Crónica de Política

Se pusieron histéricos

February 9, 2010

— 12:00 am

¿Una mentada de madre hubiera surtido el mismo efecto? Yo creo que no; pero José Reyes Baeza sí que logró poner a los panistas en un grito.

¡Qué no le dijeron por su propuesta de trasladar los poderes del estado a Ciudad Juárez!

(¿O sería más bien por haberle reprochado al Presidente Felipe Calderón el no haberse parado por Juárez para solidarizarse con los familiares de los miles que han perdido la vida ahí por la guerra contra el narcotráfico?)

El caso es que saltaron los blanquiazules aquí y allá para espetarle al gobernador priista de Chihuahua lindura y media.

César Nava, líder del PAN, calificó la intención de Reyes Baeza no sólo de “inconstitucional e ilegal” sino de ser “un acto meramente propagandístico y artificial”;y lo acusó de “querer medrar” con la masacre de los jóvenes como si se tratara de un “botín político” o, peor aún, un “botín electoral”.

De paso, Nava arreó también contra el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira –en Torreón hubo otra masacre—acusándolo, al igual que Reyes Baeza, de “evadir su responsabilidad”, y de ser irresponsables por “pretender que la federación haga la tarea que le corresponde”, aventándoles simplemente la bolita.

En el Senado de la República, el coordinador de la bancada panista, Gustavo Madero y el senador Guillermo Tamborrel, calificaron la iniciativa del gobernador chihuahuense como un simple “show mediático” y de mantener una posición “muy cómoda” al culpar al gobierno de Felipe Calderón de lo que acontece en Ciudad Juárez.

En la Cámara de Diputados también se hicieron escuchar voces poco más que irritadas, como la de la legisladora panista María Antonieta Pérez Reyes quien consideró la medida de Reyes Baeza de “inútil”, de no servir de nada; y gritarle al gobernador a voz en cuello: “¡Qué se vaya con su desvergüenza!”

Declaraciones iban y venían de los azules. Los perredistas intentaron también meter su cuchara y se fueron al extremo: demandaron la desaparición de poderes en Chihuahua. Los senadores perredistas asomaron con tal propuesta que, en caso de aprobarse, se nombraría a un gobernador provisional propuesto por el Ejecutivo.

A los panistas les pareció un exceso y no siguieron esa línea, dejaron caer la propuesta del PRD.

Los priistas, entre tanto, miraban pasar de un lado al otro la serie de declaraciones. No decían ni pío. Hasta que llegó el turno del senador Manlio Fabio Beltrones. Interrogado sobre el tema, el sonorense le dio la vuelta a los dimes y diretes panistas y apuntó hacia el tema principal: el cambio de estrategia del gobierno en el combate al narcotráfico.

Sólo una frase dejó caer: “Aunque tardío (el cambio), debe saludarse el replanteamiento.”

Fin de la historia. Los panistas se removieron incómodos.

Colosio, morir otra vez

February 8, 2010

— 12:00 am

Luis Donaldo Colosio nunca se fue. Lo revela la reacción a la muerte de su padre, don Luis Colosio Fernández, lo muestra la cantidad tan impresionante de condolencias que surgieron apenas se conoció la noticia, lo indica las innumerables notas y declaraciones sobre el hombre que una y otra vez demandó justicia por la muerte de su hijo.

Han sido tantas las demostraciones por la partida de don Luis Colosio que pareciera que Luis Donaldo Colosio, el candidato presidencial del PRI en 1994, hubiera muerto otra vez.

No nos debiera extrañar. A fin de cuentas fue su padre –fallecido este fin de semana cuando estaba por cumplir 87 años de edad– quien mantuvo siempre presente el recuerdo de su hijo, el que demandó justicia una y otra vez ante distintos mandatarios, el que nunca creyó la versión del asesino solitario.

Al enterarme el sábado de su muerte me fue inevitable volver a aquel 23 de marzo de 1994 y recordar a Luis Donaldo; revivir aquellos momentos trágicos –al final del mitin en Lomas Taurinas, en Tijuana–en que se encamina sin saberlo hacia las balas.

Sí, con la muerte de su padre, veía morir de nuevo a Luis Donaldo. Imagen desgarradora que se grabó  para siempre en quienes compartimos aquellos últimos momentos –en vivo o por televisión—con el sonorense que aspiraba por un México más justo.

Padre e hijo se reunirán de nuevo en Magdalena de Kino. Juntos reposarán sus restos, junto con los de Diana Laura, la esposa de Donaldo. Y en el imaginario colectivo, será de nueva cuenta — aunque lleve otro nombre, otro rostros y otros huesos–, el funeral de Luis Donaldo.

Seguramente don Luis Colosio Fernández lo agradezca. Durante los casi 16 años que sobrevivió  a la muerte de su hijo, hizo todo lo posible porque no se olvidaran de él. Incluso, en uno de los aniversarios luctuosos reconocería que a lo mejor algunos lo considerarían un  “viejo necio en busca de lo imposible” (por insistir en el recuerdo y por reclamar justicia).

Esa vez –23 de marzo de 2001–, en el séptimo aniversario luctuoso, don Luis Colosio insistió:

¿Por qué he de olvidar los anhelos de mi hijo adorado de una patria de libertad y justicia para los mexicanos?

¿Por qué he de ocultar mi coraje e impotencia, ante la sordera de los hombres que indignamente ostentaron el poder, sirviéndose de las leyes para la injusticia?

Cómo olvidar a mi hijo, cómo olvidar al hombre que recogió en su corazón y en su palabra, la voz de los necesitados; aquella palabra expresada el seis de marzo, que tal vez fue su sentencia de muerte.

¿Por qué he de olvidar al hombre que tuvo la sensibilidad de ver el sufrimiento de nuestros hermanos indígenas; de conmoverse con su diario caminar en busca de su supervivencia o la justicia para sus razones?

Cómo olvidar al ciudadano humanista, que jamás confundió el interés de su pueblo con su deseo personal; cómo olvidar al padre de Donaldo y Marianita, cómo olvidar al esposo de mi hija Diana Laura; cómo olvidar a mi amigo, a mi hermano.

¿Por qué tengo que olvidar al hombre que tuvo la osadía de vivir como hombre?

De ninguna manera, frente a quienes pudieran pensar que soy un pobre viejo necio, se levanta la actitud de un pueblo que ha sabido cumplirle a Colosio.”

Eso pensaba don Luis. Con ello vivió hasta el final. Y sí, dentro del pueblo, hay muchos, muchísimos que recuerdan –que recordamos– a Luis Donaldo Colosio. Muchos también que seguimos en espera de que se le haga justicia. Quizás algún día.

Eran inocentes, no pandilleros

February 5, 2010

— 12:00 am

Luego de que el Presidente de la República lanzó la hipótesis de que los 15 jóvenes asesinados en Ciudad Juárez podía deberse a una rivalidad entre pandillas o bandas criminales –y junto con él una serie de funcionarios–, el propio Felipe Calderón desechó ayer tal hipótesis y se refirió a ellos como “inocentes”.

Ocurrió este jueves en Aguascalientes cuando inauguraba el Instituto Tecnológico Pabellón de Arteaga (gracias a la donación del terreno por parte de la viuda del ex gobernador Miguel Ángel Barberena). Ahí, ante un auditorio de jóvenes, Calderón reconsideró sus primeras declaraciones sobre lo ocurrido en Ciudad Juárez e incluyó en su discurso estas palabras:

Nuestro objetivo principal es ayudar a los juarenses a recuperar la tranquilidad y la paz en su ciudad. Una tranquilidad y una paz que ha sido amenazada por grupos criminales que en su disputa cruenta, que sostienen entre sí o de manera directa, han afectado la vida de personas inocentes, como fue el caso de 15 jóvenes que fueron cobardemente asesinados este fin de semana.”

El cambio en el discurso del Presidente –de motu propio, sin mediar pregunta alguna—revela que las primeras informaciones que recibió de su equipo de seguridad sobre lo acontecido en Ciudad Juárez estaba equivocado, que respondía más a la estrategia de comunicación en la que se quieren enmarcar las muertes resultado de la guerra contra el narcotráfico, que a la verdad misma.

¿Quién o quiénes empinaron a Calderón? Quizás no tardemos en saberlo. Pero el cambio de mirada presidencial sobre los jóvenes asesinados en  Juárez sucede luego no sólo de la indignación externada por los familiares de los jóvenes ejecutados, sino a voces conocedoras como la del  vocero de la operación antinarco, Enrique Torres Valdés, quien declaró que no había dato alguno que vinculara a los jóvenes asesinados con grupos delictivos y menos con los llamados Artistas Asesinos.

Por su parte, la procuradora de Justicia del estado, Patricia González, afirmó que los sicarios que atacaron a los estudiantes dispararon “sin discernir a personas en tres domicilios al pretender eliminar a integrantes de un grupo rival. Todas nuestras investigaciones indican claramente que eran jóvenes inocentes”.

Incluso su propia esposa, Margarita Zavala –con más sensibilidad que la primera reacción presidencial–, escribió en su página de Facebook:  “Me uno a la pena no sólo de las familias sino también del dolor que como mexicanos nos causa el asesinato de los jóvenes… Nos obliga a trabajar más y más cerca de las organizaciones sociales”.

En cambio, el alcalde de ciudad Juárez, José Reyes Ferriz, sostuvo que “cuando menos uno” de los jóvenes asesinados “tenía actividades ilícitas”.

¿En qué basaba tal declaración?

A que en su celular se halló una fotografía de un arma larga. Y aunque él en lo personal reconoció que no había visto la imagen, sí estaba enterado de que “en un teléfono celular se encuentra una fotografía con un arma larga, con municiones y cargadores, entonces son armas que no utiliza un joven, ni siquiera un delincuente menor, son armas que usan delincuentes mayores, por eso hay esa relación, pero es únicamente en relación con esta persona en particular”.

Así las cosas, no es de extrañar que Calderón haya tenido que reconsiderar sus palabras.

Y de paso,  también su estrategia “porque tenemos, sí, un plan y una estrategia, pero no queremos imponerla desde el centro, sino que queremos dialogarla y proponerla a la sociedad juarense e implementarla de la mano con los juarenses”.

No basta –reconoció– fortalecer la capacidad, el armamento o la tecnología de las fuerzas del orden, como lo hemos hecho, apoyando a la policía municipal de Juárez. No basta el despliegue y la presencia del Ejército y la Policía Federal, como lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo; sino que es indispensable recomponer aquellos elementos sociales que nos ayuden a disminuir y a prevenir el delito.

En conclusión, los jóvenes eran inocentes, no pandilleros.

Modelo Coahuila

February 4, 2010

— 12:00 am

Dieciséis jefes militares en retiro –la mayoría generales–; cada uno de ellos con no menos de diez militares (también en retiro) bajo su mando ; auto blindado, renta, gastos, seguro médico, seguro de vida, sueldo “digno” .

Su tarea: “Limpiar instituciones sociales habitualmente corrompidas por el crimen organizado”

De acuerdo a la Red de Información de Seguridad Pública Militarizada –página electrónica que será presentada oficialmente el próximo día 17 por la autora de la idea, Isabel Arvide–, este es el grupo más numeroso de militares en situación de retiro que se desempeñan en funciones de seguridad pública en una entidad de la República: Coahuila.

Precisamente por ello, en el medio militar y de seguridad pública se le conoce a este operativo como “Modelo Coahuila”.

Según Arvide, el “Modelo Coahuila” se significa por ser “el único que trabaja de forma integral, colaborando entre sí, bajo el mando moral de los comandantes de la Región y de la Zona Militar del Estado, en una relación democrática con el poder civil”.

Dentro de este  modelo, todos los jefes militares van comisionados, después de pasar pruebas de confianza, por la Secretaría de la Defensa Nacional y ya han sido rotados, “previa autorización militar y consenso con la comandancia de la Región Militar, a conveniencia del gobernador”.

Actualmente diez son directores de seguridad pública municipal, cinco tienen los principales mandos de la policía ministerial estatal y otro es el Subsecretario de Readaptación Social.

Su jefe moral es el Comandante de la Región Militar, lo que además estrecha la colaboración de las policías bajo su mando con el Ejército en operativos de combate a la delincuencia.

Cada uno de los jefes gana el mismo salario, independientemente de su jerarquía castrense o de la comisión que desempeña. Este se paga, o se “completa su pago oficial” con recursos del erario estatal directamente, “lo que incide abiertamente en la relación de colaboración y respeto con las autoridades municipales y/o civiles”.

Es decir, indica Isabel, “en la práctica no existe sino una relación laboral de respeto con sus jefes directos, lo cual permite un desempeño completamente distinto. De idéntica forma todas las prestaciones que reciben son iguales, renta, gastos, seguro médico, seguro de vida, vehículo blindado, número de colaboradores en una nómina confidencial, todo es igual para todos”.

El gobernador Moreira les ha repetido que no existe ninguna línea para su desempeño –agrega la coordinadora del “Modelo Coaohuila”–, que no hay ninguna imposición o limitación a su actuación dentro de la ley, por lo que pueden proceder a limpiar instituciones habitualmente corrompidas por el crimen organizado, tanto las policías locales como las instituciones sociales que en provincia sostienen actividades criminales”.

De hecho, tan sólo en este mes de enero que acaba de terminar, fueron dados de baja de la 61 elementos de la Policía Municipal de Torreón.

El “Modelo Coahuila” inició hace año y medio, a propuesta de la periodista Isabel Arvide, –quien a lo largo de su carrera  ha trabajado muy de cerca el mundo militar—al gobernador Moreira, con la idea de integrar, de una manera coordinada, a mandos militares y del poder civil para enfrentar al crimen y procurar seguridad a los habitantes del estado.

La idea fructificó de tal modo que  sus propios autores —los militares de un lado y el gobernador Humberto Moreira, del otro— se refieren a ella como “Seguridad Pública Militarizada”.

Actualmente, diez de los mandos militares son directores de seguridad pública municipal, cinco tienen los principales mandos de la policía ministerial estatal y otro es el Subsecretario de Readaptación Social.

Ellos son: General Jesús Ernesto Estrada Bustamante, Jefe de la Coordinación General; general Ubaldo Ayala Tinoco, Jefe del Estado Mayor de la Coordinación General; Teniente Coronel Manuel Jesús Cicero Salazar, Director General de la Policía del Estado; coronel Alfonso Flores del Angel, Subdirector Operativo de la Policía del Estado; mayor Heriberto Serna Medero, Coordinador Operativo de la Coordinación de Investigaciones Especiales.

Al frente de las Direcciones de Policías Municipales se encuentran:

-Saltillo, General Marco Antonio Delgado Talavera.

-Torreón, General Carlos Bibiano Villa Castillo.

-Ramos Arizpe, Coronel Marcelino Salvador Blanco.

-Monclova, General Juan José Castilla Ramos

-Piedras Negras, Coronel Salvador Méndez Cachú.

-Ciudad Acuña, General Raúl Cadena Negrete.

-Arteaga, Mayor Mario Humberto Zapata Carrillo.

-Matamoros, General Juan Carlos Pacheco Rodríguez.

-San Pedro, General Rafael García Barbosa.

-Parras, General José Francisco Castillo Zaragoza.

Subsecretaría de Adaptación y Readaptación Social:

General José Luis García Dorantes, ratificado como Director.

¿Qué tan efectivo es ó será el “Modelo Coahuila”? Difícil saberlo aún, pero no cabe duda de que el proceso de militarización es impresionante. Asusta.

Eliminando Zetas de la Comarca Lagunera

February 3, 2010

— 12:00 am

Fue subido a Youtube un video a propósito de la matanza del domingo pasado en un bar de Torreón, Coahuila, donde  diez jóvenes murieron y quince más fueron lesionados. Se titula: - Eliminado Zetas de la Comarca Lagunera

Ahí aparece un texto de cuartilla y media, en el que un grupo denominado por sus propios autores “México Unido contra los Zetas”, se responsabilizan del atentado del domingo en la madrugada en el bar Ferrie.

Podría pensarse que es una broma o una falsificación, pero no es así. Antes de reproducir el comunicado aquí, confirmamos con autoridades del estado que el escrito que aparece en Youtube es semejante a diversas mantas que encontró la policía en torno al bar luego de la masacre. Esas  mantas fueron retiradas del lugar, no se dieron a conocer públicamente y estaban firmadas por ese mismo grupo autodenominado “México Unido contra los Zetas”.

Escrito en su totalidad con mayúsculas y fechado el 1° de febrero de 2010, el texto advierte a todas las autoridades militares, federales, estatales, municipales y comunidad en general, que serán eliminados todos aquellos que colaboren con los Zetas; y que acciones como la ocurrida el 30 de enero se repetirán.

Mencionan como parte de los Zetas a Sergio Villarreal Barragán “El Grande” (dato extraño porque este personaje era el segundo de a bordo de Arturo Beltrán Leyva y hasta donde se sabe nunca había estado con los Zetas); a “El Monky” Pérez, a “La Sombra” (ex policía municipal) y a “El Pinky”, a quien identifican como último jefe de los Zetas.

Todos ellos, aseguran, “serán eliminados”.

Este grupo de “México Unido contra los Zetas” no parece ser un grupo paramilitar, ni es una rama de la policía municipal como algunos piensan. Según su propio comunicado es otro grupo de narcotraficantes, un cartel, instalado en la zona la Comarca Lagunera desde antes del arribo de los Zetas.

Pero fórmese su propia opinión. Va aquí el texto tal como aparece en la red, ante el cual no tendrá problema de lectura alguno pues, entre otras cosas, está aceptablemente escrito:

COMUNICADO URGENTE

A TODAS LAS AUTORIDADES MILITARES, FEDERALES, ESTATALES, MUNICIPALES Y COMUNIDAD EN GENERAL QUE AYUDEN, COLABOREN Y SOCIALICEN CON EL CARTEL DEL GOLFO (GRUPO DE LOS ZETAS) SE LES ADVIERTE QUE SERÁN ELIMINADOS Y BARRIDOS CON ACCIONES COMO LA REALIZADA ESTE FIN DE SEMANA (SÁBADO 30 DE ENERO DE 2010) EN CONOCIDOS ANTROS Y CANTNAS DE TORREÓN, TODOS ESTOS PROPIEDAD DE LOS PINCHES ZETAS, ESO SÓLO FUE UNA ADVERTENCIA, LA GUERRA ESTÁ DECLARADA, Y NO VAMOS A PARAR HASTA SACARLOS DE LA COMARCA LAGUNERA O ELIMINARLOS A TODOS, ESTO VA TAMBÉN PARA TODA LA GENTE PUDIENTE, LLÁMESE EMPRESARIOS, POLÍTICOS, SERVIDORES PÚBLICOS Y SOCIEDAD EN GENERAL.

SE LES ADVIERTE PARA QUE DEJEN DE FRECUENTAR LOS ANTROS, CANTINAS Y CLUBS NOCTURNOS DE LOS ZETAS. DE TODOS ES SABIDO QUE DICHOS LUGARES SON PROPIEDAD DE: SERGIO VILLARREAL BARRAGÁN “EL GRANDE”, “EL MONKY” PÉREZ, “LA SOMBRA” (EX POLICÍA MUNICIPAL) Y “EL PINKY” ESTE ÚLTIMO JEFE DE LOS ZETAS; LOS CUALES SERÁN TOTALMENTE ELIMINADOS, NOSOTROS SOMOS EL CARTEL QUE SIEMPRE HA ESTADO EN LA LAGUNA Y SABEMOS RESPETAR A GENTE DE TRABAJO Y EMPRESARIOS EN GENERAL, NO NOS METEMOS CON NADIE PERO UNA COSA ES RESPETAR Y OTRA COSA QUE NOS QUIERAN VER LA CARA DE PENDEJOS, PORQUE LOS PRIMEROS EN QUEJARSE DE LOS ZETAS SON USTEDES Y AL FINAL DE CUENTAS LOS AYUDAN, CONTRIBUYENDO A QUE ESTOS PENDEJOS ACABARAN CON LA TRANQUILIDAD DE LA COMARCA LAGUNERA.

POR TODO LO ANTERIOR LAS MATANZAS Y ENFRENTAMIENTOS SEGUIRÁN HASTA QUE ESTOS PENDEJOS (ZETAS) SALGAN DE AQUÍ; SE DICEN MUY CABRONES, PERO NOSOTROS ENTRAMOS TRES HORAS EN TODO TORREÓN Y NINGUNO DE ELLOS SE APARECIÓ A DEFENDER A SU GENTE, SON UNA BOLA DE CULOS. NO TIENEN DE QUE PREOCUPARSE LAS PERSONAS QUE NO TENGAN NINGÚN TIPO DE VINCULACIÓN CON LOS ZETAS.

ATENTAMENTE

MÉXICO UNIDO CONTRA LOS ZETAS

Sangre entre las curules

February 2, 2010

— 12:00 am

“Juárez ya no puede llorar más, es un solo dolor que se extiende hasta el último aliento… ¿De quién son los muertos? ¿De Felipe Calderón, de Reyes Baeza, del PRI, del PAN, del PRD…? ¡Son nuestros.., de ustedes y míos! Es nuestra sangre, es nuestro dolor. ”

Era la voz indignada y entristecida del senador panista Ramón Galindo Noriega en el recinto de Xicoténcatl, al iniciarse el segundo periodo de sesiones. Una intervención que desataría a su vez inconformidad y respuestas de legisladores de aquí y allá, incluida su propia bancada.

Y es que el chihuahuense acusó  “corresponsabilidad” de los propios legisladores –“de los que estamos permitiendo que esto suceda”—por las masacres de los últimos días en Ciudad Juárez (Chihuahua) y Torreón (Coahuila), al no otorgarles fuerza a las autoridades locales.

¿Les hemos dado independencia presupuestal, de administración pública, de educación? –preguntó–, ¿qué hemos hecho en cuatro años?

-¡No lo hemos hecho! –respondió el propio senador Galindo–, por eso la sangre corre por estos pasillos y entre las curules…, y el río de sangre va a continuar.

Un silencio pesado cubrió  el recinto del Senado.

Francisco Labastida, Pedro Joaquín Coldwell, Carlos Navarrete, Tomás Torres, Gustavo Madero, eran señalados por el norteño como aquellos a quienes no había podido convencer de apoyar una estrategia para que a nivel local se puedan dar las respuestas que se requieren para combatir el crimen organizado.

El perredista Tomás Torres fue el primero en responder. Lacónico indicó: “El que esté libre de culpa que revise sus iniciativas…”

Ricardo Monreal –quien pidió el debate sobre la violencia a esta primera sesión—respondió sin ambages:

“No puedo aceptar ninguna corresponsabilidad en la estrategia contra el crimen organizado. Voté en contra del arraigo y de los testigos protegidos, y no me equivoqué. No acepto ninguna corresponsabilidad porque se le ha dado al Ejecutivo presupuesto y leyes para combatir al crimen organizado… No puedo aceptar ninguna corresponsabilidad cuando es el embajador de Estados Unidos el que casi siempre nos dice lo que va a suceder en materia de seguridad pública…”

Dicho lo cual, pidió  solicitar a comparecer –para explicar la estrategia del combate contra el crimen organizado– al secretario de la Defensa Nacional, al Procurador General de la República, al secretario de Seguridad Pública y al secretario de Marina… “¿o acaso les parece un insulto esto?”

Doloridos, intensos, mordaces, arrancaban los debates  en el Senado.

Joaquín Villalobos –asesor del Presidente Felipe Calderón y autor de un texto que publicó en la revista Nexos en el que asevera que se va ganando la guerra contra el narcotráfico ya que la mayoría de los muertos los ponen los narcos–, se convirtió en blanco del petista tras lo ocurrido en Ciudad Juárez donde van 16 jóvenes estudiantes muertos:

-¿Qué dirá Joaquín Villalobos? ¿Qué se trata de una autodestrucción del crimen organizado? ¿Le creemos a Villalobos…?

En su turno, Francisco Labastida volvería con aquello de la corresponsabilidad que azotó contra sus rostros el senador Galindo. El sinaloense rechazó tajante:

“No acepto que esto se atribuya a fallas y omisiones del Senado y de la Cámara de Diputados porque es absolutamente injusto. S algún gobierno ha tenido facilidades jurídicas ha sido éste; incluso, dada la gravedad la situación, se le han otorgado algunas que lindan en la violación de Derechos Humanos…, y esto no sólo no se ha solucionado sino se ha agravado.”

Incluso sostuvo que se requiere “un replanteamiento a fondo” de la estrategia. Y en cuanto a las llamados a comparecer, pues sí, también estaba de acuerdo.

Ricardo García Cervantes haría uso de la tribuna por parte del PAN. Comenzó por reconocer que “muchas verdades” se habían dicho a lo largo del debate, como el hecho de que el Congreso ha hecho su parte en la materia. Pero también –reclamó– se había pretendido tener una ubicación cómoda, o más o menos cómoda. “Propuesta puede haber muchas –dijo–, excusas también”.

Pero la defensa de los blanquiazules no fue más allá.

A la hora de votar la propuesta de Monreal para que comparezcan el general Guillermo Galvan, el almirante Francisco Saynez, el procurador Arturo Chávez y Genaro García Luna, sólo los panistas lo harían en contra. Serían minoría. Los funcionarios tendrán que comparecer.

La sesión cerraba con un punto de acuerdo, la cabeza cabizbaja del senador Ramón Galindo y la imagen de ríos de sangre corriendo entre las curules.

Miserable golpe político

February 1, 2010

— 12:00 am

Hablar de una política miserable por parte del gobierno federal en aquel operativo montado el 26 de mayo del año pasado, conocido como el “michoacanazo” –en el que fueron detenidos 31 funcionarios, entre ellos más de una docena de alcaldes de Michoacán– es poco; merece no sólo epítetos mayores sino una demanda.

Doce de esos ex funcionarios detenidos bajo un operativo espectacular e inédito –“para salvar la política y defender a las instituciones”, según palabras del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont—abandonaron la madrugada de este domingo, por falta de pruebas, el penal “David Franco Rodríguez”.

Se les acusó  en su momento –mayo del 2009—de tener nexos con el cartel de “La Familia” michoacana. Delincuencia organizada y delitos contra la salud, eran las acusaciones que pesaban en su contra. Ocho meses después, nada se les demostró y se decretó su libertad.

Lo mismo ocurrirá  próximamente con otros tantos de los ex funcionarios que aún permanecen encerrados y que optaron por el amparo, un proceso legal más largo. Pero saldrán.

De hecho, de aquellos 31 detenidos sólo a diez se les ha podido ratificar el auto de formal prisión.

¿Quiénes recuperaron este día su libertad? Nada menos que cuatro ex presidentes municipales: Uriel Farías Álvarez, de Tepalcatepec; Antonio González Rodríguez, de Uruapan; José Luis Ávila Franco, de Hidalgo; Adán Tafoya, de Tumbiscatío.

Además, la ex secretaria de Seguridad Pública Estatal, Citlali Fernández; el ex subprocurador de justicia del estado, Ignacio Mendoza Jiménez; la ex jefa del grupo de la Policía Ministerial, Gabriela Mata.

Y los ex funcionarios Abel Salazar, ex síndico de Lázaro Cárdenas; Baldomero Morales, ex policía de Lázaro Cárdenas;  Roberto Rubio Vázquez, ex director de Seguridad Pública de Tumbiscatío; y Salvador Dionisio Valencia, ex director de Obras de Arteaga.

He puntualizado nombres y cargos para subrayar la fuerza y la magnitud de ese operativo realizado por la PGR a un mes y días de las elecciones intermedias. Operativo que no sólo dañó profundamente la imagen del gobernador Leonel Godoy y su capacidad de gobierno, sino que se anunció con bombo y platillo como la gran cruzada contra el narcotráfico a niveles superiores.

Hoy, al ver desfilar a los presuntos culpables de tener nexos con la “Familia michoacana” hacia la libertad, al no habérseles acreditado tal delito, no queda sino concluir que aquello efectivamente fue un golpe político miserable.

Y claro, del que ni siquiera hay un “usted disculpe”.

Mujeres enojadas

January 29, 2010

— 12:00 am

Las reunió su “enojo”.

Enojo, según expondría Alejandra Latapí, provocado por los recientes eventos de agresiones a las mujeres desde distintas instancias del Estado, y un enojo por ser excluidas de la Reforma Política.

Quienes allí se encontraban –en el Sheraton de la Alameda– para manifestar de viva voz su enojo, eran Rosario Robles, Ruth Zavaleta, Patricia Olamendi, Clara Scherer, Alejandra Latapí, Martha Tagle, Angélica de la Peña, Margarita Guillén y Elsa Conde. (parte del grupo, pero ausentes en ese momento, Patricia Mercado y Dulce María Sauri)

Ante una larga mesa –chocolate caliente y conchas con nata para endulzar un poco el momento—las doñas indicaban que no se iban a quedar calladas ni con los brazos cruzados con lo que estaba ocurriendo. Cada una tenía algo qué decir sobre los distintos temas y no eran precisamente flores lo que salía de sus labios.

La ex perredista y ex jefa de Gobierno del Distrito Federal, Rosario Robles, era una de las que mayor indignación mostraba. Su malestar provenía de la advertencia emitida por la lideresa del PRI, Beatriz Paredes, sobre a las candidaturas independientes. Su combativo “¡no pasarán!”

Robles espetaba:

-¿Acaso nos cree (Beatriz) menores de edad, que los partidos fácticos nos van a manipular? ¡Ese era el argumento para no darle el voto a la mujer a principios del siglo pasado…!, que nos iba a manipular la Iglesia, por eso no nos daban el voto a las mujeres!

Más aún, acusó: “¿Acaso no lo hicieron ya al interior de los partidos?”

Vean quiénes ejercen el poder –pedía–, un poderosos senador, el Presidente de la República, el secretario de Gobernación. Vean las fotos, ahí se ven sentados con sus corbatas… Sólo falta que pidan: derecho de admisión, corbata….”

Calificó a los partidos y a la clase gobernante como “patriarcales”, “misóginos” –los derechos de las mujeres no aparecen en la iniciativa de Reforma Política de Felipe Calderón–, por lo que anunció que irán al Senado para “exigirle un debate con nosotras”.

Patricia Olamendi, quien representó  a México ante el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), lamentaba que los principales actores en esta iniciativa de reforma “tengan una enorme ignorancia en cuanto a libertades democráticas”, pues en lugar de ampliarlas las están reduciendo.

La reforma política que ha propuesto Calderón, sostuvo, “no está encaminada a lograr la participación ciudadana”. Exigía que se incorporara el referéndum y pedía además que la reforma fuera encaminada a “dignificar la política”, que considerara eliminar la corrupción y se establecieran auditorías al manejo de los recursos públicos.

Y, por supuesto, lo que todas las presentes enarbolarían: “La paridad política”.

Clara Scherer, especialista en cuestiones de género, recordó a viejos maestros que bien decían: “ninguna reforma política afecta de la misma manera a hombres y mujeres”. Por ello, comentaba, “la reforma política debió haberse presentado en clave de género…, y ninguno de los diez planteamientos fue visto bajo esta perspectiva.”

La ex perredista y ex Presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, llamó a su vez a rescatar las conclusiones que sobre la reforma del Estado realizó el Cenca, así como aquellas iniciativas congeladas en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Pidió suscribir en todas las propuestas la perspectiva de género, y se integre un proyecto para combatir la pobreza dada la “femenización de la pobreza”

Elsa Conde, de la Red Nacional de Refugios para Mujeres Violentadas, demandó “transitar del tema de las cuotas al tema de la paridad”, así como el derecho a la elegibilidad. Puso como ejemplo que en 20 años no se ha movido el índice –entre 3 y 4%– de participación de las mujeres en los municipios, el espacio cotidiano por excelencia.

Margarita Guillén de plano concluiría: ésta ha sido una “década perdida para los derechos políticos de las mujeres” pues éstos no han funcionado…”¡no nos ven!”.

A estas alturas, el chocolate caliente se había terminado; pero aún así, había un sabor amargo en sus bocas. Las mujeres estaban enojadas.

Elemental, señor Presidente

January 28, 2010

— 12:00 am

-¡Me extraña mucho que se sorprendan del debate áspero!-, rebatía el senador Carlos Navarrete.

Y sus observaciones no las dirigía a militantes de otros partidos distintos al suyo, sino a los propios periodistas. Claro, en referencia al toma y daca entre el Presidente de la República y los participantes en el seminario sobre la Reforma Política que se organizó en el Senado.

Si no hubiera un debate así de áspero…, pues estarían muy planos los periódicos y los noticieros de radio y televisión, bromeaba.

Pero también sostenía: “El debate político en México –decía– tiene muchas tonalidades, incluyendo la aspereza. Yo ayer en la noche escuché aquí discursos contundentes, descalificadores de la propuesta del Presidente, de acuerdo con la valoración de cada quién”.

-¿Qué de raro tiene que el Presidente responda en términos semejantes?-, preguntó entonces el senador perredista a los propios reporteros.

Todo ello venía a cuento porque le preguntaron si no comenzaba mal el debate de la reforma política con las descalificaciones que había hecho el Presidente Felipe Calderón al análisis que organizó el Senado donde se escucharon opiniones divergentes a sus propuestas.

Y Navarrete, cuyas palabras denotaban su buen humor este día, escuchaba las preguntas de los reporteros. Ellos insistían en la acusación de Calderón de que lo que pretendían era una “estafa”. Ahí, el Presidente del Senado acusó el golpe y dio la nota:

Mira, solamente te puedo decir una cosa: entre más enérgico y descalificador sea el discurso del Presidente, eleva el grado de dificultad en el Congreso para que sean aceptadas sus propuestas, me parece que es de elemental lógica política…, pero esos son asuntos del Presidente, no soy yo el que le va a dictar el tono de sus declaraciones o reconvenirlo por las opiniones que de…”

¿Elemental?

Pues sí, elemental en política. Al menos en estos nuevos tiempos donde la palabra del Jefe del Ejecutivo en turno ya no es ley, ni implica el fin de la carrera política o la congeladora para aquellos que se oponen a sus intereses.

Pero Felipe Calderón se formó en otros tiempos y no parece estar muy contento con la avalancha de críticas que le lanzaron a su iniciativa, durante dos días consecutivos, especialistas en la materia, líderes de partidos y gobernadores.

Por añadidura, sus correligionarios defendieron tibiamente sus propuestas, sin argumentos sólidos, apelando tan sólo al planteamiento vago de la ciudadanización. Así que el propio Presidente salió a defenderse y a defender su propuesta.

¿Qué lo hizo en un tono áspero y descalificador? Pues sí, pero como dice Navarrete, allá él.


Pregunta (P). Senador, buenas tardes. Sólo dos cuestiones. La primera, me gustaría tener su lectura acerca de las declaraciones del presidente Calderón en torno a la crítica severa que hace a los opositores de su propuesta de Reforma Política y dice que lo quieren es conservar la aplanadora partidista por encima de los ciudadanos. Y la otra, acerca de estas alianzas que en el caso específico de Durango se concretó entre su partido y el PAN. ¿Se puede ser aliados en las urnas y totalmente dispares en la ideología, por lo menos eso es lo que vimos el día de ayer? Gracias.

Carlos Navarrete Ruiz (CNR). En el primer caso, dije que y lo reitero, lo dije ayer en la noche, que el presidente Calderón tiene todo el derecho de defender con los argumentos que crea convenientes su iniciativa de reforma que envió al Senado, y el Senado tiene todo el derecho de evaluar, de debatir y de aprobar lo que considere que es conveniente y rechazar lo que crea que no es conveniente.

Hay legitimidad en ambas partes, por lo tanto, la opinión del Presidente la escucho, la valoro, no entro en polémica por ello porque a partir de ahora la discusión estará fundamentalmente en las comisiones del Senado de la República.

Y en el segundo tema, mira, lo reitero como lo señalé anoche aquí. Hice un llamado a todos los grupos parlamentarios y a los senadores de todos los grupos a que no contaminemos en estos meses de febrero, marzo y abril el tema de las alianzas o de las campañas por las gubernaturas con el debate parlamentario.

El tema de las alianzas está en manos de las dirigencias partidarias, y quién gane o quién pierda está en manos de los electores de cada estado, no tiene  ningún sentido desgastarnos en un debate sobre alianzas aquí cuando aquí lo nuestro es debatir y acordar los términos de la reforma política que el país requiere. Por lo tanto, vamos a separar los temas y que cada asunto se tome en el espacio correspondiente.

P. Senador, pero abona este discurso que trae el Ejecutivo que pretenden una estafa cuando han expresado ya sus puntos de vista en contra de algunos temas como reelección, como segunda vuelta, ¿él también tendría esta obligación de respetar lo que están planteando ya los partidos, anticipando como posturas?

CNR. Mira, solamente te puedo decir una cosa, entre más enérgico y descalificador sea el discurso del Presidente, eleva el grado de dificultad en el Congreso para que sean aceptadas sus propuestas, me parece que es de elemental lógica política, pero esos son asuntos del Presidente, no soy yo el que le va a dictar el tono de sus declaraciones o reconvenirlo por las opiniones que dé, eso le corresponde al ámbito del Presidente Calderón, a  nosotros nos corresponde escuchar las opiniones de los especialistas y de la sociedad, debatir, acordar, construir las mayorías parlamentarias y aprobar lo que consideremos que es bueno para el país y rechazar lo que no compartamos.

P. Inaudible.

CNR. Reitero que mi percepción del debate antier y ayer, mi consulta con los grupos parlamentarios, mi opinión que yo he expresado con los demás coordinadores me muestra que habrá una reforma, que no será la misma que el Presidente envió, que tendrá modificaciones, se aceptarán unas partes de su propuesta, se rechazarán otras y se adicionarán otros temas que el Presidente no contempló en su iniciativa.

Va a ser enriquecido con lo que escuchamos antier y ayer porque hubo una muy buena rica participación de especialistas con propuestas, y también va a ser enriquecido, sin duda alguna, con las iniciativas que se presentarán en la primera y la segunda semana de febrero.

Adelanto, que los partidos que integran el DIA, el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y el Partido de Convergencia, están a punto de culminar la elaboración de su iniciativa que conjuntamente presentaremos aquí en el Senado, y ayer el PRI me ha informado oficialmente que prepara también una iniciativa que seguramente presentará en la segunda semana de febrero, por lo tanto, habrá materia de nuevos temas que ayer y antier no se discutió pero que estarán en el terreno legislativo.

P. Senador buenas tardes. ¿No comienza mal este debate de la reforma política con estas descalificaciones que hace el presidente Calderón a este análisis que se tuvo durante dos días, a las opiniones divergentes sobre la reforma que presentó el Presidente? ¿Qué tanto va a enrarecer la discusión si el Ejecutivo sigue golpeando al Congreso?

CNR. Me extraña mucho que se sorprendan del debate áspero, si aquí le dijeron cosas peores al Presidente de la República durante el debate y nadie se espantó, y nadie dijo que eso dificultaba la Reforma, y Calderón contesta también de manera áspera, así es el debate muchachos, materia por cierto de sus notas periodísticas eh.

Si no hubiera un debate así de áspero pues estarían muy planos los periódicos y los noticieros de radio y televisión. El debate político en México tiene muchas tonalidades, incluyendo la aspereza. Yo ayer en la noche escuché aquí discursos contundentes descalificadotes de la propuesta del Presidente, de acuerdo con la valoración de cada quien.

Qué de raro tiene  que el Presidente responda en términos semejantes, es el debate político pero insisto, el Presidente tiene derecho de iniciativa, ya la presentó; derecho de defender su propuesta, ya lo hizo; y el Congreso tiene derecho de evaluar la iniciativa, lo está haciendo, y de aprobar lo que considere conveniente y desechar lo que considere inconveniente.

La voz de los gobernadores

January 27, 2010

— 12:00 am

Once y media de la mañana, los gobernadores van llegando al Senado. El seminario sobre la Reforma Política sigue su curso ante un auditorio que llena el patio central de Xicoténcatl.

Aguardan de pie en el patio para tomar sus lugares en la mesa. Dos semicírculos se formaban entre los del sol azteca: en uno, Carlos Navarrete, Amalia García y Arturo Núñez; en otro, Marcelo Ebrard, Silvano Aureoles y Graco Ramírez. Parecían jugar en dos equipos diferentes.

La zacatecana ha rechazado dar entrevistas a su ingreso al lugar. La persiguen los líos por la designación del candidato a gobernador de su partido  y la posible alianza entre el PRI y el PT. Ni Tomás Torres (suspirante a la gubernatura), ni el ex gobernador de Zacatecas, Ricardo Monreal están presentes en el evento.

Nos acercamos a Amalia. Niega que existan problemas para el PRD en su estado con esta frase: “Noooo, puro humo….”

Sonríe y añade: “Yo siento que la gente está muy contenta y las encuestas son muy sólidas”.

Navarrete enfila hacia Jorge Alcocer y le bromea: “¡Estoy frente a un clásico al que todo mundo cita!” ríen y se abrazan.

El veracruzano Fidel Herrera sigue asediado por los periodistas. Aún no logra llegar al patio. En cambio el sonorense  Guillermo Padrés y el morelense Marco Antonio Adame llegan si mayor problema.

Algunos de los asistentes que colman el sillerío en el patio de Xicoténcatl hojean la síntesis de prensa sobre lo acontecido el lunes. Los calificativos a la iniciativa enviada por Felipe Calderón –expresados por parte de la mayoría de los especialistas el día previo– iban y venían entre página y página:

Radical”, “excesiva”, “contradictoria”, “promueve la concentración del poder”; “diseño para reforzar el autoritarismo”, “hecha a la ligera”, “parte de diagnósticos equivocados”; trae propuestas “parciales”, “autoritarias”, “excluyentes”, “convenencieras”; se pretende “un salto al legislativo”, “legislar a sus espaldas”.

Pero tocaba la hora de escuchar a los gobernadores, lo que pensaban sobre las iniciativas de reforma política –especialmente la de Calderón– y su impacto en el federalismo.

Los panistas, como era de esperarse, salieron a defender la propuesta del Presidente de la República. El sonorense, de manera muy general y sin mayor chiste,  apelaría a la ciudadanización, “a reencontrarnos con el hilo conductor que es el ciudadano”.

Adame lo haría mejor y llamó, más que a los estudios de gabinete, a “la voluntad política” para lograr esta reforma. “No tengamos miedo a perder controles”, demandó.

Por el lado del PRI, Fidel Herrera hizo sonreír con algunos de sus dichos — “¡Nadie quiere una república de virreyes, pero tampoco de reyes!–, pero más bien se fue por las ramas.

En cambio, el sinaloense Aguilar Padilla bien que hizo su tarea. Habló de las vías en que ha corrido el federalismo en los últimos tiempos: la de los textos –muy bonita—y la de la realidad –con gran vocación centralista–. Y de ahí se siguió, puntualizando su opinión en algunas de las propuestas de la iniciativa presidencial.

Y por lo que toca al PRD, Amalia García se perdió en generalidades, que si la política, la antipolítica y la cuestión de géneros.

Marcelo Ebrard fue lo opuesto a su correligionaria. Preciso, directo y claro en lo que quería plantear: Que en la reforma política se incluya al Distrito Federal y se resuelva su estatus restituyéndole a los ciudadanos del DF sus derechos plenos: “Llama la atención que en una reforma política de gran envergadura no esté el Distrito federal”, apuntaría.

Manlio Fabio Beltrones, quien le escuchaba en primera fila, asentiría con la cabeza.

Pero el jefe de gobierno del DF añadiría otro calificativo a la iniciativa enviada por Calderón: “Inconexa” Y de ahí desmenuzaría punto por punto el por qué la consideraba así, además de señalar las inconsistencias argumentales que padecía. Por ejemplo, planteó:

-¿Por qué serían los argumentos a favor de la reelección válidos en el nivel de los municipios y no a nivel del titular del Ejecutivo? O planteado de otro modo, ¿se quieren llegar en algún punto a la reelección del Ejecutivo Federal? ¿Por qué los argumentos de una cosa son distintos en otra?

-Si el argumento para reducir el Congreso es que son muy caros los diputados, ¡que se haga un ajuste del Presupuesto de la Cámara, si ese fuera el caso!.

No vengo a abogar porque no se haga nada –remataría Ebrard– , pero sí que reflexionen estos elementos.

Tal fue la voz de los gobernadores.

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