias partes del mundo…”

El tema quedó así, en el aire. Pero las ansias por una aprobación por la vía rápida se diluyeron como por arte de magia.

Y los diputados le bajaron al escándalo

April 22, 2009

— 12:00 am

Sí, la consigna era esa en la Cámara de Diputados: “No más travesti político ante los medios de comunicación”, “no más show…”

Así lo solicitó la secretaría de Gobernación:”¡ya bájenle al escándalo!”. Y los diputados cumplieron la petición:

-Ni se llevaron al pleno las Cuentas Públicas del sexenio de Vicente Fox relativas a los años 2004 y 2005

-Ni comparecieron Carlos Mouriño Terrazo, director general del Grupo GES, ni Adolfo Ceballos, director general de Campeche Media, ante la Comisión especial que investiga el caso del presunto soborno por parte de la Lotería Nacional (Lotenal) a Megamedia para apoyar a los candidatos panistas.

Más aún, la demanda para hacer comparecer a Jorge Luis Lavalle Maury (ex delegado de la Secretaría de Educación Pública en Campeche y ex coordinador de la campaña del candidato del PAN a la gubernatura, Mario Ávila Lizárraga), testigo importante del caso, terminó por convertirse en una mera “invitación” dado que, según también la secretaría de Gobernación, su comparecencia no procede… ¡¡porque ya no es funcionario público!!

La decisión traía cola. Ya desde el día anterior, Antonio Soto –presidente de la Comisión– había denunciado que el subsecretario de Enlace Legislativo de Gobernación, Cuauhtémoc Cardona Benavides, estaba oponiendo resistencia para que compareciera en San Lázaro, Lavalle Maury y que textualmente le dijo:

-”¡Ya paren las investigaciones porque ya es demasiado escándalo!”

A lo que Soto respondió que si se comprometía a llevar a Lavalle Maury con él cerrarían el asunto y de lo demás que se encargara la Fepade.

El caso es que Cardona insistió en lo suyo y envió un escrito señalando que tal comparecencia no procedía porque Lavalle ya no era funcionario.

Soto adujo que si bien ya no era funcionario, el Artículo 114 de la Constitución establece que un servidor público puede ser sometido a juicio político un año después de dejar el cargo y su comparecencia “sí procede”.

Al final de cuentas todos se hicieron de la vista gorda. Nadie en la Comisión pidió, por ejemplo, el documento con la fecha de renuncia a la delegación de la SEP de Lavalle Maury. Sólo se escuchaban frases interrumpidas que iban de  un “¡Ya, ya pues, dejemos de hacer travesti político para los medios!”, del perredista Antonio Soto, hasta un “¡orden en la sesión…, sentido común” para no  perder el tiempo y dejar de dar “un show” ante los medios de comunicación, por parte de Marina Arvizu.

Así, en tanto el priista José Ascensión “Chon” Orihuela insistía que se dejasen de absurdos y rodeos y se votara ya el cambio en el orden del día y se solicitase, a manera de “invitación”, la presencia de Jorge Luis Lavalle Maury.

Finalmente se hizo así. Minutos después, a unos metros de donde sesionaba la Comisión, el enlace de Gobernación, Cuauhtémoc Cardona, tendía la mano y daba las gracias a los señores diputados.

Entre tanto, en el semidesierto recinto de San Lázaro,  el presidente de la Mesa Directiva, César Duarte, anunciaba que por acuerdo de las cúpulas partidistas se aplazaba la discusión de las cuentas públicas del sexenio foxista. El llamado Fox II.

El acuerdo del PAN,  PRI y PRD se difirió para una fecha indeterminada. Acción Nacional arguyó que no se valía que el tema siguiera politizándose. Perredistas y priístas consideraron que el daño político electoral infringido a los panistas ya estaba dado. Pero además, no estaban seguros de alcanzar este día los votos para ganar. Así que también prefirieron dejar el tema para otra fecha…, si se da.

Así que ayer a los temas candentes los mandaron a invernar.

Las maneras de un Obama felinesco

April 17, 2009

— 12:00 am

Desde que pisó el prado de Los Pinos, sus movimientos, su energía, eran los de un felino: suave, tranquilo, encantador. Nada que sorprendiera o espantara. Barack Obama miraba a Felipe de Calderón tranquilo, se volvía hacia él, gesticulaba con sus manos, asentía y sonrisas contenidas le formaban un hoyito en la mejilla.

Y así como sus gestos, cuidaba sus palabras, aún cuando se dio el lujo de improvisar su primer discurso al pié de la estatua de Francisco I Madero en la plazuela de Los Pinos ante invitados y estudiantes del Colegio Americano y el Conalep que reían y gritaban como ante un ídolo a su paso.

Obama estaba aquí. El hombre de la magia, una magia tan distinta que nada tiene que ver con una fuerte personalidad o la vehemencia de otros mandatarios, como el francés Sarkozy. No, la magia de Obama parece moverse en una dimensión más sutil, quizás en lo que él mismo llama “energía”.

Sólo en un momento mostró el puño. Fue en la conferencia de prensa. Y lo hizo no en todo lo alto, sino que extendió su brazo a un costado, hacia donde se encontraba Calderón, cuando hablaba sobre el combate al narcotráfico y dijo: “No se puede combatir esta guerra con una sola mano”.

De no ser por el impresionante dispositivo de seguridad que entornaba su visita – un operativo de una magnitud nunca antes visto, con agentes secretos, miembros del Estado Mayor Presidencial, tropas de asalto y cadetes militares por todos los rumbos y rincones en el triángulo que conforman Los Pinos, el Hotel Presidente y el Museo de Antropología–, cualquiera diría que se encontraba ante un mulato de 47 años sencillo y agradable, larguirucho, con el pelo cortado casi a rape y de mirada triste.

Y sin embargo, estábamos ante uno de los hombres más poderosos de mundo. El primer presidente afroamericano de los Estados Unidos. La esperanza de una nueva era.

Su presencia se hizo más firme luego de su conversación privada con el mandatario mexicano primero, y con los equipos de trabajo respectivos más tarde, cuando comenzó a responder las preguntas de los periodistas en la conferencia de prensa que otorgaron él y Calderón en el salón López Mateos.

Desde una tribuna en tonos metálicos, que hacía pensar más en Rambo que en otra cosa, asomaron intenciones, deseos, reconocimientos y divergencias de uno y otro lado, mientras las respectivas comitivas escuchaban atentamente lo que ahí se decía. Ahí alcanzábamos a ver a Janet Napolitano y Eric Holder encabezando el equipo de Obama; y por lado mexicano a Fernando Gómez Mont (Gobernación), Agustín Carstens (Hacienda), Patricia Espinosa (Relaciones Exteriores), Georgina Kessel (Energía), Genaro García Luna (Seguridad Pública), Eduardo Medina Mora (Procuraduría General de la República). (Extraño, por cierto, que no viéramos por ahí al secretario de Medio Ambiente, tema que salió a relucir en las conversaciones).

Y sí, fue interesante. Cuatro preguntas se concedieron a partir de las cuatro y media de la tarde a los más de doscientos periodistas asistentes. Dos para los estadounidenses, dos para los mexicanos.  Y cinco temas destacaron en los cuarenta minutos que duró: armas de asalto y tráfico de armas, seguridad fronteriza, migración, Tratado de Libre Comercio y Cuba.

Respecto de las armas de asalto, Obama reconoció que será difícil restaurar la prohibición en su país. Calderón dio cuenta entonces de lo que ocurre desde 2004 en México a propósito de éstas: más de 16 mil armas decomisadas, el 90% vendidas en Estados Unidos. Pero reconoció que era un tema sensible para los estadounidenses y respetarían su decisión, no sin antes advertir que con esas armas hoy se atenta contra autoridades mexicanas pero no sería lejano que lo hicieran en los propios Estados Unidos en un futuro próximo.

¿Qué se puede esperar de ustedes en estos cuatro años que van compartir?, preguntó una reportera.

-Reducir la violencia, interdicción de drogas, interdicción de flujo de armas de norte a sur, desmantelamiento de estructuras financieras de los cárteles y arresto de los grandes capos-, enumeró rápidamente el Presidente de los Estados Unidos. Y para ello, reconoció, el desafío es mantener un esfuerzo sustentado. Y fue entonces que agregó que esta guerra no se puede combatir con una sola mano, refiriéndose a la lucha por parte de un solo país.

El tercer tema que salió a relucir fue el de Cuba. Se esperaba. Pero lo que no esperábamos era el pronunciamiento abierto de Felipe Calderón en contra del embargo a la isla: No pretendo dar a consejos a Obama, comentó el Presidente de México, pero sí considero que el embargo ha sido una estrategia “poco útil; no la considero una cosa buena para que las cosas cambien en Cuba” y sí al contrario ha empobrecido al pueblo cubano. “Bien vale la pena intentar de cambiar de política”, deslizó Calderón ante su homólogo, quien lo escuchó silencioso, sin mostrar un solo gesto de reacción en su rostro.

Poco antes de esto, el propio Obama había señalado que la liberalización de viajes a Cuba por parte de su gobierno había sido “un gesto de buena fe”, para que vieran los cubanos “que no estamos tratando de operar con una mano fuerte”,  y ahora esperaba una respuesta de reciprocidad por parte del gobierno cubano para saber si ellos estaban también listos para cambiar. Si bien reconoció que no esperaba que cambiaran de la noche a la mañana, sí esperaba “una señal” de su parte para dar otros pasos más.

En cuanto a la reforma migratoria, Obama reiteró su postura por un reforma integral. Mi objetivo en este tema, precisó, es eliminar la politización de este tema y darle un enfoque de sentido común y práctico. Y crear una frontera ordenada.

Y donde más se notaron posturas divergentes fue en relación a revisar de nuevo el Tratado de Libre Comercio. Obama propuso incluir disposiciones laborales y ambientales en éste, aunque dijo que era un tema difícil dada la situación de crisis económica actual por lo que había que ir de manera “cuidadosa y lenta” en ese sentido.

Calderón en cambio se dijo preocupado por reabrir el Tratado y “estropear lo que tenemos de bueno”.

Obama simplemente asentiría. Sus maneras dejarían fluir sutilmente las palabras mientras su mirada parecía ir más hacia dentro que hacia fuera.

En fin, así concluyó esa parte de la agenda en Los Pinos. Más tarde vendría la cena en la explanada del Museo de Antropología. Cena que tantos dolores de cabeza creó por las invitadas y desinvitadas por parte de la cancillería. Pero eso sí, entre los primeros en llegar alcanzamos a ver a Elba Esther Gordillo,  Carlos Romero Deschamps, Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim y algunos gobernadores fronterizos. Pero ésta será otra historia.

Reyes Heroles disfrutó el momento

April 15, 2009

— 12:00 am

Jesús Reyes Heroles lucía feliz, emocionado. Era su momento. “El” momento. Y lo disfrutó a tal grado que, cuando aquello se alargaba y alargaba y nomás no soltaba el lugar ganador de la nueva refinería, detuvo su lectura y con buen humor pidió a los periodistas: “Trabajamos todo un año en esto, dennos chance ¿no?”

¡Y siguió encantado explicando cómo tomó Pemex la decisión de la localización de la nueva refinería sin soltar prenda del lugar elegido!

Todos sudábamos en el piso 45 de la torre de la paraestatal. Más de cien periodistas atiborraban el salón. Las sillas no fueron suficientes. Los fotógrafos formaban columnas arrodillados al pié de la pequeña mesa en la que se situaban, además del director general de Petróleos Mexicanos, Guillermo Ruiz Gutiérrez, Subdirector de Operación y Ejecución de la Estrategia; José Antonio Ceballos, director general de Pemex- Refinación; Rodrigo Favela,  Subdirector de Planeación, Coordinación y Evaluación de PEMEX-Refinación; y Carlos Ramírez Fuente, gerente de Comunicación Social.

Las apuestas entre los reporteros habían precedido este momento. Estaban divididas entre Tuxpan y Tula. Había quienes traían datos para argumentar por qué era mejor la primera que la segunda, así que aguardaban con disciplinado silencio que Reyes Heroles se sirviese su botella de agua y siguiera con la enumeración de las etapas con que se instrumentó la “histórica decisión” anunciada por el Presidente Felipe Calderón el 18 de marzo del 2008 de construir una nueva refinería. La primera en 30 años.

Nueve fueron los lugares evaluados, enumeraría el director de Pemex: Cadereyta, Nuevo León; Campeche, Campeche; Dos Bocas, Tabasco; La Cangrejera/Minatitlán, Veracruz; Lázaro Cárdenas, Michoacán; Salinas Cruz, Oaxaca; Tula, Hidalgo; Tuxpán, Veracruz.

Otros más fueron incorporados con el paso del tiempo a solicitud de los propios gobiernos pero en las rondas de eliminaciones finalmente quedaron tres: Tula, Salamanca y Salina Cruz.

El “resultado feliz”, como diría Reyes Heroles, se acercaba. La decisión final, tomando en cuenta el portafolio completo de proyectos indicaba que la nueva refinería debería ubicarse cerca de las regiones de consumo de petrolíferos, es decir, en el altiplano del país.

Una nueva pausa. La inquietud sobrepasaba. ¡Que diga ya dónde!, pedían por lo bajo los compañeros con sus celulares listos para enviar la información con teclear sólo el nombre del lugar.

Ya andaba don Jesús hablando de aprovechar el combústoleo, cuando de repente finalmente anunció:

“Por tanto, el mejor portafolio incluye la construcción de la nueva refinería en Tula… Asimismo, dicho portafolio incorpora la reconfiguración de la refinería ubicada en Salamanca”.

Flashazos por todos lados y el rostro emocionado de Jesús Reyes Heroles.

Fue entonces, al final, que la reportera del Economista apuntó:

-No entiendo, el año pasado ustedes dijeron que Salamanca tenía problemas de transporte. Cómo es que ahora termina entre las ganadoras.

Reyes Heroles seguía entusiasmado:

-¡Que bueno que me hace esa pregunta! No había razón para no considerar Salamanca. Y resultó muy lógico, las tres (Tula, Salamanca y Salina Cruz) tienen aprovechamiento de residuales. Estos procesos son de rondas y eliminaciones para ver cuáles son las más robustas, y así ocurrió; quedó Salamanca y Tula siguió siempre ahí, desde el principio. ¡Es un resultado feliz, una decisión robusta!

Nadie lo dijo abiertamente, pero más tarde lo comentarían entre ellos: curioso ¿no?, un estado panista (Guanajuato) tuvo su premio de consolación.

Otro más terció: Y si Hidalgo no se pone las pilas con los terrenos, hasta el premio mayor se llevan.

Pero ya para entonces Jesús Reyes Heroles abandonaba exultante el salón, seguido por sus colaboradores.

Nosotros nos quedábamos con esta idea: Después de tantos malabares, Tula siguió ahí.

Vásquez Mota con sonrisa congelada

April 14, 2009

— 12:00 am

-¿Qué piensa de que no haya estado aquí César Nava? ¿Va a ser la coordinadora de la fracción del PAN en la Cámara de Diputados? -, le interrogó una periodista a Josefina Vázquez Mota.

Josefina Vázquez Mota sonrió. Iba a contestar, pero Germán Martínez se le adelantó :

-Déjenme que me atraviese -dijo el líder panista–, también faltó (Francisco) Ramírez Acuña…, y algunos otros funcionarios.

Al escuchar tal apunte, Josefina -de pie al lado Germán frente a los periodistas– se envaró dentro de su ajustado traje blanco, pero logró mantener la sonrisa abierta, congelada, como de muñeco de ventrílocuo.

Germán siguió: La decisión (para la coordinación) se tomará escuchando a los diputados y eso será hasta que hayan sido elegidos. Entre tanto, ella, Jose, será la líder de la campaña.

Vázquez Mota seguía con su sonrisa congelada.

Siguió otra pregunta:

-Llamó usted a la unidad en su discurso. ¿Ve un partido fracturado, hubo alguna división en el partido? ¿Qué condiciones puso para aceptar su candidatura?

El que sonrió ésta vez fue Germán. Y Josefina respondió:

-No es que haya un partido fracturado. Mi llamado a la unidad es porque ésta es un factor decisivo en las campañas… En cuanto a la coordinación, lo resolveremos en los tiempos y bajo las reglas del partido.

Ese “bajo las reglas del partido” quedó retumbando en el auditorio. ¿Entonces ya no se jugaría la coordinación bajo la regla que anunció el propio Germán de que el líder debía provenir de una candidatura de mayoría? Nadie expuso abiertamente la pregunta. Ésta simplemente quedó volando en el aire, sin que Germán ni Josefina se miraran a los ojos.

La conferencia de prensa no resultaba muy cómoda que digamos por más que la sonrisa de Josefina permaneciera congelada. Ya otra pregunta había estallado ante ella en estos términos:

-¿Respaldará la agenda de guerra sucia contra el PRI?

La ex secretaria de Educación soltó los cuatro propósitos de su papel en la campaña: unidad del partido, apoyar al PAN es respaldar al Presidente de la República, acercarnos a los ciudadanos para escuchar su voz y llevar ésta al Congreso para transformarla en leyes, la democracia es construir acuerdos.

La reportera insistió:

-Mo entiendo, ¿va a respaldar la guerra sucia, sí o no?

Germán volvió a sonreír. Josefina eludió así:

-Respaldaré la agenda y la plataforma de mi partido.

Tal sería el tono de la conferencia de prensa que siguió al desayuno que, con bombo y platillo, se presentó a Vázquez Mota como líder de la campaña del PAN. Un desayuno en el auditorio Gómez Morín donde se encontraron muchos de los que competirán por una curul en la Cámara de Diputados y algunos otros invitados, como el embajador de México en España, Jorge Zermeño, quien regresará ya a nuestro país.

Y, por supuesto, Margarita Zavala -”ella me alentó” a estar aquí, confesaría Josefina–, Mariela Pérez de Tejada, Secretaria de Promoción Política de la Mujer; Elena Álvarez Bernal, Mariana Gómez del Campo, cuyos bonos no parecen ser muy altos pues en el aplausómetro fue la que menos reconocimiento tuvo.

Pero en uno y otro escenario, Josefina Vázquez Mota estuvo siempre sonriente. Con su sonrisa congelada.

El IFAI, evidenciado y en peligro

April 10, 2009

— 12:58 am

 

Bajaron la cabeza. Trataron de esconderla. Les lanzaron una piedra y ellos simplemente se agacharon, se hicieron chiquitos, no dijeron ni pío.

Así reaccionaron los comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) con el  nombramiento de Alonso Lujambio en la secretaría de Educación Pública.

Sí, porque para el IFAI, para sus comisionados, esa designación presidencial de su comisionado presidente significa evidenciar claramente lo que todos ellos sabían, vivían, y ante lo cual sólo uno -Juan Pablo Guerrero Amparán- había advertido desde hace tiempo: conflicto de intereses.

Todavía hace menos de un año, el 18 de junio del 2008, en ocasión de la reelección de Lujambio como comisionado presidente del IFAI, Juan Pablo Guerrero argumentó su voto en contra (el único) con estas palabras:

 

“Me parece que en la defensa de garantías fundamentales como el derecho a saber, los órganos garantes no pueden tener ni tregua, ni agenda política.”

 

Resulta difícil lograr la credibilidad del IFAI -agregaría luego– cuando existe “la sombra de la amistad” entre su comisionado Presidente y el Presidente de la República, Felipe Calderón.

 

En ese entonces, Lujambio rechazó conflicto de intereses. Aseguró que no tenían ningún interés político por encima de la transparencia y los derechos de la ciudadanía. Y que ahí permanecería.

 

En menos de un año, se tragaría gustoso sus palabras. La pérdida de credibilidad para el IFAI, órgano supuestamente ciudadano, era lo de menos.

 

Y, sus compañeros comisionados en el IFAI que votaron por él -María Marván, Alonso Gómez Robledo, Jacqueline Peschard-, como las avestruces, simplemente escondieron la cabeza.

 

Pero las dificultades para el IFAI no terminan con esta restregada en la cara de a quién o a quiénes sirven y con quiénes buscan quedar bien y a quiénes protegen. Pronto habrá más cambios en el Instituto: Gómez Robledo y Juan Pablo Guerrero culmina su gestión de siete años en septiembre. Así que el IFAI tendrá, para octubre, tres novatos en sus filas. Novatos que, a como van las cosas, y si nos guiamos por lo que ha ocurrido en los últimos años en el IFAI y en el Instituto Federal Electoral, no luce nada prometedor.

 

¿Y quién será el sustituto de Lujambio como comisionado presidente?

 

Pues no hay muchas alternativas. Marván ya fue Presidenta dos veces. Gómez Robledo y Juan pablo Guerrero se van unos meses. Así que bien podría quedar al frente Jacqueline Peschard, quien en los dos años que lleva en el IFAI sigue sin entender cuál es su función.

 

Los órganos ciudadanos desbarrancan. El IFAI va en esa ruta.

Siguiente »