Hay que tomarse la foto. No hay guía de turismo que no lo fiche como uno de los “no se lo pierda” y nadie puede ni debe resistirse a mirarlo y a retratarse con él, y es que uno de los iconos de la capital inglesa, el llamado Big Ben, cumple este domingo 31 de mayo, 150 años.
Estar ahí, después de tantas veces de ver por la televisión o revistas a Londres y a este símbolo es el sueño hecho realidad. El reloj http://www.parliament.uk/ , llamado también como la Gran Campana de Wesmister (de 13.5 toneladas) fue inaugurado en 1859 y diseñado por Edmund Beckett Denison, http://www.whitechapelbellfoundry.co.uk/bigben.htm, un abogado, apasionado por los relojes. Varios sitios de Internet coinciden en que Beckett Denison modificó el diseño original para bien.
Ver al Big Ben está bien, pero lo más seguro es escucharlo cada hora. En la torre, como parte del mecanismo de los cuatro relojes que se ven, hay cinco campanas y la más grande de ellas, que repica cada hora, es el Big Ben. La historia no oficial, registra que se le llama así por su parecido al jefe de obras de Londres en esa época, llamado Benjamín. El nombre pegó y ahora “ Big Ben” incluye a la torre.
Puntuales vigilantes
- El Big Ben fue construido como parte del Parlamento y Paul Roberson es quien tres veces a la semana, después de subir cerca de 330 escalones de la torre, da cuerda a este símbolo y controla su precisión.
- Al principio se daría a la campana del reloj el nombre de la reina Victoria
- En 150 años de historia ha dejado de sonar cuatro veces: 1934, 1956, 1990 y 2007, por reparaciones, aunque se ha detenido a causa de la nieve
- El reloj de la torre fue el más grande del mundo en su tiempo


Va la primera. La firma Christian Lacroix se declaró en quiebra, tras reportar pérdidas en 2008 por alrededor de 13 millones de dólares. Y aunque el anuncio quizá no tomó por sorpresa a diseñadores y expertos de esa industria, pues desde que la firma fue vendida en 2005 al grupo americano 

Playboy, la mítica publicación no se ha salvado de la crisis y anunció que durante los tres primeros meses de este 2009 ha perdido aproximadamente 14 millones de dólares, comparado con los casi cuatro millones de dólares que perdió en el mismo periodo de 2008, por lo que la revista se abrió a la venta.



