Crónica de Política

García Cervantes vs. López Dóriga

March 17, 2009

— 1:00 am

“Sr. López Dóriga:

“La dignidad, la honestidad intelectual y la ética profesional, sí es personal. Los insultos y las descalificaciones, aunque las refiere a mí, con nombre y apellido, no las tomo personal. La réplica que le solicité este viernes 13 de marzo durante la transmisión de su programa radiofónico, no es nada personal, es por derecho.”

Así, escueto y claro, es el último comunicado que se lee en la página electrónica del senador Ricardo García Cervantes (http://www.garciacervantes.com/). Sin embargo, ayer a medio día el legislador panista seguía en espera de que le abran los micrófonos.

Se sabe y se dice consciente del veto que tienen hacia su persona Televisa y el propio López Dóriga. Lo atribuye no sólo al papel que jugó en la elaboración de la reforma electoral, sino a que es uno de los pocos legisladores que aún la sigue defendiendo, mientras que otros de sus compañeros guardan silencio cada vez que las televisoras o algún funcionario hacen alguna crítica sobre ésta.

De hecho, no es gratuito que hoy se hable de una reforma “huérfana”. Pocos, muy pocos de quienes la aprobaron -a pesar del enojo y los amagues de los concesionarios- salen en su defensa. García Cervantes se encuentra entre esos pocos. Y ése es precisamente su “pecado”, y de ahí parte precisamente el debate en el que se enzarzó con López Dóriga.

Según consta en la propia página electrónica del senador -y de la cual circulaban ayer algunas copias en el Senado-, el enfrentamiento entre ambos comenzó el pasado 4 de marzo, cuando López Dóriga, en el programa Tercer Grado comentó, a propósito del incremento salarial de los Consejeros del IFE, lo siguiente:

“Aquí estamos viendo cómo es el doble juego y cuáles son las fallas y trampas de la reforma electoral que se hizo. ¿Quién fijó que los consejeros del IFE ganaran lo mismo que los ministros de la Corte? Los que la aprobaron. ¿Qué ocurre ahora? Que los mismos que la aprobaron dicen: “¡No! ¡Qué barbaridad, no tienen sensibilidad”.

Al día siguiente, García Cervantes subió a la tribuna del Senado y apuntó para empezar que desde hacía varias sesiones que había solicitado el uso de la palabra porque había quienes se referían “maliciosamente, dolosamente” a la reforma electoral realizada por esta legislatura.

“Ayer mismo -indicó-, en un muy visto y escuchado programa, un comunicador informaba a la comunidad nacional a través de su medio que esta era una nueva señal de la reforma electoral que pretende él sea fallida, con un desconocimiento o con mala fe tal, que ignora el hecho de que esta disposición está en la Constitución en el artículo 41 desde 1994, hace ya casi 15 años.

“Por lo tanto, el primer punto de mi intervención es desmentir y enfrentar el dolo y la mala fe de desinformar a los ciudadanos pretendiendo atribuirle a la reforma electoral que hemos realizado, esta pretensión de darle a ganar a los consejeros del IFE más de 330 mil pesos mensuales. Eso es falso y habría que expresarlo.”

López Dóriga respondió a su vez en el Diario Milenio en estos términos:

“EMBUSTERO.- ¡Ah! Que el senador Ricardo García Cervantes, que engaña desde la tribuna para atacar a quien no tiene acceso a esa plataforma, usando un tono intimidatorio. Hoy le digo senador que esta vez mintió. ¿Y las otras?”

García Cervantes reviró en su página de internet:

“Embustero.

“¿Quién miente?

“En público o en privado podemos revisar sus afirmaciones del programa Tercer Grado en donde usted ataca a quienes no tienen acceso a esa plataforma. ¿Quién miente? Yo no.

¿Quién pretende intimidar a quién? Esta vez no lo logró, ni las otras”.

El 11 de marzo, López Dóriga retomó el tema en Tercer Grado. Adujo que quien mentía era García Cervantes porque la reforma de los salarios no se había hecho en 1994 -como lo dijo García Cervantes en la tribuna- sino en agosto de 1996, y que ésta se ratificó en 2007, con la reforma electoral.

De ahí que, en su opinión, ello demostraba que “el que está actuando con dolo, con mala fe y con desconocimiento”, era el senador. Su argumentación la amplió en su columna “En Privado”, en el diario Milenio, el 12 de marzo y continuó el día 13, añadiendo que en 1996 era diputado federal, “integrante de aquella legislatura que aprobó la homologación de salarios, y como senador actual, el pasado 13 de noviembre de 2007, al no modificar la regla de nivel salarial, la ratificó con la mayoría de sus pares.”

“Entiendo este lance -concluiría López Dóriga- como parte de la crispación y el encono que se vive. Créame, yo nunca tomé sus descalificaciones como algo personal porque sé que ustedes los políticos son así.”

García Cervantes, en una carta a Milenio, reconocería el error de las fechas (96 en lugar de 94) pero, dice, “mi argumento sigue siendo válido, no fue en la reciente reforma electoral” que se establecieron los salarios para los consejeros del IFE.

Y agrega: “respeto el derecho de López-Dóriga a seguir criticando la reforma electoral y a quienes la aprobamos, en la forma, términos y medios que mejor le parezcan, pero sobre las descalificaciones sólo señalo que es él quien habla de “doble juego y trampas en la reforma electoral”, es decir, de dolo y mala fe.

“Quedo a las órdenes del Sr. López-Dóriga para debatir, públicamente, sus críticas contra la reforma electoral o respecto de mi personal desempeño como senador de la República, en cualquiera de sus espacios: televisivos, radiofónicos o impresos.”

El viernes 13, López Dóriga leyó su columna en su programa radiofónico. García Cervantes insistió en su derecho de réplica. No la obtuvo. De ahí el comunicado en su página que encabeza esta historia.

2 Comentarios »

  1. Doña Martha. Gracias por la síntesis del problema entre dos políticos. Ambos lo son por dedicarse a las cosas públicas y colectivas. Excusarse como lo hace López Dóriga como lo hace al referirse a los otros cuando todos finalmente somos iguales y estamos juntos. No puede López Dóriga renergar porque también arroja la última piedra. No es esto una defensa del legislador. Es un cuestionamiento al medio, al medio público que usa López Dóriga y su gente como si fuera solo suyo y no de la comunidad como todos sabemos que lo es.
    Toda la semana pasada en su noticiario nocturno de televisión expusó como si fuera una total perversión y corrupción lo que es la compra de derechos litigiosos de una sucesión patrimonial. Adquirir derechos litigiosos es cosa común porque son en un estado de libertades una actividad cotidiana que puede hacer cualquier particular. Es una actividad tan válida como sin ser familiar, una persona pueda ser designada albacea y legatario aún siendo norteamericano. Esas sí son actividades privadas, por decirlo, propias de los individuos. Mal hace todo comunicador en llevar sus conflictos al medio y litigar porque más que hacer prevalecer el derecho y la justicia lo que hace es pretender amedrentar a los jueces. Todos somos iguales. ¿O no?

    Parafraseando a una lidereza social. Entre periódicos y políticos, las moscas.

    Comment by Raúl Nieto — March 17, 2009 @ 8:34 am

  2. Martha: ¿quién vigila a los medios? resulta que conductores de radio y televisión se la pasan exigiendo cuentas a los políticos, llamense legisladores o funcionarios públicos, pero ¿quién pide cuentas a quienes difaman, agreden o insultan a una persona, pese a que utilizan un bien público como lo es la señal de radio y tv? Mínimo deberían abrirle los micrófonos al senador García Cervantes para que se defienda. Pero una vez más ¿quien le va a garantizar ese derecho? Pues parece que nadie…

    Comment by Rufino — March 17, 2009 @ 11:59 am

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