Caja de espejos

Los diputados que trabajan

February 9, 2010

— 12:00 am

Yo anulé mi voto en 2009. En este espacio expresé consistentemente mi escepticismo respecto al trabajo y compromiso de los legisladores. Sin embargo descubrí  que los diputados que trabajan y representan a su comunidad existen. Son pocos, son contados y tienden a desaparecer. Los partidos, sus jefes, buscan eliminarlos.

La diputada de mi distrito fue leal colaboradora de Felipe Calderón. Participó en la pre-campaña, en la campaña, y en el equipo de transición. Al iniciar el gobierno, colaboró en el gobierno federal. Recorrió el país, conoció a los beneficiarios de programas sociales y sus problemas. Defendió la ley, y retó a aquellos que, con sus influencias, buscaban aumentar sus ganancias a costa de la calidad de los servicios públicos.

Su partido le ofreció  una candidatura a diputado local. La aceptó y, con la misma entrega con la que defendía a Felipe Calderón o su programa social, se dedicó  a sus votantes. Se acercó, los procuró, los escuchó. Ganó la elección cómodamente, era un distrito azul. Desde el inicio de la legislatura actuó. Buscó a la oposición, hasta ahora busca consensos, aprende, negocia, trabaja, analiza las iniciativas, participa en sesiones y debates. Cuando camina por el distrito, reporta irregularidades y activa soluciones. Regularmente visita las colonias, busca a sus representados, no solo a sus votantes.

Le dieron la comisión de transparencia y la secretaría de la comisión de vigilancia. Dialoga y trabaja con el gobierno de la ciudad en busca de un mejor gobierno no de la parálisis para colgarse medallas. Se puede o no coincidir con sus ideas pero, su desempeño, hasta ahora ha sido impecable.

Surge entonces la controversial discusión sobre el matrimonio entre homosexuales. La ilegitimidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo no está establecida en los principios del PAN. No disciplinarse a las instrucciones del líder de la bancada en una votación es motivo de sanción.

A pesar de sus propias convicciones, la diputada votó en contra de la iniciativa en cuestión. No le permitieron ni siquiera la abstención. Cumplió con los requisitos de disciplina. El PAN, obsesionado con viejos dogmas que tratan a los humanos como “anormales” por diferir en las preferencias sexuales, sigue su lucha. Le exigen a la diputada firmar la acción de inconstitucionalidad que presentaría la fracción panista de la ALDF ante la Suprema Corte de Justicia. Para dicha fracción, es prioritaria la lucha contra los derechos de los homosexuales. El resto, puede esperar. En un acto de congruencia, la diputada se niega a firmar.

En unos cuántos días, le quitan la secretaría de la comisión de vigilancia, posiblemente también la de transparencia. Bloquean sus puntos de acuerdo, impiden cualquier avance. Para el partido, los ciudadanos son secundarios. No importa que paralizar a la diputada afecte a los habitantes de mi distrito o de otros. No importa si se pierde la oportunidad de lograr acuerdos con los otros partidos o castigar abusos a tiempo. Solo les importa castigar el desacato. No se exponen a correrla, sería demasiado obvio, prefieren impedirle trabajar, indirectamente, obligarla a renunciar para salir con las manos limpias.

Este ejemplo proviene del PAN ante la discusión sobre la ampliación de derechos ciudadanos a los homosexuales. Hay ejemplos en todos los partidos. Lo único que cambia son las excusas bajo las cuales se castigan la congruencia.

Con el marco constitucional actual, mi diputada y por lo tanto yo como representada, lo tenemos perdido todo hasta el final de esta legislatura. Su margen de acción en la Asamblea se derrumbó y asumirá costos posteriores. Le negarán el acceso a otros puestos de elección popular. Esa mujer que ha trabajado cerca de sus bases, que ha buscado, desde su trinchera, mejorar las condiciones de vida de mi distrito, no puede ser reelecta, no puede lanzarse como candidato independiente. Esa mujer que quiero que me vuelva a representar por su forma de trabajar, por su pensamiento liberal con el que coincido, por abrir canales institucionales a los ciudadanos, porque está comprometida con sus causas, no tiene opciones fuera de la estructura partidista. Yo como ciudadana quedé sin la posibilidad de ser representada. Tendré que esperar a la siguiente legislatura con el riesgo de que quien llegue, por defender sus principios, pueda sufrir el mismo destino.

Los partidos tienen su razón de ser, y la disciplina partidista cumple una función. Nadie quiere que eso desaparezca. Pero el monopolio partidista abusa de su poderío y de sus representantes. Los ciudadanos estamos indefensos ante tales abusos. Por eso la reelección tiene sentido. Nos permite castigar o reelegir según el desempeño del representante. A los diputados que defienden sus principios por encima de viejos dogmas les da la posibilidad de seguir trabajando. Los partidos quieren votos, los diputados que trabajan se los pueden conseguir.

http://www.reeligeocastiga.org.mx/

7 Comentarios »

  1. Tienes razón, las posiciones partidistas pasan por arriba de los puntos de vista de sus diputados y lo peor toman acciones muy severas de represalia. No importa el buen desempeño que tengan en su comisión, parece que al final de cuentas eso es lo que menos tiene valor.
    Por otro lado, eres una ciudadana informada y con suerte, sabes quien es tu diputado local y que hace.

    Comment by Luis L — February 9, 2010 @ 11:11 am

  2. Mientras haya más ciudadanos informados como tú, este país tendrá una mejor oportunidad de salir adelante. A seguir ese ejemplo, incluyendo conocer a nuestros representantes y exigirles desempeño y rendición de cuentas, no solamente lealtad para quien los nombró como candidatos, como si ésa fuera la real elección.

    Comment by Juan Francisco Torres Landa — February 9, 2010 @ 12:55 pm

  3. Desafortunadamente nuestro sistema político, hoy por hoy, ha prostituido a las representaciones populares obligándoles a afiliarse a partidos obsoletos y hasta corrompidos por el interés ilegítimo de servirse del poder para beneficio propio. Dices bien, yo también tengo mis favoritos y no están afiliados a ningún partido político. Qué hago? Me quedo sin representante por un atavismo legaloide que impide las candidaturas independientes? Vaya dilema! Un saludo cordial

    Comment by Norma Canto Vera — February 9, 2010 @ 2:43 pm

  4. Resulta grato enterarse que en el PAN (y en cualquier partido) haya gente pensante y trabajadora.
    También anule mi voto y no creo en ningún partido.
    En mi distrito me tocó “Gabrielita Cuevas” y antes un imbécil apellidado Herrasti, al que alguna vez personalmente reclamé el llenar la zona con mantas con supuestas quejas vecinales (además no contaban con permisos) y en respuesta me aventó a sus esbirros.
    Paradójico pero ella ahora es diputada y el tipo ahora trabaja en un cargo directivo en la delegación. Sólo se intercambian los puestos.
    Me enteré del caso, pero acostumbrado a las peleas intestinas de los partidos por el poder, no puse mayor atención pero a raíz de esto, seguiré más de cerca a Lía Limón que creo es la diputada en cuestión.
    Saludos y gracias Luis que desde Madriz resaltaste esto que a unos minutos de mi hogar.

    Comment by Luis M Balderas — February 21, 2010 @ 12:39 pm

  5. Lamentablemente lo que le sucede a Lia Limón sucede con los buenos representantes sociales, estorban, le impiden a las camarillas que des-gobiernan continuar con sus trapacerías y abusos, que tristeza que en este nuestro querido pais se premie a los lambiscones y agachados y se persiga y condene a los que comprometidos con su trabajo y su gente, pero confio en que ella, como la valiente autora del reporte, no desistan, las necesita México, con ejemplos como los ustedes, inspiran a luchar y a procurar que algún día los buenos servidores sean por fin mayoría.

    Felicidades y reciban mis mas sincera y humilde muestra de apoyo.

    Comment by javier herrera — February 22, 2010 @ 6:55 pm

  6. Respecto al comentario No. 5 unicamente te recuerdo que el pais esta gobernado por un partido que se llama PAN, por lo que las cosas deberian de ser mas simples

    Comment by Karla — February 22, 2010 @ 9:03 pm

  7. Tú anulaste tu voto – y con eso, le diste el triunfo al PRI.
    Le diste el triunfo contra las reformas que permitan la participación ciudadana, candidaturas independientes, reelección legislativa.

    Y lo sigues promoviendo???

    Comment by Ana — February 23, 2010 @ 4:06 pm

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